Como es costumbre cada vez que estrenan una película de DC Comics o de Marvel, hemos ido puntualmente a verla. Lo recalcamos porque escribir esta crítica era prácticamente la única motivación para hacerlo. Esto os da una idea de las nulas expectativas que llevábamos. ¡Pues sorpresa! Ha conseguido decepcionarnos. El trailer ya daban ganas de llorar, porque quedaba claro el nulo respeto por los personajes del cómic, ahora confirmado. Pero al menos quedaba la esperanza de enajenarse de eso y disfrutar la película sin comparaciones. No ha habido manera. Ahora analizamos el por qué esta producción sin alma merece el decepcionante resultado que está teniendo en taquilla.


La película es un disparate desde el mismo título. No sé por qué se llama Aves de Presa si la protagonista casi absoluta es Harley Quinn (Margot Robbie), que también hace las veces de narradora. Apenas se han molestado en dar forma y fondo a nadie más. El casting del resto de protagonistas es tan anodino y difuminado que no puedo dejar de preguntarme si el objetivo era precisamente ese: hacer brillar a Harley Quinn

Tenemos a Canario Negro (Jurnee Smollett-Bell), con una gran historia detrás y una relación con Green Arrow totalmente ignorada. Ni han caído en que si cantas en un club de un mafioso, seguramente ganes bastante más que de lo necesario para vivir en un cuchitril como esta chica. O si no, pídele al jefe que te pase a la barra de camarera. A eso añade tus superpoderes. La chica no genera la menor empatía o interés, ni tiene el menor carisma o trasfondo. No hace falta haber leído los entretenidísimos primeros cómics de Aves de Presa, en los que hace equipo con Barbara Gordon, para indignarse. Es un desastre hasta para el más neófito. 

El trailer ya daban ganas de llorar, porque quedaba claro el nulo respeto por los personajes del cómic


Seguimos con Renee Montoya (Rosie Pérez), envejecida no sabemos a cuento de qué. Su papel de policía rebelde y cumplidora la habría apartado del cuerpo hace décadas. La cohesión entre estas Aves de Presa no tiene razón de ser. Se van cruzando entre ellas porque le conviene al guión. Otra oportunidad tirada a la basura. La Cazadora, a la que intentan hacer protagonista de unos cuantos chistes totalmente fracasados, no podría estar menos trabajada. En el cómic tiene una profesión y suficientes vivencias para al menos darle una de esas series que CW hace como churros. Donde debía haber emoción por lo que le sucedió en el pasado, solo encontramos aburrimiento. Y la actriz que la interpreta, Mary Elizabeth Winstead, se ahorrará eternamente el viaje a los Oscars. La dejadez estética del personaje y su continua expresión de enojo contrasta con el continuo cambio de vestuario de Harley Quinn

PARA SER TAN FAN DEL CÓMIC, MARGOT ROBBIE NO SABE NI QUIENES FORMAN EL GRUPO...

La primera aparición de Cassandra Cain no podría tener menos que ver con el personaje. La simpatía que debería despertar se da por sentada en la película, solo porque es una ladronzuela. Señores, hace falta mucho más. La idea de que esta actriz, Ella Jay Basco, termine interpretando a Batgirl es un disparate que espero no veamos jamás.

¿Y qué decir de Ewan McGregor y su villano Máscara Negra? Al menos el buen hombre se nota que se lo ha pasado bien haciéndolo, y lo ha intentado. El problema es que con un guion tan errático donde vale igual ocho que ochenta, poco puede hacer. De repente es un sádico. Luego un hombre de negocios, después un mafioso histriónico medio bobo para acabar de payaso con final vergonzoso. 

La primera aparición de Cassandra Cain no podría tener menos que ver con el personaje


Y ya para rematar, convierten a Victor Zsasz (Chris Messina), un enemigo de Batman de lo más temerario, en un perrito faldero sin muchas luces. Hasta la serie Gotham, que tanto criticamos, versionó el personaje de una manera infinitamente más digna. Pero ¿quién se puede creer que le pueden robar un diamante con esa facilidad a nadie? Da la sensación de que el guión es cualquier cosa. No importa lo que pase mientras salga Harley Quinn. Lo que va ocurriendo no tiene sentido, con lo cual lo que ocurre no te interesa. Tienen que introducirte en un mundo de ficción y no lo hacen. Creen que basta con poner a Harley Quinn haciendo locuras todo el tiempo. No da ni para episodio de serie mala, que es lo que termina pareciendo esta película. Un mal episodio de una serie penosa sobre el personaje de Harley.
                                                    
VUESTRO PEOR ENEMIGO ES LA TAQUILLA, Y AHÍ NO VALEN TRUCOS DE GUIÓN

¿No hay nada bueno en ella? La ambientación, que no disimula en absoluto que esto no es una superproducción, cumple. El problema viene nuevamente de la falta de coherencia. De escenarios nocturnos sacados de la serie animada pasamos a una ciudad genérica de día. La actuación de Margot Robbie como Harley Quinn es lo que consigue que mires a la pantalla más que al reloj, aunque por poco. Lo que va pasando es tan anodino que te da completamente igual. Las alabadas escenas de acción, no es que no estén bien coreografiadas, es que se nota que es eso, una coreografía. Si te fijas, los malos se quedan quietos esperando recibir los palos al ritmo de la música discotequera. 

Lo curioso es que la película está bien dirigida por la casi debutante Cathy Yan, bien montada y con buenos planos, pero no salva el desastre. En cuanto a la polémica sobre si es feminista o no lo es, me sobra completamente: es una mala película sin paliativos. Esta autoimposición de los medios de medir los grados de feminismo o el mensaje que envía me sobra. Esta película no da ni para un análisis de lo intrascendente que es. Que se ahorren las entrevistas de unos y otros diciendo lo fans que son del cómic al que no parecen haberse acercado y qué personajes quieren sacar en la secuela. Ya han destrozado bastantes personajes de una tacada. Que se abstengan de seguir haciéndolo.