No es extraño que Javier Jiménez Barco —editor, escritor, ensayista, traductor— ofreciera a los aficionados españoles una obra sobre Conan el Bárbaro. Como estudioso de la literatura pulp, Jiménez Barco cuenta en su haber con varios libros sobre el tema, como Chicago-Marte por 15 Centavos. Una Historia de las Revistas Pulp o Pioneros en el Espacio Exterior. Las Colecciones Literarias Clásicas de Ciencia Ficción en España, ambos publicados por Diábolo Ediciones. Por eso, repito, no era raro que el autor dedicara no uno, sino dos volúmenes al estudio de la figura de la inmortal creación de un escritor tan pulp como Robert E. Howard.
Tras Conan el Bárbaro. Su Travesía por la Literatura, publicado por Diábolo recientemente, llega su necesaria continuación, en este caso haciendo un recorrido por su amplia trayectoria en el cómic, medio en el que el cimmerio posiblemente ha cosechado más éxitos. Conan el Bárbaro en el Cómic, el Cine y la Televisión también aborda las otras facetas del mito, sobre todo la película de John Milius, sus fallidas continuaciones, así como las olvidables incursiones televisivas del que llegaría a ser rey de Aquilonia.
Los cómics de Conan
La parte del libro dedicada a la trayectoria del bárbaro en los cómics es la que posiblemente disfrutarán más los aficionados al personaje. Comenzando por las historietas más clásicas, cuando Conan ni siquiera se llamaba Conan todavía, y pasando por su alabada etapa en Marvel Comics, el rastro dejado por el hyborio en el noveno arte tiene, afortunadamente, más luces que sombras. Desde sus primeras traslaciones a las viñetas más o menos apócrifas, como el rubio Crom el Bárbaro (1950) o el Príncipe Vikingo de DC Comics, hasta el primer número publicado por Marvel pasaron unos cuantos años. Algunos de los autores y artistas involucrados en estos primerizos proyectos, como el Alfredo Alcalá y su magnífico Voltar, volverían años después a dejar su arte en publicaciones como Conan el Bárbaro y La Espada Salvaje de Conan, ambas ya en Marvel.
Javier Jiméz Barco ofrece al aficionado toda una guía de las aventuras de Conan en las viñetas, tanto las de Marvel como posteriormente Dark Horse y las recientes editoriales que han retomado la espada del cimmerio. Sus autores y dibujantes más importantes —John Buscema, Roy Thomas, Barry Windsord Smith, Ernie Chan, entre otros— y sus sagas e historias más célebres son escrupulosamente comentadas por el autor. Más que un ensayo al uso, estamos ante una guía de lectura imprescindible para no perderse —ni perder el tiempo con cómics que no merecen la pena— en el amplio mundo de la era Hyboria surgida de la imaginación de Howard y sucesores.
No estamos ante una guía de lectura árida y aburrida, sino ante una crónica de las aventuras de Conan entretenida y bien hilvanada. Como si de un resumen de su vida se tratara, Javier Jiménez Barco ofrece al lector un vistazo a lo que encontrará en los cómics del bárbaro, sus colecciones, personajes y, cómo no, los inevitables pinchazos. Alguna vez he intentado hacer una guía de lectura del personaje, como cuando ofrecí a mis lectores lo mejor y lo peor de la colección La Espada Salvaje de Conan. Jiménez Barco lo hace mucho mejor que yo, con una guía a la que siempre recurriremos los aficionados a los tebeos de Conan.
Tras años de éxitos, era inevitable que llegara el declive. Tras su espectacular paso por Marvel Comics y Dark Horse, las colecciones del cimmerio comienzan a dar muestras de agotamiento. Sus incursiones incluso en el Universo Marvel, junto a grupos como Los Vengadores, son más un invento estrafalario para hacer dinero que un nuevo enfoque respetuoso con el espíritu del personaje. Jiménez también se detiene en las ediciones españolas de Conan, que empezaron muy poco tiempo después que las americanas. ¿Quién no recuerda aquellos viejos tomos de Vértice —el formato "taco"— o la colección Póker de Ases de Bruguera? O las maravillosas e inspiradas portadas realizadas para Vértice por López Espí. Por cierto, imprescindible el libro de Diábolo Rafael López Espí. El Arte del Terror, un bello volumen con algunas de sus mejores ilustraciones.
Conan el Bárbaro en el cine
Tras un repaso a los cómics actuales de Conan —el Conan francés, los apócrifos, el de Titán—, llega el turno a su paso por la gran pantalla. Obviamente, el autor se centra en la película de John Milius de 1982 la cual, curiosamente, celebró su premiere en España, en la gala de los Fotogramas de Plata que organizaba la revista de cine homónima. Javier Jiménez Barco llena este capítulo con este y otros muchos detalles y curiosidades acerca de la mítica película. Sin duda, se trató de una producción realizada con esmero, en la que se cuidó cada detalle. Desgraciadamente, no ocurrió así con sus secuelas.
Arnold Schwarzenegger alcanza la fama con Conan el Bárbaro. En Conan el Destructor, su secuela de 1984, el éxito es menor. Se trata de una producción menos cuidada, más infantil y simplona que la de Milius pero que aún conserva la fuerza suficiente como para no ser un fracaso en taquilla (costó 18 millones de dólares y recaudó solo en USA más de 30). La que fue bochornosa fue El Guerrero Rojo (Red Sonja, 1985), en la que Schwarzenegger repite como coprotagonista junto a Brigitte Nielsen... pero no como Conan, sino como un tal Kalidor, por eso de pagar menos derechos. El autor no disimula su desprecio por esta producción de Dino de Laurentiis, dedicándole toda clase de apelativos "cariñosos".
Igual de "efusivo" se muestra Jiménez Barco con las recientes adaptaciones cinematográficas de personajes hyborios. Ni el reboot de 2011 con Jason Momoa de protagonista —un film sin alma, como ya escribí en mi crítica— ni la fallida película de Red Sonja de 2025 merecen la pena para el autor del ensayo. Sin duda, Conan parece haber sido enterrado para muchos años si tenemos en cuenta el nulo éxito de estas últimas producciones. El autor también repasa los émulos de Conan, aquellas películas de espada y brujería que, sin adaptar realmente el mundo imaginado por Robert E. Howard, ampliado por otros escritores y guionistas de cómics como Roy Thomas, copian el espíritu de la saga. Los estantes de los videoclubs de los 80 estuvieron repletos de este tipo de cintas: El Señor de las Bestias, Ator el Poderoso, Deathstalker o la imprescindible película de animación Tygra: Hielo y Fuego fueron algunas de estas "copias".
Conan en la televisión
Tras repasar también los proyectos cinematográficos fallidos, Jiménez Barco se detiene en la que quizás sea la única obra teatral de Conan, la representada para los visitantes de los famosos Estudios Universal de Los Ángeles durante más de una década. Al parecer, se trataba de un espectáculo con una excelente puesta en escena y con buenos profesionales que hicieron las delicias de los visitantes del famoso parque de atracciones.
El repaso a los proyectos televisivos inspirados en Conan el Bárbaro obliga a hablar de las series animadas, como Conan el Aventurero. Pensada para los niños, esta producción noventera rebajó al mínimo los niveles de violencia y eliminó gran parte de las facetas más escabrosas del cimmerio. Un Conan descafeinado. Aún así, se emitieron 65 episodios, dos temporadas.
Merece la pena comentar también la única serie de imagen real del personaje, también titulada Conan el Aventurero, protagonizada por el culturista y amigo de Schwarzenegger Ralf Moeller. Como sucede con Red Sonja, Jiménez Barco no escatima en apelativos de lo más cariñosos dirigidos a esta serie, conminándonos a no ver ni medio capítulo. Aunque conociendo lo fieles que son la mayoría de seguidores de Conan, seguro que más de uno ya la está buscando por las plataformas de streaming.
Como remate, Jiménez Barco finaliza Conan el Bárbaro en el Cómic, el Cine y la Televisión con un capítulo dedicado a los juegos de mesa, videojuegos y merchandising del personaje. ¿Quién no recuerda los populares juegos de rol de Dragones y Mazmorras y sus extensiones sobre la Era Hyboria? ¿O el excelente juego de mesa Age of Conan: The Strategy Board Game, que tengo la suerte de poseer?
Con Conan el Bárbaro en el Cómic, el Cine y la Televisión, Javier Jiménez Barco finaliza su estudio de dos libros sobre la figura de la inmortal creación del escritor tejano Robert E. Howard. Se trata de una obra completa, exhaustiva, excelentemente maquetada —lo habitual en Diábolo— y con numerosas fotografías e ilustraciones que complementan un texto que se lee del tirón. Sin duda, una obra imprescindible tanto para fanáticos del mundo de Conan como para quienes, aún siendo amantes del género de espada y brujería, no han descubierto todavía a este personaje y desean bucear en todo lo que tiene que ofrecer. Tienen tarea, una tarea maravillosa.










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