El famoso refrán "cría fama y échate a dormir" se constata sobremanera en el mundo del cine y las series. Si consigues una obra que aclame la crítica y también el público, puedes estar tranquilo. Al igual que ocurre en la fábula de Andersen El Nuevo Traje del Emperador, pareciera que quien afirme que el genio ha tropezado, sencillamente carece de la inteligencia suficiente para entender su obra. Así que pocos se atreven a hablar claro de soberanos desastres que han seguido a series consideradas obras maestras. Es difícil estar en la cumbre creativa eternamente, y esta lista lo demuestra.

Maniac, Netflix

THE ROMANOFFS

Uno de los autores más celebrados de los últimos tiempos es Matthew Weiner. El ex-presidente Barack Obama le escribió una carta para felicitarle por su serie Mad Men. Dudo mucho que vuelva a hacerlo por esta astracanada que ya destripamos aquí. Pero tranquilos, la crítica lo adula como si nada y pasa un tupido velo disfrazando el desastre de cualquier cosa digna de ver. Afortunadamente, el público no suele cae en estos vicios, o no sabe quién está detrás, así que opina sin filtros. Asombrosa la colección de puntuaciones de solo una estrella que tiene en IMDb. No les falta razón. 

CAMELOT

Si bien es conocido por la serie Vikingos, una maravilla a todas luces, Michael Hirst antes ya nos había asombrado a muchos con la sensacional Los Tudor. Sin embargo, resultó que su verdadero anhelo era hacer una serie sobre Camelot. No sabemos qué pudo fallar para que todo estuviera tan mal en este proyecto. Nada era creíble, interesante o atrayente en esa historia que no pasó de la primera temporada. Afortunadamente, retomó el vuelo con Vikingos. Un patinazo que se le perdona con toda la facilidad.

MANIAC

El director de la primera temporada de True Detective, Cary Fukunaga, asombró al mundo con los planos y la forma de rodar una historia con tintes lovecraftianos, que colapsó la web de HBO con su final por el interés que generó. El buen criterio que tuvo al no participar en la segunda temporada (la criticamos aquí) desapareció al acceder a dirigir Maniac, una pretenciosa serie de Netflix con actriz de Oscar, Emma Stone, que pretendía hablar de todo sin conseguir ser creíble en ningún aspecto. Eso sí, algunos cacharros retrofuturistas tenían su gracia, aunque carecieran de sentido. Aburrida hasta la náusea y perdida en sinsentidos incomprensibles, esperemos que acierte para la próxima.

GOTHAM

Roma, de HBO, marcó un hito hace años sobre cómo tratar las series históricas. La razón de que durara solo un par de temporadas es que se quemaros los escenarios. Sin embargo, su creador, Bruno Heller, recaló en otra ciudad bien distinta, Gotham. Si bien la ambientación es buena, poco más lo es en esta serie que mete en una batidora elementos conocidos de la mitología batmaníaca para hacer con ellos... cualquier cosa, en el sentido más literal de la palabra. Como muestra, que nadie permanece mucho tiempo muerto en ella. Si te interesa saber conocer una muestra de cómo Heller se pasa por el forro los cómics de Batman, pincha en este enlace.

TRUE DETECTIVE, TEMPORADA 2

Si el director no pudo igualar su calidad, menos pudo el creador de True Detective, el rápidamente encumbrado Nic Pizzolatto. Hubo tortazos de actores de primer nivel para actuar en esta segunda parte (la incluimos en nuestro listado de series que cayeron en picado en su segunda temporada), que terminó siendo motivo de sorna por la exagerada intensidad de todo lo que nos mostraba. Pizzolatto pidió más tiempo para su siguiente temporada, cuyo tráiler ya está online, y así poder demostrar que no es flor de una temporada. Ya lo veremos.


La lista, obviamente, no recoge todas las series que la crítica ha encumbrado sin fundamento por lo que pasado un tiempo volveremos con una nueva selección. ¿Estás de acuerdo con nuestra lista?