15-feb-2016

El comienzo de la segunda parte de la sexta temporada de The Walking Dead ha sido lo que todos esperábamos: explosivo y sangriento. Bueno, ni que decir tiene que si estáis leyendo esto ya lo habreis visto, así que me ahorro el aviso de spoilers. El episodio, titulado "No Way Out" ("Sin Salida"), comienza con la escena final del episodio anterior, es decir, el encuentro entre Daryl, Sasha y Abraham con los motoristas de Negan, un nuevo y esperado personaje cuya aparición estelar parece que se va a hacer de rogar por lo menos un episodio más. Pero, ¿ha sido para tanto este intenso inicio de recta final de temporada?


La escena entre el grupo de Daryl y los hombres de Negan, aunque todo indicaba que terminaría mal para los primeros, termina siendo una masacre gracias al certero disparo del lanzagranadas robado por Abraham a un zombie en uno de los capítulos anteriores. Eso si, se escatima al espectador el momento en el que Daryl reduce a uno de sus agresores tras el camión, un recurso sin duda encaminado a que la sorpresa sea aun mayor cuando vemos estallar por los aires a los secuaces de Negan.

Mientras, en Alexandria, las cosas van de mal en peor. Aunque la estratagema de embadurnarse con los higadillos y sangre de caminantes para pasar desapercibidos entre ellos parece resultar en un principio, la idea de llevar con ellos al hijo de Jessie termina siendo un desastre. Pero antes de llegar a ese punto debo expresar mis dudas ante la facilidad con la que Rick acepta que el sacerdote Gabriel se lleve a Judith a la iglesia, el lugar supuestamente mas seguro del pueblo. Me sorprendió de veras la facilidad con la que Rick deja en manos del tipo que los traicionó no hace mucho a su hija pequeña. Por la forma en que Michonne miraba a Gabriel mientras se alejaba con la pequeña creo que ambos albergamos las mismas dudas sobre este tipo.


Pero vayamos a una de las escenas mas horribles del episodio, y que ha entrado por méritos propios en el panteón de las situaciones mas terribles de The Walking Dead. Muchos seguidores de la serie se quejan de la falta de realismo de la serie por la relativa poca cantidad de muertes entre los personajes principales. Bueno, esto no es del todo cierto, y quizás viene de la sensación que da el show de estar dosificando gota a gota las muertes de sus protagonistas, cosa del todo lógica si nos paramos a pensarlo solo un poco. Pues bien, esa norma no escrita del show parece haber volado por los aires en el episodio emitido anoche, con la muerte no de uno, sino de tres personajes que, sin ser centrales, si han sido muy importantes en los últimos episodios. Y no solo tres muertes, sino la grave herida, casi mortal, que recibe el propio hijo de Rick, un momento que los fans de los cómics de Robert Kirkman habrán degustado seguramente a cámara lenta.

Las tres muertes y el disparo recibido por Carl suceden casi a cámara lenta, como si de un mal sueño se tratase. Tanto es así que mi pareja, con la que estaba viendo el capítulo, llegó a decir que era un sueño o una visión de Rick y que no podía estar sucediendo realmente. Pues si, si que estaba sucediendo, y los temores de Sam, el hijo de Jessie, provocaron que uno de los caminantes le mordiera, y tras el su madre. Ron, el hijo mayor de Jessie, decidió que quedarse sin familia de aquella forma era por culpa de Rick, y casi mata a este si no es por Michonne, que lo atraviesa con la katana. Pero la bala perdida que sale del revólver de Ron impacta en Carl, destrozándole el ojo derecho, todo un homenaje al cómic de Kirkman.


La escena es brutal, como lo es también la reacción posterior de Rick al salir solo armado con una hachuela a cargarse todos los zombies que se encontrara en su camino. A el se unen casi todos los habitantes de Alexandria que pueden empuñar un arma en una larga escena de batida que termina con el lugar despejado de caminantes. Sin embargo, tengo mis dudas acerca de la posibilidad real de algo así. ¿En serio un grupo de gente como los de Alexandria, aunque acompañados por el grupo de Rick, acaban en una noche con una horda zombie puede que de un par de miles de individuos? ¿Y sin una baja ni un rasguño? De todos modos, aunque la escena sea poco creíble, tiene bastante fuerza, no está mal rodada y tiene bastante tensión.

Otro tema del episodio que mosquea es el tema del Lobo y Denise. Morgan, de alguna manera, consiguió que el Lobo cambiara, ya que este finalmente salva la vida de Denise. Pero, ¿es esto creíble? Tengo mis dudas. Otro asunto raro es el marco temporal en que se desarrolla el capítulo. ¿No notáis que anochece demasiado bruscamente entre una escena y otra? También está la escena de relleno en la iglesia de Glenn y Enid... Aun así, son problemas menores que no logran empañar un brutal episodio en el que de verdad pasan bastantes cosas, algo no siempre habitual en este show.

Todos esperábamos un comienzo fuerte de mitad de temporada... pero no pensamos que lo fuera a ser tanto. Sin ánimo de destripar (y nunca mejor dicho) el capítulo de The Walking Dead emitido anoche, prefiero dejaros con la promo y los dos primeros avances del episodio de la próxima semana, titulado "The Next World"





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