FRINGE, TEMPORADA 4, CAPÍTULO 3. LA CRÍTICA

Con este capítulo, titulado "Alone in the World", la serie vuelve en cierta medida al "espíritu Fringe" que había estado ausente en los dos primeros episodios de esta cuarta temporada. Con "espíritu Fringe" me refiero a lo que había convertido la serie en lo que es, un show donde podríamos toparnos con lo más extraño en cualquier momento. Si bien los anteriores capítulos eran
casi procedimentales al uso, Alone in the World vuelve a sorprendernos gratamente con un enigma a la altura de temporadas anteriores.


En este episodio vemos como Walter (John Noble) está cada vez más agobiado por lo que él cree visiones de un hombre extraño, desconocido, en realidad su hijo Peter (Joshua Jackson). La gota que colma el vaso de la desesperación de Walter es la entrevista que mantiene con su antiguo responsable en el sanatorio donde pasó 17 años internado, interpretado por William Sadler. El temor a volver a ser ingresado hace que Walter llegue a cometer un acto extremo, verdadero cliffhanfger al final del episodio.

LEE (SETH GABEL) Y DUNHAM (ANNA TORV) SE ENFRENTAN A UNOS HONGOS ASESINOS

La amenaza a la que deben enfrentarse la agente Olivia Dunham (Anna Torv) y sus compañeros son unos hongos excepcionalmente agresivos, que nos traen inmediatamente reminiscencias de films como Creepshow, concretamente el episodio protagonizado por un Stephen King carcomido por unas esporas alienígenas, o relatos como El Color que Surgió del Espacio, del genial escritor H. P. Lovecraft. Una vez más, la serie rinde homenaje a los iconos de la ciencia ficción.

STEPHEN KING EN LA HISTORIA DE CREEPSHOW, LA SOLITARIA MUERTE DE JORDY VERRILL

Es reseñable el intento por parte de los guionistas de explicarlo todo de manera excesiva, es decir, mostrarnos cosas que todo seguidor de la serie ya sabe. Concretamente, esta tendencia se nota al inicio del capítulo, en la entrevista entre el doctor encargado de Walter en el sanatorio y éste. Toda la entrevista es un repaso a la trayectoria del Dr. Bishop hasta formar parte de la división Fringe. ¿Para qué mostrarnos otra vez todo esto? ¿Es un intento de explicar las tramas pasadas a los nuevos espectadores de la serie?

También se nota una pérdida de esa sutilidad en la manera de contarnos los hechos que acontecen, tan habitual en otras temporadas. Si antes se nos mostraban los misterios de una manera gradual, haciendo que tuviéramos casi que adivinarlos, en esta temporada se nota cierta brusquedad en las historias. Con brusquedad me estoy refiriendo a que se nos recalcan demasiado las cosas para que seamos conscientes que están sucediendo. Este hecho puede verse por ejemplo en este capítulo cuando Walter trata al chico afectado por los hongos en el laboratorio, estableciendo los guionistas una analogía algo burda entre el niño y el hijo fallecido de Bishop, llegando incluso éste a llamar a aquel Peter en su delirio.

LA ANALOGÍA DEL CHICO CON EL HIJO FALLECIDO DE BISHOP,
ALGO TRAÍDA POR LOS PELOS

En resumen, un capítulo que avanza en la trama de la inminente vuelta de Peter Bishop a nuestro universo desde el limbo donde se encuentre y las consecuencias que acarreará. Hay que advertir que, mientras otras series ya han conseguido compromiso de nuevas temporadas (Dexter tendrá dos más), la Fox mantiene su mutismo en torno a Fringe. Mucho me da en la nariz que los desesperados intentos por atraer público nuevo no harán que la serie pase de esta temporada. Una pena.

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