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12 razones para ver Star Trek: Enterprise, disponible en Netflix

El reinicio de la saga Star Trek de la mano de J. J. Abrams en 2009 y las posteriores series de televisión Star Trek: Discovery (2017) y Star Trek: Picard (2020) han despertado de nuevo el interés de espectadores de todo el mundo por el universo que creara Gene Roddenberry allá por 1966. Un nuevo tipo de público se ha sumado a la franquicia a la par que viejos fans de toda la vida han vuelto a disfrutar de las aventuras ambientadas en este fascinante futuro. En esta ocasión, vamos a echar la vista atrás a una de las series más infravaloradas de la saga, Star Trek: Enterprise, emitida entre 2001 y 2005 y que está disponible actualmente en Netflix. Repasemos las razones para recuperar una serie sobresaliente que, sin duda, hubiera merecido un mayor recorrido.

Star Trek: Enterprise


EL MARCO TEMPORAL DE STAR TREK: ENTERPRISE

El 26 de septiembre de 2001, tan solo unos meses después del final de Star Trek: Voyager, llega a las pantallas norteamericanas Enterprise, sexta serie de la franquicia si contamos la serie animada de 1974. La acción transcurre en el siglo XXII, unos cien años antes de los sucesos que ocurren en Star Trek: La Serie Original y una década antes de la fundación de la Federación Unida de Planetas. Aunque la división televisiva de la Paramount quería un show ambientado en el siglo XXIV como el resto de series, Rick Berman y Brannon Braga, sus creadores, preferían un nuevo marco temporal. Se basaban en la idea de que acercando la historia al presente captarían un público más amplio. ¿Funcionó?

En mi opinión, ambientar una serie de Star Trek en el siglo XXII, con la primera nave Warp 5 bautizada Enterprise como protagonista, fue todo un acierto. Se trataba de un marco temporal inexplorado por las series previas y con mucho potencial. Además, los espectadores tendrían la oportunidad de conocer la gestación de la Federación, las bases de su política o los primeros encuentros de los humanos con otras especies inteligentes. 

EN STAR TREK: ENTERPRISE DESCUBRIMOS LOS ORÍGENES DE LA FLOTA ESTELAR

Durante la gestación de la serie, los creadores de la misma, Rick Berman y Brannon Braga, tenían la intención de que los espectadores asistieran a la puesta a punto de la Enterprise y al proceso de selección de la tripulación. Su idea era que, hasta mediados de la primera temporada, no viéramos su partida al espacio. Obviamente, eso cambió, con un viaje inaugural que se produjo apenas a los veinte minutos del episodio piloto. 

Sin embargo, la serie funciona muy bien plasmando los inicios de una Flota Estelar aún en pañales. Vemos los titubeos tanto de la tripulación de la Enterprise como del propio alto mando terrestre en su camino a las estrellas. Pero también asistimos al recelo y las cortapisas que los vulcanos, tutores de la humanidad en su carrera hacia las estrellas, mantienen en torno a los impulsivos terrestres.

Star Trek: Enterprise


LA TRIPULACIÓN DE LA ENTERPRISE NX-01

Capitaneada por Jonathan Archer (Scott Bakula), la Enterprise contaba en su tripulación con los alféreces Sato (Linda Park), Mayweather (Anthony Montgomery), el teniente Reed (Dominic Keating) y el comandante Tucker (Connor Trinneer). También había razas alienígenas entre los oficiales, como el afable Doctor Phlox (John Billingsley), un medico denobulano, y la vulcana T'Pol (Jolene Blalock), comandante científica de la nave. 

Star Trek: Enterprise carga con el sambenito de contar con unos protagonistas algo sosos. Desde mi punto de vista, esto no es así. Bakula, aunque lejos de tener el carisma de un Patrick Stewart o un William Shatner, realiza una gran interpretación como capitán de la nave. No se quedan atrás sus principales compañeros de reparto, sobre todo Trinneer y Blalock, actores que, por cierto, muestran una gran química. El resto del elenco está menos aprovechado. Si bien todos tienen su momento, como serie coral que es, el resto de protagonistas está menos logrado.

LA ENTERPRISE NX-01

Hasta Star Trek: Enterprise, las naves de la saga habían lucido como avanzadas obras de ingeniería. Salvo en la serie original, y por cuestiones de presupuesto, todas las naves de la Flota Estelar parecían eso, naves espaciales. Sin embargo, en esta serie, la Enterprise se asemeja más a un barco o a un submarino que a un vehículo espacial. Sus corredores y camarotes son, a propósito, espartanos y sobrios. La tecnología, aunque avanzada, está lejos aún de lo que vemos en series como Star Trek: TNG, Voyager o Espacio Profundo 9.

LOS VILLANOS PRINCIPALES DE STAR TREK: ENTERPRISE

La serie comenzó a emitirse en la cadena UPN el 26 de septiembre de 2001, es decir, poco después de los ataques a las Torres Gemelas. Si bien la tragedia no tuvo apenas influencia en la primera temporada, no fue así en la segunda y siguientes. De hecho, y sin entrar en spoilers, la segunda temporada finaliza con un gran cliffhanger, un evento catastrófico de dimensiones planetarias que cambiará el rumbo de la serie. Este hecho dará pie a la entrada en escena de los principales villanos de la serie, los xindi, una agrupación de cinco especies distintas movidas por un solo objetivo: exterminar a la raza humana.

Obviamente, la tripulación de la Enterprise se encuentra en su viaje con otros muchos seres hostiles. Mientras que la mayoría no los habíamos visto previamente en ninguna serie anterior, como los sulibanes, otros son ya viejos conocidos de los trekkies. Entre ellos destacan los klingons, quienes acosarán al capitán Archer en más de una ocasión. O los temibles borgs, en el capítulo titulado Regeneración, el vigesimotercero de la segunda temporada.

Jeffrey Combs encarna al andoriano Shran en Star Trek: Enterprise


EL DOCTOR PHLOX

El médico de la nave es una figura ya tradicional en las series de Star Trek. Bones en La Serie Original, la doctora Beverly Crusher en TNG o el doctor holográfico que interpretaba Robert Picardo en Voyager son los más conocidos. Por supuesto, en Star Trek: Enterprise no podía faltar este personaje, encarnado por el actor John Billingsley. Este interpreta a un médico denobulano, presente en la Enterprise gracias a un programa de intercambio con otras especies. Con un especial sentido del humor, Phlox se convertirá a lo largo de los episodios en un personaje cada vez con más peso. 

Entre las tramas relacionadas con Phlox destacar la relacionada con la visita a la nave de una de sus tres mujeres, quien intentará ligar con Tucker. También cómo Phlox debe lidiar con el interés romántico que la alférez Cutler muestra hacia él, una historia que finalizó abruptamente debido a la prematura muerte a los 36 años de la actriz que la interpretaba, Kellie Waymire. En definitiva, un personaje el de Phlox que crece en interés a cada capítulo.

LOS AVANCES TECNOLÓGICOS EN STAR TREK: ENTERPRISE

Otro de los alicientes de la serie son los diferentes avances tecnológicos que serían habituales en otras naves posteriores. Un ejemplo es el teletransporte, un dispositivo que aquí solo emplean para transportar objetos inanimados pero que es usado ocasionalmente con la tripulación. Una consecuencia de la no utilización del teletransporte para trasladar a los miembros de la nave es que estos deben pasar por una cámara de descontaminación cuando bajan a algún planeta. Normalmente, son escenas aprovechadas para que dos personajes dialoguen mientras se aplican mutuamente un gel bactericida. Ello da a lo largo de la serie a unos cuantos momentos memorables, sobre todo cuando interviene la atractiva vulcana T'Pol.

T'Pol (Jolene Blalock)


LOS VULCANOS EN STAR TREK: ENTERPRISE

Todo trekkie conoce la importancia de los vulcanos como mentores de los humanos en sus primeros viajes con motores Warp. Fueron los protagonistas del primer contacto al que asistimos en la película del mismo nombre de 1996. No obstante, el papel que desempeñan en el desarrollo de la Flota Estelar humana nunca había sido explorado en las series anteriores. En Star Trek: Enterprise vemos cómo los vulcanos intentan, sin mucho éxito, contener la impulsividad de los humanos por salir a la galaxia. 

La serie también representa a los vulcanos con más sombras que luces. En el séptimo episodio de la primera temporada, El Incidente Andoriano, conocemos la guerra fría que mantienen los vulcanos y los andorianos. La conclusión del capítulo nos muestra que los vulcanos no eran tan perfectos como muchos fans de la saga creían. A destacar el personaje del embajador Soval (Gary Graham), un personaje que siempre se opuso a la elección de Archer como capitán de la Enterprise. Y cómo olvidar la secta vulcana que abraza sus emociones, los V'tosh ka'tur del episodio La Fusión, el decimoséptimo de la primera temporada. Parece que los guionistas de la serie, con un cierto afán iconoclasta, estaban empeñados a derribar la imagen que hasta ahora habíamos tenido de los vulcanos.

LA VULCANA T'POL

Cuando se emitió la serie, y actualmente también, muchos fans pensaban que la elección de Jolene Blalock para interpretar a la comandante vulcana T'Pol había sido un error. En los foros, muchos reconocían que la actriz les sacaba un poco de la serie. Afirmaban que el atractivo de la actriz no casaba mucho con cómo se suponía que debía lucir una oficial científico de una nave estelar. Sin embargo, la interpretación de Blalock va más allá de ser solo una cara y un cuerpo bonitos.

El papel de T'Pol en la serie Enterprise es, obviamente, servir de contrapeso lógico y racional a la impulsividad de sus compañeros humanos. Su comportamiento en la primera temporada es el que cabría esperar de un vulcano que sabe controlar sus emociones. No obstante, a lo largo de la segunda y, sobre todo, la tercera temporada, la vulcana evolucionará de manera muy interesante, sobre todo en lo que se refiere a su relación con el capitán Archer y el ingeniero Trip.

Ciertas escenas quizás choquen al espectador de series anteriores, como los momentos de relajación que comparte con Tucker. O el capítulo en el que sus emociones se descontrolan debido al pon farr, el período de celo de los vulcanos, con el doctor Phlox luchando como puede por mantener la compostura. No obstante, ello no debe distraernos de que la actriz sabe hacerse con su personaje, llegando a transmitir más con una mirada o alzando una ceja que otros actores con varias líneas de diálogo. Sin duda, uno de los alicientes de esta estupenda serie.

Charles «Trip» Tucker y T'Pol


EL BALANCE DE EPISODIOS BUENOS DE STAR TREK: ENTERPRISE

Star Trek: Enterprise nunca ha sido la favorita de los fans de la saga. Y no entiendo el porqué. Si bien en la primera temporada, y parte de la segunda, se nota que la serie está buscando su identidad, la tercera temporada es sobresaliente. Y la cuarta, en ciertos foros, es alabada como una de las mejores temporadas de toda la saga Star Trek

En la primera temporada ya hay episodios sobresalientes, como El Incidente Andoriano, Querido Doctor o Lanzadera Uno, entre otros. La segunda también sorprende con joyas como Carbon Creek, Campo de Minas, Tiempo Futuro o el sorprendente episodio titulado Cogenitor. La tercera y cuarta temporada mejoran exponencialmente. Lamentablemente, creadores y actores de la serie tuvieron que enfrentarse al desinterés de la cadena por continuar con el show, a pesar del incremento de calidad de las historias.

LA GUERRA FRÍA TEMPORAL DE STAR TREK: ENTERPRISE

En la tercera temporada de Star Trek: Discovery se alude a un misterioso conflicto temporal. A raíz de esa guerra, los viajes en el tiempo son prohibidos, como nos informa el personaje que interpreta David Cronenberg. Star Trek: Enterprise tiene entre sus tramas principales la Guerra Fría Temporal, un conflicto que enfrenta a diversas facciones, una de ellas los sulibanes. Estos son dirigidos por una misteriosa figura oculta, el «tipo del futuro», quien juega un papel importante en varios capítulos de la serie.

La Guerra Fría Temporal sirve de hilo conductor de algunos episodios de la temporada uno y dos. Sin embargo, en la tercera, sirve para reconducir al espectador hacia otra trama argumental, la de los xindi. No está claro si los trágicos sucesos del 11 de septiembre de 2001 condujeron a los responsables de la serie a un replanteamiento de la trama principal a partir de la tercera temporada, pero es muy probable. La trama de la Guerra Fría Temporal se diluye en favor de otro tipo de confrontación, muy similar a la que Estados Unidos libraba en la realidad en aquellos momentos.

Un descanso en el rodaje de Star Trek: Enterprise


EN STAR TREK: ENTERPRISE TODAVÍA NO EXISTE LA PRIMERA DIRECTRIZ

La Primera Directiva es una regla de la Flota Estelar que prohíbe a sus miembros interferir en culturas alienígenas que no han alcanzado un determinado nivel tecnológico. Generalmente, se toma el desarrollo de los motores Warp como el momento en el que la civilización puede ser visitada por delegaciones de la Federación Unida de Planetas. Sin embargo, en Star Trek: Enterprise, ambientada unos diez años antes de la constitución de la Flota Estelar y unos cien antes de los eventos de The Original Series, aún no existe tal precepto.

Por tanto, muchos de los episodios están basados precisamente en la intromisión de la tripulación de la Enterprise en culturas pre-Warp, saltándose a la torera el principio de no intervención. Vemos así situaciones que dan mucho juego argumentalmente hablando. Episodios como Civilización, Querido Doctor o El Comunicador son perfectos ejemplos de cómo el Capitán Archer y los suyos no se la piensan dos veces antes de intervenir en culturas más atrasadas tecnológicamente si los motivos son buenos.

Las razones para ver Star Trek: Enterprise no se agotan aquí. Hay otras muchas, pero te reto a que las descubras tú mismo disfrutando de una serie que, salvo algunos momentos, ha envejecido sorprendentemente bien. ¡Y en septiembre de 2021 cumplirá veinte años! El carisma de Scott Bakula, a quien ya disfrutamos los fans de la ciencia ficción en la serie A Través del Tiempo (Quantum Leap), o el regreso a Star Trek de Jeffrey Combs, un habitual de la saga, como el andoriano Thy’lek Shran son otros alicientes para ver esta serie. También son motivo suficiente algunos episodios memorables, como los emotivos Entre Dos Mundos y Similitud, ambos de la tercera temporada.

Quizás en un futuro cercano dediquemos algún que otro post a recopilar los mejores episodios de Enterprise, una serie que, en su afán de captar a un nuevo público, no se atrevió a colocar el rótulo Star Trek en sus títulos iniciales hasta su tercera temporada. Ni siquiera su tema musical merece el desprecio que los trekkies más fanáticos le dedican. Si aborreces los malos chistes de Star Trek: Lower Decks y la tercera temporada de Star Trek: Discovery no ha resultado ser lo que esperabas, te invito a que le des una oportunidad a Star Trek: Enterprise, no te arrepentirás.

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