Ya han vuelto. Y lo han hecho por todo lo alto. A pesar de una oferta de series que empieza a tender al infinito, la vuelta de TWD ha alcanzado los 17 millones de espectadores arrasando con todas las demás. Todo lo rumoreado acerca de quienes sufrirían la ira de Negan ha funcionado y nadie ha querido enterarse por medio de un trending topic, aunque yo conozco a quien lo ha hecho a su pesar. Una vez visto el capítulo, y por supuesto avisando de los spoilers que vienen, nos ponemos a analizar el retorno más esperado. 

NEGAN (JEFFREY DEAN MORGAN)

Los que siguen el cómic de The Walking Dead ya habían comentado en alguna ocasión que ni nos preocupáramos de El Gobernador, que cuando llegara Negan ya nos enteraríamos. Y vaya si ha sido así. Negan ha hecho que El Gobernador nos pareciera un diplomático. Negan no tiene intención alguna de disimular que es más cruel que nadie. De ahí que se haya dedicado a someter a Rick y no a liquidarle directamente: dominándolo a él, el resto le seguirá como corderos. Y vaya si lo consigue.

Los que siguen el cómic de The Walking Dead ya habían comentado en alguna ocasión que ni nos preocupáramos de El Gobernador, que cuando llegara Negan ya nos enteraríamos.


Uno pensaría que tras 7 temporadas de TWD ya habíamos visto crueldad de sobra y escenas fuertes, pero se han superado. Se les ha criticado incluso el exceso de violencia de este capítulo. Ver la cabeza de Abraham Ford convertida en carne picada me lo ha hecho pasar mal. Pero el destino reservado a Glenn queda como uno de los momentos que, yo al menos, peor lo he pasado viendo una muerte televisiva. El chico dedicando sus últimas palabras a Maggie, con el ojo saliendo de su cuenca, se me hizo casi insoportable. Me sentí hasta culpable, ya que también me quejé en la temporada pasada de que insinuaban la muerte de Glenn para luego hacerlo aparecer a última hora. Pareciera que se hubieran ensañado con él para darnos una lección. 

COMO EN EL MUNDO ACTUAL, EN TWD HABRÍA PARA TODOS PERO HAY QUIEN NO LO PERMITE
COMO EN EL MUNDO ACTUAL, EN TWD HABRÍA PARA TODOS PERO HAY QUIEN NO LO PERMITE

El otro gran foco del capítulo ha sido el adoctrinamiento de Negan a Rick. Nunca antes como en este episodio me había planteado si no empieza a ser mejor el destino de los que se van que el de los que van quedando. El grupo ya ha pasado por todo lo imaginable, y empieza a tener sentido un suicido en el grupo, y si me apuras, un suicidio colectivo. Claro que entonces no tendríamos octava temporada, ya confirmada.

La cordura de Rick parece pender de un hilo, tras estar dispuesto a cortar el brazo a su propio hijo para evitarle aparentemente un destino peor. Reconozco que, habiendo visto las muertes de Abraham y Glenn, me sorprendió la clemencia final de Negan. Por cierto ¿lo del brazo de Carl es otro rapapolvo para aquellos que reclamaban que a Rick le cortaran el suyo como en el cómic? Vamos a tener que estar callados esta temporada si es así porque van a tener que llamar a los protagonistas de Fear The Walking Dead para llenar la serie.

La cordura de Rick parece pender de un hilo, tras estar dispuesto a cortar el brazo a su propio hijo para evitarle aparentemente un destino peor.


No quiero dejarme atrás a la pobre Maggie. No sabe uno como tuvo valor de mirar lo que le hacían a Glenn. Si no ha abortado en ese momento, que nos nos vengan luego diciendo que pierde el niño espontáneamente. Si ha superado eso, es que ese niño es a prueba de bombas. Su reacción es la de querer hacer algo y negarse a la imposibilidad de vengarse de manera alguna, al menos de momento. El resto del grupo está demasiado aturdido para reaccionar, así que queda esperar el resto de la temporada para que todos veamos si pueden saciar las ganas de venganza.

RICK PARECE DUDAR SI CORTARSE EL CUELLO CON EL HACHA O TIRARSE RODANDO A LOS ZOMBIES
RICK PARECE DUDAR SI CORTARSE EL CUELLO CON EL HACHA O TIRARSE RODANDO A LOS ZOMBIES

Un comienzo de temporada brutal como anunciaban. Bien rodado, sin florituras y yendo directamente al grano... o a la cabeza. A estas alturas todos nos sentimos de alguna manera parte del grupo de Rick. Si antes nos quejábamos del típico episodio tranquilo que seguía a uno con acontecimientos importantes, esta vez casi lo reclamaría para recuperar la calma tras las escenas vistas. Nunca como ahora quisiera ver a los chicos reposando y recuperando la entereza y la cordura... si es que todavía pueden. Una serie, TWD, que se las sigue arreglando para dejarnos con la boca abierta tras 7 temporadas y sin salirse de contexto. Estamos en un mundo post-apocalíptico donde no hay más ley que la del más fuerte, y eso es lo que nos muestran: la ley de Negan. A esperar a la próxima semana toca. No creo que faltemos ninguno.