TERRA NOVA: LA CRÍTICA

Desde este blog apoyamos a todas las series que, en mayor o menor medida, tienen algo que ver con el género fantástico, de terror o de ciencia ficción. De entre las muchas noticias y rumores que surgen en torno a gran cantidad de series desde que supimos que se estaba desarrollando, hemos prestado especial atención a Terra Nova, el esperado gran proyecto de
serie de ciencia ficción de Steven Spielberg (con permiso de, a nuestro entender, fallida Falling Skies).

Este seguimiento y apoyo a Terra Nova, como los seguidores habituales del blog habéis podido constatar, ha provocado que nuestra decepción al ver los primeros capítulos de la serie haya sido todavía mayor. Esta decepción se ha producido debido a una serie de causas que pasaré a desgranar a continuación.

EL TONO FAMILIAR DE LA SERIE LLEGA A SER TAN EXCESIVO QUE ROZA LO BABOSO

Pero antes hay que contar, aunque sea someramente, de qué va la serie. Terra Nova cuenta los avatares de la familia Shannon, que se ve obligada a emigrar desde su hogar en un futuro apocalíptico hasta el más remoto pasado, gracias a un milagroso descubrimiento científico. El primer episodio se centra en los motivos por los que los Shannon deciden emigrar al pasado, básicamente para escapar de la justicia y de sus restrictivas leyes de natalidad, precisamente por las cuales el padre se encentra encarcelado. Ya desde el principio el guión presenta incoherencias, con un encarcelamiento y una posterior fuga del padre difícil de creer.

En primer lugar, y aunque la premisa argumental era a priori interesante, la historia se malgasta en enfoques familiares y sentimentaloides. Casi podría decirse que el mismo esquema utilizado en Falling Skies se repite aquí: familia de cinco miembros, líder de la colonia (Stephen Lang) que hace las veces de patriarca, una amenaza que aquí son los dinosaurios y en Falling Skies los aliens... Las similitudes no terminan ahí. Una de las cosas más chocantes de la serie son los ridículos diálogos que mantienen los protagonistas, sobre todo los miembros de la familia Shannon. La simpleza de las conversaciones y lo irrelevante de su contenido para el desarrollo de la historia hacen que muchas veces den ganas de apretar el botón de avance rápido y eso, en una serie o película,es muy grave.

LOS SHANNON, EN LO QUE PARECE UNA VERBENA ANTEDILUVIANA


Aparte de los absurdos diálogos, otro de los grandes fallos de guión de Terra Nova es que no te crees que los personajes estén viviendo en una colonia enclavada hace 85 millones de años. Del comportamiento de los protagonistas, sobre todo los más jóvenes, se desprende que parecen actuar ajenos a que se encuentran en un lugar tremendamente peligroso y desconocido. Los hijos mayores de los Shannon pronto establecen sus amistades e intereses amorosos, lo cual es normal, pero sin que los guionistas sepan encuadrar adecuadamente sus comportamientos al ambiente tan ajeno donde han de vivir. Algunos ejemplos de ello son las escapadas de los chicos en plena jungla para bañarse en un río o la completa indiferencia ante las maravillas por las que tendrían que estar continuamente cautivados.

STEPHEN LANG
En cuanto al casting, si al menos hubiese sido mejor, quizás la serie nos hubiera atraído un poco más, pero la verdad es que no es así. En primer lugar, el protagonista principal, Jim Shannon (Jason O´Mara), está absolutamente falto de carisma para soportar el peso de la serie, aparte de la nula química que tiene con su pareja. Es un actor anodino que no sirve casi ni para representar la figura de padre madurito interesante. Su mujer, Maddy, interpretada por la británica Shelley Conn, parece cubrir en esta serie la cuota multirracial que Moon Bloodgood cumplía en Falling Skies. De nuevo, otra semejanza entre ambas series, separadas por 85 millones de años. El casting de los hijos es, junto al del padre, de las peores elecciones para la serie. El hijo mayor, Josh (Landon Liborion), hace de hijo rebelde que solo parece pensar en chicas y diversión, solo que parece olvidar que se encuentra en un medio ambiente hostil donde cualquier descuido puede ser el último. Tanto Maddy (Naomi Scott) como Zoe (Alana Mansour) hacen de hijas de los Shannon, la primera conociendo su primer amor allí en plena selva del Cretácico, y la segunda interpretando a la sosa hija pequeña.

Stephen Lang interpreta al comandante Nathaniel Taylor, un duro y curtido militar que hace las veces de patriarca de la colonia. En un papel que guarda bastantes similitudes con el que ya interpretó en Avatar, Lang es uno de los pocos aciertos de casting de la serie. El resto del casting se limita a hacer bulto entre unos decorados del poblado, con una interacción nula ante los hechos que se cuentan en cada episodio.

EN EL FUTURO LOS RECORTES LLEGARÁN HASTA A LOS HIJOS

A pesar de contar supuestamente con un abultado presupuesto, los otros protagonistas del show, los dinosaurios, no dan el pego en absoluto. Los reptiles creados por CGI son mediocres, muy por debajo de otras series más modestas como la británica Invasión Jurásica (Primeval). Solo se salvan las estupendas localizaciones australianas elegidas como paisajes prehistóricos, una de las pocas cosas impresionantes de la serie. Cuando aparece la colonia se limitan a mostrarnos siempre las mismas viviendas, un par de calles y el mercado, con poca gente si tenemos en cuenta la cantidad de colonos que ya han llegado del futuro.

LOS DINOSAURIOS POR CGI DE SALDO, OTRO DE LOS FALLOS DE LA SERIE

La trama, muy diluida como ya he dicho entre disputas familiares, ataques de celos y despertar hormonal, presenta pocos puntos interesantes. Quizás lo más interesante sea la aparición de unas misteriosas marcas en las rocas de un río y lo que ello podría significar. El recurso de introducir a una especie de colonos renegados, los "sextos", ya la hemos visto en series como Perdidos (Lost). Es difícil saber hacia donde evolucionará la serie, por lo que tras haber visto tres capítulos me veo en la disyuntiva de seguir viéndola o no. Lo irritante de las conversaciones banales de los protagonistas, la mala calidad de los efectos visuales y los endebles guiones hacen que Terra Nova tenga todas las papeletas para sólo conocer una temporada, aunque series más malas han sido renovadas.

En conclusión, una serie que levantó grandes esperanzas de poder ver un producto entretenido y de buena factura, pero que se ha convertido en algo plano, sin interés y mal producido. El ansia de Spielberg por adoctrinarnos continuamente con moralinas familiares se ha vuelto ya algo irritante. No estoy diciendo que no tengan que hacerse series familiares de aventuras, pero sí con menos adoctrinamiento, mejores guiones y mejor producidas que esta fallida Terra Nova.

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