Enmarcado en el esfuerzo que está llevando a cabo Diábolo Ediciones por publicar ensayos y estudios acerca de la cultura popular llega a las librerías Siempre Quise Ser Uno de los Cinco, de Guillem Medina. Esta obra no es otra cosa que un apasionante viaje a través de todas aquellas publicaciones que, destinadas al público infantil y juvenil español, nos hicieran soñar a los que ya peinamos canas. Al pasar las páginas de la obra de Guillem Medina he ido recordando tanto aquellas publicaciones que mis padres me compraban como aquellas que, en mis paseos quincenales a la biblioteca municipal, me traía en préstamo para disfrutar de aquellas eternas tardes de mi infancia.

Siempre Quise Ser Uno de los Cinco

Siempre Quise Ser uno de Los Cinco pretende ser un recorrido casi exhaustivo de las publicaciones para niños y adolescentes que poblaron las estanterías de las librerías y quioscos de la España de la segunda mitad del pasado siglo. Desde los clásicos de la literatura universal editados por la catalana Editorial Mateu en plena posguerra hasta los relativamente recientes libro-juegos Elige tu Propia Aventura publicados por Timun Mas a partir de 1983, el autor nos acompaña en un viaje a los títulos que ayudaron a conformar lo que entendemos la lectura los que ya hemos entrado en la cuarentena.

Tras un capítulo dedicado a bucear en los orígenes de las publicaciones infantiles y juveniles, Medina detalla, acompañado siempre de gran cantidad de reproducciones de portadas a todo color, de las primeras colecciones enfocadas al público más joven que se publicaron en España tras la Guerra Civil. El autor, además de desvelarnos los orígenes y trayectoria de las distintas editoriales, entra a detallar incluso los responsables de aquellas inolvidables portadas, verdaderas obras de arte la mayoría de las veces. De esta manera, esta obra no solamente nos informa acerca de los autores extranjeros y patrios que llenaban las páginas de aquellos libros, sino que también nos acerca los nombres detrás de aquellas ilustraciones tan maravillosas, dibujos que tenían como función principal atraer la atención de los ojos infantiles.

Siempre Quise Ser Uno de los Cinco

El autor recoge, además, listados de los números de cada colección, no importa lo longeva que esta fuera, sirviendo a posibles coleccionistas como checklist. Hay que señalar la gran labor de documentación e investigación llevada a cabo por Medina, quien llega a descubrirnos qué autores españoles se escondían tras los diferentes seudónimos que firmaban tal o cual libro, nombres que se iban repitiendo a lo largo de las distintas colecciones infantiles que lanzaban las editoriales. La necesidad de rellenar huecos en las colecciones y las cantidades a pagar en concepto de derechos de autor eran algunos de los motivos que impulsaban a las editoriales españolas de aquellos años a contratar escritores a sueldo anónimos para sus publicaciones juveniles.

Entre los capítulos del libro que más han despertado mi nostalgia están los dedicados a la colección Joyas Literarias Juveniles, en formato cómic, o a la Colección Historias, ambas de la extinta editorial Bruguera. Esta última colección seguramente la recordareis al instante, ya que en el lomo aparecían los rostros de los cuatro protagonistas principales de la novela. Como innovación, se intercalaban cada varias páginas de texto un par de páginas en formato cómic. De este modo, podíamos leer la historia tanto en formato novela como en formato secuencial, dependiendo de la edad o las ganas que tuviésemos de leer.

Siempre Quise Ser Uno de los Cinco

Además de analizar cada colección aparecida en España en los últimos 50 años del siglo XX, el autor se detiene en ciertos personajes o autores a los que los editores dedicaban especial atención, debido al tirón entre el público infantil. De este modo, nos encontramos con capítulos centrados en personajes como Tarzán, Guillermo, Los Cinco o Los Hollister. Aquí el autor se detiene un poquito más, ofreciéndonos un breve retrato de los autores, las distintas editoriales que en España publicaron a estos personajes e, incluso, las versiones televisivas y cinematográficas que se hicieron de estos inmortales personajes de la literatura.

Guillem Medina, gran conocedor del mundo del coleccionismo, ha abordado el tema de las publicaciones juveniles españolas con solvencia y acierto, haciendo un recorrido por la práctica totalidad de aquellas colecciones, algunas de ellas incluso resucitadas en los últimos años debido a la demanda de los lectores más nostálgicos. La exhaustividad de la obra, lejos de aburrir, ayuda a que pasemos las páginas deseando conocer quiénes eran aquellos audaces editores que se atrevieron, en una época tan difícil como era la España de la segunda mitad del siglo XX, a lanzar al mercado obras tan maravillosas y que han logrado marcar a toda una generación.

Siempre Quise Ser Uno de los Cinco es un ensayo que merece estar en la estantería de todo aquel que busque entender por qué mi generación es como es y por qué nuestros gustos son los que son. En definitiva, una obra altamente recomendable no solo para nostálgicos, sino para también para aquellos que quieran conocer los gustos literarios de lo que en España se ha venido denominando generación del "baby boom".

SIEMPRE QUISE SER UNO DE LOS CINCO. Un recorrido por la novela juvenil, de Los Hollister a Los Tres Investigadores 
Diábolo Ediciones
Autor: Guillem Medina
Tapa dura, 290 págs. color
Precio: 23,95 €