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Lo que Queda Cuando Arden las Estrellas, de P.L. McMillan. Reseña

Lo que Queda Cuando Arden las Estrellas, de P.L. McMillan

El horror cósmico clásico a menudo adolece de un mal crónico: la falta de tridimensionalidad de sus personajes. Con frecuencia —y ya desde Lovecraft—, los peones atrapados en las dinámicas del horror abstracto o de las deidades ancestrales son simples herramientas narrativas destinadas a perder la cordura sin que el lector llegue a empatizar del todo con su sufrimiento.

Sin embargo, en su brillante antología debut, Lo que Queda Cuando Arden las Estrellas —editada en español por Dilatando Mentes—, la autora canadiense P.L. McMillan rompe con esta tendencia. Demuestra con creces que el horror más vasto —o el más íntimo— solo puede calar hondo en el lector si el corazón de quienes se enfrentan a él se siente verdaderamente humano.

Paranoia cotidiana y horrores rurales

Compuesta por doce relatos magnéticos que oscilan entre el terror cósmico, la ciencia ficción oscura y el subgénero weird, What Remains When The Stars Burn Out —su título original— funciona como una autopsia macabra donde se diseccionan la paranoia, la ansiedad, el amor y la pérdida. La autora también coquetea con el humor negro al más puro estilo EC Comics, como en el cuento Enterrado a Medio Metro de Altura.

Entre las piezas que integran este volumen, encontramos premisas tan perturbadoras como psicológicamente asfixiantes. McMillan nos presenta, por ejemplo, a una enfermera acosada por una inquietante palabra susurrada por una paciente moribunda; un vocablo que, como una infección invisible, comienza a propagarse y acechar a toda la ciudad. En otra historia de corte más cotidiano pero claustrofóbico —cercano al body horror—, seguimos a una oficinista atrapada en la absoluta convicción de haber contraído una enfermedad altamente contagiosa, lidiando con la desesperación de que nadie a su alrededor la crea.

En Eso que te Da el Océano y te Quita, McMillan coquetea con el horror abisal, con un críptido arrojado a una playa que inevitablemente nos recuerda las extrañas deidades marinas imaginadas por Lovecraft. El mar también está presente en El Tono Carmesí que Salpica tu Piel, un relato que evoca con fuerza historias lovecraftianas de antiguas ruinas de geometrías imposibles. A la Caza de la Ballena es un relato raro, aún más extraño si cabe que el resto, sobre un leviatán surgido de las profundidades tras un apocalíptico desastre natural.

El folk horror es otro de los subgéneros que cultiva la autora canadiense. Buena muestra de ello es La Sequía de Burham, un relato sobre los ritos ancestrales que se siguen practicando en una pequeña comunidad rural. También encontramos el género del eco-terror en esta antología, con historias tan perturbadoras como Zumbido Mortal.

Space Horror: la negrura del vacío interplanetario

La vertiente de la ciencia ficción de terror (o space horror) brilla con especial fuerza en esta antología La autora plantea escenarios desesperados, como el de una Tierra al borde del colapso absoluto donde los científicos descubren un nuevo plano de realidad que se vende como la salvación de la especie, planteando la duda de qué precio metafísico se debe pagar.

En una línea similar de terror tecnológico, otra de las tramas explora un revolucionario método de teletransporte corporativo que promete cruzar incontables años luz en un parpadeo, pero cuyo peaje biológico es devastador. Destaca también la inclusión de piezas de mayor envergadura, como la excelente novela corta El Planeta de los Hambrientos, que demuestra la pericia de McMillan para la construcción de mundos hostiles y agonizantes. En Ritos Policromáticos, unos extraños seres ultradimensionales acechan a la tripulación de una nave de salvamento.

Lo que Queda Cuando Arden las Estrellas, de P.L. McMillan


El equilibrio de una prosa que muerde

El gran acierto de P.L. McMillan radica en el equilibrio de su prosa. La tensión no estalla de golpe; repta entre las páginas, sembrando una desesperanza sutil y una seducción mórbida ante lo inevitable. La opresión de los entornos espaciales o las dimensiones fracturadas sirven como el lienzo perfecto para explorar terrores muy íntimos. Como bien han señalado otros autores del género al elogiar la obra, este libro es de los que «tienen anzuelos en cada historia y dientes en cada frase»: una vez que muerden, no te sueltan.

Una cita obligada con la oscuridad

En conclusión, Lo que Queda Cuando Arden las Estrellas es una obra destacable dentro del horror contemporáneo. P.L. McMillan , autora de la novela Las Hermanas de la Cepa Carmesí, se postula como una de las voces más frescas, oscuras e imaginativas de la literatura de género actual. Su llegada al mercado hispanohablante de la mano de Dilatando Mentes es una magnífica noticia para los lectores que busquen algo más que monstruos tradicionales en la oscuridad; aquí encontrarán un espejo deformante que recuerda lo frágiles que son los lazos humanos cuando las estrellas, finalmente, se apagan.

Valoración: 4.5/5 ⭐

Ideal para: amantes del horror cósmico, la ciencia ficción oscura, el weird fiction y las atmósferas claustrofóbicas.

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