Hacer que la serie regular de Batman vuelva a ser numerada desde el número uno no es algo que ocurra a menudo. Unas cuatro veces hasta ahora, aunque las tres últimas en este siglo. Si bien es un recurso muy utilizado para atraer nuevos lectores, a Batman se le ha respetado más que al resto. Sin embargo, tras la etapa de Chip Zdarsky, de unos treinta y tres números, aparece Matt Fraction. Zdarsky abandonó el barco por sobrecarga laboral, personal y fin de su ciclo. Viendo el récord de ventas de Fraction frente al desgaste comercial que sufría Zdarsky, parece ser que hemos ganado todos. Analizamos aquí por dónde nos lleva Fraction y el dibujante Jorge Jiménez con su Batman.
ALL IN BATMAN #1: COLORES INTENSOS EN LA OSCURIDAD
Como serie regular histórica que es, Matt Fraction hereda Gotham como la dejó Zdarsky y su último evento. Tenemos a Vandal Savage a cargo de la comisaría de policía y dueño de la mansión Wayne. Jim Gordon es un simple policía raso, y Bullock un detective privado. Al menos Bruce ha recuperado su fortuna. Era imposible creerse que pudiera ser Batman sin ella. La acción comienza con el héroe acudiendo al nuevo manicomio Arkham, las Torres Arkham. Allí, Killer Croc salta y monta un buen lío. El diálogo entre un Batman quemado sin mucha fe y la buenista doctora Zeller nos da una buena pista de por dónde irán los tiros.
En cuanto a Alfred, otro símbolo de Batman que ha caído, es recuperado a modo de IA. Y sí, Bruce Wayne sería muy capaz de eso. Ya lo hizo con Damian cuando falleció la primera vez en Los Nuevos 52.
Este primer número de All In Batman contiene acción, emoción, buenos diálogos, momentos trepidantes a la par que introspección de los personajes. Me gusta el cuidado a los personajes casuales que van apareciendo. En cuanto al dibujo, sencillamente perfecto. Nuestro patrio Jorge Jiménez nos detalla una Gotham preciosa a la vez que reconocible. Ya nos ha regalado varias escenas que son son iconos del el personaje. Un buen estreno que debe dejar atrás el caos narrativo que en mi opinión, hemos vivido en Batman.
ALL IN BATMAN #2: ROBIN MONTA EN LA LECHERA
Tras el tremendo cliffhanger del número uno, Matt Fraction nos retrotrae al pasado con Bruce educando a sus dos de sus hijos. Tim Drake, alias Red Robin, y Damian siempre se han tenido franca antipatía, lo cual, bien llevado, es muy divertido. La terrible tensión entre la Batfamilia y la policía se concreta en una serie de disparos que aciertan su objetivo. Los momentos vividos por Batman y Tim tras los disparos son tremendos. Qué bien se le da a Fraction poner los personajes al límite.
La presión policial sigue adelante con Savage buscando por todos los medios librarse de Batman a su manera, ya que sabe perfectamente quién es en su vida civil y podría revelar su identidad secreta. Excelentes viñetas nocturnas, gran ambientación y una huida de película. Un segundo número que cumple de sobras manteniendo el nivel.
ALL IN BATMAN #3: CORONA DE TORMENTAS
Las maquinaciones de Vandal Savage contra Batman van avanzando y la casualidad hace que tengamos una esperanza. Parece que Fraction no va a utilizar mucho a Tim Drake, algo que en principio comparto. Si he acertado, ese es el objetivo de que Bruce Wayne tenga uno de los momentos mas incómodos de su vida, y ya es decir, a cargo de la pareja de Drake. Las heridas de Tim tras sus momentos juntos son imposibles de justificar.
Algunos villanos nunca mueren, como Hugo Strange, reciclado para esta ocasión. Bruce y Damian siguen con su relación complicada, ante la negativa de este de acudir a la Universidad. Bruce coge el camino duro con él e intenta lidiar con su arrogancia. Se agradecen las pinceladas de humor entremetidas en la cotidianidad del personaje. Criar a un adolescente puede superar al mismísimo Batman, todo un consuelo.
La alianza entre Gordon, Bullock y Batman empieza a fraguarse ante el terrible acoso de Savage, y nos da momentazos. La aparición de El Acertijo, en esta versión de genio de la tecnología, pero preso de su compulsividad, tendremos que ver a dónde nos lleva. No necesitaba más personajes la trama, pero confiamos en Matt Fraction y Jorge Jiménez. Saben montar un buen puzzle.
ALL IN BATMAN #4: CORTA EL ROLLO
Fraction lo quiere dar todo en Batman y se nota. Seguimos avanzando en un plan que por ahora parece estructurado y meditado. Tenemos varios focos de atención, todos muy interesantes y engranados. Por un lado, aparece la vida personal de Bruce Wayne, que parece tener interés en la doctora Zeller. Quienes adoramos la época de Norm Breyfogle, reconoceremos en seguida al esbirro que atrapa Batman. Me guardo la sorpresa.
Lo que no sorprende es la presentación del gran villano, el Minotauro, que recuerda en sus formas a lo visto en la colección de Nightwing a cargo de Heartless. Eso sí, sin los infantilismos de Tom Taylor. Estupendos los secundarios y el trasfondo que se les va dibujando. Echaba de menos personajes nuevos con cuerpo. En cuanto al humor, ha venido para quedarse. Quién nos iba a decir que no faltaría una sonrisa al leer la serie principal de Batman. El dibujo inconmensurable de Jiménez sigue dejándonos con la boca abierta.
ALL IN BATMAN #5: DATE NIGHT
Vaya número. La cita-no-cita entre Bruce y Anika no podría ser más trepidante, divertida y emocionante. Lo siento por Tom King y su cita doble, pero este número aniquila lo que este hizo sin piedad. Si bien Bruce no se pone la capucha ni un momento, no echareis de menos a Batman. Me he montado en montañas rusas menos emocionantes que este cómic. El equilibrio entre salvar la vida de los ataques, las reacciones de persona normal de Zeller ante el panorama, y el disimulo de Bruce para no desvelar su identidad secreta, la diversión ha sido total. El ritmo no para desde la primeras páginas y no abandonamos a la pareja hasta el final. Y qué final. Me atrevo a vaticinar que esta grapa debería convertirse en un clásico instantáneo.
ALL IN BATMAN #6: LONG NIGHT
A partir de este número, mis ejemplares son en inglés, adquiridos en un reciente viaje a Londres, así que no me atrevo a adivinar la traducción que veremos en España en la edición de Panini. Me limito a poner por tanto el título original.
Si el final del número anterior fue de órdago, el comienzo de este es magistral. Sigo defendiendo lo divertido que es el dúo Fraction-Jiménez a cargo de Batman. Un humor fino, sutil e inteligente. Con varios escenarios y personajes vamos avanzando. La nueva casa de Bruce y la convivencia con Damian da momentos dorados.
Parece que Fraction quiere quitarse de en medio a miembros de la Batfamilia, algo que aplaudo sin límites. Eso sí, de una manera elegante. Tenían cierto sentido los creados en los 90, como Stephanie Brown y la segunda Batgirl. Hoy día no tienen sentido en la serie regular, mejor que se queden donde están, en cortos de ínfima calidad narrativa para adolescentes. Quitan solemnidad a Batman y ya llevan en la adolescencia demasiadas décadas. El círculo de Batman debe ser más cerrado y el papel de Robin ahora es de Damian. Y si necesita ayuda, ya tenemos a Nightwing y Capucha Roja. El resto satura. Maravilloso el logo final con Batman en la escalera.
ALL IN BATMAN #7: KILL SWITCH
Para muchos, leer a Batman es una cuenta atrás esperando la aparición de El Joker. No es mi caso, pero llevo el tiempo suficiente leyendo al personaje para saber que es lo habitual tras cada cambio de guionista. Fraction no ha hecho esperar demasiado. En USA lo han celebrado con un póster central de cuatro páginas. desconozco cómo se editará en España.
El degradado Jim Gordon y Harvey Bullock son el único enlace que le queda a Batman con la policía. Suficiente. Así llegamos a Arkham, donde El Joker tiene un complejísimo sistema que lo mantiene con vida. La suficiente vida para tener fascinada a la doctora Zeller. Más que su cita con Bruce Wayne. Los preludios, el encuentro y el diálogo entre ambos me han sorprendido gratamente. Ya repito que no soy fan del Joker, pero reconozco que no se puede pedir más. Un cara a cara de los mejores entre ambos personajes, que no concluye en este número.
Fraction ha demostrado ser el heredero natural de Norm Breyfogle. La madurez de las historias, el gusto por el Batman urbano a pie de calle, y la atención a Bruce Wayne lo delatan. El centrar todo en su figura también. En cuanto a Jorge Jiménez, las poses inspiradas en dicha época y el parecido con el diseño del nuevo traje lo confirma. Por mi parte, es lo mejor que puedo decir de un cómic actual de Batman. El dibujo de Jiménez es glorioso, y no comparte el trabajo con otros dibujante por ahora. Ya podría haber pasado lo mismo con Bruno Redondo en la colección de Nightwing. La sensación de unidad cae en picado cuando eso sucede.
No es que la corrupción total de Gotham sea algo nuevo, pero otros autores han desvariado perdiendo el hilo y sobredimensionando las consecuencias. También empiezan a añadir personajes de nueva creación de nulo interés. Aquí nos van explicando el por qué de las cosas de una manera apasionante, y los personajes nuevos aportan e interesan. Que elección tan estupenda ha resultado ser Matt Fraction como guionista de Batman. Que siga así.
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