El Solitario de Providence

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ECC Ediciones inaugura el verano con un aluvión de novedades que harán más llevaderas las calurosas tardes del mes de julio. Una de esas novedades es el cambio de aspecto de las portadas de las colecciones de grapa del Universo DC, que ven como la banda azul con el logo Renacimiento desaparece de las mismas. Ello solo responde a un cambio de diseño, pues la exitosa etapa Rebirth de este nuevo Universo DC continua sin variaciones.

Novedades de ECC Ediciones de Julio 2018

Entre las novedades del próximo julio hay que destacar el tomo Nightwing: El Nuevo Orden, de Kyle Higgins y dibujos de Trevor McCarthy, que recopila los seis números de este interesante Elseworlds. En esta historia, Nightwing es el líder de un grupo gubernamental encargado de dar caza a metahumanos. Sin embargo, las lealtades de Dick Grayson darán un giro de 180 º cuando dicho escuadrón centre su atención en su propia familia. 

Por otro lado, el mentor de Dick Grayson protagoniza el tomo Batman: Condado de Gotham, del guionista Steve Niles y dibujado por Scott Hampton y José Villarrubia. En esta historia, más terrorífica que de superhéroes, Batman amplia su radio de acción más allá de la ciudad de Gotham, sumergiéndose en un submundo de crímenes atroces que ni él mismo podía imaginar. Si prefieres algo más liviano y divertido, ECC lanza Los Más Divertidos del Mundo, un tomo con las aventuras más divertidas de dos personajes singulares: Batmito y Mr. Mxyzptlk.

Destacar también el lanzamiento a finales de junio del tomo Sandman Edición Deluxe: Muerte, en versión cartoné y con reloj de arena, así como el volumen Imperio, que recopila los tres primeros tomos de la ucronía superventas creada por el guionista Jean-Pierre Pecau y el dibujante, amado por unos, odiado por otros (recordemos su paso por Marvel), Igor Kordey.

Las novedades no terminan aquí, echa un vistazo al siguiente PDF para conocer todo lo que ECC Ediciones nos tiene preparados para este inicio del verano.

El año 1948 supuso un punto de inflexión en el mundo de los cómics debido a la publicación en la prensa, por parte del Dr. Fredric Wertham, de varios artículos en los que se culpaba a esas publicaciones de influir negativamente en los niños. La marea de incomprensión e intolerancia desatada obligó a la industria norteamericana del cómic a autoimponerse una estricta censura, descafeinando considerablemente los cómics de horror y ciencia ficción de la década de los cincuenta. La puntilla de estas maravillosas publicaciones fue, como todo aficionado al Noveno Arte bien sabe, la aparición del infame libro La Seducción del Inocente, también del inefable Wertham.

The Chilling Archives of Horror

A finales de este mes de mayo, Diábolo Ediciones comenzará la publicación aquí en España de una serie de volúmenes en los que se recopilan algunos de los mejores cómics de horror norteamericanos de los años cincuenta. Publicados en Estados Unidos por las editoriales IDW Publishing y Yoe Books, Diábolo nos brinda la oportunidad a los lectores españoles de disfrutar de aquellas excelentes historias, injustamente acusadas por mentes estrechas de provocar conductas inapropiadas en la juventud. 

Bajo el inquietante sobrenombre de The Chilling Archives of Horror, esta colección de cómics clásicos nos permitirá disfrutar de terroríficas historias escritas y dibujadas por nombres como Lou Cameron, Bob Powell, Carmine Infantino o Rocco Mastroserio, entre otros. El primer tomo, Haunted Love, contendrá 150 páginas con historias en las que el amor y el terror se entremezclan de las formas más extrañas que puedas imaginar.

Y, a finales de año, siguiendo esta línea de publicaciones de cómics de horror clásicos, Diábolo nos traerá el imprescindible Frankenstein de Dick Briefer, inédito en castellano. Briefer, colaborador de Will Eisner en algunos de sus primeros trabajos, recreó la criatura del doctor Frankenstein combinando magistralmente horror y humor a partes iguales. 

¿Vas a perderte esta imprescindible colección de clásicos del terror? Parafraseando la clásica sentencia, "si alguien prohibió estos cómics, es que tienen que ser buenos".

ECC Ediciones sigue recopilando la etapa de Los Nuevos 52 para que podamos hacernos con parte de lo más destacado de la anterior etapa de los cómics de DC, en esta ocasión con el tomo Liga de la Justicia: Liga de la Injusticia. En esta historia, la Liga está en ciernes y sus integrantes no tienen la experiencia de otras etapas. Es por eso, quizás, que el guionista, Geoff Johns, se permite el lujo de incorporar a Lex Luthor de una manera completamente distinta a la imagen que solemos tener de él. La alineación de esta Liga tampoco es la más habitual, conociendo algunos importantes cambios. ¿Es esta, por tanto, una historia que merece la pena? 

Liga de la Justicia: Liga de la Injusticia

Una de las mejores cosas que tiene Geoff Johns, aparte de que es garantía, incluso en el peor de los casos, de una historia solvente y entretenida, es que sabe rodearse de los mejores dibujantes. Por tanto, uno puede adquirir un tomo con su nombre sabiendo que no va a decepcionar dentro de sus márgenes. En este caso, nos encontramos con un volumen que, en mi opinión, va de menos a más. Si bien sigue una trama de fondo, son distintas subhistorias de diverso interés las que nos vamos encontrando.

Tras ver como Lex Luthor ha sido clave en la salvación de la Tierra, este tiene una sorprendente petición: formar parte de la Liga de la Justicia. Como la Liga es nueva, pero no tanto, esto no va a ser tan fácil como el quisiera. Uno de sus principales objetivos es impresionar a Batman, así que tratar con su identidad secreta se convierte en uno de los puntos álgidos del tomo, tanto a nivel de tensión como visual. Cierto es que tras lo sucedido a Dick Grayson en Maldad Eterna, hasta el mono de Lex Luthor podría averiguar la identidad de Batman. El autor juega con el lector en una irónica frase que debemos entender dentro del contexto de los cómics. Sólo lo sabe él y punto. 


Pero esta es una historia coral, Johns sabe mucho del Universo DC y lo demuestra incorporando a sus historias distintos personajes como Shazam y cambiando el registro de algunos villanos, como El Capitán Frío, ahora reconvertido, a su manera, en un héroe. Hay que reconocerle a estos villanos que saben divertirse más que los buenos incluso cuando hacen de héroes. La Patrulla Condenada y algunos miembros del Sindicato del Crimen también tendrán mucho protagonismo. El rimo no cesa a lo largo de todo el tomo, lo que es de agradecer. También destacaría que la vida personal de héroes y villanos tiene su cabida, dando más trasfondo tanto a los personajes como a la historia. Muchas historias de la Liga se desarrollan sin ver a los integrantes de la misma en su vida civil. 

Como suele ser habitual en La Liga de la Justicia, la lucha contra una amenaza global es casi obligatoria. Y vaya si la tenemos. Un virus se extiende por el planeta afectando no solo a gran parte de la población sino a algunos miembros de la Liga. Es mi parte favorita del tomo, bien llevada, con momentos tensos y dramáticos, aunque con un desenlace algo precipitado.

DOUG MAHNKE DIBUJA ESTA ESCENA DE LUCHA

En cuanto al dibujo, los mejores momentos corren a cargo de Ivan Reis y Jason Fabok. Espectaculares. Se nota bastante cuando cambian a Scott Collins o Doug Mahnke, que no se parecen casi nada a los anteriores. Es el problema de abarcar nueve números. Poses espectaculares, héroes musculosos... vamos, lo de siempre en el buen sentido. 

Un bonito recopilatorio de una modernización de la Liga que, aunque ya hayamos vivido Renacimiento, sigue resultando actual y muy disfrutable.

Liga de la Justicia: Liga de la Injusticia
ECC Ediciones
Edición original: Justice League núms. 30 a 39 USA
Guion: Geoff Johns
Dibujo:  Doug Mahnke, Ivan Reis, Jason Fabok, Scott Kolins
Cartoné, 256 págs. A color.
Precio: 25 €

Cuando echo un vistazo a las portadas de los libros de ciencia ficción de los últimos años mi sensación no es otra que desazón. Siento nostalgia por una época dorada de la ciencia ficción de portadas coloridas, realizadas por artistas de más o menos talento pero de gran imaginación, y generalmente mal pagados. Raymond Feibush era uno de aquellos artistas. 


Nacido en en 1948 en Liverpool, Inglaterra, Feibush destacó por su trabajo para la editorial New English Library durante los años 70. Su formación inicial transcurrió en los Estados Unidos, regresando de nuevo a Gran Bretaña para estudiar arte. Al no conseguir una beca, enfocó su carrera a la ilustración técnica, realizando incluso portadas para discos.

Su primer encargo dentro del campo de la ciencia ficción fue en 1971, concretamente una portada para un libro en tapa blanda de la editorial Panther Books, continuando el resto de la década trabajando casi exclusivamente para la New English Library. Feibush realizó las portadas de nuevas ediciones de las novelas de Lucky Starr de Asimov, así como alguna de la serie de John Carter de Burroughs. Feibush usaba, principalmente, acrílicos y aguada, y su estilo era casi surreal, aunque no hacía ascos a enfoques más convencionales.

The Omega Point by George Zebrowski, 1974

SPECTRUM OF A FORGOTTEN SUN (DUMAREST OF TERRA #15)

Science Fiction Monthly

A. Bertram Chandler. Star Courier (New York: DAW Books, 1977)

PODKAYNE OF MARS, ROBERT A. HEINLEIN

The Oceans of Venus

The Rings of Saturn: Isaac Asimov


To Outrun Doomsday, Kenneth Bulmer

Science-Fiction Magazine N° 7

The Wizard of Linn, A. E. van Vogt

Muchos de sus trabajos para la citada editorial fueron recuperadas, esta vez en gran formato, para la publicación Science Fiction Monthly, llegando a convertirse en portadas de algunos de sus números. Sin embargo, no se sabe muy bien por qué, a finales de los 70, Feibush dejó de ilustrar ciencia ficción. Murió en 1998.

El pastel de celebración del décimo aniversario del nacimiento del Universo Cinematográfico Marvel no podía tener mejor guinda que Vengadores: Infinity War. Dirigida por Anthony y Joe Russo, hermanos realizadores que nos han dejado dos de las mejores entregas de la saga (Capitán América: El Soldado de Invierno y Capitán América: Civil War), Infinity War es el perfecto colofón de un ciclo fraguado a fuego lento a lo largo de diecinueve películas y varias series de televisión. Pocos reparos puedo ponerle a un largometraje que, aunque de considerable duración, transcurre en un suspiro que deja poco lugar al aburrimiento y sí mucho a la emoción y la aventura.

Vengadores: Infinity War

Basada en los cómics El Guantelete del Infinito (1991), de Jim Starlin y George Pérez e Infinity (2013), de Jonathan Hickman, Vengadores: Infinity War reúne en una sola película a la práctica totalidad de los héroes del Universo Cinematográfico Marvel en lucha contra Thanos, el "Titán Loco". Interpretado por Josh Brolin mediante captura de movimiento, Thanos es la figura en la sombra que, desde la primera película de Los Vengadores, ha estado jugando sus bazas con un solo objetivo: conseguir las seis Gemas del Infinito que le darán el poder de un dios.

Desde que Tom Hiddleston hiciera su primera aparición como Loki en la primera película de Thor (2011), ninguno de los villanos aparecidos en las películas del Universo Cinematográfico Marvel había estado a su altura. Ni el robot Ultrón, ni el patético Mandarín, ni Malekith, ni ninguno de los otros supervillanos que han ido haciendo acto de presencia en las distintas películas ha logrado estar a la altura del dios nórdico de la mentira... hasta ahora. 

Vengadores: Infinity War

Thanos, creado por Jim Starlin y Mike Friedrich allá por 1973, puede ser considerado uno de los personajes más poderosos e interesantes de los cómics Marvel. Surgido de la mente de Starlin tras asistir en la universidad a una clase de psicología, este antihéroe constituye la elección perfecta para poner fin a un ciclo argumental cinematográfico de 10 años. Josh Brolin, actor que le presta su voz y sus movimientos, ha sabido insuflarle vida y credibilidad de forma notable, logrando que olvidemos que solo se trata de una recreación digital. Sin duda, es uno de los aciertos de la película y podemos perdonar a los guionistas que, posiblemente por motivos de economía narrativa, no se haya profundizado un poco más en las tremendas motivaciones de este ser.

Tal y como sucede en los cómics originales, la misión que Thanos se autoimpone es la de buscar el equilibrio de universo... asesinando a la mitad de los seres que lo habitan. En el guion de Christopher Markus y Stephen McFeely, la motivación de Thanos es alcanzar una meta que, desde su punto de vista, es lógica y legítima. Su monstruoso sentido de la responsabilidad para con el bienestar del universo y las criaturas que lo habitan no puede ser llamado de otra forma que genocidio de escala cósmica, por mucho que Thanos, en una breve escena en el planeta natal Titán, pretenda convencer a los héroes de sus bondades. No estamos ante un supervillano con pretensiones aleatorias y trilladas, sino ante un tipo que cree de verdad que es el salvador del cosmos, aunque para ello tenga que diezmar a la mitad de su población en un colosal holocausto galáctico.

Vengadores: Infinity War

Por supuesto, Thanos no está solo, sino que va acompañado por la Orden Oscura, un variopinto grupo de villanos casi más sangrientos que su propio amo. Cull Obsidian, Ebony Maw, Proxima Midnight y Corvus Glaive componen el grupo de sicarios del Titán Loco encargados de hacerse con las Gemas del Infinito. De entre ellos hay que destacar a Ebony Maw, a quien da vida mediante captura de movimiento Tom Vaughan-Lawlor. Maw es, de los cuatro villanos, el más interesante pues es al que se le da un poco más de profundidad.

Un rival como Thanos merecía unos rivales a su altura, algo en lo que los guionistas de la película no escatiman. Con la excepción de Clint Barton (Jeremy Renner) y Ant-Man (Paul Rudd), así como la de todos los héroes televisivos de Marvel, la película congrega a la totalidad de los héroes del Universo Cinematográfico Marvel frente al enemigo común. Todos aportan su granito de arena en la lucha aunque, lógicamente, el protagonismo de la acción recae más en unos que en otros. Algunos han criticado el hecho de que algunos de los héroes poco o nada aportan al desarrollo de la historia. Sin embargo, obvian que ello es completamente lógico ya que no estamos ante una serie de televisión de trece o veintidós horas, sino una historia que debe ceñirse a la ajustada duración de un largometraje estrenado en cines.

Vengadores: Infinity War

Por otra parte, en la historia hay algunas decisiones de los guionistas que, aunque no molestan tanto como para sacarte de la película, sí que suponen ciertos problemas. Una de esas decisiones es la que tiene que ver con Banner y Hulk. Sin entrar en spoilers, la decisión tomada a este respecto tiene poca explicación, al menos en esta película, por lo que posiblemente tendremos que esperar a Vengadores 4 para conocer por qué Hulk se ha vuelto, de repente, tan cobarde.

Otra de las decisiones cuestionables de los guionistas es la aparente "debilidad" de Visión (Paul Bettany). Capaz de alterar su densidad desde la intangibilidad hasta la dureza del diamante, la creación sintética de Ultrón y Stark se nos muestra en esta película bastante más vulnerable de lo que recordábamos. Para subrayarlo, los responsables de la cinta eligen mostrarlo con su aspecto humano, al lado de su amada Wanda (Elizabeth Olsen) en su retiro de Escocia. Quizás la Gema de la Mente que porta Visión en su frente, objeto de la codicia de Thanos, explique esta aparente debilidad del personaje. Visión se transforma aquí en un personaje al que proteger a toda costa, en un ser frágil, vulnerable. Como bien dijo uno de los directores en una entrevista, Visión es un "McGuffin viviente" que justifica buena parte de la narración.

Vengadores: Infinity War

En lo que respecta al apartado visual, la película tiene el nivel al que nos tienen acostumbradas las producciones de Marvel Studios. Se han subsanado ciertas deficiencias en el CGI que se habían podido apreciar en películas como Pantera Negra, en la que en algunas escenas de acción los personajes parecían muñecos. Sin embargo, todavía sigo sin acostumbrarme a las escenas de lucha cuerpo a cuerpo, demasiado rápidas y confusas para mi gusto, en las que es difícil seguir el movimiento de los personajes. ¿Quizás es que soy un nostálgico de Matrix...? Por otro lado, la recreación de los mundos y vehículos estelares es notable, poco podemos quejarnos en este apartado.

Vengadores: Infinity War entrega lo que prometía su campaña promocional y el hype de los aficionados, un maravilloso y emocionante espectáculo visual que resume lo que toda película de superhéroes debería de ser. Amor, drama, acción, intriga y una trama coral se mezclan en un cóctel explosivo capaz de dejarnos al filo de la butaca del cine durante sus dos horas y media de duración. Podemos perdonar a los guionistas y a los hermanos Russo los pequeños pecados sin importancia que tiene la película, ya que han sabido condensar y adaptar una de las sagas más épicas de los cómics Marvel en esta película y en su continuación, aún sin nombre, que llegará a los cines el próximo año. 

Sin ánimo de hacer comparaciones odiosas, y tras dos sonoros patinazos como fueron Thor: Ragnarok y Pantera Negra (en cuanto a calidad e interés, que no de recaudación), Marvel Studios lo ha dado todo para dejar al fan con un extraordinario sabor de boca. El listón está muy alto, tiene que reconocerlo incluso un devoto, como yo, de las películas de DC y Warner. El final algo abrupto de Vengadores: Infinity War solo subraya todavía más el abismo al que se asoman los héroes en este primer acto. Esperemos que el desenlace de esta inolvidable historia esté a la altura de lo que todos esperamos de ella. ¡Excelsior!

John Krasinski es uno de esos actores que, llegado un determinado momento, intentan dar un giro a su carrera. Con Un Lugar Tranquilo (A Quiet Place)Krasinski engorda un poco su aún exiguo currículum como realizador con una cinta de horror, apartándose de lo que, a priori, podríamos esperar de un actor curtido mayoritariamente en papeles cómicos. Junto a Emily Blunt, su esposa también en la vida real, el actor que dará vida próximamente al Jack Ryan televisivo nos sumerge en una historia claustrofóbica y terrible en la que unas criaturas ciegas, pero enormemente sensibles al sonido, acosan a un matrimonio y sus dos hijos.

Un Lugar Tranquilo (A Quiet Place)

Ambientada en un panorama postapocalíptico, Un Lugar Tranquilo nos relata cómo el matrimonio Abbott (Blunt y Krasinski) y sus hijos Marcus (Noah Jupe) y Regan (Millicent Simmonds) afrontan el día a día en un mundo en el que los sonidos fuertes deben ser evitados a toda costa, so pena de ser masacrados por unas criaturas ciegas pero excepcionalmente sensibles al ruido. La película no necesita explicar demasiado el origen de las criaturas; un vistazo a los titulares de unos periódicos basta para hacernos una idea de su procedencia. Esta opción de los guionistas hace que la película no se detenga en explicaciones que nada aportarían a lo que verdaderamente intentan contar, que es cómo se desenvuelve una familia media norteamericana en un mundo plagado de monstruos.

Las criaturas son un extraño cruce entre Demogorgon y xenomorfo


La película se inicia con una magnífica secuencia que tendrá importantes repercusiones en la historia. No es cuestión de destripar aquí lo que sucede ya que, si no has visto la película, conocerlo restaría bastante impacto a lo que sucede. A partir de ese momento, hay un salto temporal que nos traslada a un año en el futuro y donde vemos como la familia Abbott —aparentemente— ha rehecho sus vidas y superado el tremendo suceso que vemos al inicio del film. Es esta la parte en la que empatizamos con los miembros de la familia, con su situación, descubriendo cómo se las arreglan para aparentar normalidad en semejante escenario.

Emily Blunt, John Krasinski

Es necesario puntualizar, en cambio, que algunas de las decisiones tomadas por los guionistas son bastante discutibles. Desde un primer momento, cualquier espectador medianamente avezado se da cuenta de cómo acabará todo. La película, sin ser mala, cae por momentos en lo previsible, sobre todo en el acto central. Además, algunas de las decisiones que toman los protagonistas son bastante incomprensibles, dadas las circunstancias en las que deben vivir.

Dejando de lado la cierta previsibilidad y algunas decisiones incomprensibles de los protagonistas, la película consigue enganchar al espectador entre sus garras por el buen trabajo de Blunt y Krasinski (¿los próximos Sue y Reed Richards?). Los niños no se quedan atrás, sobre todo la actriz sordomuda Millicent Simmonds, quien se reserva algunos de los momentos más emotivos de la historia. 

Millicent Simmonds

El propio Krasinski, también coautor del guion, ha comparado la premisa de Un Lugar Tranquilo con la situación política actual de Estados Unidos —no solo la de allí, diría yo— en la que puedes elegir entre fingir que no pasa nada o intentar hacer algo para remediarlo. ¿Es Un Lugar Tranquilo, entonces, una parábola de la realidad social en que vivimos? Esos seres que viven alrededor de los Abbott y que solo atacan si escuchan un ruido fuerte, ¿son realmente una metáfora del creciente control y escrutinio al que todos estamos siendo sometidos por parte de corporaciones y gobiernos? 

Viendo más allá de las imágenes de esta película es fácil hacer paralelismos con la situación actual en la que estamos inmersos, algo que, en mi opinión, añade valor a la película. ¿Estamos ante un resurgir del cine reivindicativo barnizado con una pátina de entretenimiento pasajero? Películas como Déjame Salir (2017) o esta misma de Krasinski así parecen demostrarlo.


SPOILERS

  • ¿Por qué los Abbott, tras la muerte de su hijo menor a manos de una de las criaturas, aún siguen dejando que sus hijos supervivientes campen a sus anchas por los alrededores de la granja?
  • ¿A quién se le ocurre quedarse embarazada en un mundo infestado por criaturas que acuden al más mínimo sonido fuerte, como el llanto de un bebé?
  • ¿Cómo es posible que las criaturas lleguen tan rápido a lo que produce el sonido? En el muro que tiene el padre en el sótano hay escrito que, aparentemente, solo hay tres seres en las proximidades de la granja.
  • Sabiendo lo que le pasó a su hermano pequeño, ¿cómo es capaz Regan de ir sola al puente donde aquel perdió la vida?
  • ¿Por qué Evelyn no extrae o advierte del clavo de la escalera a sus hijos?
  • Yo no me arriesgaría a gritar al lado de una cascada en una situación así incluso aunque el sonido de esta solape mi voz.
  • ¿De dónde proviene la energía eléctrica que ilumina la granja?
  • ¿Por qué los campos de maíz son protagonistas de tantas películas de terror y ciencia ficción: Señales, Campo de Sueños, Los Chicos del Maíz...
  • ¿Cómo es que nadie descubrió antes que los sonidos de alta frecuencia dañarían a las criaturas?
  • Si las criaturas son tan fáciles de matar de un disparo certero en la cabeza, ¿cómo es que han logrado adueñarse del mundo?
  • ¿Por qué el final es tan abrupto y tiene tanto regusto a Terminator?