Como viene siendo costumbre desde hace varios años (con un par de excepciones por cuestiones familiares) hemos acudido al que es, sin duda, el evento sobre cómics y cultura popular más importante de nuestro país. Como medio acreditado accedimos el viernes al Salón sin problemas. A pesar de ser poco más de las diez de la mañana, las colas en las taquillas y para acceder al recinto ya eran considerables, lo que auguraban un éxito total de afluencia, algo que se confirmaría el domingo con el anuncio de que el récord de visitantes había sido batido de nuevo con 118.000 visitantes. Buena prueba de ello es que las entradas del sábado llegaron incluso a agotarse.

35 Salón Internacional del Cómic de Barcelona

A pesar de una climatología no demasiado benigna, aficionados de toda España acudieron en masa a un Salón que este año ha tenido a la aviación como uno de sus protagonistas destacados. El cartel anunciador de este año, del ilustrador barcelonés Jaume Calderón —discípulo del gran López Espí, portadista de aquellos maravillosos cómics Marvel de Editorial Vértice— pretendía transmitir la importancia de la aeronáutica en viñetas de todas las épocas. Una impresionante exposición de aviones, helicópteros y vehículos de bomberos de época a escala real nos da la bienvenida nada más entrar en el recinto exterior del Salón. 

Los aviones han estado siempre ligados al cómic de una manera muy especial. Las historias de la azafata Natacha, de Walthery, la fabulosa serie As de Pique, de Ricardo Barreiro y el maestro Juan Giménez, o Los Ángeles de Acero, de Víctor Mora y Víctor de la Fuente son solo algunos ejemplos de como el avión ha sido empleado como un personaje más en miles y miles de historietas. Sin duda alguna, una exposición que ha hecho las delicias no solo de los amantes del cómic, sino de todo aquel interesado en la evolución de la aviación.

UN CAZABOMBARDERO NORTEAMERICANO, UNO DE LOS MODELOS A ESCALA REAL
DE LA EXPOSICIÓN CÓMICS EN VUELO

Las jornadas del jueves y el viernes son las más tranquilas del Salón, ideales para ver con comodidad y detenimiento todos los stands y exposiciones. Aunque la afluencia de público aumenta conforme se acerca el sábado, jueves y viernes son los días del Salón preferidos por los buscadores de ofertas, saldos y de aquellos cómics que faltan para completar las colecciones. Eso es precisamente lo que hicimos mi colaborador y yo el viernes, disfrutar de la relativa tranquilidad que ofrece una cantidad de visitantes que, aunque numerosos, aún no llegaban ni de lejos a los niveles que alcanzarían la jornada del sábado. 

La tendencia en este Salón, al igual que otros eventos dedicados al cómic y la cultura popular, es que cada vez haya menos stands dedicados estrictamente a vender cómics. Aparte de las grandes y pequeñas editoriales, el número de expositores dedicados a la venta de cómics de saldo o antiguos es cada vez más reducido. Y es una pena, porque muchos aficionados acuden a eventos como este precisamente porque constituyen una oportunidad única para zambullirse entre cajas y pilas de tebeos en busca de esa ganga o ese número tan difícil de hallar. Buscar los motivos detrás a esta retirada paulatina de las librerías tradicionales de cómics de este tipo de salones daría no para uno, sino para varios posts, y no creo que sea el momento.

EL GRAND STAND DE PLANETA, ABARROTADO EN LA JORNADA DEL SÁBADO

Si gozan de buena salud en cambio los stands de merchandising, como figuras, camisetas y demás artículos relacionados. Su número supera ampliamente el de stands dedicados a los cómics... y también suelen ser los más concurridos por el público del Salón, sobre todo por los más jóvenes. Es comprensible que en un encuentro de estas características haya una importante presencia de stands de este tipo de artículos, aunque nunca debería perderse de vista quien es el gran protagonista del evento: el cómic.

Lugar importante ocupan también los stands de las distribuidoras cinematográficas. Películas como Guardianes de la Galaxia Vol.2, Alien: Covenant, La Guerra del Planeta de los Simios, la nueva de Transformers, y alguna que otra producción animada japonesa, ocupaban lugares destacados en el recinto. La posibilidad de escanearte con rayos X en busca de un xenomorfo o bailar al ritmo de la banda sonora de Guardianes de la Galaxia eran algunas de las atracciones de estos llamativos stands.

EL STAND DE ALIEN: COVENANT REPRODUCÍA UNA UNIDAD
MÉDICA DE LAS NAVES DE LA SAGA

Pero si había un stand en el que la distribuidora había puesto toda la carne en el asador, ese era el de la película Wonder Woman. Una gran pantalla, flanqueada por un gran logo de la princesa de las amazonas, eran los principales reclamos del stand. El recinto, acondicionado con varios puffs donde poder descansar y disfrutar de los tráilers de los estrenos DC de Warner, siempre estaba repleto de gente. Además, también podías ponerte a prueba con las distintas actividades que ofrecían a los visitantes, como usar los escudos de Wonder Woman contra un lanzador de bolas, escalar en un rocódromo, o convertirte en guerrero en un divertido fotomatón.

Como siempre, hay ausencias, como es el caso de las series de Marvel de Netflix. Es incomprensible que series como Iron Fist o Los Defensores, que llegará este año a las pantallas de los abonados a esta plataforma de streaming, no hayan tenido representación en forma de stand en el Salón del Cómic. Son ausencias poco justificables desde el punto de vista del aficionado, pero posiblemente más que justificadas desde la propia Netflix.

EL STAND DE WONDER WOMAN, EL MÁS GRANDE DE TODOS
LOS PRÓXIMOS ESTRENOS SUPERHEROICOS

Tenemos que destacar, de entre todos los stands de editoriales, al de ECC Ediciones. Distribuido en varios espacios temáticos, el stand de esta editorial barcelonesa viene ocupando desde que comenzaron su andadura como editores, un lugar privilegiado en Ficomic. Además, y según hemos podido comprobar in situ, ha sido uno de los más concurridos, debido a la cantidad y calidad de autores invitados, la enorme cantidad de publicaciones  y merchandising expuestos y los regalos para todo aquellos que hicieran una compra mínima.

Quizás el stand más decepcionante fue el de Panini Cómics, la editorial de Marvel en España y la que más publicaciones vende debido a que, históricamente, España es más marvelita que de DC. Diseñado a modo de castillo —un diseño que poco o nada tiene que ver con sus publicaciones—, el stand de Panini contenía básicamente el espacio para las firmas de autores, sin exposición de cómics. Para comprar alguna de sus publicaciones tenías que hacerlo en cualquier otro stand. Además, era casi imposible encontrar nada de grapa de Panini, todo eran tomos. Desde que acudo al salón hace ya varios años, he venido observando como Panini descuida bastante su presencia en este evento. Parecen muy seguros de sus ventas, pero eso no es óbice para que tengan un detalle con los aficionados de Marvel que esperan encontrar algo diferente y más cuidado en un evento como este.

UN RECLUSO DE ARKHAM VIGILA A LOS VISITANTES DE UNO
DE LOS MÓDULOS DEL ENORME STAND DE ECC EDICIONES

También saludamos a los chicos de Whakoom, la web para aficionados a los cómics que está revolucionando la forma de coleccionarlos. Estuvimos charlando con ellos, interesándonos por su proyecto, al cual auguramos un gran éxito. Si aún no conocéis como os puede facilitar a vida Whakoom si sois coleccionistas compulsivos de cómics, os aconsejo que echéis un vistazo al post donde enumero las ventajas de hacerse miembro de esta estupenda web, que también cuenta con versión para móviles.

En el siguiente post seguiremos analizando nuestra visita a esta edición número 35 del Salón Internacional del Cómic de Barcelona y os dejaremos con nuestra conclusiones.