Seguimos haciendo reseñas de los tomos en inglés editados por DC Comics que recopilan a grandes autores de Batman, tanto a los lápices como al guión. En este caso, nos paramos en uno de los más breves, porque Alan Brennert no se prodigó demasiado con El Hombre Murciélago. Sin embargo, dejó un gran sabor de boca, dejando con pena al lector de no haber sido responsable de más historias de Batman, ya que demostró un gran conocimiento del mismo. Eso si, os advierto que incluso con lo breve que es el tomo respecto a otros de esta colección, hay historias que no tienen que ver con Batman sino con otros personajes DC. No estaría mal que lo indicaran en la portada, la verdad.


Lo primero que llama la atención es la afición de Brennert por las realidades alternativas. El primer número, que es el número 500 de la colección Detective Comics, supongo que celebrando una cifra tan importante, ya es un Otros Mundos, un Elseworlds. En él, Batman y Robin se ven trasladados de su realidad a una en la que Bruce Wayne es un niño y sus padres no han sido asesinados. Como es lógico, todo el afán de ambos será evitar que algo así suceda. De camino, nos muestran las particularidades de ese mundo, como la ausencia de héroes. Como suele suceder, parece que el destino de Bruce Wayne es ser Batman, no importa lo que ocurra en la realidad en la que se encuentre.

La siguiente es una historia más rutinaria donde Batman cede el protagonismo a The Creeper, que para eso es un número de la colección The Brave and The Bold. Sorprende la carga social de esta historia. Estamos en 1981 y la problemática de los ciudadanos de a pie no es ignorada en los cómics, una costumbre casi olvidada al menos en los de Batman


Las dos siguientes son probablemente mis favoritas. La primera, enfrenta un mundo en el que Batman ha muerto y lo que queda de él es un Dick Grayson adulto que sigue su labor, y una Batwoman con una historia muy diferente respecto a Bruce Wayne de la que conocemos. La carga emotiva de esta historia es alta, ya que deben lidiar tanto Dick como Katy con un Batman que se asemeja al que perdieron, pero no es el de ellos. Esto esta realmente cuidado en la historia, dándole mucha más profundidad de la que aportaría tan solo una puntual aparición de Batman en otra tierra.

En la siguiente historia, la autobiografía de Bruce Wayne, Brennert se preocupa de algo que el resto de autores intentan boicotear continuamente: la felicidad de Bruce Wayne. A través de un dibujo que homenajea el estilo de los años 40, y con el Espantapájaros de por medio, Batman y una redimida Catwoman atraviesan unos momentos que los hacen reflexionar sobre ellos dos y el mejor destino para ambos. Brennert se asegura de que, al menos en este cómic, las cosas sean para siempre. Muy bonito, la verdad.


Después tenemos una breve historia navideña protagonizada por un triste Deadman que intenta revivir lo que perdió cuando estaba vivo. Brennert profundiza de nuevo mucho en la psique de Deadman, de manera que no es necesario en absoluto que conozcas al personaje para entender lo que te quiere transmitir.

La siguiente historia está dedicada a Canario Negro y a un momento clave en su vida, la pérdida de su madre. La familia es otra de las obsesiones de Brennert, que sin necesidad de contarnos ninguna batalla, nos introduce como nadie en la vida de los superhéroes. Nuevamente no vemos a Batman, pero sí a Oliver Queen y a Roy Harper entre otros, como es lógico, acompañando a Dinah en sus dolorosos recuerdos y en la barrera que siempre la separó de su madre.

La última historia es la fantástica Holy Terror, sin duda una de las mejores historias de Batman basadas en Otros Mundos. Una Norteamérica completamente distópica donde Bruce Wayne y su lucha siguen teniendo sentido y enemigos. Muy absorbente y que merece por sí sola una reseña propia que haremos cuando la vuelvan a editar en España.

Como en el tomo anterior de Len Wein, os recomiendo que busquéis por internet para conseguir un buen precio, y que si tenéis un nivel medio de inglés os animéis con este tomo. Si no, a ver si hay suerte y lo vemos incluido en la colección Grandes Autores de Batman que edita ECC Ediciones.