El Solitario de Providence

ÚLTIMOS POSTS

Ya hemos podido disfrutar de los dos primeros capítulos de Krypton a través de HBO España, que lo está ofreciendo doblado y al ritmo norteamericano. Para eso estamos suscritos. Que hayan pensado hacer una serie sobre lo que ocurría en Kripton 220 años antes del nacimiento de Superman no es ni bueno ni malo. Al menos, nos ahorramos tener un embrión del personaje por la serie como en Gotham. La serie está producida por el niño bonito de la Warner, David S. Goyer. No importa el disparate que ponga en marcha, léase Da Vinci's Demons. Ahí sigue teniendo opciones de participar en grandes superproducciones y de encargarse de nuevas series sin importar los fracasos que acumule. ¿Ha demostrado que merecía un nueva oportunidad contando los orígenes de La Casa de El?


La serie nos presenta a Seg-El, un guapo joven hijo de Charys y Ter-El. Su abuelo es ejecutado por rebelión y traición por parte de la familia Vex. El entonces niño ve como sucede todo y sufre la degradación social que asola a los familiares directos de un traidor. Sin embargo, el chico, cuya mayor virtud parece ser que es guapetón, no tiene problemas en tener amoríos con chicas a las que no debería acercarse. Lo sorprendente es que incluso el asesino de su abuelo, Daron-Vex, lo considera apto para tener descendencia con su propia hija Jaina tras un acto heróico. Se ve que en Krypton es tan provechoso tener buen aspecto como en la Tierra. 

La trama se va desarrollando entre los enredos románticos de este chico, tanto virtuales al estilo Krypton, como reales con quien no debiera. La aparición de Adam Strange, para comunicarle lo importante que será Kal-El, su nieto, y advertirle de una gran amenaza, es la excusa para que veamos referencias a la mitología de Superman, como la capa, la Fortaleza de la Soledad... y pinceladas aquí y allá.

SEG-EL ES EL ABUELO DE SUPERMAN

La presentación de los distintos personajes no deja de ser rutinaria, con una trama genérica que tanto nos vale para Kripton como las tribulaciones en un zoco árabe entre distintas familias. Tïpico chico rebelde con una venganza familiar contra el poder establecido.  En cuanto a los padres del chico, la muerte de ambos está llevada torpemente y sin emoción alguna. No se entiende muy bien ese semisuicidio de ambos progenitores, podrían haber tenido más maña y llevarse a alguno por delante. La motivación de los rebeldes tampoco está bien explicada. La jerarquía en Krypton me suena más por otras películas sobre Superman que por lo visto en la serie. 

Por otro lado, que Adam Strange interfiera de una manera tan clara en el destino de Seg-El da que pensar que él mismo puede cambiar el futuro y evitar el salvador que tanto anhela. Por cierto, la versión del personaje de Strange es bastante del barrio, alejado de cualquier tipo de uniforme galáctico. En cuanto a la escenografía de la serie, la considero bastante correcta a pesar de algunas críticas que he oído. Y eso para una serie que se emite en Syfy, pocos dados a los excesos presupuestarios, es todo un logro. El vestuario tampoco está mal escogido. Bien es cierto que recuerda un poco a una serie que se desarrollara en una ciudad de la antigüedad por el estilo de las calles tan estrechas y llenas de recovecos. No es que se hayan explayado mucho mostrando Krypton, pero en dos capítulos tampoco hay que pedir demasiado en ese sentido. 

LAS CHICAS NO SE LE RESISTEN A SEG-EL

En cuanto a la tecnología kriptoniana, la gran diferencia con la Tierra es en el tema de crear los embriones fuera del cuerpo y midiendo únicamente la mejor combinación genética. De hecho, son capaces de observar el futuro de cada criatura. No vemos que haya otras especies aparte de la kryptoniana con aspecto humano en Krypton; la taberna que aparece no es la de Star Wars. Es por eso que se pierde un poco la sensación de ver una serie que se desarrolla en otro planeta, y recuerda a una serie teen cualquiera. Que no entre en grandes profundidades de ningún tipo también ayuda a esa sensación genérica que produce la serie. 

EL ATREZZO DE LA SERIE CUMPLE EFICIENTEMENTE

Como ya sigo The Flash, Arrow Supergirl, añadir esta me resulta complicado. Además, el segundo capítulo es una extensión del primero y, aunque al final aparezca Brainiac, no sé hasta qué punto me convence este chico para ser un nuevo superhéroe blandito al que seguir. Si no seguís ninguna de las anteriores, podéis verle su interés, pero creo que de momento no me animo a seguir con Krypton. Más por su falta de virtudes que por sus defectos propiamente, ya que no es una serie ambiciosa. 

Quién iba a decirnos hace unos años que la cantidad de series basadas en superhéroes sería tan amplia que no podríamos verlas todas. Si este boom pasa en breve, podré pararme a ver Krypton. Si no, tendrá que esperar.

Estrenada en Estados Unidos el 22 de diciembre de 1978, La Invasión de los Ultracuerpos (Invasion of the Body Snatchers, Philip Kaufman, 1978) sigue siendo uno de los clásicos del terror y de la ciencia ficción más buscados en los sitios donde ver películas online. Al igual que el film original de Don SiegelLa Invasión de los Ladrones de Cuerpos (1956), la cinta de Kaufman también se basaba en la novela de Jack Finney, publicada en forma de libro —había sido publicada anteriormente por entregas en un magazine pulp— en 1955. A continuación, y para celebrar el cuarenta aniversario del estreno del film de Kaufman —en mi opinión, mejor que su predecesor—, te dejo con algunas de las curiosidades de esta mítica película que quizás no conocías.

La Invasión de los Ultracuerpos

¿Remake o secuela?

Aunque oficialmente la película de Philip Kaufman es un remake del original estrenado en 1956, hay elementos en ella que apuntan a que realmente estaríamos ante una secuela. Uno de esos elementos es, precisamente, el cameo de uno de los actores protagonistas del film de Don Siegel. Se trata de Kevin McCarthy, actor protagonista de la cinta original y que en La Invasión de los Ultracuerpos hace una pequeña aparición como un alterado transeúnte gritando "¡Ya llegan!", segundos antes de ser atropellado ante la mirada impertérrita de centenares de ciudadanos ya asimilados. Precisamente, mientras se ensayaba el rodaje de esa escena, un sin techo que se encontraba en las proximidades reconoció a McCarthy, exclamando "La primera era mejor."

La Invasión de los Ultracuerpos

Otro elemento que apoyaría esta teoría es que el film de Kaufman transcurre en San Francisco y, recordemos, al final de la película de 1956 veíamos como un camión cargado de vainas alienígenas tenía como destino esa ciudad. ¿Estamos, entonces, ante una secuela encubierta pero ya desprovista de toda la carga anticomunista de la original?

Cameos y otras suplantaciones

Aparte de la aparición de McCarthy, el film de Kaufman contó con bastantes cameos. Uno de ellos es el del propio Don Siegel, quien conduce un taxi en el que viajan los protagonistas, Matthew (Donald Sutherland) y Elizabeth (Brooke Adams). También se deja ver el propio Kaufman, una vez como el hombre que importuna a Sutherland mientras habla en una cabina y, de nuevo, como la voz al otro lado de un teléfono. La mujer de Kaufman también aparece fugazmente en la escena de la fiesta, hablando con el personaje de Jeff Goldblum. El líder del grupo Grateful Dead aparece brevemente caracterizado como un indigente tocando el banjo, así como Robert Duvall como sacerdote en un columpio —y sin cobrar ni un dólar, por cierto—. Veronica Cartwright (Alien) aparecería en el, hasta ahora, último remake de la historia de Finney, Invasión (2007).

La Invasión de los Ultracuerpos

Sonidos de otro mundo

La banda sonora de esta película tiene varias peculiaridades. La primera es que es la única que compuso Denny Zeitlin en toda su carrera, a pesar de que en su día fuera alabada por la crítica especializada. Zeitlin, además de pianista de jazz, es profesor de psiquiatría en la Universidad de San Francisco. Por cierto, Zeitlin no compuso ningún tema para los títulos finales, solo un inquietante y desolador silencio.


Otra de las notas distintivas del film son sus efectos de sonido, diseñados por Ben Burtt, quien acababa de encargarse de los alucinantes efectos sonoros de Star Wars (1977). Por ejemplo, para la escena del crecimiento de las réplicas surgidas de las vainas, Burtt utilizó los latidos del corazón de su hijo nonato. Los chillidos de las criaturas eran, en realidad, gruñidos de cerdos. Un detalle que añade aún más inquietud al espectador es el hecho de que, conforme avanza la película, los sonidos naturales (trinos de pájaros, grillos...) se van atenuando hasta desaparecer por completo, siendo sustituidos por sonidos producidos por objetos de fabricación humana.

El Sr. Spock contra las vainas gigantes

Una de las razones por las que Leonard Nimoy aceptó el papel del Doctor David Kibner fue que intentaba escapar del encasillamiento en el que había caído debido a su papel de Sr. Spock en la saga televisiva Star Trek. La jugada no le salió muy bien ya que su personaje, un psiquiatra, terminaba precisamente encarnando todo aquello de lo que Nimoy intentaba escapar: un ser más planta que animal desprovisto de toda emoción humana. Curiosamente, era la segunda vez que Nimoy se enfrentaba a unas plantas alienígenas. En "This Side of Paradise", el episodio 24 de la primera temporada de Star Trek: La Serie Original, Spock encontraba un planeta en el que sus habitantes estaban en permanente estado de placidez debido, precisamente, a unas esporas.

La Invasión de los Ultracuerpos

Para dar más personalidad al personaje de Nimoy y fuera más reconocible, se decidió que el actor llevara un medio guante en su mano izquierda. La idea surgió del propio Nimoy, quien tenía un amigo que se cubría con uno igual una quemadura de su mano.

La teoría de la panspermia

Al principio del film vemos como unas esporas abandonan un planeta moribundo hasta alcanzar finalmente la Tierra en la ciudad de San Francisco, justo en el edificio Transamerica Pyramid, sede por aquellos entonces de la compañía propietaria de la United Artists, productora de la película. La idea de partida de la novela de Finney es que ciertos microorganismos, como bacterias, virus o esporas, podrían sobrevivir a los rigores del vacío del espacio y, llegados a un mundo propicio, ser capaces de hacer aflorar la vida. Esta teoría, la panspermia, propone que la vida en el universo se propagaría por el universo de esta manera. En la escena del baño de barro, Nancy (Veronica Cartwright) lee el libro "Mundos en Colisión", de Immanuel Velikovsky. Alguna de las teorías de Velikovsky trataban el tema de la panspermia.

A pesar de estar casi completamente volcados en las actividades que se están celebrando en el 36º Salón Internacional del Cómic de Barcelona, el equipo de ECC Ediciones ha hecho un hueco para darnos a conocer las novedades que saldrán a la venta el próximo mes de junio. Además de varias reediciones de obras tan fundamentales como Batman All-Star o El Largo Halloween, ECC nos tiene preparados para el inicio del verano títulos como Batman: Gotham Después de Medianoche, de Steve Niles y el gran Kelley Jones o el tomo Lobo: La Gran Pelea, un volumen surgido de la mente del guionista Alan Grant y artistas como Ariel Olivetti o Norm Breyfogle, entre otros.

Novedades de ECC Ediciones de Junio 2018

Sin duda, uno de los platos fuertes de los lanzamientos de junio de ECC Ediciones es El Universo DC de Mike Mignola, un tomo que recopila algunas de las mejores historias dibujadas y guionizadas por este particular artista. Cómics como Mundo de Krypton, Gotham: Luz de Gas o Ironwolf son algunas de las historias del creador de Hellboy que ECC ha incluido en este imprescindible tomo. Como imprescindible es también la edición deluxe de Batman: Amor Loco, una historia esencial para todo fan de la villana más loca del Universo DC.

Muerte: A Las Puertas de la Muerte, de Jill Thompson, Desolación Jones, de Warren Ellis o Authority: El Año Perdido, de Grant Morrison, son solo una muestra del resto de novedades que nos trae ECC Ediciones el próximo junio. Para descubrir el resto de lanzamientos, así como sus fechas de salida a la venta, echa un vistazo al siguiente PDF.

El invento este de Renacimiento tuvo, en mi caso, el mejor de los regalos: hacer que Scott Snyder abandonara la cabecera principal de Batman. Las múltiples razones por las que lo detesto como guionista ya las aclaré aquí quedándome bien a gusto. Otra cosa es que no reconozca su éxito en ventas, ahora con el evento Metal que estoy ignorando absolutamente. Ya me enteraré de lo que me tenga que enterar. La etapa de Tom King al frente de Batman en general me está resultando satisfactoria. Así que me he animado a reseñar una trama, Batman: La Guerra de Bromas y Acertijos, que acaba de finalizar recientemente en grapa y que será recopilada, seguramente con bastante éxito, en un próximo tomo. 

Batman: La Guerra de Bromas y Acertijos

Tras la muy publicitada proposición de matrimonio de Batman a Catwoman, (originada en lo que vimos en La Chapa) este le confiesa que debe saber algo de él antes de responderle. Como si la chica no estuviera curada de espanto a estas alturas, Bruce Wayne comienza a contarle la historia que vivió tras su primer año ejerciendo de Batman en Gotham. El Joker y El Acertijo, heredero de aquel extraño loco genocida que transmutó Snyder, entran en una espiral para ser los dueños de Gotham y eliminar al murciélago. El rastro de muerte y destrucción que ambos generan harían partidario de la pena de muerte para estos tipos hasta al más pacifista. King busca impresionar con los asesinatos, bien brutales y a bocajarro, bien mediante sutiles planes donde todo sale como el villano espera. 

Personalmente, me impactan otras cosas, ya que ver a dos villanos clásicos de Batman, por muy rejuvenecidos y perfilados que estén ambos, masacrando a diestro y siniestro, no tiene nada de original en los últimos tiempos. Empieza a ser cansino y debieran haber seguido el soberbio camino de Gregg Hurwitz. No se entiende, como ya he dicho en la crítica de Marini, que dichos villanos recluten a gente sabiendo el final que les espera. Tampoco que no vayan a por ellos con todas las consecuencias. Ese Batman que parece hacer más por la vida de los enemigos que de las víctimas sigue presente, algo muy políticamente correcto en estos tiempos. 

UNA ESCENA QUE PARECE PERFILADA POR UN CIRUNAJO PLÁSTICO

Sin embargo, si bien la historia recuerda el estilo de Snyder con sus tremendas sagas soporíferas que a nada llevaban, debo reconocer que esta tiene bastante más virtudes. Se nos presenta a Batman como un hombre que tiene una vida personal y, oh sorpresa, hasta sexual. Todo un revulsivo de la era Snyder, en la que tanto él como Gordon apenas eran robots enfundados en trajes para luchar contra el crimen. Este trasfondo que Tom King intenta dar tanto a Batman como a los distintos personajes que van apareciendo, víctimas incluidas, se agradece. No significa que le salga perfecto, pero la intención está ahí.

A lo largo de los números, que no se hacen ni muchos ni pocos, sino los justos, vamos viendo desatarse la locura entre estos dos villanos y un Batman que, a pesar de su inexperiencia, no lo representa tanto en su actuación como en el traje. Como parece ser inevitable, aunque no debiera serlo, tanto El Joker como El Acertijo parecen tener más habilidades que Superman a la hora de cometer crímenes. Preferiría que cuadraran un poco más los tiempos y los lugares, pero qué le vamos a hacer. La búsqueda de la espectacularidad manda. Los mayores protagonistas son El Joker y El Acertijo en su lucha de egos, mostrados como dos auténticos dementes. 

EL HOMBRE COMETA, UN GRAN DAMNIFICADO EN ESTA HISTORIA

Y si hablamos de espectacularidad, el dibujo de Mikel Janin lo es por momentos. Su Catwoman joven es digna de un mural pero, por otro lado, sus dibujos resultan algo rígidos, como muñecos de cera. Curiosamente, el que peor le sale es Bruce Wayne, con una cara que parece un Dick Grayson envejecido o algo acartonado. De todas formas, los momentos íntimos entre Bruce y Selina que retrata Janin bajo la batuta de King son emotivos y expresivos. No sé si esta idea de casar a Batman ocurrirá y dejarán evolucionar al personaje o tendrá, como muchos piensan, un truculento desenlace. En cuanto al terrible secreto, se parece mucho al que te imaginarías con una curiosa variante. Este Batman que se siente culpable por todo está un poco exagerado, no es muy práctico para hacer lo que hace.

UNA CATWOMAN CON LA QUE SE CASARÍA CUALQUIERA

Espero que sean valientes y, como estamos viendo en la etapa de King, los actos tengan sus consecuencias y las historias una evolución coherente con el personaje. Como momento impagable, Alfred dando la noticia del compromiso a los chicos, Dick, Jason, Damian y Duke-cuota-Thomas. No pertenece a la saga, pero viene en la última grapa. Ver las distintas reacciones del Universo DC es un lujo que no deben escatimarnos. Esperemos que esa faceta la siga teniendo en cuenta King en los próximos números. 

En el caso de Superman, la boda y la paternidad han sentado de fábula al personaje, ahora que muchos de sus lectores también enfrentamos la paternidad. También es cierto que Batman no es un personaje tan familiar en principio, pero un matrimonio explosivo con sus idas y venidas puede ser de lo más interesante. Es divertida esa simplificación de que Batman no puede ser feliz... ¿Quién dice que casarse le va a llevar a la felicidad? Lo que hace es abrir un mundo de nuevas posibilidades. Suceda lo que suceda, esta etapa de Tom King es una buena actualización del personaje. Parece que sabe dónde lo quiere llevar, y de que manera. Que siga así.

Batman: La Guerra de Bromas y Acertijos (Batman núms. 68, 69, 70, 71, 72)
ECC Ediciones
Edición original: Batman núms. 24, 25, 26, 27, 28, 29, 30, 31, 32, 33 USA
Guion: Tom King
Dibujo: David Finch, Mikel JaninClay MannJoëlle Jones
Grapa, 48 págs. A color.
Precio: 3,25 €

Tras los buenos resultados que está cosechando Netflix con la ciencia ficción (Stranger Things, Altered Carbon, Extinction) se han animado a traer a la actualidad una serie que, si bien pocos de nosotros la hemos visto, a casi todos nos debe sonar. Se trata de Perdidos en el Espacio, las aventuras de la familia Robinson, compuesta por unos padres separados y tres hijos, los cuales consiguen un puesto en una nave espacial que busca colonizar otros planetas. Sin embargo, la ruta esperada no se cumple y acaban teniendo un accidente que les lleva a aterrizar en un planeta de un sector desconocido del cosmos. Los problemas que deberán enfrentar los Robinson acaban de empezar. 

Lost In Space

Si bien los dos episodios que hemos podido ver gracias a la gentileza de Netflix demuestran que no parecen haber escatimado en medios, me temo que lo mostrado carece de casi todo lo demás que debe tener una serie para que nos enganche. Si en vez de dos capítulos hubiera tenido que ver cinco, no lo hubiera hecho. La familia protagonista se ve tan irreal como irritante. Los padres muestran una relación tensa desde el principio, debido en gran parte a su condición de matrimonio separado. En unos no demasiado esclarecedores flashbacks, vemos como  Maureen Robinson (Molly Parker) está molesta porque John (Toby Stephens) no pasa tiempo con sus hijos debido a su trabajo en el ejército. El tópico de la madre irritada y el padre que quiere reconciliarse mil veces visto. El problema es que cuando conoces a los niños, entiendes que el hombre prefiera ausentarse. Dos hijas adolescentes sin chispa ni química alguna van pululando sin generar más que hastío a lo que lo estamos viendo. Los flashbacks que intentan presentarnos a la familia fallan al intentar generar interés por ellos. El que tiene algo parecido al carisma es el padre y haciéndole un favor. La falta de química entre los actores que supuestamente forman una familia en una serie que se basa en lo que les sucede es letal para la audiencia. No es tan difícil conseguirlo. Recientemente en The Gifted, en el piloto ya consiguen hacer que empatices con la familia sin que la serie sea una obra maestra. Aquí no hay manera. 

Lost In Space
UNA PELIGROSA EXPEDICIÓN QUE PADRE E HIJO SE TOMAN COMO UN PASEO POR EL PARQUE

El comportamiento tan absurdo e incomprensible de los protagonistas, empezando por los padres, al llegar a un planeta desconocido, remata la serie. El planeta al que llegan me ha recordado a la genial película infantil Zootropolis. Una parte helada, otra boscosa, otra desértica... unas pegadas a otras. Tras muchas explicaciones técnicas, y tanta ciencia, los protagonistas no parecen tener miedo a nada en un planeta del que nada saben. He visto familias más precavidas yendo a tomar el sol a la playa. Después, empiezan a aparecer una serie de peligros que van acechando a distintos miembros de la familia, que se solucionan de tres maneras principales: saltándose cualquier lógica espacio tiempo, con ocurrencias de los más pequeños que sus padres deberían saber mejor que ellos, o porque uno de los hijos se hace el héroe y toma decisiones por su cuenta. Es el caso de ir a buscar un material a pie a una distancia imposible en un cortísimo espacio de tiempo.

ES MÁS FÁCIL IR POR UN BOSQUE DE ESE PLANETA QUE POR ALGUNAS CARRETERAS TERRÍCOLAS

Otra cosa que choca es la irresponsabilidad de unos padres al dejar solos a hijos menores, cuando lo más recomendable sería ir juntos a todos lados y no poner en riesgo gratuito a unos por salvar a otros. ¿Qué problema tienen en ir a la vez? Si les paso algo, muy probable dadas las circunstancias, mejor irse todos juntos que morir solos y abandonados de hambre y frío.

Pero si por algo es famosa la serie clásica de los 60s es por la relación entre el robot y el niño, Will. No, no nos falta el robot. La forma en la que se conocen es confusa, mal presentada y sin demasiado sentido. Como si de una criada se tratase, se pega a Will para satisfacer todos sus deseos, y los de su familia. Encima, como son tan desagradables, el robot se lleva hasta muestras de desprecio. Ya digo que esta familia no hay por donde cogerla. No sólo les salva la vida apareciendo en el momento justo de la nada y proporcionando todo lo que van necesitando. Da la sensación de que se va a poner a cocinar en cualquier momento para ellos con una cofia. Parece que han llegado al planeta de los robots sirvientes. Que suerte...

DON CREE QUE SE SOBREVIVE COMPORTÁNDOSE COMO UN LIGÓN EN UN BAR

A esta familia se une una superviviente, que parece ser una vividora, proveniente como ellos de la nave en la que todos escapan de la Tierra. Su periplo tampoco está muy bien llevado y no nos suponen sus andanzas un alivio respecto a esta inefable familia. Diálogos absurdos en la situación que viven, Don (Ignacio Serricchio) y la Dra. Smith (Parker Posey) llegan a un planeta extraño y dan por sentado que pueden respirar allí sin que sea tóxico, no se maravillan o sorprenden por lo que ven, si hay vida, qué van a comer... Se dedican a tontear y a criticar profesiones como si pasearan por el parque.

La belleza de algunos paisajes, perfectamente terrícolas en su mayoría, sería lo más destacable de la serie, así como a su excelente diseño de producción, los efectos visuales y el cuidado vestuario. Desgraciadamente, no es suficiente para seguirla. Siendo el protagonista un niño y un robot, quizás dirigirla más claramente al público infantil habría sido más provechoso. Lo malo es que no lo han hecho así, tocando temas que no son para ellos pero sin terminar profundizando en nada para enganchar a un público adulto. Quizás termine encontrando su público pero me cuesta imaginar cómo ha de ser éste. 

Entre el jueves 12 y el domingo 15 de abril se celebra en la Ciudad Condal el 36º Salón Internacional del Cómic de Barcelona. Diábolo Ediciones, como es habitual, estará presente en tan señalado evento presentando las novedades que reseño a continuación. La primera de ellas es la segunda parte de un libro que ya cosechó bastante éxito entre los lectores: "¡Vamos a morir todos! ¡Otra Vez! Lo insólito y lo paranormal en el cine, Vol. II", de Pedro Delgado Cavilla. En esta nueva entrega, el autor continua profundizando en el cine más extraño y lisérgico, desde mujeres avispa a garras gigantes, pasando por gólems y pirañas voladoras.

¡Vamos a morir todos! ¡Otra Vez! Lo insólito y lo paranormal en el cine, Vol. II

Saltamos al cómic, concretamente a la primera edición en forma de tomo de "Robocracia", la tira de la revista El Jueves de Igor e Ivanper. ¿Te imaginas un mundo de robots en el que nosotros, los humanos, somos sus mascotas? "Una caja de galletas. Una Historia de Guerras y Dibujos" es otra de las apuestas que Diábolo presentará en el Salón del Cómic, una historia sobre la memoria, los recuerdos de la cruel guerra civil que azotó nuestro país, de la mano de Josep Salviá, un autor catalán capaz de acercarnos aquella contienda como nunca antes otro medio había hecho.

"Cartier-Bresson, Alemania 1945", de Morvan y Savoia, es otra novela gráfica que sigue la trayectoria del genial fotógrafo antes, durante y después de la II Guerra Mundial. Morvan es autor también de la novela gráfica "McCurry, NY 11 de Septiembre 2001", también editada por Diábolo. El cómic se complementa con un portafolio con fotografías de Bresson y una crónica escrita por el investigador y documentalista Thomas Tode.