10/01/2019 - 11/01/2019

Uno de los temas recurrentes en los últimos meses en los medios de comunicación españoles ha sido, sin duda, el traslado de los restos de Franco de su tumba en el Valle de los Caídos. Tras su fallecimiento en noviembre de 1975, España pareció despertar de un largo letargo que había durado cuatro décadas. Una de las primeras consecuencias de la llegada de las libertades a aquella España en blanco y negro fue el fenómeno conocido como el destape. Bautizado así por el periodista Ángel Casas, este fenómeno cultural encontró en el cine su hábitat natural, lo que originó el estreno de centenares de películas en las que los desnudos —sobre todo femeninos— estaban de todo menos justificados. 

El Destape en el Quiosco, de Guillem Medina

No obstante, el fenómeno del destape también saltó a los quioscos. Numerosas publicaciones con estupendas señoras ligeras de ropa comenzaron a proliferar como setas en otoño, libres ya de la rígida censura franquista. Guillem Medina, autor de obras como Siempre Quise Ser Uno de los Cinco (que ya reseñamos) o Lo Tengo Repe, editadas por Diábolo Ediciones, se ha propuesto con El Destape en el Quiosco acercarnos a un período de nuestra historia convulso y difícil, pero tremendamente fascinante. 

El Destape en el Quiosco. Revistas y Cómics que Revolucionaron Nuestra Libido es un libro estructurado en tres grandes bloques: las revistas, los cómics y las musas. En cada uno de ellos, el autor hace un repaso exhaustivo de las publicaciones más relevantes de la época, incidiendo en las más importantes, como Interviú, Lib, Playboy o Penthouse. Resulta curioso ver como Fotogramas, una de las publicaciones sobre cine más veteranas de nuestro panorama editorial, también se subió al tren del destape, eligiendo para sus sugerentes portadas a las actrices más bellas del momento.

Como he dicho, Guillem Medina no se limita a hacer un mero recopilatorio de publicaciones verdes, sino que ahonda en sus contenidos. De este modo, descubrimos cómo, entre desnudo y desnudo, aquellas revistas intercalaban artículos de opinión escritos por algunas de las mejores plumas de la Transición. El destape no solo se materializó en desnudos femeninos —y algún que otro masculino, como también podemos comprobar en este libro—, también en una explosión de creatividad, opinión y librepensar.


Una obra de estas características no se entendería sin un repaso a las portadas que adornaron los quioscos de aquella España que despertaba de su letargo. Algunas con más gusto que otras, las portadas de las revistas de destape son  parte integral del ensayo de Guillem Medina. De hecho, el texto, por sí solo, no haría justicia a un fenómeno que hay que ver para poder ser entendido en todo su alcance. En este aspecto, no podemos objetar nada a la gran labor de documentación gráfica que el autor ha llevado a cabo. Incluso las revistas de desnudos más zarrapastrosas tienen su interés como testimonio de una España irrepetible.

La segunda parte de la obra está dedicada a los cómics eróticos. Personalmente, es el tramo del libro que más me ha gustado, quizás por el amor que siento por el Noveno Arte en general. Tras un breve capítulo en el que se nos pone en antecedentes, el autor comienza a desgranar los tebeos eróticos más sobresalientes de aquellos difíciles pero intensos años. Publicaciones como El Papus, El Jueves, Mata Ratos o Sukia, entre otras muchas, explotaron el género erótico hasta límites insospechado hoy en día. Resulta curioso ver que editoriales que solemos asociar con los cómics de superhéroes publicaron en sus comienzos tebeos eróticos, como es el caso de la ya extinta Editorial Zinco.

Aparte de un recorrido por los tebeos picantes de finales de los 70 y principios de los 80, el autor ha querido detenerse en ciertos artistas que sobresalieron entre aquel marasmo de publicaciones. Muchos de los contenidos que se publicaban en aquellas revistas de cómics llegaban de Italia, un país que nos llevaba bastantes años de adelanto en esto del erotismo. Nombres como Leone Frollo, Tito Marchioro o el gran ilustrador y portadista Emanuele Taglietti brillan con luz propia entre los dibujantes italianos, la mayoría anónimos, que trabajaban para las revistas de cómics eróticos. Por supuesto, también había ilustradores españoles que, con el tiempo, pasaron a dibujar cómics más políticamente correctos. ¿Adivináis cuáles?
La tercera y última parte del libro trata sobre las musas del destape, aquellas señoras —más o menos populares— que se atrevieron a aparecer en aquellas revistas como Dios las trajo al mundo. Nombres como Ágata Lys, Bárbara Rey, Blanca y Susana Estrada o Maria José Cantudo lucieron palmito en portadas de revistas tan importantes como Interviú Fotogramas... y en otras menos importantes y de más dudosa calidad. Se trata de iconos sexuales de toda una generación que, vistos desde la lejanía, apenas atinamos a entender. Tras la popularidad, en ocasiones se escondían los escándalos y el drama, como en el caso de la bellísima Amparo Muñoz o el trágico final de la actriz Sandra Mozarowsky.

En definitiva, con El Destape en el Quiosco, Guillem Medina ha querido abrirnos una ventana al pasado reciente de nuestro país, unos años vertiginosos en lo social, lo político y lo cultural que marcaron como somos en la actualidad. Es difícil entender, desde nuestra perspectiva actual, unas publicaciones que hoy en día serían impensables. La marea de corrección política que nos asola haría imposible ver de nuevo en los quioscos publicaciones como las que se popularizaron durante la Transición. Los tiempos han cambiado, quizás para bien, quizás para mal. No obstante, ahí quedan esos cómics y revistas eróticas que marcaron a toda una generación de españoles.

El destape en el quiosco. Revistas y cómics que revolucionaron nuestra libido - DIÁBOLO EDICIONES
Autor: Guillem Medina
Formato: cartoné, 302 pags., color
Precio: 25,95 €

La Editorial Novaro es bien conocida por todos aquellos que somos de habla hispana y que nos aficionamos a los cómics en los años 80. No sólo eso, sino que es inevitable que hayamos tenido en nuestras manos ejemplares de décadas incluso anteriores con muchos de nuestros personajes favoritos. La difusión de Novaro fue muy superior en Latinoamérica que en España. De hecho, es la principal responsable de que en Sudamérica se conozca más a DC Comics que a Marvel, al menos a nivel de venta de cómics. ¿Cuál es su historia? ¿Qué personajes publicaban? Cuando Bruce Wayne Se Llamaba Bruno Díaz. Un Viaje Por Novaro, de Diábolo Ediciones, se adentra en esos temas para reivindicar una editorial que modeló muchos de los recuerdos de nuestra infancia y que resultó clave para que a día de hoy sigamos coleccionando cómics.

Cuando Bruce Wayne Se Llamaba Bruno Díaz. Un Viaje Por Novaro

Los pepines o pequines son el nombre que tenían en los años cincuenta lo que aquí en España llamaríamos TBO por la misma causa. Tomaron el nombre de uno de sus publicaciones más populares. El libro de Jorge Gad —especialista en el cómic mexicano— nos cuenta cómo incluso muchos analfabetos podían disfrutar de las publicaciones a través de los dibujos. La familia mexicana Novaro fue clave para que estas publicaciones se popularizaran por América Latina, llegando por aquellos años a un público más amplio que otros medios más elitistas como la televisión o el cine. Comenzaron siendo conocidos como SEA, dando un aspecto mucho más vistoso y lujoso a las publicaciones para luego evolucionar a Novaro.

¿Qué es lo que publicaban? A lo largo de este exhaustivo libro —estamos ante una segunda edición ampliada—, podréis asombraros con la cantidad y variedad de publicaciones que llegaron a alcanzar. Para empezar, Disney. Eran muy populares por aquella época Goofy, al que llamaban Tribilín. O Pluto, traducido como Rover. Estos curiosos cambios se debían a que dependían en gran parte de los traductores que iban tocando, y a una ley de la época que prohibía nombres extranjeros para publicaciones y programas infantiles. Una de las cosas más asombrosas del tomo es descubrir los nombres con los que Novaro publicaba a nuestros personajes favoritos de siempre. Y de verdad que la lista es larga.


Los personajes animados de Warner Bros. también aparecieron por Novaro. El Conejo de la Suerte (Bugs Bunny) o muchos de los popularizados por Hanna-Barbera tuvieron su oportunidad con ellos, multiplicando su popularidad en una época en la que pocos disfrutaban de televisión. Por supuesto, DC Comics tenía un importante hueco en Novaro, mucho antes que Marvel, que recayó en editoriales como VID. En Marvel tuvieron que esperara casi al ocaso de la empresa para aparecer en ella. De ahí la mayor popularidad de los cómics DC en Latinoamérica, por encima de Marvel. En España, cuando Novaro llegó, tuvo que competir con editoriales tan potentes como Bruguera, y con un precio muy alto debido al coste de importarlos. Sin embargo, encontró su hueco hasta su cierre a mitad de los años ochenta del pasado siglo.

El viaje a través de la historia del cómic que supone este libro es impagable. Muchas de las propuestas que arrasaban en décadas pasadas hoy han desaparecido y nos parecerían ridículas. Dramas románticos de médicos, vidas ejemplares, personajes literarios... Todo esto demuestra la gran importancia del cómic como medio cultural a lo largo del tiempo. Una forma deliciosa de viajar a través del tiempo y descubrir que no hemos cambiado tanto como nos quieren hacer creer. Aunque nunca hayáis tenido un cómic de Novaro en vuestras manos, cosa que os recomiendo, seguro que aprenderéis y disfrutaréis descubriendo publicaciones inimaginables en estos tiempos que corren.

Cuando Bruce Wayne Se Llamaba Bruno Díaz. Un Viaje Por Novaro, por Jorge Gard
Diábolo Ediciones
Formato: rústica, 360 págs. color
Precio: 25,95 €

Ya estamos camino de las Navidades y en ECC Ediciones lo saben. Por eso, han preparado una serie de regalos que sin duda maravillarán a todos los seguidores de los cómics. Una colección completa es una de las más valiosas propiedades que podemos tener en nuestras estanterías. A la alegría de no tener que esperar meses para leerla completa, se une la estética común. Una manera de disfrutar, y volver a disfrutar, cada vez que lo vemos expuesto. Es por eso que lanzan El Cuarto Mundo de Jack Kirby contenido en un fantástico estuche y con los cuatro tomos de la colección. Hay tiempo de leerlo completo antes de que DC Comics lance la película sobre Los Nuevos Dioses coescrita por Tom King.

ECC Ediciones: Comunicado de Novedades Especial Otoño 2019

A un precio excelente se lanza también Chiisakobee, también en un estuche donde la obra de Minetarô Mochizuki podrá disfrutarse en todo su esplendor. Pero si hay alguien reconocido en el mundo del cómic japonés es Junji Ito. La obra completa de sus Relatos Terroríficos sale ahora en 18 tomos, también en un estuche para conservarlas de la mejor manera.

Y, para aquellos que gracias a la película Joker o a la serie Watchmen se acerquen por primera vez a las obras de estos personajes, ECC Ediciones se lo pone bien fácil y atractivo. Nuevas ediciones con regalos incluidos de obras como La Broma Asesina, o el Joker de Azzarello. Watchmen, de Alan Moore y Dave Gibbons, en distintas versiones para adaptarse a los distintos gustos. Todos los detalles en el siguiente comunicado.

Con este llamativo título estrena Netflix esta serie de producción propia, la cual adapta el cómic de Dennis Liu del mismo nombre. El argumento ya se avanza en su título en español: un niño comienza a desarrollar poderes ante el asombro y preocupación de su madre, viuda desde hace poco. Como guiño a los fans de los cómics de superhéroes, cada uno de los capítulos homenajea en su título a alguna obra comiquera. Es por eso que títulos como Fortaleza de la Soledad o Superamigos no están elegidos por casualidad. Vista la primera temporada, ¿qué podemos decir de ella aquellos que amamos el género de superhéroes?

Educar a un Superhéroe (Raising Dion)

Cuando ves que la serie está recomendada para mayores de siete años, ya sabes que el producto va a ser blandito. El problema es que una vez vista, no es que sea recomendada para mayores de siete años, sino directamente está pensada para niños de esta edad. Esta serie no viene a innovar, eso es evidente. Lo que ocurre es que copia demasiadas cosas, y todas bastante vistas y pasadas de moda. Habría sorprendido en los años noventa, pero ahora está bastante anticuada en un amplio sentido de la palabra.

Nos presentan a Dion (Ja'Shia Young), un niño de ocho años que intenta superar con su madre la desaparición de su padre. Reconozco que la descripción del niño es lo mejor de la serie, ya que está bastante cercano a lo que es un niño real. Ya hemos soportado a demasiados niños eruditos en las series. Es divertido cuando la lía en los peores momentos posibles para su madre, tal y como seguramente haría cualquier crío de su edad. Descubrir de dónde vienen sus poderes es el eje de la serie, aunque no falte ni uno de los elementos esperables en esta temática: multinacional sospechosa, amigo friki científico, misterios irresueltos...

A pesar de que sólo son nueve capítulos, la serie recurre demasiado a flashbacks que no aportan absolutamente nada, y se sienten como puro relleno. Son momentos personales de los protagonistas que ni siquiera entretienen y no tienen más objetivo que alargar metraje. Los efectos especiales cumplen, pero a estas alturas no sorprenden en absoluto, es una serie mucho más basada en sus personajes que en otra cosa.

MICHAEL B. JORDAN EN UN PAPEL DE AUTÉNTICO LUCIMIENTO

También acierta en describir los problemas de la madre enfrentando la nueva situación de verse sola a cargo de un niño: problemas laborales, de conciliación, estrés... Y lo que supone para Dion tener que hacer nuevos amigos. Es destacable que esto no se ignore como ocurre en otras producciones.

Sin embargo, la serie resulta tramposa a la hora de ir desvelando secretos, ya que no disponemos de toda la información. Ya aquí empieza a resultar más inverosímil y a mostrar que la blancura es lo más importante, resultando al final que en nada tienen en cuenta la verosimilitud de los hechos. Y no me refiero a los poderes sino a cosas más mundanas.


Si bien no creo que Educar a Un Superhéroe aporte nada al público adulto experimentado en series, sí me parece recomendable para niños. O al menos, para ver con ellos mientras se lee un libro de reojo. A pesar de lo dicho sobre los títulos de comic, no va más allá en su homenaje, salvo quizás un protagonista friki que no sale de las cuatro tonterías al respecto. En general, esperaba bastante más de esta serie, pero reconozco que tienen que hacer productos para todas las edades. Definitivamente, Raising Dion no es para la que yo tengo.

A principios de la década de los 80, las figuras de acción hacían furor entre los niños estadounidenses. Los juguetes basados en los personajes y vehículos de la saga Star Wars, producidos por la firma Kenner, y He-Man, de Mattel, se vendían como churros. DC Comics decidió aprovechar esta fiebre por las figuritas de acción y, en 1984, cedió los derechos de algunos de sus personajes más importantes a la juguetera Kenner. Como apoyo al lanzamiento de la línea de juguetes Super Powers, entre 1984 y 1986 se publicaron tres colecciones de cómics, tres miniseries de cinco, seis y cuatro números respectivamente.

Superpoderes de Jack Kirby

En el tomo que ahora edita ECC Ediciones se recoge la segunda miniserie de la colección Super Powers, publicada entre septiembre de 1985 y febrero de 1986. Escrita por Paul Kupperberg, la serie contó con portadas y dibujos de Jack Kirby, en uno de sus últimos trabajos para DC Comics. Kirby ya había intervenido en la primera miniserie, aunque solo como entintador del dibujante Adrian Gonzales

En este tomo asistimos al enfrentamiento entre los campeones de la Tierra, la Liga de la Justicia, y el villano Darkseid. Este, tras perder el trono de Apokolips tras una revuelta de las clases oprimidas, decide buscar un nuevo planeta que poder gobernar con mano de hierro. El mundo elegido es, obviamente, la Tierra. Ayudado por su traicionero científico jefe Desaad y varios de sus lugartenientes, como Steppenwolf o Kalibak, Darkseid envía a la Tierra unas semillas tecno-orgánicas con el fin de transmutar nuestro mundo en algo parecido a la infernal Apokolips. ¿Conseguirán Batman, Superman, Flash y los demás héroes detener a Darkseid?

Esta miniserie es, en realidad, una continuación directa de la novela gráfica Perros Hambrientos (The Hunger Dogs), la cual, en teoría, ponía fin a los eventos narrados por Kirby en El Cuarto Mundo, de ahí que ECC la haya ha incluido en el cuarto y último volumen de su colección El Cuarto Mundo de Jack Kirby. En aquella historia veíamos como el tirano era depuesto por sus propios vasallos, los perros hambrientos, liderados nada menos que por su hijo Orión, de los Nuevos Dioses.

Super Powers Collection

Lo primero que llama la atención de Super Powers es que, a pesar de que la alineación de héroes coincide prácticamente con la de la Liga de la Justicia, en ningún momento se la menciona. La razón quizás estuviera en que la colección se lanzó como apoyo a las figuras de acción de Kenner. Llamarla Liga de la Justicia en vez de Super Powers hubiera sido, lógicamente, un desacierto. Para más inri, la historia parece estar desconectada de lo que sucedía en el resto de colecciones por aquel entonces. De no haber sido así, probablemente tanto Kupperberg como Kirby habrían tenido muchos problemas para integrar esta historia en los eventos que se sucedían en el resto de colecciones de la editorial, como Crisis en Tierras Infinitas.

Otro de los detalles que enseguida saltan a la vista cuando leemos Jack Kirby: Super Powers es que la historia y su tono se apartan de lo que por aquellos años se estaba haciendo tanto en Marvel como en DC Comics. Buen ejemplo de ellos es la mencionada Crisis en Tierras Infinitas, una miniserie que puso fin, no solo al Multiverso de DC, sino a una forma de entender a los superhéroes, alejándolos definitivamente del optimismo que Kirby despliega en Super Powers.

En esta historia, Kirby y Kupperberg prescinden completamente de los Nuevos Dioses, habituales en muchas de las historias en las que interviene Darkseid. Una de las razones es que Nueva Génesis había sido destruida en los eventos acaecidos en la novela gráfica Perros Hambrientos; la otra razón, y la que más peso tenía, que ninguno de esos personajes apareció como figura de acción. De los cómics de El Cuarto Mundo, solo Darkseid, Desaad, Kalibak, Mantis, Steppenwolf y los parademonios contaron con sus propias figuras.

Superpoderes de Jack Kirby

En un principio, la historia que se nos narra en Jack Kirby: Super Powers puede parecer absurda. Unas semillas mitad plantas, mitad máquinas, son enviadas por el monarca de Apokolips a la Tierra para que echen raíces. Estas, una vez lleguen al núcleo terrestre, desatarán toda una serie de cataclismos que transformarán la Tierra en una nueva Apokolips. Sin embargo, cada vez que los héroes intentan destruir las semillas, estas los envían a distintas épocas, tanto del pasado como del futuro. Este demencial argumento no es más que una excusa para que Kirby desate su portentosa imaginación y despliegue, una vez más, ese fantástico estilo que le valió el apelativo de rey de los cómics.

Las cinco semillas no son más que el pretexto, por tanto, para presentarnos a cinco grupos distintos de superhéroes que viajan a través del tiempo para intentar neutralizar la amenaza. En el sexto número, lógicamente, los héroes vuelven a reunirse y luchan juntos contra Darkseid y sus secuaces. A lo largo de esos cinco primeros números, Kirby nos presenta estatuas vivientes (todo un guiño a las teorías de los dioses alienígenas del suizo Erich von Däniken), héroes luchando codo con codo con el rey Arturo o enfrentándose a dinosaurios... ¿Qué más se puede pedir? ¡Kirby en estado puro!

Pero ¿y el dibujo de Jack Kirby? Aunque soy un gran admirador de la obra de Kirby, de su prodigiosa imaginación para crear mundos y personajes, soy consciente de sus limitaciones como dibujante. Este genial artista sabía disfrazar hábilmente sus carencias (muchos de los rostros que dibujaba dejaban bastante que desear, por no hablar de sus meteduras de pata anatómicas) con espectaculares diseños, así como con impresionantes splash pages que dejaban sin habla. En Super Powers, Kirby comete algunos fallos que llegan a sacar al lector de la historia, como el extraño rostro de Superman, la manera de dibujar a los personajes andando de perfil, los errores de perspectiva... Podría seguir enumerando errores, pero ello no quitaría ni un ápice de mérito a la obra de este genial artista.

Superpoderes de Jack Kirby

Entonces, ¿por qué el dibujo de Kirby no era el de años atrás? El libro The Collected Jack Kirby Collector (TwoMorrows Publishing, 2004) nos ofrece la respuesta. En 1985, Kirby ya estaba cansado de los cómics. Según sus biógrafos, el Rey ya no sentía aprecio por los personajes que dibujaba, y la serie Super Powers no era una excepción. De hecho, parece ser que Kirby incluso se resistía a memorizar los detalles de los trajes de los superhéroes, lo cual hacía que los dibujara ligeramente distintos de una viñeta a otra. El Rey tenía otros planes, como dibujar arte conceptual para series animadas. 

Super Powers, si bien es una obra menor, sigue conservando el sabor del mejor Kirby. Historias locas, héroes coloridos, villanos estrafalarios y escenarios alucinantes siguen siendo la marca de la casa del autor neoyorquino. Kirby sabía que los tiempos habían cambiado y que tanto la historia como su estilo visual parecían de otra época. En este sentido, Super Powers supone el coletazo final de una época en la que los cómics no eran tan oscuros ni tan serios como lo fueron después. Quizás ahí resida el interés de esta irrepetible obra.

SUPERPODERES DE JACK KIRBY
ECC Ediciones
Edición original: Super Powers núms. 1-6 USA
Guion: Paul Kupperberg
Dibujo: Jack Kirby
Cartoné, 152 páginas. A color
Precio: 18,95 €

Como quizás ya sepas, el Black Friday se celebra este año el próximo 29 de noviembre, justo el día después de Acción de Gracias, una de las fiestas más populares en Estados Unidos. La expresión Black Friday —o Viernes Negro— se utilizó por primera vez en 1961, en Filadelfia, cuando las autoridades definieron así el caos producido en la ciudad por los descuentos del día posterior a Acción de Gracias. Hoy en día, ya no es necesario lanzarse a las calles para encontrar chollos en el Black Friday, ya que las mejores ofertas están en las tienda online.


Los descuentos del Black Friday abarcan prácticamente cualquier tipo de artículo. No obstante, en este post vamos a centrarnos en los regalos más frikis, esos que tanto nos alegran la vida a los que amamos los cómics, el cine y las series. Si, por ejemplo, eres seguidor de la saga de J. K. Rowling, te sorprenderá la gran variedad de artículos existente en la tienda Regalos Harry Potter. ¿Eres fan de Star Trek, Marvel o DC Comics? Sigue leyendo y descubre los regalos frikis más sorprendentes para el Black Friday 2019.  

Juego de Estrategia Risk, edición Star Wars

Creado en 1950 y comercializado a partir de 1958, el Risk es uno de los juegos de mesa más famosos del mundo. Desde entonces, el popular juego de estrategia militar ha conocido innumerables ediciones especiales: El Señor de los Anillos, Narnia, Transformers, Juego de Tronos y, por supuesto Star Wars. Esta nueva edición del Risk Star Wars cuenta con tres escenarios de juego y se pueden enfrentar tanto dos jugadores como dos equipos.


Esta versión del Risk tiene algunas diferencias respecto a la original. Una de ellas es que las partidas requieren menos tiempo, algo que facilita que los niños puedan disfrutar más del juego. Cronológicamente, el juego se basa en los hechos acontecidos en la película El Retorno del Jedi, con tres áreas de juego: la Batalla de Endor, el ataque a la Estrella de la Muerte y la lucha entre Luke Skywalker y Palpatine en el salón del trono imperial. Puedes adquirirlo en una tienda de regalos de Star Wars.

Set de Sushi Star Trek USS Enterprise 

El reinicio de la franquicia por J. J. Abrams en 2009 y, sobre todo, el regreso de Star Trek a la televisión tras más de una década ha vuelto a despertar el interés por la saga que Gene Roddenberry creara allá por 1966. La gran acogida de la serie Star Trek: Discovery y el próximo estreno de Piccard, de nuevo con Patrick Stewart al frente, ha traído consigo centenares de nuevos artículos de merchandising, como este original set de sushi con la forma de la mítica USS Enterprise.

Busto Rorschach Escala 1/2

Si hubiera que elegir solo un cómic como el mejor de la historia, ese sería, sin duda alguna, el Watchmen de Alan Moore y Dave Gibbons. Desde su publicación, a finales de la década de los 80, no han dejado de aparecer nuevas ediciones, sesudos estudios y, por supuesto, una amplia gama de productos relacionados, como camisetas, chapas o, incluso, réplicas de la máscara cambiante de Rorschach. De este icónico personaje es, precisamente, el busto que te presentamos.


El inminente estreno de la serie Watchmen en HBO ha reavivado el interés de los fans por la obra de Alan Moore. Y qué mejor forma de celebrar esta nueva versión de la historia que con este detallado busto de escala 1/2 y 25,4 cm de altura. La figura pertenece a una edición limitada de 1000 unidades y viene con certificado de autenticidad.

Tarro de Galletas Alien

La saga Alien ha cumplido en 2019 su 40 aniversario, cuatro décadas condensadas en cuatro películas originales, dos precuelas (Prometheus y Alien: Covenant) y dos spin-offs en los que los xenomorfos compartían cartel con los también temibles Predators. La adquisición de la 20th Century Fox —propietaria de la franquicia— por parte de la todopoderosa Disney despertó todo tipo de conjeturas y temores entre los fans. No obstante, parece que la compañía del ratón Mickey ha confirmado que continuará con las películas, quizás en forma de reseteo.


La saga Alien nos ha dado grandes artículos de merchandising, pero ninguno tan original como este tarro de galletas con forma de huevo de xenomorfo. El recipiente simula a la perfección un huevo eclosionado de alien, con una tapa en forma de facehugger para preservar en perfecto estado tus galletas favoritas. 

Joker: Set de Cartas, Pin y Moneda de Un Millón de Dólares

El enorme éxito de la película Joker, de Todd Phillips, se debe a haber mostrado una versión del origen de este icónico personaje de una manera plausible a la par que desgarradora. La interpretación de Joaquin Phoenix, alrededor de la cual gravita toda la película, va camino de igualar —o incluso superar— al retrato que Heath Ledger hiciera del personaje en El Caballero Oscuro, de Christopher Nolan.


El revuelo mediático que está provocando Joker ha tenido un efecto colateral: la subida de las ventas de cómics, figuras y artículos relacionados con el personaje que Bob Kane, Bill Finger y Jerry Robinson crearan en 1940. Buen ejemplo de ello es este set edición limitada, que contiene cuatro naipes exclusivos, una moneda de un millón de dólares y un pin en forma de carta, todo ello en un lujoso estuche diseñado especialmente para coleccionistas del Príncipe del Crimen.

Sin duda, uno de los cómics de ciencia ficción más reconocido por los aficionados es Planetary, de Warren Ellis y John Cassaday. Recientemente, ECC Ediciones lo ha vuelto a editar en un par de tomos, el primero de ellos agotado, por lo que han tenido que lanzar una segunda edición. Esto nos da idea de lo atractivo que sigue resultando para el público las aventuras de Elijah Snow y sus acompañantes, Jakita Wagner y el Batería. Ya recomendamos en este artículo la colección, pero esta vez queremos analizar desde otra perspectiva tan magnífica obra. Os dejamos con cinco de los homenajes más destacados a distintos personajes, ficticios o inmortales. Os aviso de que hay pequeños spoilers, aunque he intentado no desvelar nada que fastidie su lectura.

Planetary, De Warren Ellis

H. P. LOVECRAFT

No podíamos menos que empezar por el autor al que debemos el nombre de nuestra web. El autor de terror cósmico es uno de los protagonistas de uno de los casos de Planetary. Lo más divertido es que enfocan el episodio centrándose en la ideología claramente racista del hombre. Eso da pie a divertidos momentos que demuestran que, afortunadamente, la forma de pensar de la mayoría en un tiempo en que era legal la segregación racial está más que superada. Es sin duda uno de los episodios más especiales de Planetary y de los más disfrutables. Tanto por el dibujo, como por lo dinámica y entretenida de la trama. Es posible que, quien no esté familiarizado con el autor de Providence, no lo detecte. Os recomiendo acercaros a su obra, y entenderéis por qué ha sido elegido para un homenaje en Planetary.

¿MARILYN MONROE?

Resulta realmente asombroso que esta actriz, que durante los 80 y noventa ha protagonizado todo tipo de mercadotecnia, sea casi una desconocida para los millennials. El capítulo donde aparece una chica con un aspecto parecido, como la sexy, misteriosa y trágica actriz en la zona de peligro nuclear, es absorbente. Muchos no podemos evitar recordar la vida de esta chica y sus reflexiones, así como la tragedia de su vida, algo que sin duda tienen en común. Todo cuadra en esta historia, siendo de las que más poso dejan al final de la misma. Al ambientarse en el pasado capta perfectamente la atmósfera de aquella época.


BATMAN

Sin duda, la historia más redonda, en mi opinión, de todas las del tomo. Podría parecer que siendo fan de Batman, es lógico que tenga debilidad por ella y no sea objetivo. Sin embargo, esto a la vez hace que sea más exigente con lo que leo sobre el murciélago, ya que no me tomaría bien una trama que no respetara al personaje. Para empezar, la tralla que le dan a Gotham, y cómo versionan a algunos personajes icónicos. En Planetary juegan a mostrar las distintas versiones que ha tenido Batman a lo largo de las décadas, cada una bien separada de las otras. Desde la versión sesentera de Adam West hasta las de Frank Miller. Y el resultado es asombroso.

Los protagonistas de Planetary van interactuando con unas versiones y otras, dando lugar a momentos de verdaderas carcajadas. Si sólo os apetece leer una historia de Planetary, que sea esta. Tampoco hace falta saber qué versión del héroe es la que muestran para disfrutarlo, siendo un personaje tan universal del que hablamos. Hasta el dibujo parece mejorar en este tomo, dotando de una expresividad perfecta a todo los personajes que vemos. Una vez terminado, tienes la sensación de estar ante algo realmente especial. Es curioso, porque el autor, Warren Ellis, no empezó en el mundo del cómic con los superhéroes, sino que se documentó a posteriori. Aunque ya sabemos que el encargado de sustituir a Tom King  será James Tynion IV, Ellis sonaba entre los candidatos. Y, vista la calidad de su relato en Detective Comics nº 1000, qué buen candidato era.

¿TARZAN?

El personaje de Edgar Rice Burroughs también tiene quien se le parezca en Planetary. Sin embargo, esta vez la trama tiene una importancia capital para Planetary y sus protagonistas. Eso no significa que se libre de alguna malvada broma el aquí llamado Lord Blackstock. El dibujo aquí es más inspirado que en otras ocasiones. Hay que recordar que Planetary se editó a lo largo de nueve  años y se nota la evolución en el dibujo y en la definición de los personajes. Es de las historias más consistentes y bien desarrolladas, pues otras resultan algo confusas. Esta es más terrenal y es más sencillo identificarse con las situaciones.


LA TRINIDAD DE DC COMICS

Es el más sorprendente de todos y el que os aseguro os dejará con la boca abierta. A pesar de lo divertido que resulta la historia de Batman, esta tiene otra misión. Nos introduce a los integrantes de la Trinidad, Bruce Wayne, Clark Kent y Diana Prince, en un universo alternativo. En ese universo, existen los miembros de Planetary. No os revelo nada más, salvo que satisfará al más exigente lector de cómics de superhéroes.

Hay muchos más homenajes y presencias de personajes populares en la colección, pero he destacado aquellos que me han parecido más impactantes. Unos son más obvios, porque no hay derechos de autor sobre ellos, y otros son más sutiles porque cambian mucho la personalidad o bien ya entraban en conflicto de derechos. Pero sin duda estamos ante una de las obras más interesantes en cómics de ciencia ficción. No estaría mal que se animaran a hacer una serie de televisión con tan buen material. De momento, a disfrutar de los cómics.

PLANETARY TOMOS 01 Y 02
ECC EDICIONES
Edición original: Planetary 1-27, Planetary/JLA: Terra Occulta núm. 1 USA (one-shot), Planetary/Batman: Night on Earth núm. 1 USA (one-shot)
Guion: Warren Ellis
Dibujo: John Cassaday, Jerry Ordway, Andy Lanning, Phil Jiménez
Cartoné, 432-440 págs., color
Precio: 40 € (Tomo 1) 38,50 € (Tomo 2)

Los productores Brad Falchuk y Ryan Murphy son bien conocidos para los aficionados a las series. Normalemente, son marca de estilo, personalidad y calidad. American Horror Story, American Crime Story, o la más antigua Glee, que actualmente estoy disfrutando en Netflix. Al ser sólo ocho episodios y tener de protagonista a gente de renombre como Gwyneth Paltrow (reciente esposa de Falchuk), me animé con ella. Os explico por qué no he pasado del segundo capítulo. 

The Politician

Estéticamente, la serie es impecable, como suelen serlo las producciones de esta pareja de productores. Conocemos a Payton Hobart (Ben Platt), un chico de instituto cuya máxima obsesión es llegar a presidente de los USA. A esa obsesión somete su vida personal y estudiantil, teniendo incluso un equipo asesor para conseguir la presidencia del instituto al que asiste. Este logro lo considera clave para su objetivo final.

Para empezar, el protagonista es bastante anodino. No transmite carisma, sino bastantes más años de los que debe tener para estar en un instituto. Ya sabemos que los protagonistas de series de instituto nunca tienen la edad que deberían, pero este caso ya es exagerado. Mejor lo hubieran ambientado en una universidad. No es solo el protagonista el que transmite esta desubicación. A sus compañeros les ocurre lo mismo. Son fríos como el hielo, comportándose como altos ejecutivos despiadados tanto en su vestimenta como en sus conversaciones y acciones. Absolutamente todos, hasta los que solo hacen de público en los mítines electorales. No le veo el sentido por muy pijo que sea el instituto. Parecen un hatajo de zombies. No soy capaz de creerme ni de empatizar con ninguno de ellos. Es una especie de parodia pasada de rosca. Todos los personajes resultan esperpénticos, en mayor o menor medida.

OS GARANTIZO QUE CUANDO HABLAN TODAVÍA SON PEORES

La familia de Payton, aunque inspirada en cierta manera en un suceso famoso ocurrido hace años en USA, el cual mencionan, no acaba de cuajar. La tragedia vivida por el amigo de Payton tampoco queda claro qué sentido tiene, ni la naturaleza real de su relación con él. Y, al viajar en el tiempo, las edades no cuadran nada. Las relaciones establecidas entre los personajes no se sabe si son reales o no, pues nadie parece tener sentimientos humanos, se comportan como robots. Algunos personajes se esfuerzan en mostrarnos cierta bondad, como Georgina (Paltrow) pero luego se pierden en actos paródicos incoherentes.

En cuanto a Infinity (Zoey Deutch) y su abuela, posiblemente los únicos personajes que no son ricos sino humildes, son aquellos a los que se les reserva emociones humanas, aunque no de las mejores. Infinity parece bastante aniñada, y la historia que tiene detrás tampoco es demasiado interesante. En cuanto a Payton, comete un error innecesario con la cuestión que plantea a Infinity de frente, pudiendo averiguar la verdad con otros medios. Es evidente que no le iban a decir la verdad. Tanta estrategia y tanta biografía leída para hacer el tonto así.

THE POLITICIAN ES MÁS NOTICIA POR LOS VESTIDOS Y JOYAS QUE LUCE PALTROW QUE POR SU CALIDAD COMO SERIE

Había leído en alguna parte que la serie era musical, pero lo único que hemos tenido en estos dos capítulos es al protagonista, quien ha hecho carrera en Broadway, cantando una canción en un momento que actúa de cara al público. Es bonita y la canta bien, pero que en algún titular haya leído que ese es el mejor momento de la primera temporada me confirma que he hecho bien en no seguir con The Politician.

Como parodia de los muy ricos falla estrepitosamente. Por un lado, nos representan a gente tan superficial que parecen psicópatas. Los diálogos son abigarrados y faltos de naturalidad. No son nada creíbles en bocas de supuestos adolescentes, por competitivos que sean. The Politician es como esa receta de pastel que parece llevar los ingredientes correctos, pero luego el bizcocho no sube. Se ha quedado a  medias en todo. Se intuye parodia de esto y aquello, de lo políticamente correcto que impera ahora, pero no acaba de transmitir nada concreto más que aburrimiento.


Si os gustan este tipo de series oníricas, puede que la disfrutéis, pero yo no he conseguido conectar con ella. No me atrevo a decir que es mala, porque no creo que lo sea. Sencillamente, es un experimento que no creo que haya salido bien.

Desde hace años, Alan Moore ha estado diciendo que el último número de La Liga de los Hombres Extraordinarios sería su despedida definitiva del cómic y hace apenas unos meses llegaba a las estanterías de las tiendas de todo el mundo. Así que, salvo una muy improbable sorpresa de última hora, Moore se retirará del medio que ha revolucionado durante muchos años. Su genialidad está detrás de clásicos como V de Vendetta (obra repleta de curiosidades sorprendentes que terminaría siendo un bombazo cinematográfico), Tomorrow Stories (un sentido homenaje a los héroes de la Golden Age), Watchmen, From Hell o Batman: The Killing Joke (La Broma Asesina en español, que ha servido de inspiración para Joker de Todd Phillips), entre otras ya obras consagradas del cómic que han pasado a la historia.

Una carrera prolífera en el universo del cómic que llega a su fin


Pocos guionistas de cómics han exprimido tanto la creatividad de su mente como lo ha hecho Alan Moore pero, en sus propias palabras en una conferencia de prensa celebrada en 2016, el artista afirmaba que creía que ya había hecho suficiente por el mundo del cómic. Comentó también que, si continuase trabajando en los cómics, de manera inevitable terminaría notándose una falta de frescura en sus ideas y eso es algo que no está dispuesto a aceptar. Parece, por lo tanto, que Moore es de los que creen en la importancia de una retirada honorable a tiempo.


Lo cierto es que es difícil reprocharle su retirada del mundo del cómic: su carrera ha sido una de las más extensas del medio. Además, su interés por tocar otros palos le impide seguir con la dedicación que en otros tiempos le entregó al cómic. No hay más que mirar la colosal hazaña que logró con su último trabajo novelístico, Jerusalem (de tal extensión, que la editorial Planeta decidió editarlo en tres tomos). Ahora bien, el alcance de una figura de la talla de Alan Moore no se apaga, así como así y, paradójicamente, su presencia en el mundo de la cultura aumentará en intensidad en los próximos meses.

La industria audiovisual no se cansa de beber de la fuente de Moore


Las creaciones de Alan Moore son tan apreciadas que navegan por diferentes medios y formatos. Destaca especialmente el interés que el mundo del cine ha mostrado por la vasta obra de Moore (si bien no siempre le ha hecho justicia a la genialidad del original). Podría decirse que el pistoletazo de salida lo marcó el estreno en los cines de V de Vendetta, película de culto que llegó a estar detrás de la estética de grupos antisistema como Anonymous (algo que seguramente habrá satisfecho las tendencias anarquistas confesas de Moore).


HBO estrena Watchmen el próximo 20 de octubre y la expectación es máxima. Quienes están tristes por la retirada de Alan Moore ansían compensar su pérdida con una producción que esté a la altura de la obra original en cómic. Este otoño también podremos disfrutar del estreno de la primera película de Alan Moore: The Show. En definitiva, la obra de Moore no se limita a un solo formato, sino que trata de abordar varios medios. Es una tendencia cada vez más presente en la industria cultural y del entretenimiento, como vamos a ver brevemente a continuación.

La omnicanalidad o multicanalidad: tendencia al alza en el sector del ocio


El caso de Alan Moore es muy representativo de una tendencia que cada vez está más presente en nuestra manera de concebir la cultura y el entretenimiento: la omnicanalidad o multicanalidad, es decir, la disponibilidad de un bien cultural o de ocio en canales, formatos o soportes diferentes. Así podemos entender mejor las últimas tendencias en el sector de la cultura y del ocio. La multicanalidad es la esencia de nuevas formas de entretenimiento y se ve beneficiada por el auge de las nuevas tecnologías. Tenemos así el ejemplo multicanal de Betway casino, que reúne toda la oferta del iGaming bajo un mismo paraguas comercial (juegos de cartas, ruleta, apuestas deportivas, etc). En este sentido destacan también empresas de streaming consagradas como Netflix, que aglutinan en una misma plataforma productos que hasta ahora no se encontraban centralizados (superproducciones y producciones indie, películas interactivas y películas convencionales, series, etc.). Quizá el ejemplo más claro de la irrupción de la multicanalidad en nuestras vidas sea el caso de la todopoderosa Amazon, que reúne en una misma empresa tecnológica una enorme biblioteca de libros electrónicos, un marketplace en el que comprar cualquier producto que se nos pueda pasar por la cabeza y un completo servicio de streaming de series y películas.

Resulta fascinante cómo tanto los artistas y las empresas comparten el factor de omnicanalidad como ingrediente clave de su éxito y popularidad entre el gran público. Artistas como Alan Moore consiguen gozar de una gran exposición debido a su presencia transversal en diversos formatos y soportes cuyo nexo en común es su propia persona. Y empresas como las que acabamos de mencionar consiguen un efecto similar (a nivel corporativo y no personal, claro está), al tener también una presencia transversal en los productos y servicios que ofrecen. Ciertamente, una cosa está clara, en un mundo tan competitivo como el que nos ha tocado vivir, parece que destacar entre la masa, ya sea a nivel personal o empresarial, es tarea cada vez más complicada de realizar. ¿O será que, sencillamente, solo hay cabida para un Alan Moore o un Amazon en nuestro mundo?

CRÉDITO DE LAS IMÁGENES: pexels.com

Con Batwoman estamos ante la nueva apuesta del canal CW surgida de los cómics DC. Kate Kane y su Gotham, ciudad que ya nos presentaron en un crossover de Arrow, Supergirl y Flash, ha sido lanzada con su propia serie. Ya sabíamos por aquel cruce que Bruce Wayne lleva tres años desaparecido de Gotham. Curiosamente, es el mismo tiempo que lleva Batman ausente de sus calles, sin que nadie sume dos y dos en ese sentido. Es aquí cuando Kate Kane, interpretada por Ruby Rose, decide ser la nueva protectora de Gotham. ¿Qué podemos decir de este primer capítulo?

Batwoman

Francamente, me ha decepcionado muchísimo. A pesar de que las series del Arrowverso pierden bastante fuelle ante la competencia de Titanes o The Boys, Batwoman es, con diferencia, la que peor piloto ha tenido. En vez de intentar dar un paso adelante respecto al tono que tenemos en Flash o Supergirl, me temo que se han quedado con los peores errores de estas series. El comienzo no ha podido ser más genérico. 

El capítulo comienza con Kate Kane superando una prueba de entrenamiento que recuerda a las ya vistas en cualquier película de Batman. El problema aquí es que tanto los decorados como la pantalla verde son tan malos que no te crees en ningún momento que esté allí. Gotham se nos muestra como otra ciudad de atrezzo de baratillo. Una serie de 2019 no puede permitirse esta cutrez si aspira a algo. Aquí ya se empieza a perder el respeto al capítulo, y me temo que nada ocurre a lo largo del mismo que te haga recuperarlo.

La desaparición de Batman parece sumir a la ciudad en la desesperación, solo salvada por el padre de Kate, al que da vida Dougray Scott. Este monta un equipo paramilitar, Los Cuervos, que protege a los gothamitas del mal que ahora campa a sus anchas. Esta cuestión se plantea de una manera bastante simplona por los intervinientes, casi infantil. Toman en ese sentido las versiones más recientes del murciélago, como la del guionista de cómics Scott Snyder. Aquí también tenemos a alguien en quien delegan la responsabilidad de cuidar de una ciudad, algo bastante alejado de una visión realista.

LOS CIUDADANOS DE GOTHAM SE SIENTEN DECEPCIONADOS POR EL ABANDONO DE BATMAN

Pero el desfile de disparates de este pobre y rutinario episodio no termina aquí. Batwoman es un personaje que en los cómics suele funcionar mejor como parte de la batfamilia, como en los números de la colección Detective Comics guionizados por James Tynion IV. Eso no significa que no pueda funcionar como protagonista sin apoyarse en la ausente figura de Batman, pero hay que cuidar mucho los guiones. Aquí no parece que haya guion, ni bueno ni malo. Da vergüenza ajena la cantidad de lugares comunes que son capaces de acumular en tan solo cuarenta minutos. Desde el sobado entrenamiento de mentores mostrado brevemente, hasta las poses en la motocicleta.

Se respeta bastante lo que en los cómics se considera más o menos canon del personaje, al menos en sus versiones más recientes: es prima de Bruce Wayne, tiene entrenamiento militar, problemas con su padre autoritario y el hecho de que perdiera a su hermana y a su madre de manera traumática. Lo único bien enfocado es la homosexualidad del personaje. La historia de amor complicado es de lo mejor llevado del episodio, aunque tampoco se libre de un buen saco de tópicos. Al menos, es lo más creíble de todo lo visto.

MARY HAMILTON (NICOLE KANG) BATE EL RÉCORD DE DEUS EX MACHINA

La poca acción mostrada es risible y barata. En cuanto al traje, parece más un Funko con ese cabezón que una superheroína capaz de rescatar a nadie. Se ve en las imágenes promocionales que la acercarán a la imagen que tiene en los cómics, pero pasan cosas bastante más increíbles que tener una peluca en la batcueva.

Para rematar, está mal rodada, y resulta bastante confuso lo que está pasando y en qué momento. Hago una pequeña conclusión antes de soltar spoilers: la seguiré viendo porque espero que gente competente arregle este desastre, pero de verdad que no hay otra razón para continuar con ella que esa esperanza. A partir de aquí, SPOILERS.

  • Por un lado, Luke Fox (Camrus Johnson) se parece tanto al Mr. Terrific de Arrow que creí que había pasado de una serie a otra. Poner al hijo de Lucius Fox, alias Batwing, como equivalente de Alfred Pennyworth es currárselo muy pero que muy poco. El contrapunto graciosete que no se sabe qué hace en un edificio en el que entran okupas.
  • Desde el inicio del capítulo parecía que Kate sabía que Bruce Wayne era Batman, pero resulta que no. Así de bien explicado está todo. Cómo lo descubre es para apagar la tele directamente. Lo del collar de perlas y la puerta secreta... ¿Cómo iba a tener Bruce las perlas de su madre ahí comidas de polvo? Menos no se puede trabajar en un guión.
  • El remate se lo lleva Mary Hamilton, la hermanastra pija que en secreto lleva un hospital ella solita mientras no se pierde una fiesta... Pero esto, ¿que es? Si había que brindar a Kate un lugar donde pudiera curar sus heridas, había miles de formas. Todas plausibles. Es que menos ganas ya es difícil de poner. 
  • Por otra parte, enseguida nos enteramos que la villana absurda, Alice (Rachel Skarsten), es la hermana que creíamos muerta. Mejor haber guardado la sorpresa para más adelante, pero ni eso. Tampoco a las diferencias con su padre les han dado demasiada profundidad, solventándolas en el primer capítulo. Si es que de donde no hay...

Como mandan los tiempos actuales, los responsables de Batwoman han dado un exceso de importancia a la orientación sexual de la protagonista, como si solo por eso la serie ya fuera a funcionar. Repito que su vida amorosa es de lo poco creíble de la serie, sin que deje de caer en tópicos mil veces vistos ya.


Mucho tiene que cambiar esta serie para que encuentre su camino y su visionado merezca la pena. Ojalá ocurra un milagro, pero lo dudo bastante.

Entre las novedades que Diábolo Ediciones nos ha preparado este mes de octubre podemos destacar, en primer lugar, el cómic «Lo que Nunca te Contaron Sobre... Buscar Piso», de Igor Fernández. Este autor, habitual de la revista El Jueves, nos divierte con un tebeo pensado para aquellos que buscan casa, una tarea que, hoy en día, hay que tomarse con bastante humor y filosofía. Otro cómic que no puedes perderte es la nueva entrega de la revista Cthulhu, esta vez dedicada a los psicópatas.


Pero, sin duda, el plato fuerte de las novedades comiqueras de Diábolo es el cuarto volumen de la Biblioteca de Cómic de Terror de los Años 50 Especial Momias. Gracias a esta cuidada edición, descubrirás las extravagantes historias de horror que se publicaban por entonces en los Estados Unidos, una época de esplendor en el mundo del cómic truncada por la paranoia más reaccionaria. 

Dentro del sello destinado a las publicaciones de cultura popular, Diábolo Ediciones nos trae este mes «Destino Camelot. Reinos Fantásticos del Cine y la Televisión». Escrita por Francisco J. Millán, autor de «Galaxia Lucas» y «Generación Goonies», esta preciosa obra te desvelará nuevos detalles sobre los mundos fantásticos con los que soñamos toda una generación.  

Los amantes del anime y el manga recibirán con alegría la segunda edición del primer volumen de «¡Luz, Fuego, Destrucción! La Gran Aventura de Dragon Ball», todo un éxito de ventas gracias a los conocimientos y extraordinaria labor de documentación de sus autores, Miguel Martínez y Néstor Rubio. Y para terminar, la esperadísima segunda parte de «¡Andá! La Merienda...», de Vicente Pizarro. En esta obra continuaremos rememorando aquellos dulces y golosinas de nuestra infancia y los regalos que les acompañaban. Todo un chute de nostalgia para quienes ya peinamos canas.

Para más información sobre las novedades de Diábolo Ediciones, mira el siguiente PDF.