Hace apenas una semana se ha estrenado la temporada ocho de The Walking Dead. Vistos sus dos primeros episodios, una serie de pensamientos se me han venido a la cabeza. A pesar de haber tenido que retrasar el visionado de los capítulos por razones familiares (en concreto, del familiar más pequeño de mi casa), no ha sido lo que esperaba. Reencontrarme con una de mis series favoritas ha resultado bastante diferente a lo que debía haber supuesto. Os dejo con  ocho razones por las cuales quizás sea mejor finalizar esta serie antes de que acabe siendo más zombie que los que aparecen en ella.

The Walking Dead

LOS NUEVOS PERSONAJES NO TIENEN CARISMA...

Es evidente que una serie coral como esta en la que es imprescindible que vayan cayendo personajes importantes, tienen que entrar otros. El problema viene cuando esos nuevos personajes no nos importan demasiado. Por ejemplo, ese tal Jesus que quieren vendernos como un salvador (valga la redundancia) y no acaba de ser definido en la serie. Del cura para qué vamos a hablar, si me aburre tanto que yo pensaba que ya se lo había comido un zombie y de repente lo veo de nuevo. Y el pobre Morgan, que le ha durado el budismo lo que han tardado en ser atacados de nuevo. Y de la medio novia de Carl ni hablamos... Y si la solución va a ser recuperar a Morales, de la primera temporada, mal vamos.

...Y LOS VIEJOS ESTÁN DIFUMINADOS

Al haber tantos personajes en la serie, aunque veamos aparecer a los clásicos, apenas tienen un par de escenas y no hacen nada. A Daryl lo vemos unos segundos en su moto como señal de identidad y para de contar; alguna escena de Carol o de Maggie que no aportan gran cosa. Apenas vemos interacción entre ellos y da la sensación de que están ocupados rodando otras cosas y apenas tienen tiempo para la serie. Aunque hay que reconocer que sus actores no se han convertido en estrellas precisamente, como ocurre con los protagonistas de otras series de menor calado. 

—MAGGIE, NOS HAN PILLADO. LA GENTE SE HA DADO CUENTA DE QUE ESTO
 VA SIEMPRE DE LO MISMO.
—¡QUE LISTOS! ¡Y SÓLO HAN NECESITADO 8 TEMPORADAS!


SE REPITE EL MISMO ESQUEMA UNA Y OTRA VEZ

Viendo la batalla entre Rick y el grupo de Negan, no pude evitar tener un déjà vu acerca de que ya había visto eso muchas veces. No sólo contra el Gobernador, sino contra el propio Negan. Volvemos a la historia de los buenos contra el villano de turno sádico y tiránico. Esto ha hecho que no me pareciera demasiado interesante lo que estaba viendo. Tampoco que los protagonistas estuvieran en peligro me preocupaba; al fin y al cabo, no toca que caiga alguien importante. Hasta ese punto nos ha dado tiempo a saber cómo es la estructura de la serie. Y eso no es bueno, nada bueno.

ALCANZAMOS EL TOP DE BRUTALIDAD

La temporada siete empezó de una manera tremenda con la muerte brutal de Glenn. Pasé un mal rato terrible, pero a partir de entonces ya perdí el miedo a ver cosas tremendas en la serie: no pueden ser peor que aquello. Superarlo es prácticamente imposible, al menos que se pueda emitir por televisión. ¿Nos van a colar a otro personaje de los viejos torturado hasta el infinito? ¿Otra vez? 

HA PERDIDO LA CAPACIDAD DE SORPRENDER

La serie no ha sabido avanzar en el sentido de ofrecer algo más que zombies y guerra contra otros grupos. No avanza en cuanto a la historia, y cuando lo hace, como es hacer que Michonne y Rick sean pareja, tampoco emociona demasiado... ¿O es que nos preocupa mucho si siguen juntos o no? Ha sido suficiente durante bastantes temporadas, y además de 16 capítulos, pero el agotamiento ya está aquí. 

¿UN PERSONAJE QUE VOLVERÁ DEL LADO OSCURO CUANDO MÁS SE LE NECESITE?


LA AUDIENCIA ESTA EMPEZANDO A BAJAR... Y CON RAZÓN

Diréis que es normal que tras ocho temporadas la audiencia baje. Bueno, no es el caso de Juego de Tronos, que no hace más que batir récords con cada temporada. Aunque para ser justos, una vez recopilada las visiones en los días siguientes, el estreno de TWD alcanzó los 15 millones de espectadores en esta nueva temporada, algo que no está nada mal. Lo que sí se demuestra es que el interés por verla tan pronto la emiten ha decaído bastante. La grabamos, la seguimos con más fidelidad que ganas, por si pasa algo, pero el ansia que teníamos por ella se ha ido. Y eso es el primer paso para dejarla ir definitivamente, como ya han hecho muchos.

LOS RECURSOS ONÍRICOS Y DEL PASADO NO FUNCIONAN

Hemos visto unas extrañas visiones de Rick en las que estaba viviendo un sueño con Michonne. Extraño entre otras cosas porque él aparenta 15 años más y su hija sólo siete. Parece que están ahí para rellenar espacio o adelantar una posible tortura. La cosa es que la intriga no da para mucho. Tirar del pasado de los personajes, como pretenden hacer con Negan, no creo que funcione. Al menos a mi me importa un pimiento su historia, la verdad, esta serie no es Mad Men ni lo espero. 

—¡POR FAVOR, MATADNOS YA!


¿DE VERDAD DURAN TANTO LOS ZOMBIES? 

Este punto ya es pura lógica. Si desde la tercera temporada nos están diciendo que los zombies se están demacrando y viniendo abajo... ¿cuándo pueden durar si la mayoría no puede comer? Ya apuntamos esta posibilidad en los posibles finales de la serie. Resulta un poco ridículo ver a tanto zombie que duran y duran a pesar de estar tan desgastados. De aquí a nada les vencen con un simple empujón o se caen a trozos antes de llegar a ellos.

Ojalá me equivoque, que no sería la primera vez, pero es complicado que la serie pueda remontar el vuelo teniendo las limitaciones que tiene por definición. ¿Otro malo carismático? ¿Otra vez Rick sufrimiento torturas o mutilaciones como lo que se apunta respecto al episodio 100, homenajeando al cómic número 100? A estas alturas, ver sufrir a los pocos que quedan no aporta nada a la historia, lo hemos visto antes. Veremos cómo se desarrolla esta temporada, que no promete demasiado.