TRUE DETECTIVE, DE HBO: EPISODIO 1X01. LA CRITICA

Con esta esperada apuesta nos ofrece el canal HBO su primer estreno de 2014. Mathew McConaughey y Woody Harrelson interpretan a una pareja de agentes de policía, Rust y Martin, cuyo primer caso juntos importante es el de un extraño asesinato ritual de una chica en la América profunda. 15 años después, ambos con otras ocupaciones, recuerdan el caso de nuevo ante la policía, porque parece que algo similar ha sucedido y su experiencia de años atrás puede ser clave para darle una solución. A través de flashbacks y de las declaraciones presentes, vamos conociendo lo que sucedió. ¿Sabrá dar HBO su toque mágico a la enésima serie protagonizada por dos polis?
MARTIN Y RUST, CURIOSA PAREJA DE AGENTES
Lo primero que puedo decir de este primer capítulo es que es soberbio. Lo segundo, que no es para todos los paladares. Lo tercero, que se ahorren el trámite de las candidaturas a los Emmy 2014 a mejor actor masculino en drama y se lo manden ya a McConaughey.

Eso sí, si creéis que vais a encontrar aquí el procedimental medio hecho con molde, con la típica pareja con sus roces y chascarrillos, donde todos van vestidos como si fueran a una boda y los posibles testigos hablan como papagayos con expresiones increíbles, ni os acerquéis. Si, en cambio, queréis ver un caso que os podéis creer, con unos personajes magníficamente trabajados, unas actuaciones que dejan en ridículo a las de los últimos diez actores que se han llevado el óscar, unos diálogos para tomar nota y una ambientación absolutamente perfecta, no la dejéis pasar.

Todo en esta serie esta mimado al detalle, y todo tiene algo que decir. Aunque los campos están secos, nos ofrecen un plano aéreo donde el fuego combina de alguna manera con los cultivos, dando a entender que no se trata sólo de ofrecernos una imagen desoladora del mundo que retratan, sino que, como bien dice Martin, se puede vivir allí sin la continua desesperanza de la que hace gala Rust
UN CAMINO, UN ÁRBOL SECO, UN CHARCO, HIERBAJOS... PERO EL CONJUNTO ES HERMOSO
La estética está alejada de otras series: Por ejemplo, en la comisaría, hay expedientes viejos, flexos feos, compañeros poco aseados... Los personajes están a la altura del cuidado aspecto de la serie. Al complejísimo Rust, que dentro de sus problemas personales, nos ofrece unas reflexiones impagables y secretos que ya se irán desvelando, se nos contrapone Martin, el padre de familia más normal en apariencia, pero que también tiene lo suyo, pues aquí nadie puede presumir de mucho.

El resto de los personajes que vamos conociendo nos van desvelando la personalidad de la América profunda que, aunque ya hemos visto en otras películas o series, aquí tienen un barniz de honestidad que lo aleja de la parodia o el desprecio. Desde los posibles testigos que viven en una casa hecha de cualquier manera, con un enfermo dependiente sin atenciones médicas, a los los bares, los silencios, el preso en la cárcel... Todos componen el puzzle, pero sin prisa alguna. 
QUE APRENDA MÁS DE UNO CON OSCARS DE LO QUE ES UNA BUENA ACTUACIÓN
No hay grandes sobresaltos a lo largo del capítulo, pero te atrapa sin remedio exigiendo toda tu atención para no perder detalle. Aquí no hay margen para prestar atención a otra cosa, eso es una falta de respeto que HBO cuida mucho que nadie se pueda permitir con sus series de alta calidad. Y esta lo es.

No podemos dejar de volver a destacar la actuación de McConaughey, tan espectacular, tan mimetizado con su personaje, que Woody Harrelson, haciendo también un papelón, se ve eclipsado por el. Parece mentira cómo este actor, que empezó de sex simbol con su melena rubia y sus ojos azules, se ha convertido en uno de los grandes. Hace poco lo vi en Magic Mike, y no he sido capaz de verle repetir un gesto o expresión en ambos papeles. Es asombroso en sus dos versiones de Rust. También es cierto que es un papel muy jugoso, y que el de Harrelson, que también está de premio, quizás de algo de menos juego que el suyo.



Sin duda, estamos ante el estreno de mayor calidad hasta ahora desde el otoño, y suerte tendremos de que este año nos ofrezca algo a la altura de esta maravilla que, gracias a que sólo son 8 episodios, no van a alargar más de la cuenta lo que nos quieran contar.

Las expectativas eran bien altas, y aún así, las ha cumplido con creces. La audiencia ha sido fabulosa para los baremos de HBO, 2,3 millones de espectadores en el estreno, que luego subió en la reposición otro millón. Para que comparéis, algo más que el estreno de la temporada 3 de Juego de Tronos, la de más audiencia del canal. Habrá que esperar a las acumuladas y a la repercusión de la serie para saber más, pero, por ahora, se merece todo lo bueno que digan de ella.

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