El Solitario de Providence

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Tin Star es una serie de producción británico-canadiense de la cadena Sky Atlantic que relata el descenso a los infiernos del jefe de policía de la pequeña localidad canadiense de Little Big Bear. Jim Worth, interpretado por Tim Roth (Twin Peaks, Reservoir Dogs), es un antiguo policía inglés que, intentando dejar atrás su problemático pasado, intenta labrarse un nuevo futuro para él y su familia en las bellas tierras al pie de las Rocosas Canadienses. Sin embargo, la llegada al pueblo de una empresa petrolera trastocará dramáticamente los planes vitales de Worth, dando origen a una espiral de violencia difícil de detener. ¿Merece Tin Star la pena o estamos ante el enésimo show sobre venganzas?

Tin Star

Lo primero que podemos destacar de Tin Star son los maravillosos paisajes en los que se desarrolla la trama. Casi podríamos decir que los tremendos escenarios naturales que sirven de telón de fondo de la serie son un protagonista más de la historia. Rodada en varias localizaciones de Alberta, Canadá, la serie intenta contraponer la belleza de los espacios naturales de este rincón del mundo con la extrema violencia que se desata. 

Sin embargo, unos bonitos escenarios no hacen buena a una serie. Para ello se necesita un buen guion, unos personajes creíbles y que nos importen y una producción de calidad. Vayamos por el guion. No hay que engañarse: la historia que nos cuentan en Tin Star ya la hemos visto centenares de veces en cine y televisión. Tenemos un protagonista de oscuro y violento pasado; a su familia, al lado de la cual intenta dejar atrás todo aquello; y un marco apacible y presuntamente libre de problemas en el que se vislumbran nubarrones en el horizonte. Un hecho terrible pondrá fin a la calma, desatando de nuevo la anterior personalidad del protagonista, adormecida durante años por la pesca del salmón en los bellos ríos de Alberta.

Tin Star

Si compras esta premisa, un poco sobada, eso sí, disfrutarás de la serie. ¿Qué hace a Tin Star, entonces, diferente a otras series similares? En primer lugar, los guionistas no se han andado con paños calientes y no escatiman en violencia y escenas duras. De hecho, la primera escena del piloto ya te deja sin habla. A partir de ahí la historia retrocede un año, poniéndonos en antecedentes de todo lo que vendrá después. Afortunadamente ese flashback de un año apenas dura un episodio, tiempo suficiente para hacernos una idea de cómo la situación ha podido pudrirse tanto en el pequeño pueblo de Little Big Bear.

Quizás, si algo podemos achacarle a la historia, es que los acontecimientos suceden un poco apresuradamente. Las muertes se van sucediendo sin que realmente veamos en qué se fundamentan, por qué ocurren, al menos en estos dos primeros capítulos. Uno tiene la sensación viendo esta serie que los asesinatos que suceden no están lo suficientemente bien explicados más allá del típico cliché de la "gran corporación maligna capaz de matar por sus intereses económicos". La serie introduce un elemento interesante, como es el personaje que interpreta Christina Hendricks (Mad Men), la relaciones públicas de la North Stream Oil. Es un personaje deliberadamente ambiguo que matiza la demasiado evidente maldad de la corporación petrolera.

Christina Hendricks

La interpretación de Tim Roth está en línea con lo que cabe esperar de él: solvente, creíble y convincentemente duro cuando ha de serlo. Interpreta bien al típico policía de vuelta de todo que solo quiere tranquilidad pero que, por alguna conspiración cósmica, no le terminan de dejar en paz. Aunque en estos dos primeros episodios aún no se ha desatado la tormenta que cabe esperar del personaje, ya se deja entrever cómo puede terminar la cosa.

En cuanto a los secundarios, la hija adolescente del protagonista, encarnada por Abigail Lawrie, es la que más me chirría en su interpretación. Es la típica adolescente, pero hay algo en la manera en la que está escrito su personaje que me saca de la serie. Un ejemplo es la escena en la que Anna, su personaje, entra en el karaoke y comienza a esbozar una sonrisa con los tipos que están en el escenario... ¿¡Acabas de sufrir un hecho traumático y te entran ganas de reirte!? El momento me desagradó bastante y me dio a entender de alguna manera el camino elegido por los guionistas para este personaje... un camino que no veo creíble.

Genevieve O'Reilly y Tim Roth

Lo malos de la función, como el interpretado por el siempre inquietante Christopher Heyerdahl (Van Helsing, Infierno sobre Ruedas), cumplen su cometido. Otros no tanto, porque transmiten cierta comicidad buscada o involuntaria que no hace mucho por hacernos creíbles sus personajes. Es el caso de los matones ingleses que se infiltran entre los trabajadores de la compañía, sobre todo el tipejo de la guitarra.

En definitiva, Tin Star es una serie que merece la pena, aunque solo sea por  asistir a una historia de venganza en parajes tan bellos como los de Alberta. La violencia la aleja de los shows procedimentales americanos para toda la familia que estamos acostumbrados ver surgir como setas, aunque arrastra ciertos clichés producto de un guion no demasiado pulido ni original. Veremos como evoluciona esta historia de violencia y si realmente el resto de temporada le hace justicia a estos dos potentes dos primeros episodios.

No te voy a engañar: no me gustan los procedimentales. Absentia, la nueva serie de AXN protagonizada por la actriz canadiense de origen croata Stana Katic, es un procedimental, de esos que tanta aceptación tienen entre el público norteamericano... y también el español. De todos modos, intentaré ser objetivo en mi crítica.

Absentia

La serie, rodada en Bulgaria pero ambientada supuestamente en Boston, se centra en la agente del FBI Emily Byrne (Katic) quien, tras seis años de cautiverio y haber sido dado por muerta, es liberada de su cautiverio tras una llamada telefónica a su marido (Patrick Heusinger). Éste, que ya ha rehecho su vida junto a otra mujer y el hijo en común con Byrne, se enfrenta ahora no solo al reto de intentar dar con el asesino en serie que mantuvo retenida a su mujer, sino al problema que supondrá para él y su nueva esposa el regreso de quien consideró perdida para siempre.

La serie, sea voluntaria o involuntariamente, no parece norteamericana. De hecho, solo lo es a medias, ya que está coproducida entre USA e Israel y rodada en Bulgaria, algo de lo que enseguida te percatas. Supongo que lo de rodar en un país del Este de Europa tiene que ver con beneficios fiscales, pero el caso es que la serie no logra quitarse de encima ese tufillo a producción europea de segunda con actriz protagonista de relumbrón acompañada de secundarios poco menos que infames.

Emily Byrne (Stana Katic)

Absentia vuelve a incidir en temas y situaciones una y mil veces vistos en este tipo de series: psicópatas, asesinos en serie, agentes de la ley intachables, nada es lo que parece, atmósferas desasosegantes, protagonistas con cara de dolor de muelas... En fin, nada que no esté más que quemado. Si bien Katic hace lo que puede con el guión que le cae entre manos, el resto de actores, sobre todo Heusinger, parecen pasarse todo el capítulo con la misma cara de angustia. Lo que me terminó de sacar de la serie fue cuando Emily, tras seis años desaparecida y declarada legalmente muerta, reprocha a su marido que se haya estado acostando con otra... 

Lo positivo de la serie es que parece que solamente tendrá 10 capítulos, aunque no está claro si tendrá segunda temporada, visto lo floja que es. Este primer episodio, con el más que previsible cliffhanger final, intenta enganchar al espectador amante de este tipo de shows, lo que seguramente conseguirá. A mi, desde luego, no.

Acaba de lanzarse la colección completa de los cómics de Blueberry de la mano de Planeta DeAgostiniel clásico de los años 60 del personaje del Oeste americano creación del guionista belga Charlier. Jean Giraud, el celebérrimo Moebius, es uno de los principales encargados de dar forma a este clásico del noveno arte que volvemos a tener disponible en una edición de coleccionista. Tras haber leído los 3 primeros álbumes, Fort Navajo, Tormenta en el Oeste y Águila Solitaria, os dejamos con la reseña.


Estamos ante un cómic europeo y las diferencias con el americano son notables. Es bueno recordar que hubo un tiempo en el que el Western estaba tan de moda como hoy día los superhéroes. Novelas baratas del tema se amontonaban en las librerías y kioscos para clientes ávidos que, en muchos casos, ni tenían una televisión en casa. Giraud no era ajeno a esta moda y se convirtió en un apasionado del tema, siendo sus primeros dibujos vaqueros e indios. El primer tomo nos presenta al Teniente Blueberry, un antihéroe del Oeste que, lejos de la perfección, no deja de ser alguien noble y digno de confianza. Sin embargo, el exquisito plantel de secundarios tienen tanto o más protagonismo que quien da nombre a la colección.

El nivel de detalle e información que se acumula en la obra es impresionante, pudiendo avergonzar a buena parte de las producciones hollywoodienses sobre el tema. Estos primeros tomos nos muestran un Oeste duro, conflictivo, donde el peligro está a la vuelta de la esquina y las comodidades no se ven por ninguna parte. Mucho desierto y poco Saloon, al menos de momento. Esto impregna de realidad cuanto leemos, algo importante ya que, posiblemente, es lo que más podemos apreciar en un cómic de este tipo. Gracias a esto, aprendemos sobre el verdadero Oeste y encontramos un tipo de aventuras que no puede ofrecernos ningún otro género. Gracias a la calidad de estas historias han transcendido décadas de la manera que lo han hecho.

CADA TOMO ESTÁ EXQUISITAMENTE EDITADO

Los diálogos son densos y descriptivos, definiendo tanto a los distintos personajes que aparecen en la obra como el mundo en el que viven. Es por tanto necesario hacer aclaraciones en notas a pie de página, lo cual se agradece bastante. Así distinguimos a unos indios de otros, y a buena parte de los que integran el Oeste americano.

Las historias no son autoconclusivas, sino que se van continuando de uno a otro volumen, teniendo que coger rápidamente el tomo que sigue para saber qué sucede. La diferencia respecto a otras ediciones no reside solo en la belleza de los tomos editados en tela. Cada uno trae al final una impagable información sobre los autores y la obra.

ORIGINAL DE GIRAUD PERTENECIENTE AL ÁLBUM "FORT NAVAJO"

En cuanto al dibujo, qué podemos decir del gran maestro. Giraud, buscando la inspiración para su Teniente Blueberry, se fija en la nariz rota del famoso actor Jean-Paul Belmondo, icono del cine francés de los 60. El estilo de Giraud, alejado del utilizado por su alter ego Moebius para sus álbumes de ciencia ficción, se basa en las composiciones cinematográficas, algo inherente al género del western, creando una narrativa visual ágil y trepidante. Estamos ante un Giraud joven, pero no precisamente en los inicios de su carrera —vendió su primer trabajo a los 17 años— demostrando gran maestría en el dibujo de rostros, totalmente individualizados, figuras humanas y animales y, sobre todo, sus espléndidos paisajes.

El dibujo de Giraud de estos tres primeros álbumes Es aún muy similar al del dibujante Jijé, la primera opción  de Charlier para Blueberry, algo que cambiaría a partir del álbum El Jinete Perdido (1968), cómic en el cual el artista francés ya comenzó a dejar evidente un cambio en su estilo. Precisamente tras su regreso de México, país que influyó grandemente en su forma de entender el dibujo.

Estamos ante una oportunidad única de hacerse con una colección que sirva para rememorar aquella época a quienes disfrutaron cuando el género estaba en auge, y para que aquellos que no jugamos a indios y vaqueros, que podamos descubrir por qué emocionó a tantas generaciones.

Podéis encontrar más información de esta magnífica colección en este enlace.

Este mes de octubre los lanzamientos de Diábolo Ediciones vienen cargados de buen cómic, manga y anime y clásicos de la comedia televisiva. En primer lugar destacamos el lanzamiento del último número del cómic Jazz Maynard: Tres Cuervos, obra de los barceloneses Raule y Roger Ibáñez. Con este álbum se pone fin a una trilogía trepidante ambientada en la fría Islandia.

Diábolo Ediciones: Novedades Octubre 2017

Pero si lo que te va de verdad es el cómic de horror, este mes de octubre sale a la venta otro número especial de la revista Cthulhu, esta vez dedicado al escritor fantástico Sheridan le Fanu. Este autor, considerado por muchos como el mejor escribiendo cuentos de fantasmas, ha sido, sin embargo, ignorado por el cómic. Este número de la revista Cthulhu es la mejor forma de recuperar algunas de las maravillosas y terroríficas historias de este gran autor irlandés.

Dentro de la línea "cultura popular", a finales de octubre sale a la venta el segundo volumen del díptico de Miguel Martínez y Néstor Rubio dedicado a la obra cumbre de Akira Toriyama: La Gran Aventura de Dragon Ball. Este volumen se centra en series como Dragon Ball GT, Dragon Ball Super y en todo el extenso mundo del merchandising generado por este fenómeno. Una obra muy esperada por todos los aficionados al manga y el anime españoles.

Y para terminar, qué mejor que hacerlo con humor. Los Munsters: Historia de Nuestra Familia Monstruosa Favorita, de Juan Antonio Olías y Mª del Carmen Olivero, es un estudio exhaustivo de una de las comedias televisivas más recordadas. Herman, Lily, Eddie, Marilyn y el Abuelo Munster son ya iconos de la cultura pop. Repleto de ilustraciones y con un interesantísimo prólogo del showman y cantante Javier Gurruchaga, el volumen también incluye dos mensajes exclusivos para los lectores españoles de los dos actores que han protagonizado a Eddie Munster en la pequeña pantalla.

Se ha estrenado la esperada serie de FOX coproducida por Marvel que está protagonizada por mutantes (claramente, ya que pueden usar la palabra sin ambages). Sin embargo, esquivan el nombre en el título de la misma, un gran error de cara al gran público que, si bien conocen a Lobezno, no van a caer en que The Gifted está ambientado en su mundo. La premisa de la serie aparentemente es sencilla y varias veces vista: una familia descubre que sus dos hijos adolescentes son mutantes, con la pequeña salvedad de que el padre es un fiscal que se dedica a perseguirlos. A partir de entonces, comienza la huida y la persecución.


A pesar de que el argumento en principio puede resultar cansino, estamos ante una serie que ofrece mucho más que eso, al menos en sus dos primeros episodios. No es mucha la información de dónde situar la película respecto al universo cinematográfico. Se menciona que ya no existen los X-Men como grupo (referencia a Logan), y un hecho que lo cambió todo un 15 de julio, pero poco más sabemos por ahora. 

Sí que aparecen mutantes de los cómics, como Polaris, y otros que los fans muy expertos sabrán reconocer. Independientemente de eso, lo que de verdad necesita una serie, que es una historia que enganche y personajes interesantes, lo tiene. Y eso que debe lidiar con ser una serie emitida en un canal en abierto, lo que suele traducirse en autocensura y personajes planos. No es afortunadamente el caso, aunque seguramente en una plataforma o tele por cable podrían haberle dado otra vuelta de tuerca y llegar a lo sublime. 

NO OS ASUSTÉIS CON ESTA IMAGEN, NO SE PASAN ASÍ TODA LA SERIE

Aunque pueda parecer que el protagonismo recae en los dos hijos adolescentes de la familia, no es el caso. Además, hay que reconocer que se alejan bastante de ser niñatos insoportables a lo Por 13 razones. El espectro se amplía y conocemos a un interesante grupo de mutantes cuyos distintos poderes se nos van mostrando de una manera muy integrada y natural, haciendo muy creíble lo que vemos. Tan creíble como creernos que fueran perseguidos de una manera injusta y condenados por leyes que se pasan por el forro los Derechos Humanos. En su creación, los mutantes hablaban de temas como la discriminación racial que, por desgracia, siguen vigentes tantos años después. También es una agradable sorpresa ver los diferentes matices por los que pasa la familia, de perseguir a ser perseguidos, y cómo esto no es ajeno para el grupo de mutantes que ahora les protegen. 

El sufrimiento que vemos en ellos, tanto por ser encarcelados prácticamente desde que muestran sus poderes como por lo difícil que se les pone todo, está muy bien contado en pocos trazos. Es, por tanto, una serie que se aleja del glamour de las películas, donde la heroicidad está en conseguir sobrevivir con todo en contra. 

A TODOS LOS MUTANTES NO LES TOCA SER JEAN GREY...

Otro acierto de la serie es que no da la sensación, como en Los Inhumanos, que se han ahorrado hasta la merienda. Vemos muchos poderes, bien representados y no da la apariencia de sufrir escasez presupuestaria, sino todo lo contrario. Cuando es pertinente, vemos acción, pero cuando no la hay, los personajes y sus situaciones tienen interés de sobra para mantener nuestra atención. 

Una gran propuesta, que merece sin duda una oportunidad. El problema es que en estos tiempos la audiencia no está en el momento de emisión viendo la serie, que es lo más recomendable si te emiten en abierto. Con la promoción, el presupuesto, la fama de los X-Men en el cine y la calidad que ofrece la serie, suponían que iban a arrasar en cuanto audiencias, pero no ha sido así. Algunos la han podido confundir con  Heroes Reborn, pero trata temas bien diferentes, sin desmerecer la gran serie que fue en su momento. Al menos, las opiniones son muy positivas, de manera que hay esperanza en que suban con las visiones y grabaciones y la renueven. Parece que, a diferencia de otras ocasiones, tenemos una serie de superhéroes que sí tiene mucho que contar.

Si eres de los que ya peinan canas posiblemente recordarás con nostalgia aquellas series animadas que emitía Televisión Española bajo el sello BRB Internacional. A esta productora de animación, creada en 1980 por Claudio Biern Boyd, debemos 44 series, emitidas en diversas televisiones de nuestro país a lo largo de 36 años. D'Artacán y los Tres Mosqueperros, Sandokan, La Vuelta al Mundo de Willy Fog o David el Gnomo son solo algunas de las más conocidas con las que Biern Boyd —un hombre de empresa con una vena creativa, tal y como él de ha definido en alguna ocasión— hizo soñar a toda una generación de niños españoles. El almeriense Juan José Zanoletty hace en su libro Gnomos, Naranjitos y Mosqueperros, editado por Diábolo Ediciones, un recorrido por los 36 años de historia de BRB Internacional, repasando sus series más señeras y recordadas.

Gnomos, Naranjitos y Mosqueperros. La Vuelta al Mundo en Dibujos Animados

Las más de tres décadas de vida de BRB Internacional han dado para mucho. Calificado en ocasiones como el "Walt Disney español", el mallorquín Claudio Biern Boyd supo llevar a cabo algo que, a finales de los años setenta, parece ser que nadie fue capaz de hacer: hacer viable un estudio de animación en España. Hasta 1980, año en que TVE estrena Ruy, el Pequeño Cid, la cadena pública española se surtía de contenidos infantiles fundamentalmente foráneos. La animación española era escasa, debido en gran parte al sistema de producción español: un solo capítulo podía tardar meses en terminarse, cobrándose solo una vez terminado. Se entiende así que no existiera en nuestro país hasta el aterrizaje de BRB Internacional unos estudios de animación que pudiesen competir con el sistema e trabajo de sus homónimos japoneses o norteamericanos.

El ensayo de Zanoletty se divide en cuatro partes bien diferenciadas: una primera etapa, de 1980 a 1984, años en los que BRB produjo sus series más icónicas; una segunda centrada en las series sobre el mundo de los gnomos; unos capítulos dedicados a dibujos basados en eventos como las olimpíadas o la Expo 92; y una parte final dedicada a las adaptaciones de personajes de la editorial Bruguera.

La Vuelta al Mundo de Willy Fog

La primera parte del libro es la que traerá más recuerdos a los que ya andamos metidos en la cuarentena, con series como Ruy, el Pequeño Cid (1980), Fútbol en Acción (1982) y su mítico Naranjito, D'Artacán y los Tres Mosqueperros (1982), La Vuelta al Mundo de Willy Fog (1983) o Los Sabios (1984), entre otras. Tras una introducción centrada en el estudio japonés Nippon Animation, compañía responsable de la animación de algunas de las mejores series de BRB Internacional, el autor entra de lleno en los entresijos de la primera serie de Biern Boyd: Ruy, el Pequeño Cid.

Zanoletty, apoyado en maravillosas ilustraciones, fotogramas y diverso material gráfico, nos desvela la gestación y desarrollo de una de las series de animación españolas más recordadas. Nada escapa al escrutinio del autor, haciendo especial hincapié en aspectos tan importantes de las series de BRB como la música. El ensayo de Zanoletty, aunque lleno de anécdotas referidas al proceso creativo de las series de Biern Boyd, va más allá, haciendo un retrato completo de una industria tan maltratada en España como fue la animación para televisión.

Fútbol en Acción

Tras las series clásicas, el libro se adentra en producciones más "recientes" como El Nuevo Mundo de los Gnomos (1997), Sandokan (1992), Willy Fog 2 (1993) o Zipi y Zape (2002). Estos dibujos animados, aunque apelan menos a la nostalgia que las series más antiguas, siguen conservando el espíritu de aquellas, aunque adaptados a los nuevos tiempos. Sin embargo, y tal y como bien explica el autor, son producciones que ya tuvieron que lidiar con la irrupción en nuestro de país de la competencia creciente del anime japonés.

El libro concluye con una interesante retrospectiva centrada en la Editorial Bruguera y sus producciones animadas, así como en figuras tan relevantes como la de Josep Escobar, creador de personajes del tebeo tan queridos como Zipi y Zape, Carpanta o Petra, entre otros muchos. Zanoletty conecta el auge de Bruguera con los largometrajes y series animadas basadas en sus personajes, mayormente con los traviesos mellizos de Escobar y Mortadelo y Filemón, de Francisco Ibáñez.


Por razones obvias, muchas producciones de BRB Internacional han quedado fuera de este interesantísimo ensayo. Series como La Banda de Mozart (1995), Teo (1996), Toonimals! (2000) o Berni (2007), entre otras muchas, han debido quedarse fuera de esta obra. Son series más recientes y, por tanto, el efecto nostalgia no es tan fuerte, pero no por ello sería menos interesante dedicar un segundo volumen a contar sus entresijos y cómo ha ido evolucionando la productora BRB Internacional, adaptándose a los nuevos tiempos.

Hay que dar gracias a autores como Juan José Zanoletty y una editorial como Diábolo por su labor divulgativa de una época, los años 70, 80 y 90, que supusieron toda una explosión de creatividad en lo que a cultura popular se refiere. Obras como Gnomos, Naranjitos y Mosqueperros. La Vuelta al Mundo en Dibujos Animados son verdaderos tesoros que poder enseñar a nuestros hijos, ecos de una época posiblemente no mejor que la que vivimos, pero quizás más mágica que la actual.

Gnomos, Naranjitos y Mosqueperros. La Vuelta al Mundo en Dibujos Animados
Diábolo Ediciones
Autor: Juan José Zanoletty
Tapa dura, 260 págs. color
Precio: 23,95 €