2020

Dentro de los estrenos de Netflix, ha sido una grata sorpresa encontrarme con Ragnarök. Las malas críticas de Locke and Key me hicieron optar por una serie de tan solo seis episodios. Ragnarök es la segunda serie del país noruego producida por Netflix. Por cierto, creo que refuerza mi idea de el doblaje tiene muchas ventajas, ya que empecé a verla en versión original noruega y no me transmitía nada, a diferencia de verla doblada. Basada en la mitología de tal país, conocemos a Magnes (David Stackston) y Laurits (Jonas Strand), dos hermanos adolescentes y huérfanos de padre que regresan al pueblo ficticio de Edda con su madre. La llegada de los chicos al instituto supondrá un cambio inesperado en el devenir del pueblo.

Ragnarök, de Netflix

Siempre es edificante ver otra forma de recrear las cosas en lo respecta a un instituto que la visión que nos ofrecen las series norteamericanas. Aquí las cosas se parecen más a lo que sería un instituto de España, salvando por supuesto la diferencia de instalaciones y el mejor nivel educativo. Nos libramos de las animadoras y el guaperas quarterback. Aunque lo más sorprendente es que los chicos tienen que ir a clase, estudiar y hacer trabajos. Ni rastro de ello en series estadounidenses como Euphoria, por ejemplo.

Está muy bien llevado todo lo referente a  las relaciones entre los chicos, el día a día en el instituto y la relación que mantienen con los distintos profesores. Magnes y su hermano no pasan un buen momento económico, y es algo que la serie no pasa por alto, pues en cualquier familia es fuente de estrés y así lo sufren. El actor protagonista no rebosa carisma precisamente, pero creo que esa es precisamente la intención. Un chico con algunos problemas, que no es ningún rompecorazones, pero con el que nos identificamos con facilidad.

La serie mezcla la mitología nórdica, tan conocida por todos gracias al Universo Cinematográfico Marvel, pero sin imitarles en nada. A diferencia de otras producciones, huye de estridencias y todo resulta bastante más sutil. La contaminación es un peligro y los causantes deben rendir cuentas. Pero esos mismos causantes mantienen vivo un pueblo. ¿Qué es más importante, el trabajo o el medio ambiente? Siendo un tema algo cansino últimamente, al menos está introducido dentro de una trama que tiene interés por sí misma y no es una mera propaganda.

UNAS PERSONALIDADES DE INSTITUTO BASTANTE CREÍBLES

Es evidente que el presupuesto de la serie no permite grandes efectos visuales, pero tampoco los necesita. Funciona más el suspense y los golpes de efecto que un gran alarde de fantasía. La familia Jotul son un gran casting, perfectos todos en su misterio y crueldad. Quieres saber más y más de ellos y su origen, pero no vas a tener todas las respuestas. Todos los personajes son creíbles, incluso los que puedan resultarnos más fantásticos. Algunos parecen que van a tener más peso del que finalmente tienen. No sabemos si por recortes del guión o porque los desarrollarán en una segunda temporada.

Los problemas a los que se enfrenta Magnes por sus actos son muy plausibles, así como sus consecuencias. Podemos cuestionar lo confiado e inocente que resulta a veces, pero es que no es ningún líder. Es un chico con problemas de aprendizaje con un buen corazón. A diferencia de otras series, no tiene episodios de relleno o personajes sin interés. A pesar de su temática  fantástica, es una serie muy centrada en el desarrollo de personajes. En mi opinión alcanza un notable. No quiero desvelar nada de las sorpresas que van surgiendo, aunque sí diré que el final es algo abrupto. No se andan con florituras o epílogos.


Respecto a una segunda temporada, en mi opinión no la necesita, pero dado el éxito que ha tenido me temo que será inevitable que la hagan. Mientras, es una buena opción para ver otras culturas, como la de esos países que creemos idílicos pero que también tienen sus injusticias y problemas. Y temporadas de seis episodios sin rodeos.

Si buscáis por la web listas de las mejores historias de Batman, o de El Joker, El Hombre Que Ríe suele estar presente. La editorial ECC vuelve a ponerla a nuestra disposición tras varias ediciones agotadas. Para ser una obra publicada originariamente en 2005, se ha colocado rápidamente entre los clásicos del murciélago. ¿Qué nos cuenta su guionista, Ed Brubaker, en esta historia que narra su versión del primer enfrentamiento entre Batman y El Joker? Seguid leyendo para la crítica completa.


Unos crímenes atroces parecen estar sacudiendo Gotham. El Capitán Gordon se siente superado por lo que ve. Su relación con Batman está comenzando, pero ya gozan de una gran confianza entre ellos. También se hace mención a la aparición de otros héroes, mostrando el comienzo de una época desconocida con gente con superpoderes. Brubaker utiliza mucho el recurso del pensamiento en los personajes. Esto es algo en bastante desuso en cómics actuales, o muy simplificado si lo hacen. Se nota que quiere hacer algo al estilo clásico. No se lee con rapidez aunque la historia en sí sean unas sesenta y cuatro páginas. 

El Batman de Ed Brubaker es de los más obsesivos y detectivescos, y esta en concreto es una historia bastante dura. Por un lado, el joven detective se ve superado por un asesino que no parece tener un comportamiento que se ajuste a un patrón. Esta falta de experiencia de Batman es una de las posibles causas que Brubaker plantea como origen del Joker.

La elección del título, El Hombre que Ríe, el mismo que la película que inspiró la creación del personaje, no es casual. Además, Brubaker se esfuerza en señalar hasta qué punto la existencia de Batman es muy responsable de la creación de El Joker. Vuelve aquí la teoría de si no hace más mal que bien las actividades nocturnas de Bruce Wayne. Quizás sea esta de las obras más cínicas de Batman, a lo que ayuda el entramado político que tiene cierta presencia en la historia, aunque esto no es nada nuevo en los cómics del detective.

FALTA ROBIN, PERO ALFRED NO

Brubaker también se inspira en esta primera aparición en la película Batman, de Tim Burton. Su Joker es aterrador y omnipresente, pero poco divertido. Bruce Wayne aparece, y es parte de la trama en su papel de playboy, pero aquí no tiene aún desarrollada su vida personal, siendo apenas una máscara de Batman.

Si antes dijimos que Brubaker se inspiró en la película de Burton de 1989, en esta obra encontramos un momento que probablemente inspiró The Dark Knight, de Christopher Nolan. En concreto, se trata del reclutamiento como esbirros de enfermos mentales por parte del Joker.

La desesperación, la inexperiencia y la falta de un Robin que lo atempere hace que Bruce esté dispuesto a tomar decisiones extremas para resolver el caso. Podríamos decir que es una verdadera heredera del Año Uno, de Frank Miller, a la que respeta bastante, salvo un detalle que solo los más expertos podrán detectar.

El dibujo de Doug Mahnke intenta ser clásico, pero a mí no me ha fascinado demasiado. Tonos oscuros y ocres predominan en la historia. Por momentos está bastante bien, pero en otros creo que otro dibujante habría sido más adecuado. El tomo se completa con el cómic Batman: Gotham Knights #41, a modo de complemento curioso.

Este cómic se merece estar entre las historias autoconclusivas más relevantes de Batman, cumpliendo con lo que solemos obtener de Ed Brubaker: un Batman frío, obsesionado, detectivesco y muy solitario. No sorprende que se agoten continuamente las ediciones de esta historia.

GRANDES AUTORES DE BATMAN: ED BRUBAKER - EL HOMBRE QUE RÍE (SEGUNDA EDICIÓN)
ECC Ediciones
Edición original: Batman: The Man Who Laughs USA, Batman: Gotham Knights núm. 41 USA
Guion: Ed Brubaker
Dibujo: Doug Mahnke, Ryan Sook 
Formato: Cartoné, 80 págs. A color.
Precio: 10,95 €

Abarcar en un par de párrafos los lanzamientos que ECC Ediciones tiene previstos para los meses de marzo y abril es, sencillamente, una utopía. Pero tranquilo, más abajo podrás consultarlos en su totalidad en un PDF. No obstante, me gustaría destacar algunas publicaciones, como la nueva serie trimestral en grapa Legión de Superhéroes, a cargo del guionista Brian Michael Bendis y todo un repertorio de grandes dibujantes.

ECC Ediciones: Novedades de Marzo - Abril de 2020

Del siglo XXXI de la Legión viajamos al siglo XX, a los albores de la Alemania nazi. En este escenario se desarrolla la historia Batman: Caballero Blanco Presenta: Von Freeze, un cómic en grapa que explora las improbables conexiones entre la familia Wayne y Victor Fries. ECC reedita también un cómic largamente esperado: la adaptación de la mítica película Batman de 1989, dirigida por Tim Burton. Con abundante material extra, esta edición en cartoné por fin hace justicia a la obra de Dennis O’Neil y Jerry Ordway.

Me resisto a concluir esta breve reseña sobre las novedades de ECC sin hablar de Batman: Criatura de la Noche. Escrito por Kurt Busiek y dibujado por John Paul Leon, esta novela gráfica sigue la misma línea que el mítico cómic Superman: Identidad Secreta, también de Busiek. En esta ocasión, asistimos a los sorprendentes cambios que le suceden a Bruce Wainwright —gran admirador de los cómics de Batman — tras sufrir un duro revés en su vida, curiosamente muy similar al que transformara a Bruce Wayne en el Caballero Oscuro.

En el siguiente PDF tienes más detalles acerca de todas las novedades que ECC lanzará en marzo y abril: su línea manga, las publicaciones infantiles de Kodomo, la nueva revista humorística Lardín, las novelas gráficas y, cómo no, las reediciones de sus títulos más demandados.

Las distintas series basadas en el universo de Star Trek han jugado frecuentemente con los viajes temporales y los universos paralelos y/o alternativos. El concepto más popular introducido en el canon de Star Trek quizás sea el del «Universo Espejo», una realidad alternativa poblada por dobles malvados de los protagonistas de la serie. El «Universo Espejo» hizo su primera aparición en el episodio cuarto de la segunda temporada de Star Trek: La Serie Original, titulado «Espejo, espejito» (octubre de 1967). Esta brutal realidad alternativa aparecería en varios capítulos de Star Trek: Espacio Profundo Nueve, Enterprise y, cómo no, en la más reciente Discovery, en la que juega un papel crucial en la trama.

Star Trek Discovery: Sucesión

El cómic que tengo entre las manos ahonda precisamente en lo que sucede tras el final de la primera temporada de Star Trek: Discovery. Publicado en España por Editorial Drakul, este tomo incluye los cuatro números originalmente publicados en USA, con guion de Mike Johnson y Kirsten Beyer (escritora de la serie) y unos extraordinarios dibujos del español Ángel Hernández (Star Trek: Destino Manifiesto, Arrow).

Aunque este tie-in no es esencial para entender los eventos que acaecen en la segunda mitad de la primera temporada de Star Trek Discovery, sí que resulta especialmente interesante para aquellos fans que se quedaron con ganas de saber más acerca del Imperio Terrano. Para evitar spoilers acerca de la serie de televisión no entraré en demasiados detalles del cómic, aunque ya os aviso que para disfrutar plenamente de él no es necesario haberla visto.

Tras la aparente desaparición del monarca del Imperio Terrano y la destrucción de su nave insignia, un nuevo emperador sube al trono, el príncipe Alexander, un tipo todavía más despiadado que Philippa Georgiou. Nada más hacerse con el poder, el nuevo emperador decide acometer su proyecto más ambicioso: acabar con todas las especies no humanas de la galaxia.

Star Trek Discovery: Sucesión

Por supuesto, los planes de Lord Alexander se verán dificultados por la Michael Burnham del «Universo Espejo», quien encuentra ayuda en un grupo de renegados klingons y andorianos. Otro personaje central de esta historia es la Capitana Airiam, quien en esta realidad ya no es la afable oficial cyborg de la Enterprise, sino una mujer terriblemente despiadada que no dudará en eliminar incluso al personal bajo su mando para alcanzar sus oscuros fines.

Lo que hace interesante a este cómic es que todo lo que en él sucede pasa a formar parte del canon de Star Trek. Ello significa que lo que se cuenta en sus páginas habrá de ser tenido en consideración por los guionistas de la serie de televisión en próximas apariciones del «Universo Espejo». Realmente, la siguiente aparición del universo espejo en la línea temporal de las series no se producirá hasta el episodio «Espejo, espejito», cuando Kirk y Spock acceden al mismo debido a un fallo del transportador. Uno de los ejercicios de retrocontinuidad al que tan acostumbrados estamos los fans de la saga... Obviamente, volveremos a verlo en la serie Discovery, ya que es un concepto que siempre ha dado mucho juego a los guionistas de Star Trek.

Star Trek Discovery: Sucesión

En cuanto al apartado gráfico, el tinerfeño Ángel Hernández realiza una excelente labor al atrapar fielmente el aspecto de los actores de la serie. No se trata de calcos de los personajes de carne y hueso, sino de reinterpretaciones que recogen la esencia de los personajes. El dibujante tampoco se corta al retratar la brutalidad que impera en este «Universo Espejo», algo que siempre choca cuando se trata de un producto tan supuestamente blanco como Star Trek. Hernández también hace un buen trabajo con las portadas, mientras que George Caltsoudas y su peculiar estilo visual no se queda atrás en lo referente a las portadas alternativas. El volumen se completa con varias ilustraciones y fotografías de la serie.

En definitiva, Star Trek Discovery: Sucesión no solo es recomendable para los trekkies más acérrimos, sino también para amantes del buen cómic de aventuras espaciales. Si bien es más disfrutable si conoces la serie Discovery, este cómic se puede leer perfectamente si te acercas por vez primera a una novela gráfica de Star Trek. Si creías que en Star Trek no había sitio para la muerte y la violencia extrema, es que aún no has descubierto su brutal «Universo Espejo». Este cómic es la mejor forma de comenzar a familiarizarte con él.

Star Trek Discovery: Sucesión
Editorial Drakul
Edición original: Star Trek Discovery: Succession 1-4
Guion: Mike JohnsonKirsten Beyer 
Dibujo: Ángel Hernández
Formato: rústica con solapas, color, 104 páginas

En esta ocasión, Diábolo Ediciones repartirá sus novedades de cómics y libros sobre cultura popular entre los meses de febrero y marzo. Herbert West: Reanimador, el primero de estos lanzamientos, llega la última semana de febrero. Basada en la célebre serie de relatos de H. P. Lovecraft, esta novela gráfica del artista argentino Edu Molina recoge con fidelidad la atmósfera que solo el maestro de Providence sabía recrear en sus cuentos de horror.

Diábolo Ediciones: Novedades de Febrero-Marzo de 2020

A finales de este mes sale a la venta Hace un Millón de Años: Todo el Cine de Dinosaurios (1914-1987), un recorrido exhaustivo por la cinematografía antediluviana de la mano de Octavio López Sanjuán, autor también del volumen ¿A Quién Vas a Llamar? La Historia de los Cazafantasmas, que tuvimos la oportunidad de reseñar. También a finales de febrero llegará a las librerías otra obra imprescindible para los coleccionistas de la saga de George Lucas, La Guerra de las Galaxias Made in Spain. La Historia de Star Wars en España Vol. III (la Edición Especial 1997-1998). José Gracia sigue desgranando en estos volúmenes todo el merchandising de Star Wars que ha llegado a nuestro país. Si lo deseas, puedes echar un vistazo a la reseña que le dedicamos aquí al volumen anterior.

De Star Wars pasamos al manga y al anime nipón, con el libro Viaje al Mundo Digimon: La Era de la Digievolución, de Sergio Reyes, a la venta a principios de marzo. También en esas fechas llegará a vuestra librería favorita Vestidas de Papel. Un Recorrido Nostálgico por las Muñecas Recortables de Nuestra Niñez, de Nuria Simón y Guillem Medina. Si de pequeña jugaste a vestir estas entrañables muñecas, no puedes dejar escapar este bonito libro. También de Guillem Medina es El Destape en el Quiosco, una obra diametralmente opuesta a la anterior que tuvimos el privilegio de disfrutar y reseñar aquí.

Finalizamos este recorrido por las novedades de Diábolo Ediciones con ¡Quita tus patas de Encima, Mono Asqueroso! Gorilas, Orangutanes y Chimpancés en el Cine, de Jorge San Román. Tras este divertido título se esconde un sesudo estudio sobre los simios en el cine, unos bichos por los que siento una especial simpatía. 

Si quieres conocer más detalles de las novedades de Diábolo para febrero y marzo, echa un vistazo al siguiente PDF.

Como es costumbre cada vez que estrenan una película de DC Comics o de Marvel, hemos ido puntualmente a verla. Lo recalcamos porque escribir esta crítica era prácticamente la única motivación para hacerlo. Esto os da una idea de las nulas expectativas que llevábamos. ¡Pues sorpresa! Ha conseguido decepcionarnos. El trailer ya daban ganas de llorar, porque quedaba claro el nulo respeto por los personajes del cómic, ahora confirmado. Pero al menos quedaba la esperanza de enajenarse de eso y disfrutar la película sin comparaciones. No ha habido manera. Ahora analizamos el por qué esta producción sin alma merece el decepcionante resultado que está teniendo en taquilla.


La película es un disparate desde el mismo título. No sé por qué se llama Aves de Presa si la protagonista casi absoluta es Harley Quinn (Margot Robbie), que también hace las veces de narradora. Apenas se han molestado en dar forma y fondo a nadie más. El casting del resto de protagonistas es tan anodino y difuminado que no puedo dejar de preguntarme si el objetivo era precisamente ese: hacer brillar a Harley Quinn

Tenemos a Canario Negro (Jurnee Smollett-Bell), con una gran historia detrás y una relación con Green Arrow totalmente ignorada. Ni han caído en que si cantas en un club de un mafioso, seguramente ganes bastante más que de lo necesario para vivir en un cuchitril como esta chica. O si no, pídele al jefe que te pase a la barra de camarera. A eso añade tus superpoderes. La chica no genera la menor empatía o interés, ni tiene el menor carisma o trasfondo. No hace falta haber leído los entretenidísimos primeros cómics de Aves de Presa, en los que hace equipo con Barbara Gordon, para indignarse. Es un desastre hasta para el más neófito. 

El trailer ya daban ganas de llorar, porque quedaba claro el nulo respeto por los personajes del cómic


Seguimos con Renee Montoya (Rosie Pérez), envejecida no sabemos a cuento de qué. Su papel de policía rebelde y cumplidora la habría apartado del cuerpo hace décadas. La cohesión entre estas Aves de Presa no tiene razón de ser. Se van cruzando entre ellas porque le conviene al guión. Otra oportunidad tirada a la basura. La Cazadora, a la que intentan hacer protagonista de unos cuantos chistes totalmente fracasados, no podría estar menos trabajada. En el cómic tiene una profesión y suficientes vivencias para al menos darle una de esas series que CW hace como churros. Donde debía haber emoción por lo que le sucedió en el pasado, solo encontramos aburrimiento. Y la actriz que la interpreta, Mary Elizabeth Winstead, se ahorrará eternamente el viaje a los Oscars. La dejadez estética del personaje y su continua expresión de enojo contrasta con el continuo cambio de vestuario de Harley Quinn

PARA SER TAN FAN DEL CÓMIC, MARGOT ROBBIE NO SABE NI QUIENES FORMAN EL GRUPO...

La primera aparición de Cassandra Cain no podría tener menos que ver con el personaje. La simpatía que debería despertar se da por sentada en la película, solo porque es una ladronzuela. Señores, hace falta mucho más. La idea de que esta actriz, Ella Jay Basco, termine interpretando a Batgirl es un disparate que espero no veamos jamás.

¿Y qué decir de Ewan McGregor y su villano Máscara Negra? Al menos el buen hombre se nota que se lo ha pasado bien haciéndolo, y lo ha intentado. El problema es que con un guion tan errático donde vale igual ocho que ochenta, poco puede hacer. De repente es un sádico. Luego un hombre de negocios, después un mafioso histriónico medio bobo para acabar de payaso con final vergonzoso. 

La primera aparición de Cassandra Cain no podría tener menos que ver con el personaje


Y ya para rematar, convierten a Victor Zsasz (Chris Messina), un enemigo de Batman de lo más temerario, en un perrito faldero sin muchas luces. Hasta la serie Gotham, que tanto criticamos, versionó el personaje de una manera infinitamente más digna. Pero ¿quién se puede creer que le pueden robar un diamante con esa facilidad a nadie? Da la sensación de que el guión es cualquier cosa. No importa lo que pase mientras salga Harley Quinn. Lo que va ocurriendo no tiene sentido, con lo cual lo que ocurre no te interesa. Tienen que introducirte en un mundo de ficción y no lo hacen. Creen que basta con poner a Harley Quinn haciendo locuras todo el tiempo. No da ni para episodio de serie mala, que es lo que termina pareciendo esta película. Un mal episodio de una serie penosa sobre el personaje de Harley.
                                                    
VUESTRO PEOR ENEMIGO ES LA TAQUILLA, Y AHÍ NO VALEN TRUCOS DE GUIÓN

¿No hay nada bueno en ella? La ambientación, que no disimula en absoluto que esto no es una superproducción, cumple. El problema viene nuevamente de la falta de coherencia. De escenarios nocturnos sacados de la serie animada pasamos a una ciudad genérica de día. La actuación de Margot Robbie como Harley Quinn es lo que consigue que mires a la pantalla más que al reloj, aunque por poco. Lo que va pasando es tan anodino que te da completamente igual. Las alabadas escenas de acción, no es que no estén bien coreografiadas, es que se nota que es eso, una coreografía. Si te fijas, los malos se quedan quietos esperando recibir los palos al ritmo de la música discotequera. 

Lo curioso es que la película está bien dirigida por la casi debutante Cathy Yan, bien montada y con buenos planos, pero no salva el desastre. En cuanto a la polémica sobre si es feminista o no lo es, me sobra completamente: es una mala película sin paliativos. Esta autoimposición de los medios de medir los grados de feminismo o el mensaje que envía me sobra. Esta película no da ni para un análisis de lo intrascendente que es. Que se ahorren las entrevistas de unos y otros diciendo lo fans que son del cómic al que no parecen haberse acercado y qué personajes quieren sacar en la secuela. Ya han destrozado bastantes personajes de una tacada. Que se abstengan de seguir haciéndolo. 

La editorial DC Comics está publicando unos tomos recopilando historias antiguas de personajes como Batman, La Liga de la Justicia, o este de Batgirl. Para las primeras historias de la pelirroja, se han reservado el tamaño ómnibus, lo cual es todo un acierto debido a la gran calidad de la mayoría de los dibujos. Es complicado que se animen a editar este tomo en España, aunque yo creo que se llevarían una grata sorpresa con las ventas si lo hicieran, porque merece la pena desde cualquier punto de vista. Disfrutando de este tomo que abarca historias desde 1967 hasta 1977 he descubierto la respuesta a una serie de preguntas sobre el personaje tal y como fue inicialmente concebido.


¿A QUÉ SE DEBE LA EXISTENCIA DEL PERSONAJE?

La existencia de Batgirl se la debemos a la serie televisiva pop de los años 60 que tan poco nos gusta a muchos lectores de Batman. Hacía falta una chica joven que atrajera el interés de parte de la audiencia que ya iba decreciendo. Así que, antes de aparecer en la serie, tuvo su presentación en los cómics. Barbara Gordon era la hija universitaria de James Gordon, que a la vez encarnaría los valores feministas de la época. Una chica liberada pero que tampoco era ninguna hippy alocada.

¿QUÉ ENFOQUE TIENE EL PERSONAJE?

Barbara había surgido de la revolución femenina de la época, aunque algunos crean que eso fue inventado por el #metoo. Independiente, inteligente, fuerte, resolutiva, trabajadora... Desde el primer capítulo deja claro que no tiene el menor interés amoroso por Batman, y que es un personaje que merece toda nuestra atención. Está muy unida a su padre, Jim Gordon, con el que convive pero al que no hace partícipe de su identidad. De su madre nada sabemos. En una historia se nos dice claramente su edad, veinticinco años, para que seamos conscientes de que es una mujer plenamente adulta que toma sus propias decisiones. Los primeros años trabaja de bibliotecaria, lo que a veces le sirve para solucionar sus casos. Lentamente, su vida laboral va evolucionando hasta terminar en el Congreso.

Batgirl Omnibus Vol. 1 The Bronze Age
LA BELLEZA Y LA CLASE ABUNDAN EN EL TOMO EN TODOS SUS ASPECTOS

¿CÓMO SON SUS HISTORIAS?

Hijas de su época. Estamos hablando de los años sesenta y de un personaje que debía diferenciarse de sus compañeros hombres. Hay tramas que tienen como clave pelucas asesinas, una temática impensable para otros héroes. En otra viaja a España para, cómo no, verse envuelta en un problema con un torero. Sin embargo, no dejan por ello de estar bien construidas y de entretener a pesar del paso del tiempo. Es un buen retrato de esa época tal y como se vivió. No falta la acción, pero la vida personal de Barbara tiene un peso importante. A diferencia de Batman, ella no tiene un duelo personal contra el crimen. Es una chica idealista y positiva, y sus guiones e ilustraciones lo transmiten.

¿Y SU VIDA AMOROSA?

Aquí es donde el personaje mejor marca su independencia. En una época donde los cómics románticos eran un género en plena forma y la sociedad imponía el matrimonio como objetivo final de las mujeres, ella se aparta de ello. Es una chica joven y muy atractiva, pero su vida no pivota en torno al amor. Coquetea con algún chico guapo, hasta que conoce a Jason Bard, bastante mayor que ella. Ambos comienzan a salir de forma casual, pero ella no le desvela su identidad. En cuanto a la eterna relación con Dick Grayson, descubrimos que él es bastante menor que ella, a pesar de estar ya en la Universidad. Está colado por Batgirl y se le insinúa, pero no tienen nada entre ellos precisamente por esa diferencia de edad. Impagable una broma que le gasta Bruce Wayne a Dick sobre eso por teléfono. En ningún momento Barbara tiene como prioridad su vida amorosa, sino la profesional, con y sin disfraz.

Batgirl Omnibus Vol. 1 The Bronze Age
AUNQUE NO LO PAREZCA, EL EQUIPO BATGIRL-ROBIN ERA INFORMAL

¿QUÉ EVOLUCIÓN TUVIERON SUS HISTORIAS?

Al principio, son aventuras algo inocuas e inocentes, que van ganando complejidad a medida que pasan los años. Se publicaban en la colección Detective Comics, a modo de complemento de unas diez páginas muy bien aprovechadas. Puntualmente, vemos aparecer a Bruce Wayne más que a Batman en algunas de aquellas historias, pero en general es bastante autónoma en ese sentido. Mucha más presencia tiene Robin, con el que llega a formar un dúo no oficial al final del tomo, cuando ya era Batman Family. Barbara pasa de trabajar en la biblioteca, a presentarse al Congreso para defender sus ideas y ganar un puesto en él. Era una época convulsa y la presencia de los medios de comunicación, la guerra fría  y las revueltas universitarias no se ignoraban, aunque están muy lejos de ser un panfleto político. Sencillamente, eran tramas más permeables a la actualidad de entonces que ahora.

El dibujo es sencillamente maravilloso, y muy disfrutable debido a la publicación en ómnibus. Leyendas como Gil Kane, Carmine Infantino, Mike Grell o Jose Luis García Lopez disfrutaron dando forma al personaje, mostrando entre todos a una preciosa Barbara Gordon, muy estilosa y dinámica. Guionistas como Frank Robbins o Dennis O'Neill demuestran desde el principio que se tomaban al personaje en serio a pesar de su arbitrario origen.  

En cuanto al nivel de inglés necesario para disfrutar este volumen, me temo que debe ser medio-alto, por no decir bastante alto. Hay mucho vocabulario y además es de aquella época, con lo cual muchas palabras será la primera vez que las veáis. Aquí hay mucha descripción. Entiendo que el precio no está al alcance de muchos bolsillos, pero si de verdad eres un aficionado a los cómics de Batman te alegrarás enormemente de tener esta valiosísima pieza en tu colección. Ojalá que se animen en España reeditando este material.

BATGIRL: THE BRONZE AGE OMNIBUS VOL. 1
DETECTIVE COMICS #359, #363, #369, #371, #384-385, #388-389, #392-393, #396-397, #400-401, #404-424, #481-499, #501-502, #505-506, #508-510, #512-519, BATMAN #197 and BATMAN FAMILY #1, #3-7 and #9-11.
Guion: Bob Rozakis, Dennis O'Neil, Frank Robbins, Mike Friedrich, Gardner Fox
Dibujo: Bob Oksner, Don Heck, Gil Kane, Carmine Infantino
Formato: tapa dura, 504 págs., color
Precio: 68 €

La primera temporada de Titanes sorprendió por su calidad incluso a quienes menos esperaban de ella. Por ello, el estreno de esta segunda temporada en Netflix era muy esperado. Ansiábamos ver al grupo en acción y la evolución de Dick Grayson en Nightwing. Desafortunadamente, me temo que la decepción y los agujeros de guion han sido lo imperante en esta ocasión, llegando a decepcionar sobremanera, al menos en mi caso. Os dejo una lista con cinco de los más sangrantes. Obviamente, hay muchos spoilers. Avisados estáis.

Titanes, Temporada 2

DICK GRAYSON DECIDE ENTRAR EN LA CÁRCEL

Esta temporada ha seguido indagando en un Dick Grayson atormentado por su pasado y sin rumbo. Las apariciones fantasmales de Bruce Wayne con diálogos que tan poco cuadraban con su personalidad, ahondaban en ello. De repente, Dick decide cometer un delito menor para ingresar en la cárcel, donde le caen siete añazos de condena. Encima, en la cárcel también la lía, con lo cual todo empeora.

No sabemos para qué narices hace semejante estupidez. Pero más inaudito es cómo una persona que tiene cierta fama por su conexión con Bruce Wayne, y además era inspector de policía, no se arruina la vida para siempre con eso. Cuando huye de la cárcel no es un prófugo, ni nadie lo busca, ni su huida tiene la menor repercusión. Se ignora y la serie sigue. Tampoco vemos un juicio donde lo absuelvan, algo raro porque es culpable de los hechos. Una dejadez pasmosa que demuestra el poco cuidado que han puesto en esta temporada.


DONNA TROY Y SUS PODERES CAMBIANTES

Deathstroke es un humano mejorado y eso lo hace más fuerte, correcto. El problema es cuando se merienda sin el menor trabajo a Donna Troy, cuyos poderes son comparables a los de Wonder Woman. En todo caso, es más que suficiente para que alguien como Deathstroke no tenga nada que hacer en un cara a cara. Pues casi la mata sin esfuerzo. Después, la vemos pelear con Conner Kent al mismo nivel, alguien a quien le rebotan las balas. Pero ¿esto que és? Para remate, parece morir por una descarga eléctrica, que tampoco debería haberle hecho tanto daño. Una muerte, por cierto, carente de emoción o solemnidad alguna. 

UN GRAN CASTING TOTALMENTE DESAPROVECHADO EN ESTA TEMPORADA 2

FALTA DE ACCIÓN Y COHESIÓN DE LOS TITANES COMO GRUPO

En vez de mostrarnos un grupo en acción, luchando contra el crimen de una manera coherente, se ahorran casi toda la acción. Nadie diría que están operativos. Se les ve en la Torre de los Titanes, que en realidad es un piso intermedio, ni siquiera un ático, quejándose de estar allí. Pues no estéis, que casi todos sois adultos. Tenían los cómics de Marv Wolfman y George Pérez para inspirarse en cómo eran una familia, pero aquí no lo parecían. Jericho debería haber tenido más escenas mostrando su importancia dentro del grupo, luchando junto a ellos. Nada de eso hay. Qué significado tuvo el grupo en el pasado y cuáles fueron sus triunfos. Matar a Garth —Aqualad— tampoco ha sido acertado, ya que era un personaje interesante que nos hemos perdido.

HALCÓN Y PALOMA

Estos dos también son víctimas del desastre de guion de esta segunda temporada. Deciden romper como si fueran dos quinceañeros, y él se dedica a hacer el idiota en peleas absurdas y a tomar decisiones autodestructivas. Ella tampoco tiene el menor plan de vida y se va adosando al miembro de los Titanes que va pasando. De repente, está bien luchar contra el crimen, luego está mal. ¿Esto qué es? Cualquier cosa se puede esperar de estos dos.

CON LO QUE PROMETÍA ESTE CHICO EN LA PRIMERA TEMPORADA...

JASON TODD Y SU ACTITUD

El rebelde del grupo pasa de niño suicida a Romeo despechado sin que las transiciones se entiendan. Parece que Rose Wilson termina siendo coherente y leal al grupo, pero Jason Todd no le da una segunda oportunidad, quedando como un marginado voluntario sin que dicha actitud tenga ningún sentido. El Jason que debería ser el germen del violento Red Hood no parece tener aún motivación para ello. No lo hemos visto más que llorar en esta temporada, sin nada del lado indómito contra el crimen que mostró en la primera y que tanto se ajustó al personaje del cómic. Y de su relación original con Bruce Wayne, nada de nada. No hace la menor mención al chico. Se supone que es menor y está bajo su tutela, menudo olvido. Tendrá que saber por dónde anda el chico, ¿no?

La falta de presupuesto se pudo subsanar en una primera temporada donde primaba la presentación de personajes, pero ya no. Estamos hablando de un grupo que se enfrenta a amenazas intergalácticas, como parece que veremos en la temporada tres. Sin embargo, apenas han podido vencer a un soldado entrenado. Han querido hacer la traslación del arco argumental La Cacería de Los Titanes pero les ha salido fatal. El mimo que tuvieron con los personajes en los comienzos ha desaparecido. Toda la temporada ha dado la sensación de no estar cohesionada, iba saltando de un tema a otro sin que hubiera un sentido final. Los problemas de Kory con su hermana, que beben de los cómics, bien pudieran haber mostrado algo del planeta Tamaran. En Supergirl se molestan en poner escenarios exóticos, no es ni tan caro ni tan difícil. Había leído muchas quejas en Instagram a medida que se iban colgando los capítulos online en la plataforma DC Universe, pero los he visto en Netflix como la inmensa mayoría. Me temo que la repetida proclama «buscad mejores guionistas» estaba muy, pero que muy justificada.

LA PRIMERA VEZ QUE VEMOS A NIGHTWING EN IMAGEN REAL

La esperada transición de Dick Grayson a Nightwing, un personaje que sigo desde hace años y que nunca se había mostrado en una serie de imagen real, ha sido agridulce. El traje está bien, se ajusta al canon, pero la intervención tan directa de Bruce Wayne en el mismo contradice la evolución que implica del personaje. Parece que le diera una orden al chico de seguir en acción.

Ojalá que en la tercera temporada tomen nota de las quejas, que son muchas. De ser probablemente la mejor serie de superhéroes en emisión, a caer por debajo de la media. Una verdadera pena.

Es muy común ver en foros comentarios de gente indignada por los doblajes a los que se someten las producciones extranjeras, tanto en cine como en series. Si se atiende exclusivamente a estas opiniones, un incauto daría por sentado que el ciudadano medio aborrece el doblaje y que es poco menos que algo impuesto a contracorriente. Por una cuestión de afición, casi todo el inglés que he aprendido ha sido a fuerza de ver versiones originales siempre que he podido, que ni de lejos era tan fáciles de acceder como ahora. Compraba los VHS de la revista Speak Up y no hacía ascos a cómics en inglés, esos que se acumulan a precio de saldo en mi librería habitual porque nadie los quiere. Eso no significa que no valore y disfrute de la traducción para el doblaje que se realiza aquí en España. Os enumero unas cuantas razones para defender este tan necesario servicio.

5 Razones Para Defender el Doblaje en Películas y Series

NO A TODO EL MUNDO LE INTERESA APRENDER IDIOMAS

A pesar de lo mucho que nos machacan con lo imprescindible que es aprender inglés, la realidad es otra. El ciudadano medio, que si va al extranjero suele ser por  ocio,  y que tiene un trabajo común, no tiene por qué usar la lengua de Shakespeare para nada. A mí me ha sido útil en mi vida laboral, pero he visto en muchas ocasiones que con signos todo el mundo se termina entendiendo. ¿Qué problema hay en que hagan accesible cualquier producción extranjera para que todos puedan disfrutarla?

LA VISTA EMPEORA CON LA EDAD

A partir de los cuarenta, si no antes, la vista va perdiendo facultades. Unos más y otros menos. Ponte a leer subtítulos como un loco mientras va sucediendo en pantalla la acción. Y que no sea una película de mucha cháchara, como las de Woody Allen. He comprobado en algunas series cómo se saltaban parte de algún diálogo porque no les daba tiempo a subtitularlo todo. Sin embargo, en la versión doblada sí da tiempo a hacerlo sin problemas. El doblaje permite coger más cosas a veces que los subtítulos, por no hablar de que permite que puedas comer o atender a tu niño pequeño mientras ves una serie o película sin perder el hilo. No todos podemos centrarnos en la pantalla sin parpadear.

LA PROFESIONALIDAD DE LOS DOBLADORES ESPAÑOLES

Se da por sentado que el doblaje atenta contra la integridad de la obra. Muy bien. ¿Y cuando la mejora? Cualquiera no es doblador. Como ocurre con los locutores profesionales, se necesita una voz bonita por un lado y cualidades interpretativas por otro. Os reto a que os molestéis a escuchar las voces originales de vuestros actores favoritos. Veréis que pierden mucho atractivo por lo general. Al chiste de Deadpool sobre la voz de David Beckham me remito. Muchos sex symbols tanto femeninos como masculinos deben mucho de su atractivo al gran doblaje del que han disfrutado, como Bruce Willis a cargo de Ramón Langa.

ACERCA CULTURAS LEJANAS

Si la producción es occidental, nuestra cultura y expresiones faciales son muy parecidas. Si el idioma es el inglés, verla subtitulada puede acercarnos más a lo que nos quieren contar. Pero ¿y si es una cultura muy diferente donde no pillas absolutamente nada? Por ejemplo, una película china, japonesa o coreana, donde no podemos entender tonalidades y expresiones corporales que no significan para nosotros lo que para ellos. Aquí el doblaje nos hace más asimilable lo que de otra manera para muchos podría ser demasiado esfuerzo. No poder captarlo absolutamente todo no significa que no podamos disfrutar de la mayor parte de lo que hablan los protagonistas.

NO LO LLAMES ARTE CUANDO BUSCAS ENTRETENIMIENTO

Felicidades a los que consideran que las producciones audiovisuales tienen que ser arte. Deben de sufrir mucho, porque el objetivo principal es entretener. Y, muy de vez en cuando, surge arte. Por tanto, si esa experiencia de conseguir entretener, o emocionar, se nos hace más cómoda, ¿por qué no agradecerlo en vez de criticarlo? ¿O acaso esa turba embelesada con la oleada de telenovelas turcas están perdiéndose algo porque no ven al guaperas de turno hablando en su idioma? Más bien, están disfrutando de ellas más y mejor.

La sala de cine que hay en mi ciudad donde se proyectan películas en versión original suele estar vacía y es deficitaria. Prueba de que esas odas a la versión original no encuentran realmente reflejo donde deberían tenerlo: en las salas de cine en V. O. Si se llenaran, ya veríais como la oferta se multiplicaba de manera inmediata. Este es mi modo de romper una lanza por una industria nacional, la del doblaje, que merece seguir existiendo, por encima de prejuicios trasnochados y maneras equivocadas de entender qué es el cine.

Uno de los temores más arraigados en la psique humana es el terror a la muerte. Pero más terrorífico es que los que creíamos ya muertos vuelvan a la vida. Los muertos vivientes o zombies siempre han estado presentes en la cultura popular. Ya en obras como Diario del Año de la Peste (1722), de Daniel Defoe, se relataban casos de enterramientos prematuros debido a las prisas por sepultar a los infectados por la terrible enfermedad. 

Como bien nos expone Juan Luis Sánchez en la introducción del libro que nos ocupa, los zombies siempre han estado ahí, rápidos, lentos, inteligentes, descerebrados... En ¡Devórame Otra Vez!, este autor enamorado de la cultura popular nos propone un recorrido por el fascinante —y aterrador— mundo de los zombies. Editado por Diábolo Ediciones, el libro es un completo compendio de todas las producciones de cine y televisión que han girado en torno a los muertos vivientes, desde las obras maestras hasta lo peorcito que ha dado este género.

¡Devórame Otra Vez! Los Zombies en el Cine y las Series

El estudio de Juan Luis Sánchez se inicia con una extensa introducción. En ella se hace un recorrido por la prehistoria del género hasta nuestros días, abarcando el Séptimo Arte, la televisión, la literatura, el cómic, los videojuegos e, incluso, la música. Tras este interesantísimo preámbulo el autor se sumerge de lleno en el cine de muertos vivientes de principios del pasado siglo. Títulos como La Legión de los Hombres Sin Alma (1932) o Yo Anduve con un Zombi (1943) sobresalen por derecho propio entre decenas de producciones insulsas y sin inspiración.

El cine de los 50 y los 60 también estuvo plagado de zombies. Los años pre-Romero nos dejaron producciones tan locas como Plan 9 del Espacio Exterior (1959) o la italiana Cinco Tumbas Para un Medium (1965). En 1968 llegaría, por fín, La Noche de los Muertos Vivientes, de George A. Romero, un joven realizador de ascendientes gallegos que revolucionaría el cine de terror. El autor, como es lógico, dedica todo un capítulo a esta notable película. Analiza sus fuentes de inspiración, su trasfondo social y político, nos ofrece algunas pinceladas de su rodaje, así como el recibimiento de la cinta por parte de la crítica y público. Cómo no, el autor también se detiene en reseñar los inevitables remakes y las sucesivas entregas dirigidas por Romero, como la también sobresaliente El Día de los Muertos (1985).

En 1968 llegaría, por fín, La Noche de los Muertos Vivientes, de George A. Romero, un joven realizador de ascendientes gallegos que revolucionaría el cine de terror


Por supuesto, no solo del cine de George A. Romero se alimenta el friki. Por eso, Juan Luis Sánchez se detiene en los zombies que llegaron tras el éxito de La Noche de los Muertos Vivientes. Producciones míticas como El Último Hombre... Vivo (1971) o las ochenteras Posesión Infernal (1981) o Muertos y Enterrados, del mismo año, se mezclan con películas de medio pelo con zombies que dan más pena que otra cosa.

¡Devórame Otra Vez! Los Zombies en el Cine y las Series

Un libro sobre zombies cinematográficos no estaría completo si no hubiera un capítulo dedicado a las producciones italianas. El spaghetti-zombie nos ha dejado verdaderas joyas a los amantes del terror. Empezando por El Último Hombre Sobre la Tierra (1964), basada en el libro Soy Leyenda, de Richard Matheson, las películas italianas sobre muertos vivientes son las responsables de la imagen actual que tenemos de estos seres en el cine y la televisión. Más grotescas, más sangrientas y también más locas que las producciones del otro lado del Atlántico, las cintas italianas constituyeron el siguiente paso en la evolución zombie.

Tras un capítulo dedicado a la comedia le llega el turno a los zombies españoles. El boom del cine de género que se produjo en España en las postrimerías del franquismo supuso inevitablemente que cineastas como Amando de Ossorio se fijaran en los zombies para sus aterradoras películas. Cintas como La Noche del Terror Ciego (1972) o La Noche de las Gaviotas (1975) son dos muestras de su buen hacer como realizador de terror. Tras detenerse brevemente en algunas películas de esta etapa, el autor analiza títulos más recientes, como la saga Rec o la fallida Extinción (2015).

El spaghetti-zombie nos ha dejado verdaderas joyas a los amantes del terror


El autor despacha los muertos vivientes asiáticos con un breve capítulo, ya que esta cinematografía —salvo honrosas excepciones— no se caracteriza por habernos dejado cintas de mucha calidad. Mucho más interesante que los zombies asiáticos es la serie norteamericana The Walking Dead, a la que Juan Luis Sánchez dedica un largo capítulo. Aunque en sus últimas temporadas haya caído en la reiteración, no podemos despreciar una serie que ha revolucionado el modo de hacer terror televisivo. Desde su génesis hasta sus a veces problemáticos rodajes, la serie de AMC creada por Frank Darabont es analizada por el autor con todo lujo de detalles.

¡Devórame Otra Vez! Los Zombies en el Cine y las Series

El libro finaliza con un capítulo dedicado a los muertos vivientes que han ido desfilando por diversas series de televisión, una especie de cajón de sastre en el que podemos encontrar productos tan olvidados como Thriller (1960-1962), presentada por el mítico actor Boris Karloff. También se mencionan series más recientes, como la interesante Dead Set (2008) o la impactante The Strain (2014-2017). El capítulo final trata sobre el cine de zombies actual y se repasan sagas como la de Resident Evil o superproducciones como Guerra Mundial Z (2013).

¡Devórame Otra Vez! es un libro escrito pensando en el fan del cine de muertos vivientes. Ello no significa que pueda resultar interesante para cualquier lector, todo lo contrario, pues aporta valiosos e interesantes datos y anécdotas sobre películas y series que, en algunos casos, se han convertido en verdaderos iconos para millones de seguidores de todo el mundo.

¡Devórame Otra Vez! es un libro escrito pensando en el fan del cine de muertos vivientes


Una buena manera de sacar todo el jugo a este libro es ir descubriendo al mismo tiempo las películas y series mencionadas. Tranquilo, no corres el riesgo de tragarte un truño, ya que el autor ya las ha visto por ti y deja muy claro cuáles merecen la pena y cuáles no. Las más antiguas, ya sin derechos, puedes encontrarlas fácilmente en YouTube. Sí que he echado de menos que se incluyera al final del libro una filmografía con las películas y series que se mencionan en la obra, como sí se ha hecho con una bibliografía básica.

¡Devórame Otra Vez! es un repaso exhaustivo al género de los muertos vivientes, tanto en el cine como en la televisión. Su autor, que ya nos ha dejado interesantísimas obras sobre la cultura popular como Lucha de Gigantes o ¡Una de Vampiros!, ambas editadas por Diábolo, ha vertido toda su sabiduría en un libro indispensable para aquellos que deseen conocer los entresijos de este subgénero del horror. Por supuesto, el envoltorio está a la altura del contenido, como es habitual en las publicaciones de Diábolo Ediciones.

¡Devórame otra vez! Las mil y una noches de los muertos vivientes, zombies, infectados y apocalipsis en cine y series - Juan Luis Sánchez
Diábolo Ediciones
Formato cartoné, color, 290 págs.
Precio: 25,95 €

Es curioso lo que me ocurrió con Medical Police. Me la encontré como estreno en Netflix pero no tenía claro de qué iba. Así que me puse a verla para ver qué me ofrecía. Al estar rodada en formato cine, al principio no parece una comedia. Cuando empiezas a ver los disparates que van sucediendo, pero sin gracia, poco a poco vas cayendo en que lo que pretende. Ser una comedia. En mi caso no lo consigue. Explico por qué.

Medical Police

Medical Police es un spin-off de una serie que practica el humor absurdo llamada Children's Hospital. Esta última está mucho mejor valorada por la crítica, pero tras la pérdida de tiempo de Medical Police no me han quedado ganas de comprobarlo. La protagonista es Lola Spratt (Erin Hayes), la misma de la serie antes mencionada. Tras descubrir un misterioso virus que está haciendo que peligre la vida de muchas personas, se embarca en una investigación para saber su origen y encontrar la cura. Esto la lleva alrededor del mundo junto a su compañero Owen Maestro (Rob Huebel), viviendo aventuras propias de agentes secretos.

Lo curioso de esta propuesta es que, aunque la idea no sea la más original del mundo, si se lo hubieran tomado en serio no habría estado mal. El problema es que no lo han hecho, y los pretendidos —y continuos—  gags no funcionan. Reconozco haberme reído un par de veces en toda la temporada, lo cual no es mucho decir. Tratando un tema serio como es salvar a miles de personas, van saltando de absurdo en absurdo sin coherencia alguna. La serie se salva más por la historia en torno a descubrir el origen del virus que por los comportamientos y conversaciones surrealistas de los protagonistas.

EL PACIENTE HA TERMINADO EN LA CAMILLA DE OÍR TANTO CHISTE MALO ALARGADO

Los vemos de país en país, montados en aviones... No es una sitcom de escenario fijo precisamente, y ese cambio ayuda a que puedas encadenar los episodios. De todas formas, si la he terminado es porque quería hacer una crítica completa de la temporada. Otro motivo en mi caso no hay. Los pobres actores hacen lo que pueden con su trabajo, porque ya me dirás cómo actúas en una serie donde lo que pasa y cómo se comportan son cosas completamente divergentes.

El humor de esta serie me recuerda al de ese compañero de trabajo que no para de contar chistes porque se cree gracioso y resulta pesadísimo. Afortunadamente, esta serie es mucho más fácil de esquivar que ese compañero.


Es posible que tenga su público, pero muchos de los que disfrutaron con la serie matriz parecen no disfrutar de esta. Otros sí parecen más conformes. Si os va el humor surrealista y absurdo, lo mismo encontráis algo de valor en Medical Police. Con el primer capítulo tendréis una pista; más o menos el nivel se mantiene ahí. No está mal rodada y tiene ritmo. Además, tiene algún cameo sorpresa que no desvelaré, incluso con cierta gracia. Si no es el caso, tenéis montones de comedias de calidad a vuestra disposición para perder el tiempo con esta.

Uno de los subgéneros más populares de la literatura de terror es, sin duda, el horror cósmico. Debemos su difusión a la obra del escritor estadounidense H. P. Lovecraft (1890-1937), autor que conjugó magistralmente en sus relatos elementos, escenarios y situaciones que escritores anteriores ya habían utilizado. Tras la muerte del escritor de Providence, numerosos autores recogieron el testigo del horror sideral, manteniendo viva la llama hasta nuestros días.

5 Libros de Horror Cósmico que te Helarán la Sangre

Actualmente, los cuentos y novelas de horror cósmico han dejado atrás el estigma de la narración pulp, por lo que es normal encontrar siempre alguna de esas obras en las listas de mejores libros de terror. Precisamente, uno de los redactores del portal REVIEWBOX ha elegido como uno de los mejores libros de terror de 2020 La Llamada de Cthulhu, de H. P. Lovecraft, prueba irrefutable de la extraordinaria vigencia de este subgénero. Concretamente, nos recomienda una preciosa edición ilustrada en cartoné que contiene, además del cuento mencionado, otro de los mejores relatos de Lovecraft, El Ser en el Umbral (1933). Las bellas —pero inquietantes— ilustraciones del libro son obra de John Coulthart, un artista británico especializado en la fantasía, el terror y la ciencia ficción.

El horror cósmico, aunque ligado a la obra de Lovecraft, no es exclusivo de este. Lo cultivaron autores anteriores a él, escritores de su misma época y lo siguen haciendo escritores actuales. En esta lista solo pretendo recoger una pequeña muestra de las numerosas obras que, de forma más o menos directa, se inspiran en los temas, escenarios y situaciones características de este tipo de horror.

LA CASA EN LOS CONFINES DE LA TIERRA, William Hope Hodgson

William Hope Hodgson (1877-1918) fue uno de los autores británicos —junto a Arthur Machen y Algernon Blackwood— que más influencia tuvo sobre la obra de Lovecraft. En sus relatos y novelas se nota una especial predilección por los horrores marinos, así como por los espantos surgidos de las profundidades del cosmos.

LA CASA EN LOS CONFINES DE LA TIERRA, William Hope Hodgson

La Casa en los Confines de la Tierra —o La Casa en el Límite, como también se la conoce— comienza con el descubrimiento por parte de dos amigos de una casa semiderruida en un ignoto paraje de la campiña irlandesa. Entre sus ruinas encontrarán un viejo manuscrito, escrito al parecer por el antiguo inquilino de aquel ominoso caserón. Viajes astrales a través del tiempo y el espacio, criaturas grotescas, situaciones delirantes, todo tiene cabida en un maremágnum que no solo influyó de forma decisiva en la obra de Lovecraft, sino también en autores de fantasía tan importantes como Terry Pratchett.

LA CRIATURA DE ALLENDE EL INFINITO Y LOS RELATOS LOVECRAFTIANOS, Henry Kuttner

Henry Kuttner (1915-1958) publicó su primer relato —Las Ratas del Cementerio— justo un año antes de la muerte de H. P. Lovecraft, autor con el que mantuvo una amistad epistolar. Aunque es conocido sobre todo por sus novelas y relatos de ciencia ficción, como su obra Mutante, que ya reseñamos aquí, Kuttner fue también un prolífico contribuyente a la mitología lovecraftiana.


Este libro incluye una novela corta, La Criatura de Allende el Infinito —conocida también como Un Millón de Años por Conquistar—, del más puro estilo pulp, así como casi la totalidad de sus relatos cortos de inspiración lovecraftiana. Una de las habilidades más sobresalientes de Kuttner era la de mejorar el estilo de cualquier escritor, en este caso su maestro de Providence. El resultado es, sencillamente, sorprendente.

EL HABITANTE DEL LAGO Y OTROS INDESEABLES VECINOS, Ramsey Campbell

Ramsey Campbell (Liverpool, 1946) se sintió atraído por la prosa de Lovecraft ya desde su más tierna infancia. Su entrada al universo lovecraftiano fue El Color que Cayó del Espacio, relato que le marcaría de manera indeleble. En sus primeros trabajos como escritor, Campbell fue aconsejado nada menos que por August Derleth, fundador de la editorial Arkham House y recopilador de la obra del maestro de Providence.

EL HABITANTE DEL LAGO Y OTROS INDESEABLES VECINOS, Ramsey Campbell

En el presente libro se recogen sus primeros cuentos pertenecientes a los Mitos de Cthulhu, a caballo entre el pastiche y el homenaje. Al estilo de Lovecraft, Campbell ambienta sus historias en localidades ficticias, pero esta vez no de Nueva Inglaterra, sino de las Islas Británicas.

LOS QUE ACECHAN EN EL ABISMO, Brian Lumley

De nuevo, un autor de las Islas Británicas, donde parece haber enraizado con fuerza la mitología lovecraftiana. En esta novela, Brian Lumley (1937) nos presenta al detective ocultista Titus Crow, un personaje que aparecería en varias novelas, todas ellas con los Mitos de Cthulhu como tema principal. A diferencia de los indefensos protagonistas de los cuentos de Lovecraft, Titus Crow es capaz de plantar cara a los monstruos del panteón lovecraftiano. Ello añade ciertas dosis de optimismo a las historias de Lumley, elemento prácticamente ausente en la obra del escritor de Providence.

LOS QUE ACECHAN EN EL ABISMO, Brian Lumley

LOS VAMPIROS DEL ESPACIO, Colin Wilson

Colin Wilson (1931-2013) es, sin duda, uno de los autores de horror más inclasificables del siglo XX. Filósofo y novelista, Wilson cultivó las temáticas más variadas, desde novelas de suspense y ciencia ficción a ensayos sobre criminología, pasando por obras sobre misterios y ocultismo. En un principio, Wilson denostó vehementemente a Lovecraft pero, tras ser disuadido por August Derleth, comenzó a escribir sus propias obras inspiradas en los Mitos de Cthulhu. Su excelente relato El Regreso de los Lloigor así como las novelas Los Parásitos de la Mente y Los Vampiros del Espacio son ejemplo de ello.

LOS VAMPIROS DEL ESPACIO, Colin Wilson


En Los Vampiros del Espacio (1976), ambientada a finales del siglo XXI, una misión espacial halla una inmensa nave a la deriva de una antigüedad incalculable. En su interior descubren a unas criaturas humanoides en estado latente, y tres de ellas son llevadas a la Tierra para su estudio. Estos seres resultan ser vampiros, pero no de sangre, sino de la esencia vital de los seres humanos. Algunos estudiosos de la obra de Lovecraft consideran esta novela como parte de los Mitos de Cthulhu. Ello se debe a que incluye elementos muy característicos de dicha mitología, como la existencia en la Tierra de civilizaciones prehumanas o la idea de la posesión espiritual. Los Vampiros del Espacio fue llevada al cine en 1985 bajo el título de Lifeforce, cinta de Tobe Hooper que incluimos en  nuestro recopilatorio de 10 películas de culto que merecerían un remake.

Obviamente, el legado de Lovecraft no se reduce a estos cinco autores. La influencia del escritor de Providence se extiende hasta la actualidad y buena  muestra de ello es la nueva hornada de autores que han abrazado el horror cósmico como elemento central de sus novelas. Escritores como Laird Barron, Thomas LigottiJeff Vandermeer han sabido dar un nuevo enfoque al subgénero, con relatos y novelas que ya tendremos ocasión de tratar en próximos artículos.

Las series de superhéroes se han convertido en un género muy abundante dentro de la oferta televisiva. Hasta ahora, los pocos intentos patrios de hacer una serie basada en el tema han sido bastante pobres. De hecho, uno de los mayores fracasos televisivos de la historia de los canales privados fue El Inquilino, protagonizada por Jorge Sanz. Esto es un dato que sin duda es clave para su cameo en El Vecino, serie basada en una colección de cómics de la Editorial Astiberri que no he tenido oportunidad de leer. Dado que los medios españoles nunca iban a poder competir con los presupuestos americanos, El Vecino ha optado por otros derroteros más costumbristas. Y si hubiera estado bien llevado, habría sido estupendo.

El Vecino, de Netflix

La serie está ambientada en un barrio obrero madrileño cualquiera. Esto hace que nos alejemos, por una vez, de esos escenarios idílicos donde los protagonistas viven en lofts que yo, al menos, nunca he visto. Aquí es muy fácil identificarte si no eres rico: barrios degradados, tiendas de todo a un euro, casas de apuestas, bloques de pisos completamente genéricos como los que podéis encontrar salpicados por toda España... Los protagonistas van acorde con el decorado: pisos compartidos por treintañeros con trabajos tan glamourosos como dependienta en un multibazar, camarero en un bar de barrio, opositor, y así todo. Un buen retrato patrio en ese sentido que termina siendo uno de los puntos fuertes de la serie.

Dado que los medios españoles nunca iban a poder competir con los presupuestos americanos, El Vecino ha optado por otros derroteros más costumbristas


El protagonista es Javier (Quim Gutiérrez), el típico chaval algo fresco que se encuentra con los poderes que le entrega un extraterrestre moribundo a lo Green Lantern, cedidos para cumplir su misión. Esto después no tiene peso alguno en la serie, lo cual me extrañó. Con su pareja, Lola, una no muy convincente Clara Lago, las cosas están poco definidas. Esa relación será uno de los ejes de la serie, aunque no diré que consiga interesar demasiado. No emocionan ni un poquito. Mejor parada sale la amiga, Julia (Catalina Sopelana), que parece sacada de los años ochenta y resulta mucho más salada en sus ideas y actuaciones. El problema es que termina siendo cargante en tan solo ocho capítulos.

El chico opositor que termina siendo el confesor del héroe, José Ramón (Adrián Pino), no acaba de convencer cómo obtiene ese papel de apoyo moral de Javier. Si bien tiene aciertos divertidos en cuanto al perfil de opositor (y de esto entiendo más que de Batman), las tramas personales que se le atribuyen en la serie son soporíferas, tópicas y mal desarrolladas. Y la novia no ayuda cuando aparece, pues ya sabes los chistes desde antes de verla.

A TITÁN NO SE LE VÉ PROPÓSITO ALGUNO, NI CON TRAJE NI SIN ÉL

El Vecino se empieza a ver con agrado gracias a su buen piloto, pero rápidamente decae por no saber a dónde va ni lo que quiere contar. El protagonista bordea demasiado la cara dura y su actitud egoísta termina resultando contraproducente. Pretenden arreglarlo con sentimentalismos al final, pero es todavía peor. Tampoco le ayuda aparentar la edad que tiene, treinta y ocho, y actuar como si tuviera veinticinco. Lo que no me queda claro es si esa es la intención, o es directamente un mal casting

Por momentos, la serie resulta algo divertida, y tiene algunos aciertos, pero va decayendo. Se nota bastante que alargan muchos momentos anodinos que no aportan nada. Y tampoco le busquéis mucha lógica a lo que pasa, ya que flaquea demasiado en ese sentido. No importaría si tuviera más gracia, pero es que no la tiene.

El Vecino se empieza a ver con agrado gracias a su buen piloto, pero rápidamente decae por no saber a dónde va ni lo que quiere contar


La parte en la que aparece Javier como el superhéroe Titán está totalmente desaprovechada, y dura tan poco que te llegas a olvidar de que se supone que la serie va de alguien con superpoderes. Abusa de las tramas vecinales, lo que no sería un problema si no repitieran siempre lo mismo. Tiene más ingenio los cinco minutos que te encuentras haciendo zapping de La Que Se Avecina que varios episodios de El Vecino.Tenían espacio para haber hecho avanzar la historia algo más y no lo han hecho. En cuanto a los efectos especiales, no están mal para el nivel del que estamos hablando. Obviamente, nadie espera ver aquí Vengadores Endgame, así que con no hacer el ridículo ya es bastante.

 

El Vecino empieza bien con un buen piloto que sorprende, sobre todo porque vas sin expectativas. Luego empieza a decaer hasta el final. De hecho, habría tenido un puesto bastante honroso en la lista de las peores series basadas en cómics de 2019. Al menos, nos ahorramos esa extraña costumbre de las series españolas de poner a todos los protagonistas serios como funerales en un país donde reina el buen humor en todas las circunstancias. La historia de amor no funciona y difícilmente me molestaré en saber cómo sigue en una segunda temporada. Una pena, porque la idea no es nada mala. Otra vez será.