Con nueve temporadas en antena, 24 es una de las franquicias de más éxito de la cadena FOX. Tras 24: Vive Otro Día, emitida en 2014, y que supuso la despedida de Kiefer Sutherland como el agente antiterrorista Jack Bauer, llega 24: Legacy, un spin-off de doce capítulos que repite básicamente el esquema que habíamos visto ya en temporadas anteriores. En esta ocasión, vemos como el héroe de guerra Eric Carter (Corey Hawkins) ve como su vida da un vuelco cuando el y sus antiguos compañeros de las fuerzas especiales son cazados uno a uno por un grupo terrorista en busca de venganza. Rebecca Ingram (Miranda Otto), antigua líder de la UAT y esposa del senador aspirante a presidente John Donovan (Jimmy Smits), tratará de ayudar a Carter a detener a los hombres de Bin-Khalid.

24: Legacy

Como he podido ver, el esquema empleado en esta nueva temporada de la franquicia 24 no ha variado un ápice respecto a las anteriores. Se repiten fundamentalmente todas las pautas que, temporada tras temporada, han hecho de esta serie uno de los shows de más éxito de la televisión norteamericana. A pesar de la ausencia de una de sus caras más reconocibles, la del carismático agente Jack Bauer, los que hemos visto la mayor parte de las temporadas de 24 —sí, es un placer culpable que no me importa reconocer en público— seguiremos teniendo nuestras dosis de intrigas en el seno de la UAT, giros de guión completamente previsibles, personajes que no son lo que parecen, la habitual trama política de altos vuelos y acción, mucha acción. No en vano 24: Legacy se emite en la única cadena de televisión que Trump considera "de calidad"...

Sin embargo, y aunque el esquema de la serie sigue siendo el mismo, Jack Bauer y su grupo de imprescindibles secundarios —como Mary Lynn Rajskub como la analista Chloe O'Brian— ya no están, lo que transmite la incómoda sensación de que estamos viendo cualquier otra serie más de buenos y terroristas, de esas que de un tiempo a esta parte abundan tanto. Y es una pena, porque ya que cambiaban de protagonista, podrían haber aprovechado para renovar completamente la serie dándole un enfoque diferente, y no hacer básicamente lo mismo que en las anteriores 9 temporadas solo que con un actor negro al frente.

24: Legacy
EL PROTAGONISTAS Y LOS SECUNDARIOS, ALGUNOS MUCHO MÁS INTERESANTES QUE ÉL

La serie, como ha venido ocurriendo hasta ahora, sigue estando llena de agujeros de guión y decisiones incomprensibles de los protagonistas. Por ejemplo, ¿cómo es posible que los padres del senador Donovan sean ambos interpretados por actores tan anglosajones como Gerald McRaney Veronica Cartwright? ¿Cómo es posible que la UAT, con tan amplios recursos, no disponga de $2 millones para entregárselos al antiguo compañero de Carter, el soldado Ben Grimes, quien sufre de estrés post-traumático? Esta decisión de los guionistas obedece solamente a rellenar minutos con acción donde realmente no tendría por que haberla habido. Y estos son solo dos ejemplos de los momentos WTF que nos encontraremos en estos dos primeros episodios —las dos primeras horas de acción real— de 24: Legacy.

No nos engañemos, 24: Legacy no añade nada a la franquicia, es más de lo mismo, lo cual seguramente será más que suficiente para los fans. Pero si nunca has visto la serie y piensas que este spin-off puede satisfacerte como serie de acción, creo que estás equivocado. Hay actualmente shows de este tipo mucho mejores que este... pero no son como 24. Precisamente, la gracia de esta serie es la cantidad de clichés y lugares comunes que acumula —el particular sonido de los teléfonos de la UAT, los terroristas tremendamente malvados, casi como los de verdad, o el típico topo infiltrado—, no en la originalidad de la trama ni su puesta en escena. 

En definitiva, 24: Legacy no es una gran serie, ni de lejos, pero sirve como entretenimiento y placer culpable para aquellos seriéfilos que, como yo, necesitan desconectar de vez en cuando de shows pretenciosos, ambiciosos y que se toman demasiado en serio a sí mismos.