THE RELIC (EL ÍDOLO PERDIDO), DE DOUGLAS PRESTON Y LINCOLN CHILD. LA CRÍTICA

Llegué a este libro interesado por el personaje de Aloysius Pendergast, un agente del FBI que se enfrenta a complicados casos con no pocas veces componente sobrenatural. Este detective tiene su propia serie de novelas, seis casos individuales y dos trilogías, que ya ha alcanzado los doce volúmenes. Preston y Child, juntos o por separado, son habituales en la
sección de best-seller de cualquier librería, así que quise acercarme a este universo literario por si valía la pena visitarlo de tanto en tanto. Curiosamente, este primer caso de Pendergast fue llevado al cine a finales de los noventa en una adaptación de la que no guardo especial recuerdo. La película homónima bien podría haberse llamado “Alien en el Museo” y todos nos habríamos acercado al cine con una idea más precisa de lo que íbamos a ver. Sin embargo, el hecho de que el personaje de Pendergast se cayera completamente del guión cinematográfico me hizo albergar la tenue esperanza de que el parecido entre novela y película fuera pura coincidencia, además de demostrar que en aquel momento la idea de realizar una serie de novelas sobre el personaje no estaba ni siquiera en la mente de los autores.

The Relic, el libro, es un entretenido tecno-thriller que juega con la historia arquetípica de la maldición que persigue a los profanadores de restos arqueológicos añadiéndole una pátina de justificación científica para construir así un relato de monstruo que acecha y mata en el interior de un museo. Entre los personajes que giran alrededor de la trama nos encontramos fundamentalmente con policías, desde agentes del FBI a agentes de seguridad, y científicos trabajadores del museo, desde estudiantes de doctorado a directores de departamento, pasando por jefes de relaciones públicas y otros cargos de índole político.

EL QUE CAMINA A CUATRO PATAS. UNA AMALGAMA DE PRIMATE Y REPTIL

Para mi sorpresa, película y libro son bastante semejantes entre sí, quitando una inevitable simplificación en el número de personajes en el film, por lo que podríamos concluir que se trata de una adaptación aceptable. Sin embargo, la diferencia de tono entre ambas obras cambia de forma importante la forma en que percibimos la historia. El film de Peter Hyams sigue el esquema de película de terror de monstruo tipo Alien o Predator, por lo que se cargan las tintas sobre el número y la violencia de las muertes además de, al igual que sucedía en la saga protagonizada por Sigourney Weaver, darle mayor peso en la muerte del monstruo al personaje protagonista femenino, en este caso Margo Green.

La novela de Preston y Child se aproxima más al género de catástrofes, con un punto de inflexión, la exposición Supersticiones, donde se desencadena la tragedia. Añade además una división de personajes principales, entre los que tratan de suspender el evento ante los primeros signos de peligro y entre los que desoyen, o incluso ocultan, las señales en aras de beneficios personales, ya sean económicos o políticos. Ni que decir tiene que este segundo grupo no tendrá un final demasiado halagüeño, mientras que el primero solucionará el problema y se verá recompensado por ello. Incluso, uno de los segmentos del último tercio del libro, tras el ataque del monstruo a los invitados de la exposición, aquel en el que el teniente D´Agosta y Smithback guían a un grupo de supervivientes a través de los sótanos del museo, parece sacado de la película La aventura del Poseidón.

LA DOCTORA MARGO GREEN (PENELOPE ANN MILLER) JUNTO AL TENIENTE  VINCENT D'AGOSTA (TOM SIZEMORE)

En cuanto a Pendergast, sin negarle protagonismo, no resulta un personaje demasiado complejo ni interesante. En esta primera aventura, se describe como un agente del FBI de físico extraño, muy inteligente y culto. Básicamente, un personaje tipo Sherlock Holmes, pero sin mucho carisma. Como biografía personal, nos enteramos de que es viudo y que tiene dotes de cazador que aprendió de su mujer. Es de suponer que el personaje va ganando con los libros, porque si no, no se explica el éxito.

En cuanto a la novela en sí, The Relic es un libro entretenido, bien contado, centrado en el diálogo pero con las descripciones justas para crear atmósfera en los momentos justos y con un ritmo bien medido, capaz de narrar varias tramas paralelas sin que ninguna de ellas decaiga en interés. Por contra, no muestra mucha originalidad. La parte central es aquella donde disfruté más, por ofrecer una investigación detectivesca con teorías científicas disparatadas y maquinas cercanas a la ciencia ficción (véase el extrapolador), creando una trama que parecía salida del portátil del mejor Michael Chrichton. Tiene un giro final en el epílogo que podía haberle dado algo de más valor, si no lo conociera por haber visto la película surgida del libro. 

SOY MÁS GUAPO QUE EN EL PAPEL Y, ADEMÁS, LE QUITO EL PROTAGONISMO A PENDERGAST 

Próximamente echaré un vistazo a El Relicario, continuación directa de esta novela y segundo volumen de la saga Pendergast, quizás el factor sorpresa suba algunos puntos una propuesta que, de momento, me parece simplemente correcta.



THE RELIC (EL ÍDOLO PERDIDO)
Douglas Preston y Lincoln Child
Editorial: DEBOLSILLO
Tapa blanda bolsillo, 416 págs.
ISBN: 9788497931335
Año edición: 2004
PVP: 8,95 €

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