26/1/2011

Me confieso,Hermana Sinde...

 Entono el mea culpa y, Hermana Sinde, confieso que he pecado. Confieso que me he descargado películas como Supersonic Man, La Cámara de los Horrores o Una Virgen entre los Muertos Vivientes. Confieso que Satanás me ha tentado poniendo ante mis ojos un enlace donde descargar El Cisne Negro, aun no estrenada en España y que no se cuando lo hará y no he cedido a la trampa del Adversario.Hermana, también me arrepiento de haber descargado La Red Social o El Americano, pues la entrada de cine más barata en mi ciudad (Sevilla) no baja de los 8 pavos y la calidad de muchos de sus cines deja mucho que desear. Rezaré nueve padrenuestros si es preciso porque quise ver Balada Triste de Trompeta una semana después de su estreno y sólo la encontré en dos salas de las los doce cines que hay en Sevilla. Y al final decidí no ir a verla porque me niego a pagar ocho euros por entrar en una sala pequeña con una pantalla menor que la de mi televisión de 36″, sucia, de sonido infame y a una horas imposibles. Pero sigamos con mi confesión…


Hermana Sinde, perdóname porque he pecado. Perdóname porque tengo que comprar mis blu-rays y DVD´s en amazon.com o amazon.co.uk donde encuentro lo que me gusta y más barato que en los comercios españoles. Y se indulgente con este pecador por haber descargado previamente tal o cual serie para catarla primero y que no me den gato por liebre, para comprarla posteriormente en las citadas tiendas on-line. Porque si de algo sirve para mi redención, sí,prefiero un DVD o blu-ray bien editado a tener una tarrina de DVD´s metida en un cajón.

Pero mi mayor pecado, Hermana, es el ansia, la impaciencia por ver una serie o una película a la vez que su estreno en U.S.A. o en el país que sea. No quiero esperar meses o incluso años para ver series de calidad (algunas ni llegan), no las que producen Antena 3 o Telecinco. Perdona a este humilde pecador por no tener dinero para la televisión por cable o satélite y ver allí las series y películas como Dios manda.

Como pecados veniales, confieso que he descargado cómics digitales, pero sólo para hacerme una idea si debía o no comprarlos en papel. En mi disculpa he de decir que la lectura de libros y cómics en pantalla se me hace extremadamente fatigosa.

Por todos estos pecados y por muchos otros que ahora no vienen al caso, espero la absolución por tu parte, Hermana Sinde.