El Solitario de Providence

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Nacido en 1947, Chris Moore es uno de los mejores ilustradores activos en el campo de la ciencia ficción. Aunque ha realizado portadas de discos para artistas como Rod Stewart o Fleetwood Mac, es conocido sobre todo por sus ilustraciones para obras de ciencia ficción, algo que lleva realizando desde 1974. El arte de Moore se caracteriza por su detallismo, la limpieza de sus trazos y la maestría a la hora de plasmar la perspectiva, una cualidad que dota a sus ilustraciones de una extraordinaria sensación de realismo. 

Moore es un artista que ha resistido todo lo que ha podido implementar las nuevas tecnologías a su trabajo. No fue hasta 1995, cuando conoció al también ilustrador digital Fred Gambino en una convención de ciencia ficción, cuando Moore se decidió a emplear, aunque de manera limitada, las herramientas tecnológicas en sus ilustraciones. 

Como nota curiosa, Chris Moore realizó algunos diseños conceptuales para la película que Stanley Kubrick iba a realizar basada en el relato Los Superjuguetes Duran Todo el Verano, de Brian Aldiss. Tras la muerte de Kubrick, Steven Spielberg retomaría el proyecto dirigiendo A.I.: Inteligencia Artificial (2001).

Burning Chrome

Time is the simplest thing

Second variety

Sentinel

The complete Asimov

Islands in the Net

A choice of gods

We Can Remember It For You Wholesale

Sum VII

The Big Sun Of Mercury

En esto de los superhéroes pasa como con los futbolistas. Hay unos pocos que llegan a la cima, pero muchos, muchísimos más, se quedan en el camino. Dado que no dan para ser cabeza de cartel, en las editoriales pensaron que si los juntaban, lo mismo la cosa despegaba por aquello de doblar el interés de los lectores. Sin embargo, lo que parecía en muchos casos una decisión desesperada para no cancelar definitivamente una colección, daba lugar en ocasiones a grandes obras debido a la total libertad que tuvieron estos autores, y al talento que poseían muchos de ellos. En otras ocasiones, han quedado casi olvidados. Ahora que van a estrenar Los Defensores en Netflix, cuyas primeras impresiones podéis leer aquí, es un buen momento para recopilar algunos de estos grupos. Empezamos.


GREEN ARROW Y GREEN LANTERN 

Ya resultaba raro juntar a dos héroes unidos aparentemente sólo por el color del uniforme. Sin embargo, el doble de Batman con flechas y el héroe que surcaba las galaxias consiguieron una gran química gracias a los geniales dibujos de Neal Adams y a los guiones de Dennis O'Neil. La carga social en cada una de las historias sorprende hoy día, sobre todo porque seguimos con los mismos problemas sin resolver... y lo que nos queda. Los años que han pasado no han restado calidad al cómic, todo un clásico hoy día, salvo algunos detalles inevitables  que resultan anacrónicos.

CAPUCHA ROJA Y LOS FORAJIDOS

El personaje de Jason Todd, el Robin caído en desgracia (a ratos, eso sí), tiene mucho potencial como antihéroe. Sin embargo, no confían lo suficiente en él para darle una cabecera en solitario. Dick Grayson lo consiguió como Nightwing en los noventa, y Tim Drake también. Incluso Damian ha tenido una miniserie. Sin embargo, a Todd lo juntaron con un descafeinado Roy Harper en Los Nuevos 52 y con una asalvajada y nada ingenua Starfire, tras la desaparición de Los Titanes. La cosa no estaba nada mal a pesar de las locuras espaciales de sus aventuras. Lo que no entiendo es cómo Batman es capaz de perseguir a un asesino hasta el fin del mundo por un crimen, justo o no, pero luego cuando son sus hijos, sea Jason o Damian, parece que no se quiere enterar.

EL CONTRATO DE JUDAS, RECIEN REEDITADO, HA TENIDO UNA RECIENTE ADAPTACIÓN ANIMADA

LOS NUEVOS TITANES

Como los ayudantes de los héroes, por lo general niños o adolescentes, estaban ahí para los lectores más jóvenes, qué mejor idea que juntarlos a todos para atraer a todavía más lectores infantiles. Lo malo es que la calidad dejaba tanto que desear que, a pesar de que las ventas no eran malas, en DC decidieron cancelarla un par de veces, en 1973 y en 1978, tras revivirla en 1976. Marv Wolfman y George Pérez tenían grandes ideas para un grupo de jóvenes héroes, y les dieron carta blanca para comenzar en 1980 con la ahora mítica época de Los Nuevos Titanes, recuperando algunos miembros antiguos e incorporando otros nuevos como Cyborg o Starfire. La cosa gustó tanto que llegó a superar a los X-Men de la Marvel. Seguimos a la espera de que en ECC se animen a reeditarlo.

IRON FIST Y POWER MAN, HÉROES DE ALQUILER

La moda de las películas de kung fu de los años 70 no podía pasar inadvertida para la Marvel. Así que crearon a Danny Rand, un joven millonario que adquiría la habilidad del Puño de Hierro y ejercía de superhéroe en mallas. A pesar de que tenía autores a su disposición de la talla de Chris Claremont y John Byrne, no acababa de despegar.  Tampoco en su serie de Netflix le ha ido mucho mejor. Así que llegó el mucho más carismático Luke Cage, demostrando que los cómics tienen personajes de muchas razas de lo más interesantes sin necesidad de cambiar el color a nadie para ser politicamente correctos.

UN DUO JUSTICIERO DE LO MÁS CURIOSO

AVES DE PRESA

Nadie daba un duro por esta colección cuando empezó, ya que al estar formada solo por chicas, el mayoritario lector masculino podría no interesarse. Pero poquito a poquito consiguió sobrepasar los 100 números. En ella, Barbara Gordon en su papel de Oráculo, Canario Negro y La Cazadora montaron su estupendo grupo de chicas para luchar contra el crimen. La cosa resultaba bastante entretenida, pero se la llevaron por delante Los Nuevos 52. Ahora las han vuelto a resucitar con Rebirth, pero estamos a la espera de que la editen en español para ver que tal va esta nueva etapa.

LOS DEFENSORES

A pesar de la serie televisiva de Netflix, ninguno de los componentes originales del cómic coincide con la alineación de los cómics salvo Daredevil, que apareció mucho después. El Doctor Extraño, Hulk y Namor dieron el pistoletazo de salida a un grupo de lo más variado donde se incorporarían villanos como Chaqueta Amarilla. Todo un batiburrillo del que tirar de vez en cuando, ya que por poco menos que pasarse por allí se conseguía el título. 

LOS DEFENSORES FUERON DE LOS GRUPOS "DE SALDO" MEJOR PARADOS Y DURADEROS

DAREDEVIL Y LA VIUDA NEGRA 

A pesar de ser un personaje tan querido, Daredevil nunca ha sido un campeón en ventas. La Viuda Negra tampoco es que fuera cabeza de cartel, así que a mitad de los 70 unieron la cabecera de ambos aprovechando el romance que vivían y así estuvieron unos años, hasta que ella lo dejó en ambos sentidos y montó otro grupo de secundarios... o terciarios.

LOS CAMPEONES

Con semejante nombre la cosa no tenía mucho futuro, mas o menos como los componentes del mismo. Así, a la Viuda Negra se unen Hércules (el de Marvel, en DC tienen otro, que los dioses griegos dan para mucho) El Motorista Fantasma, El Ángel y El Hombre de Hielo. La Viuda Negra aprovechó para ligarse a Hércules, pero la cosa no acabó de despegar y la colección se canceló en el número 17. Cada héroe se fue uniendo a otros grupos, como La Patrulla X o Los Vengadores. Colocarse también es un problema para los superhéroes. No es que la cosa derrochara personalidad, pero al menos es una recopilación de una época entrañable de los cómics. 


Algunas de estas colecciones han retomado el nombre, como Los Campeones, pero está totalmente alejada de lo que fueron en un principio. A pesar de todo, como suele suceder, al menos las más antiguas tienen un encanto del que carecen las desastrosas colecciones actuales. 

Tras la primera tanda de septiembre, ECC Ediciones pone a la venta a partir del 29 de agosto y 5 de septiembre un  nuevo aluvión de lanzamientos que satisfarán casi todos los gustos. Para los amantes del murciélago, por ejemplo, se inicia la colección Batman: La Caída del Caballero Oscuro, cinco tomos donde se recopila uno de los arcos argumentales fundamentales de este personaje. Y de Gotham nos vamos a Metropolis, con el tomo Superman: Renacido, un crossover entre las colecciones del Hombre de Acero enmarcado en el evento Renacimiento que promete despejar muchas incógnitas.


Y si estais cansados del Universo DC tradicional qué mejor apuesta que sumergirse en un Elseworlds como JLA: Destino, de John Arcudi y Tom Mandrake. Un mundo sin Batman ni Superman y un filántropo Lex Luthor son algunas de las premisas de este interesante Otros Mundos. El tomo Authority: Infierno en la Tierra es otro de los grandes lanzamientos de este mes, recopilando los números escritos por Mark Millar tras la etapa de Warren Ellis, dibujados por artistas de la talla de Frank Quitely o Art Adams.

No os perdáis el resto de novedades que ECC Ediciones os tiene preparadas para septiembre, el perfecto remate a un verano repleto de gratos momentos de lectura.

Considerada un clásico de culto a pesar de que en su día fue todo un fracaso, Masters del Universo (Gary Goddard, 1987) es una de las películas de los ochenta que más pide a gritos un remake. Basada en una colección de juguetes de Mattel que también dio origen a una exitosa serie animada, el film fue producido por Cannon Films, responsable de películas tan desafortunadas como Superman IV: En Busca de la Paz (1987). La historia se desarrollaba principalmente en el planeta Tierra (para ahorrar presupuesto), y se centraba en dos adolescentes, como casi todos los films de aventuras de esta década, los cuales acompañaban a He-Man (Dolph Lundgren) en su lucha contra el tirano Skeletor (Frank Langella). A continuación os dejo con algunas de las muchas curiosidades de esta fallida película.

Masters del Universo (Masters of the Universe)

HE-MAN Y SUPERMAN MATARON A SPIDER-MAN

Es un error pensar que la película se basa en la serie animada (la cual duró de 1983 a 1985). En realidad, está basada en los juguetes de Mattel lanzados al mercado estadounidense por primera vez en 1982, siendo adquiridos los derechos para el cine antes incluso de que la serie He-Man y los Masters del Universo fuera emitida por primera vez en televisión. Los planes originales de Cannon Films eran hacer una adaptación de Spider-Man de gran presupuesto, pero finalmente decidieron dividir el presupuesto en dos películas, Masters del Universo y Superman IV. Con los beneficios de esas dos películas producirían un film del trepamuros de gran presupuesto y la secuela de Masters pero, como todos sabéis, fueron un fracaso, y ni el film de Spider-Man de la Cannon ni He-Man 2 vieron nunca la luz.

EL SPIDER-MAN DE LA CANNON SE LLEGÓ A ANUNCIAR EN LA REVISTA VARIETY

HE-MAN Y SKELETOR: UNA HISTORIA DE AMOR/ODIO

Mientras que el actor Frank Langella confiesa que adoraba el personaje de Skeletor (asegura que aceptó el papel porque su hijo pequeño se pasaba el día gritando "¡Por el poder de Grayskull!"), el sueco Lundgren no estaba tan contento con He-Man. De hecho, cuando se le ofreció repetir el papel en la planeada secuela, el actor se negó en redondo, afirmando que hacer de He-Man era "lo más bajo para un actor" y que el rodaje había sido una "pesadilla". El papel le fue adjudicado a un surfero llamado Laird John Hamilton (Point Break, North Shore). En 2010, Lundgren afirmó en una entrevista que si le ofrecían un cameo en una nueva película basada en Masters del Universo aceptaría sin dudarlo... a cambio de un sustancioso cheque, supongo.

SKELETOR (LANGELLA) Y EVIL-LYN (MEG FOSTER)
SKELETOR (LANGELLA) Y EVIL-LYN (MEG FOSTER)

RALPH MCQUARRIE FUE CONTRATADO COMO ARTISTA CONCEPTUAL

Aunque inicialmente fue contratado el artista conceptual John DeCuir (Cazafantasmas, Cleopatra) para los diseños de Masters of the Universe, el director Gary Goddard intentó que Ralph McQuarrie, auténtico creador del estilo visual del universo Star Wars, hiciera lo propio con su película. Sin embargo, por aquellos entonces, McQuarrie estaba ligado a la producción de Cocoon, de Ron Howard. Inesperadamente, un retraso en el rodaje del film de Howard hizo posible que McQuarrie pudiera dedicar tres semanas a realizar diseños del universo de He-Man. Sus trabajos no fueron utilizados finalmente, aunque su influencia se deja sentir en ciertos escenarios, personajes y vehículos que aparecen en el film de Goddard. Podéis ver más diseños de McQuarrie aquí.

EL SKELETOR DE MCQUARRIE TENÍA UNA MÁSCARA DE CALAVERA QUE CUBRÍA UN ROSTRO HUMANO DEFORME

LA INFLUENCIA DE JACK KIRBY

Hay quienes quieren ver en Masters del Universo reminiscencias del estilo de Jack Kirby. Incluso, hay quienes afirman que, en realidad, el guión de la película es una reescritura de la historia original, basada nada menos que en las ideas que Kirby vertió en su magnífica colección para DC Comics El Cuarto Mundo. Uno de los que quisieron ver la influencia de Kirby en el film fue el dibujante y guionista John Byrne quien mencionó el hecho en una entrevista. Tras leer las afirmaciones de Byrne, Goddard se apresuró a escribir una carta a la columna del correo de los lectores de la colección Next Men, de Byrne. En ella afirmaba que la comparación de su película con los Nuevos Dioses del Cuarto Mundo no iba desencaminada. De hecho, Goddard habla de otras influencias más marvelitas, como la rivalidad entre Los 4 Fantásticos y el Dr. Muerte o las historias de Thor.

VIÑETA DE JOHN  BYRNE DE JACK KIRBY'S FOURTH WORLD #2. ¿OS RECUERDAN A BATTLECAT, EL TIGRE DE HE-MAN?

LA SECUELA QUE NUNCA LLEGÓ

La planeada secuela iba a titularse Masters of the Universe: Cyborg e iba a ser dirigida por Albert Pyun, director de la infame película del Capitán América de 1990. En ella, He-Man vuelve a una Tierra devastada por las hordas de Skeletor solo que el héroe lo hace disfrazado como jugador de fútbol americano. Al parecer, Pyun propuso a los inefables productores Menahen Golan y Yoram Globus (imprescindible ver el documental Electric Boogaloo: La Loca Historia de Cannon Films) rodar a la vez la secuela de Masters del Universo y su versión de Spider-Man, aprovechando los decorados existentes para ambas producciones. Justo cuando iba a comenzar el rodaje, Mattel y Marvel retiraron los derechos de ambos personajes a la Cannon por impago. Fueron los últimos días de la Cannon, que intentó recuperar algo del dinero invertido en la secuela de Masters y Spider-Man aprovechando sus decorados para rodar Cyborg (1989), con Jean-Claude Van Damme.

A fecha de hoy, el reboot cinematográfico de Masters del Universo está fechado para el 18 de diciembre de 2018, con David S. Goyer (Batman V Superman) a cargo del guión.

Seguimos haciendo reseñas de los tomos en inglés editados por DC Comics que recopilan a grandes autores de Batman, tanto a los lápices como al guión. En este caso, nos paramos en uno de los más breves, porque Alan Brennert no se prodigó demasiado con El Hombre Murciélago. Sin embargo, dejó un gran sabor de boca, dejando con pena al lector de no haber sido responsable de más historias de Batman, ya que demostró un gran conocimiento del mismo. Eso si, os advierto que incluso con lo breve que es el tomo respecto a otros de esta colección, hay historias que no tienen que ver con Batman sino con otros personajes DC. No estaría mal que lo indicaran en la portada, la verdad.


Lo primero que llama la atención es la afición de Brennert por las realidades alternativas. El primer número, que es el número 500 de la colección Detective Comics, supongo que celebrando una cifra tan importante, ya es un Otros Mundos, un Elseworlds. En él, Batman y Robin se ven trasladados de su realidad a una en la que Bruce Wayne es un niño y sus padres no han sido asesinados. Como es lógico, todo el afán de ambos será evitar que algo así suceda. De camino, nos muestran las particularidades de ese mundo, como la ausencia de héroes. Como suele suceder, parece que el destino de Bruce Wayne es ser Batman, no importa lo que ocurra en la realidad en la que se encuentre.

La siguiente es una historia más rutinaria donde Batman cede el protagonismo a The Creeper, que para eso es un número de la colección The Brave and The Bold. Sorprende la carga social de esta historia. Estamos en 1981 y la problemática de los ciudadanos de a pie no es ignorada en los cómics, una costumbre casi olvidada al menos en los de Batman


Las dos siguientes son probablemente mis favoritas. La primera, enfrenta un mundo en el que Batman ha muerto y lo que queda de él es un Dick Grayson adulto que sigue su labor, y una Batwoman con una historia muy diferente respecto a Bruce Wayne de la que conocemos. La carga emotiva de esta historia es alta, ya que deben lidiar tanto Dick como Katy con un Batman que se asemeja al que perdieron, pero no es el de ellos. Esto esta realmente cuidado en la historia, dándole mucha más profundidad de la que aportaría tan solo una puntual aparición de Batman en otra tierra.

En la siguiente historia, la autobiografía de Bruce Wayne, Brennert se preocupa de algo que el resto de autores intentan boicotear continuamente: la felicidad de Bruce Wayne. A través de un dibujo que homenajea el estilo de los años 40, y con el Espantapájaros de por medio, Batman y una redimida Catwoman atraviesan unos momentos que los hacen reflexionar sobre ellos dos y el mejor destino para ambos. Brennert se asegura de que, al menos en este cómic, las cosas sean para siempre. Muy bonito, la verdad.


Después tenemos una breve historia navideña protagonizada por un triste Deadman que intenta revivir lo que perdió cuando estaba vivo. Brennert profundiza de nuevo mucho en la psique de Deadman, de manera que no es necesario en absoluto que conozcas al personaje para entender lo que te quiere transmitir.

La siguiente historia está dedicada a Canario Negro y a un momento clave en su vida, la pérdida de su madre. La familia es otra de las obsesiones de Brennert, que sin necesidad de contarnos ninguna batalla, nos introduce como nadie en la vida de los superhéroes. Nuevamente no vemos a Batman, pero sí a Oliver Queen y a Roy Harper entre otros, como es lógico, acompañando a Dinah en sus dolorosos recuerdos y en la barrera que siempre la separó de su madre.

La última historia es la fantástica Holy Terror, sin duda una de las mejores historias de Batman basadas en Otros Mundos. Una Norteamérica completamente distópica donde Bruce Wayne y su lucha siguen teniendo sentido y enemigos. Muy absorbente y que merece por sí sola una reseña propia que haremos cuando la vuelvan a editar en España.

Como en el tomo anterior de Len Wein, os recomiendo que busquéis por internet para conseguir un buen precio, y que si tenéis un nivel medio de inglés os animéis con este tomo. Si no, a ver si hay suerte y lo vemos incluido en la colección Grandes Autores de Batman que edita ECC Ediciones.

Como amante de los Elseworlds (Otros Mundos) de DC Comics, puede que no sea demasiado objetivo al reseñar este cómic. Ver a los superhéroes de siempre inmersos en situaciones y mundos alternativos siempre me ha fascinado, tanto en las colecciones What if de Marvel como en los Elseworlds de su Distinguida Competencia. Sin embargo, hay que admitir que la mayoría de estas historias no pasan de ser entretenidos experimentos especulativos intrascendentes en los que los autores no están atados a los grilletes de la continuidad oficial, salvo honrosas excepciones. Este cómic es una de esas salvedades tanto por su excepcional calidad gráfica como por sus originales historias.

Batman de Arkham y Otras Leyendas

La primera de las historias del volumen publicado por ECC Ediciones está guionizada por Alan Grant y, como todas las contenidas en el tomo, ha sido dibujada por Enrique Alcatena. Titulada Batman de Arkham (The Batman of Arkham), la historia nos presenta un escenario bastante parecido al de otro Elseworlds: Batman Luz de Gas, del que se rumorea tendrá versión animada próximamente. En esta historia, el mítico guionista escocés nos traslada a finales del siglo XIX, a una ciudad de Gotham más gótica que nunca acosada por villanos tan dementes como Dos Caras o El Joker. En esta realidad, Bruce Wayne es un respetado psiquiatra, director del asilo Arkham de día y justiciero enmascarado de noche.

El Batman de la primera historia, visualmente muy similar al de las primeras historias de Bob Kane y Bill Finger, se mueve por las barrocas páginas dibujadas por Alcatena, artista que se distingue por su original composición de las viñetas. Ninguna página es igual a la anterior en lo que a la forma y disposición de las viñetas se  refiere.

LEATHERWING NO PODÍA DEJAR DE TENER SU PROPIO SIDEKICK: ROBIN REDBLADE

La siguiente historia del volumen, el Detective Comics Annual #7 (1994), presenta a un Batman pirata, como el que Grant Morrison recuperara para su etapa El Regreso de Bruce Wayne (2010). En este caso, el guionista Chuck Dixon nos muestra un Bruce Wayne que oculta bajo una máscara su condición de noble inglés mientras saquea sin escrúpulos los barcos españoles que navegan por el Caribe. Aquí las viñetas de Alcatena son menos barrocas y enrevesadas, pero su estilo de dibujo sigue siendo superlativo, con interpretaciones de personajes como El Joker realmente sorprendentes y aterradoras. Obviamente, este Batman nada tiene de justiciero y no duda en matar; podríamos decir que solamente es menos despiadado que sus enemigos.

El último número del tomo, The Batman Chronicles #11 (1998), no pasa de ser, más que un cómic, una historia sin diálogos ambientada en el mismo universo de Leatherwing, el Batman pirata creado por Dixon en 1994.

PÁGINA SIN COLOREAR DE THE BATMAN OF ARKHAM, POR ALCATENA

En definitiva, estamos ante un cómic que, aparte de lo original de su propuesta, merece la pena sobre todo por el extraordinario talento gráfico del argentino Alcatena, un artista que se ha movido como pez en el agua tanto en Marvel y DC como en los más oníricos y surrealistas cómics independientes europeos y sudamericanos.

BATMAN DE ARKHAM Y OTRAS LEYENDAS
ECC Ediciones
Edición original: The Batman of Arkham USA, Detective Comics Annual núm. 7 USA, The Batman Chronicles núm. 11 USA
Guion:  Alan Grant, Chuck Dixon
Dibujo: Enrique Alcatena
Rústica, 128 págs. A color
Precio: 12,50 €