Acaba de ponerse a disposición del público la versión animada de una de las historias más recordadas de la era dorada de Los Nuevos Titanes: El Contrato de Judas. Obviamente, los más de 30 años que han pasado desde la publicación de la obra de Wolfman y Pérez han hecho que más bien sea una inspiración para la película que una adaptación.


Para empezar, tenemos que aceptar que la alineación que nos muestran no es igual que la del cómic. Ciborg aquí forma parte de La Liga de la Justicia, y Donna Troy aún no forma parte del equipo. Afortunadamente, han respetado la presencia de Nightwing y Starfire, ahora la líder de los Jóvenes Titanes. Tampoco faltan Beastboy, Raven, Blue Beetle y la imprescindible Terra. Los enemigos también se mantienen, teniendo como contrapartida al grupo de héroes al Hermano Sangre y a Deathstroke. Los que podéis estar tranquilos sois los que os quejáis de que metan en todas las historias a Batman: no hay ni rastro de él. 

La historia comienza con un acertado y encantador flashback en el que vemos cómo llegó Starfire a la Tierra y cómo conoció a unos Jóvenes Titanes encabezados por el primer Robin. Esta primera alineación no me hubiera importado repetirla, al menos en parte, para la película. Por ejemplo Speedy, aunque tampoco formara parte de la historia original. El encuentro entre Dick y Starfire es posiblemente el primer gran guiño a la historia clásica. Después nos cuentan un asalto de los chicos, ya en el presente, donde nos hacen ver que Nightwing y Starfire mantienen una relación sentimental que se había intuido en otras películas como Mala Sangre o en La Liga de la Justicia contra los Jóvenes Titanes.

Podéis estar tranquilos los que os quejáis de que metan en todas las historias a Batman: no hay ni rastro de él. 


Hay que decir que la personalidad de Starfire se aleja totalmente de la versión de los cómics. Si bien en estos era una gran guerrera, en cuanto a su relación con Dick había momentos vergonzantes de dependencia emocional y falta de dignidad, achacables a la época en la que se escribieron. Si bien Chris Claremont ya había mostrado décadas antes mujeres mucho más complejas, perfectamente actuales, el paso del tiempo no es benevolente con la arrastrada y enamorada Starfire. Esta versión animada, aparte de cubrirle un poco más la piel, muestra una mujer madura y sensible, sin olvidar algunos divertidos y picantes toques de ingenuidad propios de una alienígena que no conoce todas las normas sociales. Una buena actualización del personaje. 

EL RETRATO DE KORY MEJORA LA VERSIÓN DEL CÓMIC

Tras la acción inicial, asistimos al día a día de la torre. Vemos algo de las vidas personales de los chicos, todos en versiones juveniles salvo la pareja formada por Starfire y Nightwing. No pueden profundizar mucho en ellos debido a la falta de tiempo, pero es interesante lo que nos cuentan acerca de Blue Beetle y Terra, imprescindible para entender lo que sucede posteriormente. Se respeta mucho de lo referente a la relación entre Deathstroke y Terra, hasta un punto que no debieran ver menores de edad, pero evadiendo escenas polémicas como la vista en La Broma Asesina. Parece un mensaje claro de los creadores de que este tipo de películas no va dedicada a un público infantil, algo que se agradece, ya que me temo que las compramos sus padres.

La acción está bastante bien y abunda en muchas escenas. La historia se va desarrollando de una manera amena, con guiños interesantes a los que hemos leído el cómic. Aunque hay un hecho que yo habría destacado: En El Contrato de Judas se produce el cambio de Robin a Nightwing. Dado que a éste lo vemos aparecer directamente con el traje rojo de Los Nuevos 52, que hubiera cambiado el traje azul por el rojo durante el metraje habría sido una buena referencia a aquello. 

EL INTERÉS DE GARTH POR TERRA TAMBIÉN SE VE EN LA PELÍCULA

La presencia de Deathstroke es poderosa y Hermano Sangre aterrador. Nos ahorran la historia del origen del primero, pues está relacionado en la continuidad actual con la Liga de Asesinos. Sí que nos ofrecen algo de Terra, la cual hay que reconocer que tiene unos poderes bastante fuertes y potentes. La animación es similar al resto de producciones anteriores de este estilo. Alguna cara se deforma un poco si te fijas, pero nada más. A Damian lo han estirado un poco, pero sigue siendo un adolescente sin filtro. 

A pesar de los riesgos que suponía una adaptación de este tipo, han superado con creces el reto. No es mi caso, pero aquellos que no estaban nada satisfechos con las últimas películas animadas de Warner encontrarán aquí una subida de la calidad. No puedo decir que sea mejor que Bajo La Capucha, ya que esa historia es mucho más intensa y centrada en menos personajes. Sin embargo es la que más se le acerca. La pena es que han tenido que prescindir de algunos personajes de la historia original y las versiones tan juveniles, como la de Raven, pierden interés ante su contrapartida adulta.

Tranquiliza saber que están ampliando el universo animado DC más allá de Batman... y Batman. Hay material de sobra para ello.