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Las series de superhéroes se han convertido en un género muy abundante dentro de la oferta televisiva. Hasta ahora, los pocos intentos patrios de hacer una serie basada en el tema han sido bastante pobres. De hecho, uno de los mayores fracasos televisivos de la historia de los canales privados fue El Inquilino, protagonizada por Jorge Sanz. Esto es un dato que sin duda es clave para su cameo en El Vecino, serie basada en una colección de cómics de la Editorial Astiberri que no he tenido oportunidad de leer. Dado que los medios españoles nunca iban a poder competir con los presupuestos americanos, El Vecino ha optado por otros derroteros más costumbristas. Y si hubiera estado bien llevado, habría sido estupendo.

El Vecino, de Netflix

La serie está ambientada en un barrio obrero madrileño cualquiera. Esto hace que nos alejemos, por una vez, de esos escenarios idílicos donde los protagonistas viven en lofts que yo, al menos, nunca he visto. Aquí es muy fácil identificarte si no eres rico: barrios degradados, tiendas de todo a un euro, casas de apuestas, bloques de pisos completamente genéricos como los que podéis encontrar salpicados por toda España... Los protagonistas van acorde con el decorado: pisos compartidos por treintañeros con trabajos tan glamourosos como dependienta en un multibazar, camarero en un bar de barrio, opositor, y así todo. Un buen retrato patrio en ese sentido que termina siendo uno de los puntos fuertes de la serie.

Dado que los medios españoles nunca iban a poder competir con los presupuestos americanos, El Vecino ha optado por otros derroteros más costumbristas


El protagonista es Javier (Quim Gutiérrez), el típico chaval algo fresco que se encuentra con los poderes que le entrega un extraterrestre moribundo a lo Green Lantern, cedidos para cumplir su misión. Esto después no tiene peso alguno en la serie, lo cual me extrañó. Con su pareja, Lola, una no muy convincente Clara Lago, las cosas están poco definidas. Esa relación será uno de los ejes de la serie, aunque no diré que consiga interesar demasiado. No emocionan ni un poquito. Mejor parada sale la amiga, Julia (Catalina Sopelana), que parece sacada de los años ochenta y resulta mucho más salada en sus ideas y actuaciones. El problema es que termina siendo cargante en tan solo ocho capítulos.

El chico opositor que termina siendo el confesor del héroe, José Ramón (Adrián Pino), no acaba de convencer cómo obtiene ese papel de apoyo moral de Javier. Si bien tiene aciertos divertidos en cuanto al perfil de opositor (y de esto entiendo más que de Batman), las tramas personales que se le atribuyen en la serie son soporíferas, tópicas y mal desarrolladas. Y la novia no ayuda cuando aparece, pues ya sabes los chistes desde antes de verla.

A TITÁN NO SE LE VÉ PROPÓSITO ALGUNO, NI CON TRAJE NI SIN ÉL

El Vecino se empieza a ver con agrado gracias a su buen piloto, pero rápidamente decae por no saber a dónde va ni lo que quiere contar. El protagonista bordea demasiado la cara dura y su actitud egoísta termina resultando contraproducente. Pretenden arreglarlo con sentimentalismos al final, pero es todavía peor. Tampoco le ayuda aparentar la edad que tiene, treinta y ocho, y actuar como si tuviera veinticinco. Lo que no me queda claro es si esa es la intención, o es directamente un mal casting

Por momentos, la serie resulta algo divertida, y tiene algunos aciertos, pero va decayendo. Se nota bastante que alargan muchos momentos anodinos que no aportan nada. Y tampoco le busquéis mucha lógica a lo que pasa, ya que flaquea demasiado en ese sentido. No importaría si tuviera más gracia, pero es que no la tiene.

El Vecino se empieza a ver con agrado gracias a su buen piloto, pero rápidamente decae por no saber a dónde va ni lo que quiere contar


La parte en la que aparece Javier como el superhéroe Titán está totalmente desaprovechada, y dura tan poco que te llegas a olvidar de que se supone que la serie va de alguien con superpoderes. Abusa de las tramas vecinales, lo que no sería un problema si no repitieran siempre lo mismo. Tiene más ingenio los cinco minutos que te encuentras haciendo zapping de La Que Se Avecina que varios episodios de El Vecino.Tenían espacio para haber hecho avanzar la historia algo más y no lo han hecho. En cuanto a los efectos especiales, no están mal para el nivel del que estamos hablando. Obviamente, nadie espera ver aquí Vengadores Endgame, así que con no hacer el ridículo ya es bastante.

 

El Vecino empieza bien con un buen piloto que sorprende, sobre todo porque vas sin expectativas. Luego empieza a decaer hasta el final. De hecho, habría tenido un puesto bastante honroso en la lista de las peores series basadas en cómics de 2019. Al menos, nos ahorramos esa extraña costumbre de las series españolas de poner a todos los protagonistas serios como funerales en un país donde reina el buen humor en todas las circunstancias. La historia de amor no funciona y difícilmente me molestaré en saber cómo sigue en una segunda temporada. Una pena, porque la idea no es nada mala. Otra vez será.

La oferta de las plataformas de streaming no se ciñe exclusivamente a las series y a las películas, aunque sea el contenido que más destaque. Entre la oferta de documentales, lo más abundantes es la temática social o las biografías. Pero Netflix ha tenido el acierto de presentar esta serie de documentales amenos, de contenido cinéfilo, donde se nos cuenta lo que no vimos de las películas que marcaron época por una u otra causa. Si habéis visto alguno de los episodios de The Toys That Made Us, el estilo es francamente similar. Si no, os explico por qué os va a gustar.


Esta primera temporada consiste en cuatro capítulos centrados en películas que han hecho historia de una u otra forma. La temática es realmente variada, buscando un público amplio, y centrándose en la década de los 80. Los episodios son independientes unos de otros y si no te interesa la película en concreto, con no ver ese documental es suficiente. Yo, que los he visto todos, creo que merecen la pena aunque no hayas visto la película que tratan.

En mi caso, la única película que no había visto de las cuatro era Solo en Casa (Home Alone, 1990). Sin embargo, ver el proceso de rodaje y cómo Warner Bros. cometió uno de los mayores errores de su historia por intentar ahorrarse una miseria en el presupuesto es muy aleccionador. Los episodios esquivan cotilleos acerca de los actores o dar demasiados detalles del guión. Si lo que quieres saber es de lo que van aquellas películas, pues las ves. Esto va de otra cosa.

Cazafantasmas (1984) fue un hito en lo que a cine de fantasía se refiere, pero rodarla en el tiempo previsto fue el verdadero logro. Ni siquiera el nombre estaba asegurado hasta el final. Aquí la relación entre los distintos actores sí tuvo más importancia, ya que muchos se conocían del Saturday Night Live. La tragedia frustró alguno de los protagonistas planeados, y el alto caché la de otros. Pero salieron adelante como todos bien sabemos.

BRUCE WILLIS CONVENCÍA TAN POCO COMO HÉROE DE ACCIÓN QUE EN EL TRAILER CAUSABA RISAS

La Jungla de Cristal (1988), traducción que sorprendentemente mejora el original Die Hard (Difícil de Matar) estaba planeada nada más ni nada menos que para Frank Sinatra. La biología se encargó de que no fuera así. Sin embargo, el salto de la televisión al cine de Bruce Willis descubriremos que no fue tan sencillo como nos pareció a quienes lo vivimos en su momento. También aprenderemos que cambió muchas cosas del género de las que no fuimos conscientes en su momento.

Y, como veis, que Dirty Dancing (1987) tenga otro episodio evidencia que han intentado abarcar temáticas bien diferentes en tan solo cuatro capítulos de unos 45 minutos que se hacen cortísimos. Aquí te asombrarán con el gran éxito que tuvo esta película a pesar de su mínimo presupuesto y ser rechazada por todos los estudios cinematográficos importantes. Y que este tipo de fenómenos no se pueden planear, ni repetir.

La edición de los programas es muy entretenida, estilo videoclip, pero sin marear al espectador. De hecho, en mi familia lo vemos mientras cenamos, y consiguen atrapar nuestra atención. Tienen muchos gags y se aleja de la seriedad habitual de los documentales, ya que la temática lo requiere. Sin embargo, aprendes del mundo de Hollywood.

Sí tendría una pequeña queja. Netflix no subtitula los cortes que pone de la película en cuestión.  Suele ser una apostilla divertida que viene al caso de lo que dicen los entrevistados. A no ser que tengas un nivel de inglés bastante alto no lo puedes pillar, y es una pena porque se pierden buenos gags. Sólo haría falta un pequeño subtítulo, no sé por qué no lo han hecho.

Por lo demás, una estupenda serie que amplía la oferta de la plataforma con propuestas interesantes. Una forma estupenda de recordar el impacto de estas películas que, debido al cambio de la sociedad, posiblemente sean irrepetibles de aquí en adelante. Esperando la segunda temporada con ganas.

Tras la resaca navideña tocan diversiones más tranquilas, como pasar toda una tarde atrapado por una buena lectura, como las que traen este mes las novedades de Diábolo Ediciones. En primer lugar hay que destacar la penúltima entrega del cómic The Last Man, de Vivés, Sanlaville y Balak. Esta obra, premiada en el salón de Angouleme, ha saltado de las páginas del cómic a los videojuegos y a la animación, confirmando que estamos ante una de las historietas más interesantes el actual panorama comiquero europeo.

Diábolo Ediciones: Novedades de Enero de 2020

Si te va más la literatura, no te preocupes, porque Diábolo Ediciones lanza este mes la novela Al Fondo, Eger, de Juan Antonio de Blas (1942-2017). En esta obra descubriremos cómo era la vida de los soldados de los tercios españoles que combatieron en la Guerra de los Treinta Años, acompañados por el aventurero Álvaro de Roa, inseparable amigo del literato Francisco de Quevedo.

Para más detalles acerca de las novedades de Diábolo para este mes de enero, echa un vistazo al siguiente PDF.

Recientemente, la editorial ECC ha decidido publicar sus tomos en rústica no por número definido de grapas, sino por arcos completos. Es el caso reciente de Nightwing: Primera Temporada. Si el cruce entre Batman y Deathstroke donde se planteaba la duda sobre la paternidad de Damian Wayne se lanzó en cartoné, en el caso de Deathstroke Primera Temporada: Arkham se ha optado por recopilar esta historia en rústica. Además, incluye, porque es un cruce, los números 27 al 29 de la colección Jóvenes Titanes. ¿Qué se le reserva a Slade Wilson en esta ocasión?

Deathstroke Primera Temporada: Arkham

Para empezar, nos lo encontramos prisionero en Arkham. No es que haya muchos prisioneros normales allí, pero la fuerza y capacidades sobrehumanas de Slade Wilson hacen que tenga un trato especial. Está más drogado que el resto. Eso no evita, como es normal, que intente salir de allí como sea. La duda que se nos plantea es la siguiente: ¿lo que vemos es real o producto de las alucinaciones que le producen los medicamentos?

Arkham es un campo de juego muy jugoso para presentar a otros personajes y el guionista, Christopher Priest, lo sabe. Villanos reconocibles por todos se encuentran también internos. Aprovecha también para hacer entender que debe haber allí mucha gente que, sencillamente, sean enfermos mentales pero no criminales. Y que, como en nuestra realidad, están faltos de medios. Un toque de atención interesante en cómics actuales que suelen ignorar cuestiones sociales. Los hijos de Slade también tienen su protagonismo, en especial Rose, que no se ha dedicado precisamente a estudiar una carrera. Más bien a la vida aventurera de su padre gracias a los entrenamientos de Nightwing.

Deathstroke Primera Temporada: Arkham
LA CONFUSIÓN DENTRO DE ARKHAM ES TOTAL

La etapa de Slade en Arkham resulta algo confusa, ya que distinguir alucinaciones de la realidad termina siendo difícil para el lector. Más claro es cuando aparecen las tramas de otros personajes, que no son pocos en este tomo. La relación eterna de Slade con Los Titanes, a los que culpa de la muerte de su hijo, está bien presente en esta Primera Temporada. Tras el El Contrato de Judas, que vio nacer al personaje, y el reciente El Contrato de Lázaro, que juntó a los Jovenes Titanes y a Los Titanes contra él, Deathstroke vuelve a interactuar con el grupo.

Deathstroke Primera Temporada: Arkham recopila de una acertada manera grapas de los Jóvenes Titanes, imprescindibles para entender bien la historia. Damian Wayne tiene un protagonismo especial. Tras el cómic Deathstroke contra Batman, donde se cuestionaba la identidad de su progenitor, ahora tiene el dilema de qué hacer con Deathstroke como prisionero. Además, Deathstroke, que sabe su identidad secreta y la de Batman, encuentra un filón personal en esta paternidad tan complicada.

Algunos personajes de Los Nuevos Titanes, liderados por Damian, me eran desconocidos, como la hija de Lobo o Djinn. Sin embargo, se hacen querer rápidamente aunque no seas un habitual de la serie. En cuanto a Damian, vemos un profundo avance en su vida emocional, o al menos planteárselo. El chico ha crecido y se tiene que notar.

Deathstroke Primera Temporada: Arkham
UNA PANDA QUE VIVE UNA BUENA ÉPOCA

Los episodios de los Jóvenes Titanes resultan muy dinámicos y te atrapan aunque no sepas bien quiénes son estos personajes. El guionista del supergrupo, Adam Glass, es consciente de que está a cargo de una serie de adolescentes y lo lleva estupendamente. Es un cambio de tono, más alegre y dinámico quizás que con Slade, que necesita otro tratamiento. Ambos comparten, no obstante, mucha tensión. El final desde luego es apoteósico.

En cuanto al dibujo, hay varios artistas a cargo del trabajo, y más si estamos mezclando dos colecciones diferentes. No supone un gran problema, ya que tienen un estilo parecido, aunque mi favorito probablemente es Fernando Pasarín.

Un buen recopilatorio de uno de los antihéroes más famosos de DC, ese que no puedes evitar que te caiga bien a pesar de sus defectos. Su código de honor y el querer a sus hijos sin duda contribuye enormemente a ello. La buena ración de acción que siempre le acompaña, también. Una buena oportunidad de acercarse a la actualidad del personaje de Slade Wilson si no eres un habitual de su serie, e imperdible si eres fan del mismo.

Deathstroke Primera Temporada: Arkham
DEATHSTROKE: PRIMERA TEMPORADA – ARKHAM
ECC Ediciones
Edición original: Deathstroke núms. 36-43 USA y Teen Titans núms. 27 a 29 USA
Guion: Adam Glass, Christopher Priest
Dibujo: Bernard Chang, Carlo Pagulayan, Ed Benes, Fernando Pasarín
Formato: Rústica, 264 páginas. A color
Precio: 24,95 €

Tras celebrar los mejores estrenos comiqueros del 2019 en un post anterior, ahora llega el furgón de cola. Os advierto que esta selección es completamente subjetiva, y podéis dejar vuestra propia opinión abajo en los comentarios y en nuestras redes sociales. Hemos tenido en cuenta a la hora de hacer la lista muchas variables. Lo curioso es que en todas —quizás con la excepción de Daybreak— había depositadas muchas esperanzas. Empezamos con las decepciones del año según un orden de decepción ascendente.

Las 5 Peores Series Basadas en Cómics Estrenadas en 2019

5 DAYBREAK

  • Origen: Daybreak, cómics creados por Brian Ralph en 2011, publicados por Drawn & Quarterly.
  • Plataforma: Netflix
Desde la premisa inicial queda claro a qué tipo de público se dirige esta serie. Una hecatombe hace que los adultos se transformen en zombies mientras los menores de edad se apoderan del mundo. Tribus urbanas esperpénticas y un protagonista que hace lo mismo que Parker Lewis hace tantos años, romper la cuarta pared. Si estás en el grupo de los que hubieran perecido con la bomba, probablemente no haya nada en ella que te pueda aportar lo más mínimo. Y, si perteneces al grupo que se apodera del mundo y te gusta identificar adolescencia con idiotez, quizás te entretenga, pero no te va a enseñar nada mínimamente útil o creíble en una situación así. No ha sido renovada, así que no debemos ser los únicos que la hemos incluido entre lo peor del año.


4 LA PATRULLA CONDENADA

  • Origen: My Greatest Adventure (1963), DC Comics.  Creados por Bob Haney y Arnold Drake.
  • Plataforma: DC Universe, disponible en HBO.
Soy consciente de que esta serie ha sido muy valorada por ciertos sectores, pero probablemente sean aquellos que recelan de otras producciones superheroicas. A pesar de la gran caracterización de los actores, el notable diseño de producción y su buena presentación en la primera temporada de los Titanes, considero que no han sabido desarrollar una historia que atrape. No soy el único que conozco que no he podido pasar de la mitad de la temporada. No encontraba sentido ni emoción a lo que veía. El disparate tiene sus momentos, pero en esta serie eran prácticamente todos. No entré en el juego que me planteaba, a pesar de su bonito envoltorio y buenas intenciones.


3 THE UMBRELLA ACADEMY

  • Origen. Serie limitada de cómics de Gerard Way, editada por Dark Horse.
  • Plataforma: Netflix
Mucha producción para esta serie que ya en su piloto aburría a las ovejas. Un mundo complicado que merecía más ritmo y otro tratamiento para poder atrapar al espectador. Cuando una serie demuestra que tiene medios, sienta peor que no triunfe en su cometido. Y más cuando la historia de estos huérfanos con superpoderes tenía mucho potencial. Episodios eternos y mucha estética para poco contenido. A pesar de ello, ha sido renovada por Netflix, así que aquellos que hayáis disfrutado de la adaptación del cómic del vocalista de My Chemical Romance podréis seguir haciéndolo. Yo no lo haré.


2 BATWOMAN

  • Origen: Detective Comics (1956). Creada por Edmond Hamilton.
  • Plataforma: CW, disponible en HBO.
El esperado estreno de la serie a cargo de la prima de Batman es de momento muy decepcionante. He visto religiosamente todos los capítulos y, aunque ninguno es tan malo como el piloto, no acaba de ser lo que podría ser. Es cierto que corrige algunos problemas del inicio, pero se enreda demasiado en el tema de su hermana Beth y los casos que resuelve Kate (o Luke) no acaban de tener gancho. Parece la serie más barata de la cadena CW y se pasan el tiempo hablando del primo Bruce. La historia entre Kate y su ex no emociona, aunque reconozco que su hermanastra, la que lleva el hospital unipersonal gratuito, acaba cayendo bien. Una pena que hayan tirado de tanto tópico en vez de hacer una buena serie noir. Quizás más adelante...


1 WATCHMEN

  • Origen: Serie limitada de DC Comics creada por Alan Moore y Dave Gibbons.
  • Plataforma: HBO.
Soy consciente del fandom que sigue esta serie, proveniente de los cómics, que dedican podcasts por cada capítulo analizando cada mínima referencia al idolatrado comic. Yo, en cambio, pido que los personajes me interesen, que pueda entender el mundo que me plantean, que me cuenten algo que me atrape. Esta serie no tiene más valor, en mi opinión, que poner nombres y eventos sacados del cómic original para contarnos algo que sin ese toque no habría tenido sentido ni repercusión. Ozimandias, por ejemplo, llega a la mitad de la temporada sin hacer otra cosa que matar criados clonados. Me ha resultado desagradable, vacía y oportunista. Los personajes nuevos parecen estar hechos a retazos, sin formar nada coherente entre ellos. No falta lo políticamente correcto tampoco, algo contrario a la esencia de Watchmen. Los nuevos personajes no tienen credibilidad, interés ni razón de ser. Y, por supuesto, los misterios absurdos de turno sin los que el señor Damon Lindelof no tendría una carrera en la televisión. Felicidades a quienes la disfrutan, pero si estos mismos solo se dedican a destacar easter eggs y no la trama, por algo será.


Si destacamos a Watchmen como lo peor es porque la decepción con ella ha sido mayúscula. No es lo mismo que te timen en un restaurante con cuatro estrellas Michelín que en un burguer de barrio. Las expectativas cuentan, y mucho. Y se lleva hablando de esta serie desde que empezó el año como un gran acontecimiento y la sustituta de Juego de Tronos, creando un hype artificial que no se ha cumplido.

Termina el año y volver la vista atrás para saber qué nos ha dejado es inevitable. Abarcar todos los estrenos de series del año se antoja imposible en estos tiempos de múltiples plataformas. Por eso, lo hemos acotado solo a los estrenos de series basadas en cómics. Algunas son de superhéroes, otras no. Nos salen precisamente diez, así que las hemos ordenados de peor a mejor según nuestra opinión. Algunos estrenos nos habían pasado desapercibidos, pero les hemos dado un visionado para poder hacer esta lista con fundamento y criterio propio. Empezamos con las cinco mejores series, desde la que menos hasta la que más nos ha gustado. En  un segundo post desvelaremos las que nos han parecido las peores series basadas en cómics de 2019.

Los 5 Mejores Series Basadas en Cómics Estrenadas en 2019

5ª V-WARS 

  • Origen: novela gráfica de 2014, publicada por IDW, obra de Jonathan Maberry. En España ha sido publicada por Drakul Editorial.
  • Plataforma: Netflix
El guapo de Ian Somerhalder no se libra de los vampiros. Claro que seguramente te cruces antes con varios dráculas que con científicos con la cara de este hombre. El estallido de un virus convierte a quien lo pilla en vampiro, de los que se alimentan de sangre. La serie no aspira más que a entretener y, a pesar de que pareciera que no le falta un tópico, es bastante digna. No inventa nada y no hace un tratado psicológico de nadie, pero como serie intrascendente cumple estupendamente. Es de agradecer que sólo sean diez episodios y no se alarguen más de la cuenta. La segunda temporada aún no está confirmada, pero al haber sido estrenada en diciembre, es posible que suceda.

4ª DEADLY CLASS (CLASE LETAL)

  • Origen: Deadly Class, serie publicada en 2014 por Image, obra de Rick Remender y West Craig.
  • Plataforma: Estrenada en SyFy el 16 de enero de 2019, actualmente disponible en HBO.
Una serie que merece mejor suerte de la que ha tenido. Producida por los hermanos Joe y Anthony Russo (Avengers: Endgame), su estreno en un canal menor como SyFy seguramente ha contribuido a que pasara desapercibida y no haya conseguido ni siquiera ser renovada. Marcus, un chico huérfano debido a las políticas antisociales de Ronald Reagan en los años 80, es reclutado de las calles para formar parte de una academia de jóvenes asesinos. Lejos de retratar a los adolescentes como idiotas, como en Daybreak —merecidamente cancelada por Netflix—, se toma en serio el perfil psicológico del chico, sus problemas y sus reflexiones. La escuela también tiene otros alumnos interesantes, por no hablar del tono antiestablishment utilizado. Que esté ambientada a finales de los años ochenta es otro plus. No echéis cuenta a su penoso cartel y dadle la oportunidad que se merece. Pocas series con adolescentes se ven así.


3ª LA COSA DEL PANTANO (SWAMP THING)

  • Origen: House of Secrets, 1971. Creada por Len Wein y Bernie Wrightson.
  • Plataforma:  DC Universe. Se estrenará en TNT el 5 de enero 2020.
El escándalo de esta serie ha venido de la manera más inesperada. Tras un primer capítulo que fascinó, se cancela. ¿La razón? Resultaba muy cara y tuvieron en cuenta en el presupuesto una subvención por rodar en Carolina del Norte que no era la que pensaban, sino una de menor cuantía. Así que como las cuentas no salían, la segunda temporada tampoco. Visto el primer capítulo, debo decir que me ha encantado. Se nota que es cara, tanto en la ambientación como en los efectos especiales. La historia no se queda atrás, con un guión cuidado donde se nota que gente como James Wan (Saw, The Conjuring) estaba detrás. No parece que haya muchas posibilidades de que sea retomada, y no porque falten historias que contar o ganas por parte del equipo de seguir. Una estrechez de miras que no deberían tener en Warner Bros.


2ª PENNYWORTH

  • Origen: Batman #16 (1943). Creado por Don Cameron y Bob Kane.
  • Plataforma: Epix. Disponible en Starzplay.
Una agradable sorpresa del todo inesperada, cuya primera temporada analizamos aquí con detalle. Lo que parecía la premisa más ridícula de todos los proyectos relacionados con Batman, una serie sobre su mayordomo, se ha colado entre los mejores estrenos del año. Una serie que recuerda el estilo elegante de los espías de los años 60 y que se aleja totalmente de lo mostrado en Gotham, el anterior proyecto de su creador, Bruno Heller. Si decían que querían que Gotham terminara con Bruce Wayne poniéndose la máscara, ¿terminará esta serie con Alfred Pennyworth vistiendo el uniforme de mayordomo en casa de los Wayne? Podremos comprobarlo, ya que ha sido renovada por una segunda temporada debido al éxito cosechado por la cadena con ella.


1ª THE BOYS

  • Origen: The Boys (2006), colección de Dynamite Entertainment, creada por Garth Ennis y Darick Robertson.
  • Plataforma: Amazon Video 
La triunfadora del año en lo que a género superheróico se refiere. La apuesta de Amazon por el cómic de Garth Ennis ha sido el éxito de público y crítica que llevaban tiempo esperando para poner su plataforma de vídeo en el mapa. La serie ha sido definida como lo que realmente supondría la existencia de superhéroes en la realidad: un negocio multimillonario lleno de miserables. Quizás demasiados de estos, pudiendo resultar algo cínica, pero la serie termina convenciendo en todos sus aspectos. Supone una toma de tierra para cuestionarnos si no sería más creíble que hubiera algún aprovechado en la Liga de La Justicia o en Los Vengadores que tanto santurrón hablando de valores. Para nosotros, se merece estar en lo alto del podio, a la espera de su segunda temporada, la cual se ha ganado una subida en el presupuesto por parte de sus productores.


Repetimos que este es nuestro criterio, y que cada uno tendrá sus favoritos. Si echas de menos alguna serie basada en algún cómic, seguramente es que la hemos incluido entre las peores. En el siguiente post lo averiguarás.