21-may-2015

Pues se acabó. La que para muchos es la mejor serie de la televisión, aunando perfección técnica, estilística y de guión, se ha ido para siempre. No es sin embargo Mad Men una serie de la que se esperara un final explosivo como en Breaking Bad. La cotidianidad de sus tramas, desarrolladas principalmente en las distintas oficinas que ha ocupado la empresa de publicidad, y las casas de los protagonistas, no daba para un desenlace a tiros precisamente. Sin embargo, debo reconocer que, para lo identificable de las situaciones de sus personajes, nos hemos encontrado un final bastante más feliz de lo que ha sido hasta ahora el discurrir de las vidas de los protagonistas. 


Weiner ha optado por un plácido final, consciente de que los espectadores, enamorados de sus personajes, quizás confundieran un final infeliz con un mal final. Personalmente, esperaba algo más duro, pero me conformo. En este caso, no importa mucho el último episodio, sino todos los que nos han llevado a él. Si bien me ha gustado mucho la idea de que Don ideara el famoso anuncio de Coca Cola, (Weiner ya ha confirmado esta teoría para aquellos que dudaran) la forma en la que ha llegado a esa inspiración no acaba de convencerme. Que desapareciera de repente, cuando le ha costado tanto volver a trabajar, y más ante una absorción de su empresa, sin saber cómo se tomarán esas cosas (que le pregunten a Joan) sería  más probable en otro momento, no en este. Que encima se plante en la casa de una camarera cualquiera, con lo que es este hombre para la discreción, para saber de ella, me cuadra todavía menos. Tampoco las desventuras del motel, con los veteranos de guerra, ha sido de lo mejor que hemos visto en esta serie. Por no hablar del descerebrado personaje de Stephanie, sobrina de su primera mujer, Anna, a la que ha prestado más atención que a sus propios hijos.

SI EL CÁNCER LO HA COGIDO POR FUMAR, NO DEBÍA QUEDAR NADIE VIVO

Por cierto, si bien decimos que el final ha sido feliz para casi todos (Peter recupera a su esposa y se hace muy rico, Roger se casa con una mujer de su edad, Peggy encuentra el amor a gritos (demasiados, diría yo), y Joan se convierte en una mujer de negocios, renunciando a la compañía de un hombre), no podemos decir lo mismo de las mujeres más importantes en la vida de Don: Anna, la esposa del verdadero Don Draper que tan bien se portó con él, muere de cáncer prematuramente. Rachel Menken, por la que estuvo dispuesto a dejarlo todo, muere de leucemia. Y, finalmente Betty, tiene un cáncer incurable. Más que Mad Men, Don parece Cancer Men... ¿No se salen mucho de las estadísticas estos porcentajes, señor Weiner? Yo si fuera Megan me hacía un chequeo rápido.


En cuanto a Don, parece que finalmente se conforma con su vida, la que tenía desde el principio: ser un publicista de éxito. No era tan complicado. De todas formas, nunca compartí demasiado las teorías sobre su verdadero yo, el drama y todos los calificativos rimbombantes que le atribuían desde los medios más exquisitos analizando el personaje. Lo definiría como una persona con defectos y virtudes: muy egoista, pero sin maldad en sus actos. Quizás gracias a eso le hemos perdonado todos sus errores, no muy diferentes del resto de nosotros. Don es honesto para unas cosas, deshonesto para otras. Leal con unos, pero no con otros.

Se le han criticado mucho sus continuos escarceos, como si fueran lo más importante para aquellos que no seguían la serie. Al tener muchas posibilidades a su alcance, las ha aprovechado, y más en una época tan machista, donde era bien normal tener piso en la ciudad para la querida. No sé a que venía destacar tanto esa faceta de Don. Tampoco es el primero ni el último que tiene fracasos sentimentales. A mi me ha parecido un personaje muy creíble, muy bien retratado, y muy interesante. Aunque mi favorita sea Betty, el mejor retrato que he visto jamás de una mujer infeliz.

LA ENVIDIA MUTUA QUE SENTÍAN PEGGY Y JOAN HA TERMINADO EN AMISTAD

Lo que ha significado Mad Men será difícil de igualar. No es que no haya series de gran calidad (aunque en mi opinión, Mad Men las supera), es que su impacto mediático ha sido brutal. La moda, las parodias, los premios, la crítica a sus pies, los análisis de sus episodios en los medios más prestigiosos descifrando cada parpadeo... A pesar de ello, la audiencia nunca ha sido excesiva, cultivando aún más su fama de producto exquisito. ¿Será su gran éxito entre el público lo que aleja de los premios y de una parte de la crítica a Juego de Tronos?

Es igual. Al menos la sensación de que ya poco más había que contar, conforma con que la serie terminó donde debía. Atrás quedan grandes frases que quedan en la memoria, como aquel "demasiado arte para mí" que soltó Don socarronamente ante un espectáculo de arte alternativo al que le llevó su primer ligue en pantalla. O aquella fresca que le soltó a Peggy cuando ésta le reclamó entre sollozos que nunca decía gracias, con aquel "para eso es el dinero que te pagamos". O, ya en las miserias de su divorcio de Betty, le dijo a su hija Sally, ante la maliciosa revelación que le hizo Betty de que Don ya había estado casado, de que "ya eres lo bastante mayor para saber que a tu madre no le importa hacerte daño con tal de hacerme daño a mí". Momentos que, incluso viviendo en la otra punta del mundo, y a décadas de distancia, resultan mucho más reconocibles en nuestras vidas que las de otras series que sí se las dan de hablar de la gente corriente. Pocas series hablan tanto de todos nosotros que Mad Men.


Queda el consuelo de los blu-rays. Yo los empecé a comprar cuando la serie ni siquiera se editaba en España. Pensaba que serían una gran herencia para mis hijos. Y eso que no tenía hijos. Ahora que los tengo, me enfrento a que no les interese para nada. Lo que habría ocurrido si Betty hubiera querido mostrársela a Sally... ¿Veis? Como la vida misma.

Hasta pronto Mad Men, porque si hay una serie que pienso seguir visitando, y de la que seguro descubriré más cosas cada vez, es ésta. Muchas gracias, señor Weiner

Sin duda, una de las más agradables sorpresas que hemos tenido esta temporada televisiva ha sido The Flash. En un tiempo en el que abundan las propuestas seriadas de personajes originarios de los cómics con más o menos fortuna, The Flash ha conseguido convencer a pesar de no ser el primer intento de sacar . Destacamos las 5 características que consideramos han hecho de esta serie el éxito superheróico de la temporada...con el permiso de Daredevil. Por cierto, aviso de pequeños spoilers.



EL ENCANTO DE SU PROTAGONISTA: Volviendo la vista atrás, sorprendió la elección de Grant Gustin como Barry Allen. El resto de candidatos era bastante más atractivo que el elegido, cualidad que asociamos inmediatamente a la de todo héroe que se precie ¿Cómo este chico tan delgadito venció a tanto rubiales musculado de calendario? Pues lo ha demostrado de sobra en esta temporada: una vulnerabilidad y simpatía con la que cualquiera puede identificarse, y una naturalidad que nos convence de que lleva toda la vida enamorado de su hermana adoptiva, algo que nos costaría más creer si fuera un guaperas al uso. Poco a poco, ha sabido dotar de muchos matices a su personaje, hasta demostrarnos que sabe cantar (no olvidemos que viene de la serie Glee). Todo un acierto de casting que tristemente no se verá reflejado en el Flash cinematográfico debido a la política de Warner de no mezclar el universo televisivo y el cinematográfico.

GUSTIN HA CONVENCIDO A TODOS COMO THE FLASH
HARRISON WELLS: Como ya advirtieron los protagonistas de la serie, ni las mas loca teorías de los fans adivinaban el verdadero secreto que ocultaba el personaje. Y mira que es difícil en estos tiempos. iPoco a poco se ha ido desvelando el verdadero secreto que ocultaba y sus verdaderas intenciones, subiendo el interés de la trama. Podrían haber seguido alargando la historia y que Barry no lo descubriera, pero han preferido apostar por la agilidad de la historia y avanzar aún a riesgo de no conseguir en la segunda temporada otra villano principal con tanto atractivo como éste. Algo de lo que debieran aprender otras series que no son capaces de avanzar.

HARRISON WELLS (TOM CAVANAH) DEJA MUY ALTO EL LISTÓN DE VILLANOS
LA LUMINOSIDAD DE LA SERIE: Habría sido tentador para CW, siendo Arrow uno de los mayores éxitos de la cadena, repetir la fórmula con The Flash. Sin embargo, Central City contrasta con Starling City como Gotham lo hace con Metrópolis. Si una representa lo corrupto, la noche y cierta desesperanza, la otra es pura luz y alegría. Central City no parece un mal sitio para vivir, y, salvo los metahumanos que deciden tomar el mal camino, no parece que sus ciudadanos tuvieran grandes problemas de conviviencia. Esto se transmite en que The Flash es una serie que transmite optimismo, con un diseño alegre y juvenil. Una opción que se agradece.

LA LUZ DEL DÍA NO ES NINGÚN IMPEDIMENTO PARA QUE THE FLASH PASE A LA ACCIÓN
SUS EFECTOS ESPECIALES: Decían los productores que hasta hace bien poco esta serie no habría sido posible por el desarrollo de los efectos especiales. O por el precio que tenían estos, más bien, para una serie de presupuesto limitado como suelen ser las del canal CW. Sin embargo, hay que reconocer que no han escatimado en ellos y la mayoría de los villanos que han aparecido han hecho uso de poderes especiales que han estado bien representados. Además, como hemos comprobado en el final de temporada, han ido in crescendo. Es lo lo mínimo que se puede esperar de una serie protagonizada por un personaje fantástico como Flash. No quiero dejar de destacar la lograda representación de Grood, un gorila que ha resultado realmente aterrador y no ridículo, como podría parecer en un principio...aunque sólo le hayamos visto a oscuras.

ACTORES SECUNDARIOS: Una temporada de 23 episodios con bastantes capítulos autoconclusivos da para un buen desfile de supervillanos. Si encima, tenemos actores como Mark Hammill, homenajeando aquel yo soy tu padre, o volvemos a disfrutar de Liam McIntyre tras Spartacus, aunque sea brevemente, la cosa mejora.. Apenas podemos recordar alguno que no haya sido una seria amenaza para Flash, necesitando en muchos casos el apoyo y consejo de sus amigos científicos...sobre todo el profesor Wells. Veremos ahora cómo sortea nuevos obstaculos sin su presencia...a no ser que aparezcamos en un universo paralelo donde Wells sea resucitado.

DE PRISON BREAK A THE FLASH, TERMINANDO EN LEGENDS OF TOMORROW
No pretendo con esta lista decir que la serie sea perfecta. Claro que tiene sus limitaciones, como   inventos inverosímiles que se realizan en pocos minutos, o detalles por pulir como que en el centro de investigación de inmensas proporciones, nunca veamos a nadie aparte del grupo de apoyo a Barry. Tampoco Iris acaba de tener el carisma que se le supone a su personaje, cosa que sí consigue su padre en la ficción. Pero como serie entretenida de presupuesto limitado y para todos los públicos, ha conseguido su objetivo. Sobre todo, demostrar que se puede tener una serie digna de un personaje con superpoderes sin tener que dejarse un presupuesto atroz. Sin embargo, lo mejor de todo es la promesa de que en la segunda temporada puede suceder todo lo que hasta ahora prácticamente sólo hemos podido ver en los cómic: los universos paralelos, que tanto juego dan.


 La audiencia la ha acompañado, de manera que ha logrado superar la audiencia de Arrow en más de un millón de espectadores en USA de media. De hecho, su último episodio se ha quedado cerca de los 4 millones de espectadores en el mismo día (3,87 millones para los amantes de los datos exactos) Parece que The Flash ha llegado para quedarse.

En algunas ocasiones, el merchandising de una película puede revelar involuntariamente ciertos detalles o alguna escena que no conviene conocer de antemano si no quieres que te estropeen el elemento sorpresa. Es lo que podría haber ocurrido con el último set de Lego con los personajes de la película Ant-Man. En dicho set, con el que podemos recrear la batalla final del film, se revelaría quien es en realidad el villano de la película, así que no seguid leyendo si no quereis comeros un gran spoiler.


Pues bien, el set de Lego incluye tres figuras: Yellow Jacket (Corey Stoll), Ant-Man (Paul Rudd), y Hank Pym (Michael Douglas), solo que este aparece con un traje muy similar al del Hombre Hormiga y, lo que es mas sorprendente, que al parecer se enfrenta a los dos primeros personajes. En pocas palabras, Pym es en realidad el villano en la sombra y al final de la película Yellow Jacket y Ant-Man deberán aliarse para intentar derrotarlo. ¿Gran spoiler por parte de Lego o tan solo una loca especulación sin fundamento? Veremos.


Quien precisamente ha sido visto en el rodaje de Capitán América: Civil War ha sido Paul Rudd, aunque sin su traje de Hombre Hormiga. También hemos podido echar una ojeada a Elizabeth Olsen, también de civil pero con pose de estar usando un hechizo, a Robert Downey Jr., a Scarlett Johansson junto a su doble de acción y al protagonista del film enfrentándose al villano Crossbones (Frank Grillo), este último con y sin máscara, mostrando sus cicatrices.







Vamos con otro rumor. Un canal de Youtube parece tener entre manos información privilegiada según la cual Matthew McConaughey (True Detective) estaría en conversaciones con Sony y Marvel para encarnar al nuevo Norman Osborn en el próximo film de Spider-Man. El actor ya ha dejado claro en varias ocasiones que está abierto a un papel en un film de superhéroes, que muy bien podría ser este. ¿Mi apuesta particular para este actor? Interpretar a Eobard Thawne, el Flash Reverso de la película de The Flash que protagonizará Ezra Miller.

Fuente: The Brick Fan, CBM, Just Jared, MTV, MCU Exchange

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