21-abr-2014

Con algo de retraso sobre nuestra puntualidad habitual, os dejamos nuestra opinión acerca del episodio semanal de Arrow. Lo primero que habría que señalar es que, a pesar de que el título de la capucha ha hecho que los más frikis fantaseemos con la posibilidad de ver aparecer a un sosías de Jason Todd, el difunto Robin de Batman, no ha sido así. Afortunadamente, hemos podido echar un vistazo a dos personajes de la futura serie The Flash, una referencia a un villano, Arthur Light, junto a la sutil presentación de Iris West en la vida de Barry Allen sin necesidad de ver a ninguno de los dos. Pobre Felicity...

El episodio comienza con una gran batalla de Slade Wilson contra la Arrow-familia, es decir, Diggle, Oliver, Sara e incluso la pobre Felicity. Es una de las muchas razones por las que los héroes no deben dejar que nadie sepa su identidad, especialmente los supervillanos: los pillan en un segundo. Tras una explosiva batalla, la que más paga el pato es Sara, necesitando ayuda médica. Sin embargo, lo más grave para ella es la revelación a su hermana por parte de un médico de las numerosas marcas que tiene en su cuerpo. Ahora que ésta sabe por Slade Wilson que Oliver Queen es Arrow (la pobre sola no caía, y al hombre le daría ya hasta cosa) no tardará mucho en atar cabos y darse cuenta de que quien acompaña a Arrow por la noche no es otra que su hermana.
YO ESTOY AQUI PARA MANEJAR ORDENADORES, NO TORTAZOS
Pero si algo ha sorprendido, ha sido la reacción de Laurel al saber la identidad de Arrow. Que su padre no quiera saberlo la ha frenado y parece más dispuesta a guardarse que lo sabe para más adelante, y apoyar de otra manera a Oliver. Ciertamente, saber quién es no traería más que problemas a Quentin Lance, que ya va sobrado de ellos. Menos mal que su hija ha dejado la botella por otras aficiones más prácticas, como utilizar su influencia en la fiscalía. Aunque, como siga así, va a tener su propia ración de supervillanos en los juzgados que van a por ella, mejor que no juegue con fuego. Veremos cómo la encajamos en el futuro superheróico, porque me sigue costando imaginarla de Canario Negro sustituyendo a su hermana.

El que no ha durado mucho solo es Roy. Lo que le ha hecho Slade de ponerlo de surtidor de mirakuru para su ejército a través de su sangre casi le cuesta la vida. Este chico de momento ha nacido para sidekick, y ya va siendo hora de que él y Oliver se den cuenta que solo no tiene ni madurez ni preparación para hacer nada por su cuenta: no importa la fuerza que le de el mirakuru, las pocas miras no se las ha borrado.
CHICOS, VOY A  TENER QUE APLICAROS LA REFORMA LABORAL...
Y, hablando de pocas miras, Thea parece entender bien poco que su familia es quien la ha criado y no quien la ha engendrado y no se da cuenta de lo necesaria que resulta para evitar la inminente ruina de la familia. Isabel Rochev, que ha resultado ser una amante despechada del padre de Oliver parece haber conseguido su objetivo. Green Arrow ya ha sufrido la ruina económica en los cómics y parece que ese es el camino que le van a hacer recorrer en la serie. Ya comentaron los productores que no iba a poder pagar ni los sueldos de sus compañeros. Ya sabemos que no están ahí por la paga, pero veremos que tal enfocan la falta de medios en el futuro para luchar contra el crimen. 

Un buen capítulo que nos deja con varias preguntas en el aire. ¿Cómo afectará a Laurel el saber quien está detrás de Arrow? Porque no nos creemos que se vaya a conformar con darle un abrazo de amiga. ¿De verdad están tan arruinados los Queen? Y la carrera política de Moira, ¿llegará a alguna parte?

La pena es que la audiencia no ha sido muy boyante, aunque tampoco un desastre. Bueno, si miramos los demográficos si, un 0,7, mínimo para la serie, pero en números totales unos 2,3 millones de espectadores. Seguramente que la semana pasada no se emitiera ha despistado a algunos, pero seguimos pensando que la serie merece más.

El episodio de esta semana, titulado "Breaker of Chains", "Rompedora de Cadenas", debe su nombre, como no, a Daenerys Targaryen (Emilia Clarke), la cual sigue con su cruzada para liberar los esclavos de las ciudades estado con las que se va encontrando. Dany basa su fuerza no en sus tres dragones, no, sino en su propias capacidades para convencer a los esclavos para que se unan a su causa y se liberen de sus cadenas. Y que mejor manera para convencer a los esclavos de la ciudad de Meereen que lanzarles con catapultas barriles cargados con las cadenas rotas de los esclavos de otros reinos. Tras cuatro temporadas, la cruzada de Daenerys ya se va volviendo algo repetitiva, convirtiéndose en esa amenaza latente para los Lannister que siempre está ahí pero nunca llega a concretarse. A este paso, cada vez tengo mas claro que no será hasta la temporada final en la que veremos por fin a la Khaleesi atacar con sus Inmaculados y sus dragones Desembarco del Rey.
DANY Y SU CAMPEÓN, DAARIO NAHARIS
DANY Y SU CAMPEÓN, DAARIO NAHARIS
Pero, ¿que ha sucedido en el resto del episodio? El rey Joffrey ha muerto, pero incluso con su cuerpo aun caliente, su abuelo, Tywin Lannister, ya está aconsejando a su otro nieto sobre las cualidades que debe reunir un buen rey. Es una buena escena, en la que Charles Dance, quien interpreta a Tywin, se luce, como hacía tiempo que no lo hacía, mientras explica a su nieto Tommen por qué otros reyes supuestamente virtuosos fracasaron en su empeño y terminaron muertos, como el propio Joffrey. No será la única humillación que Cersei (Lena Headey) tendrá que sufrir en presencia del cadáver aun caliente de su hijo, ya que Jaime (Nikolaj Coster-Waldau), su hermano y padre de Joffrey, no escoge otro momento mejor que este para dar rienda suelta a sus instintos incestuosos. Es una escena potente y perturbadora, aunque algo increíble.
JOFFREY, AL FIN MUERTO
Otro momento en el que podemos deleitarnos con la actuación de Dance es en la visita de Tywin al burdel de Lord Baelish, en el que retozan Oberyn Martell, La Víbora Roja (Pedro Pascal), su amante Elaria Sand, y un par de chicas. Es una escena en la que Tywin demuestra que es capaz de sacar partido incluso de la muerte de su propio nieto para ganar aliados, aunque este aliado sea Oberyn, quien ha jurado matarlo en caso de encontrarlo culpable de la muerte de su hermana y sobrinos años atrás. Oberyn está resultando ser una buena adición a la serie, aunque desde un primer momento sus ansias de venganza hayan sido manejadas con tanta torpeza por los guionistas.

Mientras, en las mazmorras, Tyrion (Peter Dinklage) acepta con resignación que ha sido atrapado en medio de una conspiración, y que su cabeza será la que ruede en vez de la del verdadero envenenador de su sobrino. Podrick (Daniel Portman), su fiel escudero, le confiesa que ya ha sido presionado para que declare en el juicio en contra de su señor, pero que prefiere morir que hacer tal cosa. Si hay algo que sabe hacer bien Tyrion es conseguir aliados fieles, como Podrick o Bronn... al menos hasta ahora. Pero, si no es Tyrion el envenenador de Joffrey, ¿quien ha sido?
PODRICK PAYNE, FIEL A TYRION HASTA EL FINAL
Sansa (Sophie Turner), tras el asesinato de Joffrey, es rescatada por Dontos, el caballero bufón, y llevada a un barco que espera oculto en la niebla frente a la costa. Allí le espera Lord Baelish, Meñique (Aidan Gillen), quien parece ser que está detrás del regicidio... o no. Las intenciones de Meñique son aun poco claras, pero hay que decir que su vuelta a la serie es bienvenida, pues es, desde la primera temporada, uno de los personajes mas interesantes.

Margaery (Natalie Dormer), enviudada por segunda vez, se preocupa mas de si ha llegado a convertirse en reina que en su marido muerto. Su abuela Oleanna (Diana Rigg) la tranquiliza, asegurando que los Lannister aun necesitan de la alianza de la casa Tyrell. Recordemos que aun tenemos pendiente otra boda, la de Ser Loras y Cersei, la cual cuenta con la frontal oposición de Jaime Lannister... y la del propio novio, claro. 
MARGAERY, PREOCUPADA PORQUE JOFFREY NO CONSUMARA EL MATRIMONIO
Mientras, Stannis (Stephen Dillane) se impacienta con Ser Davos (Liam Cunningham), quien parece ser incapaz de conseguir aliados poderosos para su señor. Sin embargo, lo que parecía una nueva lección de lectura de la hija de Stannis, Shireen, resulta ser la inspiración que esperaba Davos para conseguir aliados poderosos para el legítimo rey Baratheon. Se nombra aquí de nuevo a la Banca de Hierro, unos potentes financieros que parecen estar afincados en Braavos.

El Perro (Rory McCann) y Arya Stark (Maisie Williams) siguen su camino, topándose con un granjero que les ofrece comida y refugio a cambio de ayudarlo en las tareas de la granja. Mientras que en un capítulo anterior veíamos como Clegane se deshacía de unos soldados del rey que estaban aprovechándose de unos granjeros indefensos, es ahora El Perro quien hace lo propio, ante el estupor de Arya. La escena está bien resuelta, y me hubiera sorprendido que el final hubiese sido otro con un personaje de la calaña de Sandor Clegane.


En el norte, volvemos a saber de Gilly (Hannah Murray), la chica rescatada por Sam (John Bradley) de las garras de Craster, la única mujer entre los 100 hombres del Castillo Negro. Sam decide ponerla a buen recaudo de sus compañeros cuervos llevándola a ella y su bebé a un burdel de Villa Topo. No tengo muy claro que papel desempeña Sam, ni mucho menos la chica, en esta historia, así que no se para qué le conceden los guionistas tanto tiempo del capítulo. En la fortaleza de la Guardia de la Noche se preparan mientras tanto para el ataque de los salvajes de Mance Raider, aunque antes tendrán que resolver otro problema: terminar con los cuervos renegados que se hicieron con las posesiones y las mujeres de Craster.

LO MEJOR DEL EPISODIO:
  • Las enseñanzas de Tywin a su nieto, con el cuerpo de Joffrey presente y Cersei sufriendo a cada palabra que pronuncia su padre.
  • La manera que tiene de pagar Menique sus deudas.
  • La espectacularidad de la ciudad de Meeren, muy bien recreada digitalmente.
LO PEOR DEL EPISODIO:
  • La escena incestuosa entre Cersei y su hermano al lado del catafalco de Joffrey: perturbadora pero a la vez increíble y que cuadra poco con el retrato que se nos esta haciendo de Jaime en esta temporada.
  • La escena entre Daario, el campeón de Daenerys y el de la ciudad de Meeren, resuelta al mas puro estilo Indiana Jones. ¿También tenía diarrea el actor que interpreta a Daario Naharis, como Harrison Ford, para resolverla tan rápido?

Ya tenemos la promo del episodio de la próxima semana de Juego de Tronos, el cuarto de esta cuarta temporada titulado "Oathkeeper". En el veremos como Daenerys tendrá que elegir entre la justicia y la clemencia, mientras que Jaime Lannister carga a Brienne (Gwendoline Christie) con su honor. Jon Nieve recluta voluntarios, mientras Bran, Jojen (Thomas Brodie-Sangster), Meera (Ellie Kendrick)Hodor (Kristian Nairn) dan con un refugio.

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