10-may-2019

Reconozco que cuando Movistar+ se lanzó a crear sus series propias viendo que se quedaba sin los derechos de las ajenas con tanta competencia, no albergaba grandes expectativas. Además, no publicita a todas por igual. Producciones como Velvet o la no renovada Arde Madrid, cuyo primer capítulo fue suficiente para no ver más, se anuncian en marquesinas de buses, canales televisivos y webs seriéfilas. Sin embargo, otras apenas reciben bombo que las hagan destacar, al menos en principio, entre la ingente oferta. Es el caso de El Día de Mañana, dirigida por Mariano Barroso. Lo poco que oí de ella al estrenarse no transmitía en absoluto la grandísima serie que es. La he visto casi un año más tarde de su estreno, y por recomendación de un familiar. Es por eso que escribo esta reseña, para que os acerquéis a ella y veáis que en España se hacen series imbatibles cuando queremos.

El Día de Mañana

La serie está basada en el libro del mismo nombre, del autor Ignacio Martínez de Pisón. No me lo he leído, pero ganas no me faltan tras disfrutar de esta producción de seis episodios absorbentes, y las alabanzas de quienes lo han leído hacia la misma. La historia comienza en la España tardofranquista de los años 60, donde conocemos a Justo Gil. Este se presenta en la casa de su primo proveniente del pueblo, para que le ayude a curar a su madre que permanece catatónica. A pesar de que no lo recuerda, su primo le ayuda  a instalarse en su casa en contra de la opinión de su mujer. El trastorno familiar que esto provoca se retrata especialmente bien. Los diálogos son de lo más naturales y las situaciones totalmente asimilables a la época reflejada. A pesar de que Justo es un cateto de libro, rápidamente aprende a desenvolverse y a encontrar oportunidades laborales en una Barcelona en pleno desarrollo. La caracterización del actor Oriol Pla es fabulosa, consiguiendo que todo cuanto hace Justo sea comprendido por el espectador, incluso en aquellas ocasiones que daña de manera terrible a su entorno.

La serie está basada en el libro del mismo nombre, del autor Ignacio Martínez de Pisón


El objetivo de salvar a su madre y conseguir el dinero necesario para ello va quedando atrás mientras lo vemos ir subiendo en la escala social tirando de su viveza y capacidad de aprendizaje. Sin embargo, nunca nos parece excesiva su fortuna, ya que no es lineal ni continuamente provechosa su trayectoria.

No falta la chica objeto del interés amoroso de Justo, otro punto fuerte de la serie. El retrato de Carme (Aura Garrido) y su familia, especialmente su tío, es otra muestra fantástica del realismo de esta serie, que no necesita más que la cotidianidad de la época para que cada capítulo nos absorba sin falta.

El Día de Mañana
A JUSTO LE TOCA SALIR DE APUROS CADA DOS POR TRES

Los acontecimientos se van sucediendo sin que averiguar lo que va a suceder sea posible para el espectador. El tiempo va pasando e influyendo en lo que ocurre. Los personajes secundarios son todos destacables e interesantes, ayudados tanto por grandes interpretaciones como por una caracterización y ambientación excelentes. La policía franquista y los acontecimientos políticos tienen su peso en la serie, ayudando a dar un trasfondo aún más interesante. Advierto que algún momento puede ser algo duro o violento en este aspecto, pero es lo que había y disimularlo es peor que contarlo tal cual.

El enigmático Justo es un perfecto antihéroe que te atrapará sin dudar desde los primeros minutos de metraje. Cada uno puede juzgar si lo que hace está bien, mal o regular. Indiferente seguro que no. Poco más debo contar porque la serie va avanzando en el tiempo y en la trama de una manera poco previsible, y así debéis disfrutarla. El problema de llamarse como una popular película relativamente reciente con la que nada tiene que ver quizás le haya venido mal de cara a promocionarla. Supongo que habría sido mejor llamarla de manera diferente al libro como se hace en otras ocasiones. Y algo más de promoción también, ya que esta parece asignarse más por la fama de los actores que por la calidad de la serie. 

Si las sublimes series que RTVE de principios de la década de los 80 de las obras de Galdós o Blasco Ibáñez hubieran evolucionado de una manera natural, sin duda El Día de Mañana sería su heredera más justa. Para todos aquellos que hayáis perdido la esperanza de volver a ver ese tipo de producciones tan superiores a lo que se hace actualmente, no os perdáis esta serie. Hay esperanza.

Como viene siendo habitual, los videojuegos van teniendo su repercusión en el mundo del cómic. Es el caso de esta historia, Los Pecados del Padre, novedad de ECC Ediciones, donde se continúa lo visto en The Telltale Series hasta llegar a la segunda parte del videojuego, The Enemy Within. Desafortunadamente, no tengo tiempo para dedicarlo a los videojuegos, así que no lo conozco. De todas formas, con saber que se basa en la idea de que Thomas Wayne fue un malvado que cimentó su fortuna aprovechando el poder que le daba su posición de médico decidiendo quién entraba o no en Arkham, es suficiente. ¿Merece la pena esta historia llevada al cómic de la mano del guionista Christos Gage?

Batman: Los Pecados del Padre

Debo reconocer que me animé con esta historia porque había visto buenas referencias por la web, ya que no me suelen entusiasmar este tipo de cómics. La historia comienza con un Bruce Wayne muy avergonzado por los horrores cometidos por su padre. No solo eso, sino que las consecuencias legales de aquello ponen en peligro la continuidad de Empresas Wayne.

A partir de aquí es cierto que se va construyendo un relato bastante más complejo de lo que suelen ser estas historias originadas en videojuegos salvando, por supuesto, Injustice, Gods Among Us. Muchos matices afectan a lo que va sucediendo y hay sorpresas interesantes por el camino. Sin embargo, hay algo de rigidez en el Batman que nos representan. En mi opinión, se aleja de los retratos más ambiguos del murciélago, para mí los más interesantes. Verlo aplicar reglas sin matices no me resulta demasiado interesante, sino copiar una idea de Batman quizás apropiada para lectores casuales, pero no tanto para los habituales. Por otro lado, su lado más sentimental está más aflorado de lo normal. Estamos ante un Batman que está asimilando que su padre era bastante peor persona que la mayoría de los que él detiene. Y esto no es un problema de Batman, sino de Bruce Wayne. Por eso se le dedica más tiempo a su parte civil y a lo que todo esto significa para la empresa que encabeza, así como las posibles soluciones que puede dar a los damnificados por los horrores perpetrados por su padre. Eso sí, en esta historia, batfamilia poca.

¿VEIS A QUÉ ME REFIERO CON LA RIGIDEZ EN EL DIBUJO?

En cuanto a la historia del villano, me ha sorprendido por ser tan detallada y no escatimar temas algo escabrosos y evitados por lo general. La rigidez de la respuesta de Batman, o mejor Bruce Wayne, se hace poco comprensible en este trato. Todos los villanos no son iguales y a estas alturas debería saberlo mejor que nadie. Es una historia libre de continuidad, y por eso las biografías de unos y otros no tienen que cuadrar con nada previo.

El dibujo de Raffaele Ienco no me ha seducido demasiado. Es correcto, con algunos momentos mejores que otros, pero algo anticuado en el estilo. Quizás le falta agilidad y flexibilidad, como ocurría en los videojuegos más antiguos. Correcto es, pero sorprendente no.

No es un tomo imprescindible, seguramente porque apunta a un público ocasional que provenga de los videojuegos, pero le reconozco la virtud de estar por encima de la media de los cómics que provienen de estos. Si os apetece, echadle un vistazo, si no, tampoco pasa nada.

BATMAN: LOS PECADOS DEL PADRE
ECC Ediciones
Edición original: Batman Sins of the Father núms. 1-6 USA
Guion: Christos N. Gage
Dibujo: Raffaele Ienco
Rústica, 144 págs. A color.
Precio: 13,50 €