Sin duda, John Carter es la apuesta más arriesgada de la temporada. Con un presupuesto alrededor de los 250 millones de dólares, un personaje desconocido por el gran público y unas estimaciones de taquilla realmente pobres, la producción de la Disney solo puede ser salvada por un milagro. Para subsanar (tarde) una campaña publicitaria bastante deficiente, la productora













