1979. En España aún teníamos solo dos canales de televisión, pero los que aún vestíamos pantalón corto sabíamos cómo sacar todo el partido a la exigua programación. Fue el año en el que regalamos Eurovisión a Israel cuando España se perfilaba como la ganadora; el año en el que llegó a nuestras pantallas el inolvidable Barrio Sésamo o en el que se estrenaron en nuestro país series animadas como Érase una vez... el hombre o comedias de tanto éxito como Los Roper. Mientras, en Estados Unidos y Gran Bretaña se estrenaban multitud de series, muchas de ellas de ciencia ficción o terror, algunas de las cuales nunca llegaron a nuestro país. Estas son algunas de ellas. ¿Las recuerdas?

Buck Rogers en el Siglo XXV (1979-1981)

Buck Rogers en el Siglo XXV (1979-1981)

Creado por el escritor Philip Francis Nowlan en su novela corta Armageddon 2419, publicada en 1928 en la revista Amazing Stories, el personaje de Buck Rogers es uno de los más veteranos de la ciencia ficción anglosajona... y el más desconocido en España. De solo dos temporadas, Buck Rogers en el Siglo XXV fue una creación de Glen A. Larson, prolífico productor de series de televisión como Battlestar Galactica (1978), El Coche Fantástico (1982) o Automan (1983). Precisamente, muchos de los decorados y atrezzo de Galáctica: Estrella de Combate fueron reutilizados en esta serie, como los cazas estelares, diseñados por el genial artista conceptual Ralph McQuarrie, a quien debemos el extraordinario aspecto del universo Star Wars.


Tales of the Unexpected (1979-1988)

Nada menos que nueve temporadas y 112 capítulos duró esta serie británica basada en relatos de terror y misterio del escritor Roald Dahl, al menos en sus tres primeras etapas. Los capítulos, de veinticinco minutos de duración, solían acabar con un giro inesperado, muy del estilo Twilight Zone. Sin embargo, el elemento fantástico estaba ausente, al contrario que en la serie norteamericana. A pesar de su modesta factura, por la serie desfilaron actores de tanto prestigio como Joseph Cotten, Janet Leight, Rod Taylor, Ian Holm, Derek JacobiJohn Gielgud, entre otras figuras de la interpretación.


Sapphire & Steel (1979-1982)

También británica, esta serie estaba protagonizada por dos agentes interdimensionales, Sapphire (Joanna Lumley) y Steel (David McCallum), quienes tenían la misión de asegurar la estabilidad del flujo temporal. Se emitió durante cuatro años, con un total de 35 episodios de 25 minutos de duración. Su cancelación se debió a que la producción se vio dificultada por la agenda de sus actores protagonistas, lo que provocaba que los episodios fueran emitidos irregularmente por la cadena británica ITV. De ahí que, aunque la serie contaba con una buena producción y contenía elementos de  ciencia ficción, nunca consiguiera consolidar un amplio público.


The Omega Factor (1979)

De nuevo, serie británica, esta vez producida por la cadena BBC Scotland. La serie, de solo diez capítulos, nos mostraba los casos investigados por el Departamento 7, una organización gubernamental centrada en lo paranormal. Esta efímera serie es considerada por algunos como precursora de series como Expediente X debido a sus elementos conspiranoicos y a la química de su pareja protagonista. La serie recibió en su día los ataques de una asociación conservadora, la National Viewers and Listeners Association (NVLA), ya que uno de sus episodios mostró con inusual crudeza la muerte de una persona quemada viva. El lobby tenía tanto poder que la serie no tuvo segunda temporada, nunca se repuso y nunca se comercializó en vídeo, hasta 2006, año en que se editó en DVD.


Time Express (1979)

Solo cuatro episodios duró esta olvidada serie (de ahí lo de "express") protagonizada por el gran Vincent Price. En cada uno de ellos, Jason (Price) y Margaret Winters (Coral Browne) acompañaban a los viajeros de un tren muy especial, un viaje en el que tenían la oportunidad de volver al pasado y resolver algún problema que quedó pendiente en sus vidas. La serie era una especie de variante de Fantasy Island (de la que hablamos en un post anterior). Como curiosidad, la pareja protagonista también fueron matrimonio en la vida real hasta la muerte de Coral Browne en 1991, dos años antes que Vincent Price.