02/01/2019 - 03/01/2019

No me gusta demasiado el manga, lo reconozco. De hecho, los dos únicos mangas que atesoro en mi biblioteca de cómics son, por un lado, Dragon Ball y, por otro, Alita: Ángel de Combate, de Yukito Kishiro. Publicado en 1993 en España por Planeta DeAgostini, la primera serie constaba de seis tomos de formato prestigio, de lectura occidental. Sin embargo, los planes de realizar una película de imagen real de la obra de Kishiro no es que despertaran en mí demasiada emoción. Por otro lado, los continuos aplazamientos del proyecto, liderado por James Cameron, hicieron que mi interés por esta película se redujeran casi al mínimo. Sin embargo, la adaptación dirigida por Robert Rodríguez ha supuesto toda una agradable sorpresa. No se trata de la adaptación más fiel del manga original, pero sus indudables cualidades como película de acción futurista hacen de Alita: Ángel de Combate un más que digno producto.

Alita: Ángel de Combate

La acción, ambientada en el siglo XXVI, transcurre en la Ciudad de Hierro, una deprimida urbe a la sombra (literal) de Salem, una enorme megalópolis aérea, la última en pie tras una guerra global conocida como La Caída. Tras recuperar parte de un cuerpo cibernético en el vertedero, el Dr. Ido (Christoph Waltz) lo repara, aprovechando su cerebro humano. Con un físico de una niña de quince años, el cyborg será bautizado como Alita (Rosa Salazar), en memoria de la hija fallecida de Ido. La amnesia de Alita no será un obstáculo a la hora de descubrir cómo emplear sus fabulosas habilidades, aunque ello suponga un obstáculo para disfrutar del amor.

Sus indudables cualidades como película de acción futurista hacen de Alita: Ángel de Combate un más que digno producto


Básicamente, este es el punto de partida de la película de Rodríguez, alguien que a veces ha sido tildado de director de serie B, pero que ha demostrado con esta película que su buen hacer aún no se ha agotado. La película es, sin paliativos, una cinta de acción futurista. La inclusión de un interés amoroso no es solo una concesión al gran público, también ayuda a resaltar la personalidad de la cyborg. De otro modo, el no incluir a Hugo (Keean Johnson) hubiera dificultado que el público empatizara con una protagonista que, no lo olvidemos, es prácticamente un robot. 

Christoph Waltz, Rosa Salazar

La película, a diferencia de otras producciones recientes como Ghost in the Shell: El Alma de la Máquina (2017), cuya crítica puedes leer aquí, la protagonista es capaz de hacer que empaticemos con ella. Su candidez y sus sentimientos más humanos que los de los humanos consigue que enseguida nos olvidemos de su condición de ser artificial... lo que también olvida fácilmente Hugo. No obstante, ese intento de que conectemos con la protagonista a nivel emocional cae en ocasiones en el absurdo, como la escena en la cual Alita le ofrece, literalmente, el corazón a Hugo. 

Una de las primeras cosas que impacta de la película son los ojos de la protagonista. Interpretada completamente mediante la técnica de captura de movimiento por Rosa Salazar, pronto nos olvidamos que estamos ante una recreación digital. El espectador enseguida suspende su incredulidad y "compra" la arriesgada apuesta de los diseñadores del film, que era la de dotar a Alita de un aspecto lo más parecido posible al manga de Kishiro. Para mí, no ha supuesto ningún problema, y no entiendo las críticas que ha recibido la película en este aspecto. Además, recordemos que se trata de un cyborg con solo un cerebro humano en su interior. De ahí que no entienda esas críticas a esta particular elección visual.

Jennifer Connelly

A pesar de las dos horas de duración de la cinta, en ningún momento traslada sensación de aburrimiento. Sí es cierto, no obstante, que la relación entre Hugo y Alita se nota algo forzada, pero con el fin de dotar a la cyborg de una mayor profundidad y una mejor conexión emocional con el espectador. Pero, no nos engañemos, el personaje de Hugo, aunque usado por los guionistas para dotar de relieve a Alita, no es capaz de enganchar al espectador. No han sido los guionistas capaces de hacer de Hugo un personaje carismático, por lo que el supuesto impacto de determinados momentos de la película se ven muy resentidos precisamente por la falta de empatía que sentimos como espectadores hacia él. 

Este excesivo protagonismo de Hugo es en detrimento de otros personajes, bastante más interesantes, y de los que solo vemos pinceladas. Un ejemplo de ello es el personaje que interpreta Jennifer Connelly, la Dra. Chirem. Connelly, de nuevo en una "Dark City", hubiera ofrecido mucho más, sirviendo solo como intérprete del típico personaje que, finalmente, es capaz de redimirse, aunque sin explicar demasiado bien por qué. Tampoco conocemos demasiado las motivaciones de Vector, un villano plano y unidimensional que interpreta un Mahershala Ali (True Detective) muy desaprovechado. El resto de personajes no son más que una comparsa para hacer avanzar la trama, con la elección de ciertos actores fetiche del realizador, como Jeff Fahey en el papel del cazador-guerrero McTeague (el de los perros mecánicos) o Michelle Rodríguez dando vida a Gelda, la compañera cyborg de Alita en su vida anterior.

Mahershala Ali

En lo que respecta al apartado visual, los 170 millones de dólares estimados de presupuesto lucen, y bastante bien. La Ciudad de Hierro, sus calles, sus vehículos, así como el espectacular aspecto de los cyborgs, está muy logrado. Quizás las calles de Ciudad de Hierro no tengan ese aspecto amenazador que la historia requería, pero en conjunto lucen bastante bien. Hay que destacar el aspecto de Alita, y no solo sus ojos, de los que he hablado anteriormente, sino de sus gesticulaciones, su rostro, todo en definitiva. Contrariamente a recreaciones digitales de otras películas, Alita transmite la sensación de tener un alma, de ser un cyborg más humano que los humanos (como el lema de cierta corporación). De hecho, hay una escena romántica entre ella y Hugo que transcurre bajo la lluvia y las luces de neón, ambientada con una banda sonora en la que suenan acordes de piano... ¿Os suena de algo?

En lo que respecta al apartado visual, los 170 millones de dólares estimados de presupuesto lucen, y bastante bien


A pesar de sus cualidades, Alita: Ángel de Combate tiene sus defectos. Aparte de que no nos importe nada qué le sucede al coprotagonista y de los personajes desdibujados o desaprovechados, la película de Robert Rodríguez deja demasiados cabos sueltos. La identidad de quien parece ser el villano principal, Nova (Edward Norton), qué ofrece la urbe de Salem para ser la meta final de los habitantes de Ciudad del Hierro, la historia de Ido y su exesposa o qué sucedió en la guerra contra Marte son solo algunos de los puntos oscuros que no son suficientemente explicados en la película. Esperemos que su final abierto sea una promesa de una continuación. De momento, la película no está teniendo una recepción demasiado buena dentro de Estados Unidos (poco más de sesenta millones de dólares tras casi dos semanas en cartel), siendo la taquilla global de 263 millones. Películas peores con peor recaudación han tenido secuela.


En definitiva, Alita: Ángel de Combate ha sido toda una sorpresa a todos los niveles. Su cuidada producción, su excelente elenco de actores, lo interesante de la historia y la empatía con la protagonista, una recreación por CGI, no lo olvidemos, hacen de esta película un diamante en bruto que no muchos van a saber valorar. Esperemos que otras productos fallidos como el reboot de Terminator o la mencionada Ghost in the Shell no la perjudiquen demasiado en taquilla, pues nada tiene que ver con ellas en muchos aspectos. 

Tras el fiasco que han supuesto las últimas temporadas de las series Marvel de Netflix (solo hay que echar un vistazo a la tercera temporada de Daredevil) y la finalización del acuerdo con Disney para producir nuevos capítulos, la cadena de streaming necesitaba un repuesto en lo que a shows de superhéroes se refiere. Con The Umbrella Academy, basada en los cómics de Gerard Way publicados por Dark Horse, Netflix va a intentar rellenar el gran hueco que van a dejar Los Defensores de Marvel en su catálogo. Esta serie, sin embargo, se aleja de lo visto en Daredevil, Luke Cage y las demás series superheroicas de Netflix, tanto en estilo visual como en temática, dando como fruto un producto que, como mucho, llega a ser solo medianamente satisfactorio.

The Umbrella Academy

Como si de una Escuela de Jóvenes Talentos del Profesor Xavier se tratara, The Umbrella Academy reúne a siete chicos "especiales" bajo el paraguas (y nunca mejor dicho) del excéntrico multimillonario Sir Reginald Hargreeves (Colm Feore). Reclutados siendo bebés por este personaje, estos siete chicos comparten una especial cualidad: todos nacieron el mismo día... de madres que no estaban embarazadas. Este peculiar nacimiento, quizás debido a los midiclorianos, provocó en las criaturas el despertar de extraños poderes: teletransportación, excepcionales capacidades de lucha, alteración de la realidad, comunicación con los muertos, superfuerza y otras fabulosas habilidades. Por si ello fuera poco, también tenemos a un mono inteligente capaz de hablar, Pogo (Adam Godley), fiel asistente del fallecido Sir Reginald.

No he leído los cómics en los que se basa el show, por tanto no entraré a analizar si la serie los adapta fielmente o no. Tanto los personajes como la historia me recuerdan poderosamente a los mutantes de Marvel, sobre todo a los Nuevos X-Men de Grant Morrison. La serie va combinando hechos del pasado del grupo con sucesos actuales, intentando aclarar la trayectoria vital de tan peculiares personajes. El primer episodio gira en torno al reencuentro de los muchachos, ya mayores, en el funeral de su padre y mentor, a excepción de  Número Cinco (Aidan Gallagher), quien llegará poco después, y Número Seis, ya fallecido. 

Tanto los personajes como la historia me recuerdan poderosamente a los mutantes de Marvel, sobre todo a los Nuevos X-Men de Grant Morrison


La historia, si bien es interesante (hay viajes en el tiempo de por medio, y eso para mi ya es casi el 50 %), no termina de enganchar completamente. La aparición de Número Cinco en la actualidad siendo aún un niño (aunque con la mentalidad de un adulto) pone en marcha una serie de acontecimientos que van a constituir el núcleo de esta primera temporada. De hecho, el chico vuelve del futuro con una tremenda advertencia: el mundo sufrirá un apocalipsis en ocho días si él y sus hermanos no hacen nada para detenerlo. Bueno, en realidad esto no es más que una excusa para que los guionistas de la serie vayan desarrollando la distintas personalidades de los protagonistas, así como las relaciones entre ellos. Como podría esperarse, todo es muy disfuncional, aunque el interés que ello pueda tener para el espectador es muy discutible.

David Castañeda, Robert Sheehan, Tom Hopper - Copyright Christos Kalohoridis/Netflix

Los personajes más interesantes son Número Cinco y Diego Hargreeves, Número Dos (David Castañeda), este último quien más encajaría en el rol de superhéroe común. Los demás protagonistas, en cambio, oscilan entre los directamente anodinos (el que interpreta Ellen Page) hasta los odiosos, como el insufrible yonqui Klaus (Robert Sheehan). Otros, como el hipertrofiado Número Uno, esa especie de Mr. Hyde buenazo que interpreta Tom Hopper (Black Sails, Juego de Tronos) no terminan de convencer, como tampoco su hermana Rumor, una especie de celebrity con una vida privada convulsa que poco o nada interesa al espectador.

Como he dicho, el personaje menos interesante es el que interpreta Ellen Page, Vanya. No importaría si no se le dedicaran tantas escenas, a menos que en los siguientes capítulos su aburrida vida privada tenga algún peso en la trama principal. Ni su incapacidad para relacionarse, ni su soledad ni su aparente ausencia de superpoderes me importan en absoluto, añadiendo minutos y minutos a la duración de estos dos primeros capítulos con escenas lentas como el crecimiento de una estalactita. Netflix sigue, incomprensiblemente, cometiendo el error que ha cometido en tantas y tantas series, como es el de la excesiva duración de sus episodios. Por algún extraño motivo que se nos escapa al común de los mortales, la cadena de streaming persevera en su afán por rellenar su series con minutos y minutos de escenas absurdas y vacías, que no aportan nada a la trama principal. Y, para colmo de males, sigue apostando por temporadas de entre diez y trece episodios, aumentando todavía más la masa crítica de sus series con subtramas accesorias, callejones sin salida, tediosas escenas y personajes anodinos que poco importan al sufrido espectador. Pues bien, The Umbrella Academy también adolece de todos esos problemas, aunque se note que la cadena ha invertido bastante dinero en ella.


Series así, aunque no son completamente desdeñables, tampoco merecen ser elevadas a los altares, como suele ser el primer impulso de blogueros acríticos o mercenarios de la reseña fácil. Si no hubiera otras series de calidad en la inmensa oferta actual te diría que no deberías perderte The Umbrella Academy. Sin embargo, solo hace falta buscar un poco entre la ingente cantidad de shows de calidad que se ocultan en las cadenas de streaming para darte cuenta que la nueva serie de superhéroes disfuncionales de Netflix no es una del montón... pero se le parece mucho.

PREGUNTAS SIN RESPUESTA

  • ¿A qué viene ese momento absurdo en el que Número Uno pone un disco y se pone a bailar?
  • ¿Por qué dedican tantas escenas a Klaus, uno de los personajes más odiosos de la serie?
  • Y, en la misma línea, ¿por qué se centran tanto en los problemas personales del personaje de Ellen Page, que no nos importa un pepino?
  • ¿Por qué el disfraz de hipermusculado de Tom Hopper parece tan falso? ¿No podían hacer nada mejor?
  • ¿Por qué los personajes se soportan tan poco entre ellos?
  • The Umbrella Academy es, ¿un drama, una comedia, una dramedia, un melodrama?
  • ¿Por qué los guionistas de Netflix se empeñan tanto en escribir series de superhéroes en las que las neuras de baratillo de los protagonistas tienen más peso que la acción?
  • ¿Por qué The Umbrella Academy parece un batiburrillo poco afortunado trufado con multitud de referencias a otras películas y series?
  • ¿Por qué las series de superhéroes de Netflix parecen cada vez menos series de superhéroes?
  • ¿Por qué el cliché de los asesinos a sueldo absurdos, Hazel y Cha-Cha, está tan sobreexplotado en las series de superhéroes?
  • ¿Por qué no me sorprende que el showrunner de la serie sea Steve Blackman, productor ejecutivo de la insufrible y (afortunadamente) cancelada Legión?
  • ¿Por qué me están dando tanto miedo las series que Netflix tiene en producción basadas en el Millarworld, el universo superheroico de Mark Millar?
  • En serio, ¿otra vez paraguas en un funeral?

La llegada de Grant Morrison a la cabecera de Batman supuso toda una revolución para los aficionados a los cómics del hombre murciélago. Además, se aseguraron de ofrecerle dibujantes de primera línea de la época, algo muy disfrutable para el lector. Tras su estelar paso por los Nuevos X-Men, entre otros, que disfruté enormemente, estaba por ver cómo pondría boca abajo (nunca mejor dicho) al personaje estrella de DC. Es innegable que su paso generó mucha polémica, pero ahora toca analizar el tomo que ahora edita ECC Ediciones y que recoge el comienzo de su etapa, e incluye la aportación más duradera de Morrison a Batman: un hijo, Damian. ¿Cómo se vive ahora recuperar esta etapa clave en la mitología de Batman?

Batman e Hijo, de Grant Morrison

Es evidente que Grant Morrison tenía un plan a largo plazo para Batman, el cual iba desgranando poco a poco desde el principio, aunque en una primera lectura no fuéramos capaces de detectar qué nos quería decir. La recopilación de ECC comienza con los dos números de la saga 52 más dedicadas a la Batfamilia. Aunque no tenga una relación exclusiva con la historia de Batman e Hijo, se agradece el prólogo para aquellos que no tengan la colección 52, o los que, como yo, no recordábamos de una manera tan clara el origen de este Batman de Morrison.

Es evidente que Grant Morrison tenía un plan a largo plazo para Batman, el cual iba desgranando poco a poco desde el principio


Incluso el más acérrimo enemigo de su etapa, debe reconocer que el autor escocés se sumergió de lleno en toda la obra publicada de Batman. No es nada fácil, si tenemos en cuenta lo duro que resulta hoy día acercarse a los años más esperpénticos del personaje. Tras la introducción, Batman deja atrás su parte más atormentada. Sin embargo, todos parecen creer que Batman ha asesinado al Joker. En cambio, sigue trabajando con Tim Drake ejerciendo de Robin y de hijo adoptivo. Esto último es relevante a la hora de admitir su nuevo hermano. Morrison enfatiza la parte playboy de Bruce Wayne, y lo introduce en un romance con Jezebel Jet, una chica por la que tiene un verdadero interés. El dibujo de Andy Kubert fascinaba más en su momento, pero porque ahora muchos se le parecen. Sigue siendo espectacular, pero me impactó más cuando salió. Ofrece momentos impactantes que, sospecho, no requería de ayuda informática, o al menos era menos notable que ahora. 

EL RENACER DE BATMAN ES RECONDUCIDO POR MORRISON

Como suele ocurrir, la vida personal de Bruce Wayne acaba cruzándose con su labor como Batman. Morrison sabe insuflarle trepidancia y espectacularidad al personaje, algo que estaba bastante ausente en aquella época. A la vez, se aleja de mostrarnos un Batman superpoderoso, ya que lo hace morder el polvo en plena calle. Por cierto, muy acertado ese Batman hablando a pie de calle a los marginados, conociéndolos por su nombre y ofreciéndoles ayuda de la buena. Si Batman existiera, posiblemente haría eso en Gotham

En cuanto a la llegada del ya celebérrimo Damian, Morrison se inspira en una historia antigua donde Batman y Thalia Al Ghul comparten un breve matrimonio, donde engendran un hijo que Batman desconoce. Si bien en la historia se le daba otro destino, Morrison aquí se lo deja a Thalia para que lo críe para liderar la Liga de Asesinos. Y , claro, como bien sabemos, no es ningún spoiler, el niño es en suma insoportable. Los choques del recién llegado con Tim Drake, Batman o Alfred son bastante divertidos. No tanto los logros que el chico pretende hacer de cara a su padre...

Muy acertado ese Batman hablando a pie de calle a los marginados, conociéndolos por su nombre y ofreciéndoles ayuda de la buena


Lejos de ser un tomo de un solo tono, a pesar de tener continuidad con el guionista, Morrison recupera el Club de Héroes. Al  cambiar de dibujante, siendo ahora J.H. Williams III, tiene una atmósfera completamente diferente. Pretende contar una especie de Cluedo, pero  me resulta algo confuso. Además, al ser personajes desconocidos, no acaba de atraparme lo que me cuenta. Por otra parte, no se luce Batman previendo asesinatos... Entiendo la idea de Grant Morrison, pero prefiero su continuidad. 

DAMIAN PROTAGONIZA A UNA GRAN VELOCIDAD SU PROPIO ELSEWORLDS

Sabiendo el potencial de Damian, Morrison incorpora una historia especial futurista en la que las cosas no han ido demasiado bien para Bruce Wayne y quien se encuentra bajo la capa es el propio Damian. También El Joker aparece de una forma bastante inesperada. Guante Negro empieza a hacer sus apariciones, así como pequeños indicios de lo que le espera a Bruce.

Reconozco que con el tiempo he conseguido apreciar la etapa de Grant Morrison en la colección de Batman. Aportó ideas muy buenas, y otros momentos que me gustaron menos. Es, con la perspectiva de los años, una etapa que merece ser reivindicada e hizo avanzar al personaje. Este tomo, al no ser una historia lineal, incluye partes que me gustan más y otras que me convencen menos. Una buena oportunidad de empezar a recuperar una etapa clave en la historia de Batman.

BATMAN: BATMAN E HIJO
ECC Ediciones
Edición original: Batman núms. 655-658 USA, 663-666 USA, 52 núms. 30 y 47 USA
Guion: Geoff Johns, Grant Morrison, Greg Rucka, Mark Waid
Dibujo: Andy Kubert, Giuseppe Camuncoli, J.H. Williams III, Joe Bennett, John Van Fleet, Keith Giffen
Cartoné, 240 págs. A color. 
Precio: 23 €


La retransmisión de archivos multimedia a través del streaming es considerada la nueva forma de entretenimiento. Adquirir listas ssiptv, permitirá conectarse con los canales y programas transmitidos a través de esta tecnología.

En la actualidad, la sociedad y la tecnología convergen dentro de un mismo mundo. En todo aspecto, los avances tecnológicos están presentes, aún más cuando se trata de entretenimiento y disfrute. 

Las personas adquieren servicios que les permiten recrearse. Los mismos están basados en señales de cable, de satélite y transmisión de datos. Siendo el Internet el medio más usado por la población, no es de extrañarse que sea de igual manera el medio por el cual las personas se entretienen. Es por esto que a medida que la tecnología lo permitiese, distintas plataformas fueron surgiendo, las cuales, a través de la transmisión de datos, brindan al usuario de materiales multimedia de óptima calidad. 

La entrada de SSIPTV gratis


Así aparece en el panorama SSIPTV para ver la televisión, el cual no es más que una forma de distribuir contenido multimedia de manera digital por medio de una red. Todo esto sucede mientras el usuario está usando la plataforma, es decir, la descarga del archivo sucede a la vez que la retrasmisión

Para esto, se debe contar con una alta calidad de fluidez de datos y buenos dispositivos que respondan a las exigencias de la transmisión, de no ser así, la misma se verá afectada, perdiendo calidad. Existen múltiples maneras de obtener archivos multimedia a través de este tipo de tecnología, así como también existen plataformas que sirven de conexión entre el usuario y los archivos a encontrar.


De esta manera, se puede obtener justo lo que se desea reproducir, así como la conexión directa a los canales o archivos de interés. Tal es el caso de las listas iptv, las cuales van orientadas a brindarle al usuario archivos que contienen los enlaces requeridos para acceder a los canales de streaming, siendo su mayor ventaja el acceso gratuito a SSIPTV mediante sus listas desde distintos países a la programación de calidad, que por lo general va distribuida por servicios pago.

El usuario y su manejo de las listas de SSIPTV


La mayoría de las personas ha aprendido a adaptarse rápidamente a los avances tecnológicos influyentes dentro de la sociedad. El usuario del entretenimiento ha pasado a ser un usuario digital, el cual prefiere obtener todo aquello que necesita a través de plataformas web y dispositivos electrónicos.

Por esto, es cada vez más común ver que los individuos eligen los servicios de streaming para reproducir sus archivos multimedia. Los mismos indican lo reconfortante de tener más control acerca de lo que ven, así como la obtención de una alta calidad de imagen, según su servicio de datos y gracias a la tecnología de SSIPTV.

La facilidad y versatilidad del sistema también es algo que le atrae al usuario de hoy. La oportunidad de poder elegir entre distintos dispositivos, los cuales están a su alcance, le brinda un sentimiento de practicidad y satisfacción. Saber que puede reproducir sus archivos desde cualquier parte y en el momento que lo desee, es algo que los usuarios prefieren. 

Además, este tipo de tecnología ha abierto la oportunidad de expandir la manera en que se crea el entretenimiento. Un variado mundo de posibilidades exige un constante avance en la manera de transmitir los archivos multimedia, lo que al final de todo, generará mayor satisfacción al usuario. 

La nueva manera de ver televisión


Uno de los mayores usos del streaming es aquel que sirve como entretenimiento visual, sustituyendo lo que sería la programación televisiva. En la actualidad, las personas optan por contratar servicios de streaming como SSIPTV para ver sus programas o películas favoritas.

La oportunidad que esto brinda a las plataformas es amplia, así como la exigencia de una constante actualización. Pero, cada día más, este tipo de plataformas son elegidas como la opción favorita de los usuarios para ver televisión.

Sumado a la practicidad que brinda el poder controlar el idioma, la transmisión y el poder ver el programa deseado desde cualquier dispositivo asociado, logra posicionarlo como una de las primeras opciones a elegir cuando se habla de entretenimiento.

Además de que estos servicios logran una experiencia completa del usuario en la red, debido a que cualquier actualización hace que la comunidad de usuarios tenga interacción a través de las distintas redes sociales.

El actor Mark-Paul Gosselaar es bien conocido por aquellos que rondamos los 40 años. Cuando íbamos al instituto, él aparentaba hacer lo mismo en la pésima serie televisiva Salvados Por La Campana. La escasez de canales de aquellos tiempos hacía que todos lo conociéramos como el guaperas Zack Morris. Ahora, como nosotros, ha crecido, y protagoniza esta serie que adapta una trilogía de libros del autor Justin Cronin. El primero de ellos se llama como la serie, y nos cuenta una trama que implica a una niña y una infección vampírica. Es por eso que el elegido para llevarla a serie sea Matt Reeves, el director de Déjame Entrar (2010). El canal Fox no se rinde a pesar de la multiplicación de plataformas con producción de series propias y apuesta por esta. ¿Merece The Passage la pena? 

The Passage

Una de las ventajas que parecen seguir manteniendo las series de canales generalistas sobre las de las plataformas de streaming es la duración ajustada a unos 40-42 minutos. Desconozco el por qué se empeña Netflix en hacer capítulos de casi una hora con casi todas sus series dramáticas sin que lo justifique la historia. Es por eso que, aunque The Passage cae en muchos de los defectos de las series en abierto, le reconozco una virtud de la que carecen casi todas las de Netflix y que añoraba bastante: la trama avanza rápido. Así, en un solo capítulo, se nos presenta de una manera bastante solvente a los personajes y la situación que deben enfrentar. Bien es cierto que esta rapidez es facilitada por la simpleza de los intervinientes. Es esta una de las mayores quejas de aquellos que han leído el libro: se ha perdido el exquisito retrato de los matices de los protagonistas. 

Una de las ventajas que parecen seguir manteniendo las series de canales generalistas sobre las de las plataformas de streaming es la duración ajustada a unos 40-42 minutos


Ante el dilema de buscar una solución a una plaga mortal, los científicos deben tomar medidas drásticas e inmorales. Eso les plantea un conflicto a la plantilla de científicos que debe aportar soluciones. Es difícil creer que en ese nivel de investigación y responsabilidad los gobiernos se permitieran tener a gente que se planteen lo más mínimo sobre la ética de sus actos. Ya se demostró en la Guerra Fría. Estos momentos son el típico blanqueamiento de los personajes televisivos en abierto, aunque luego actúen en consecuencia. 

Caroline Chikezie, Henry Ian Cusick

En cuanto al protagonista, Brad, si bien consigue su misión de caernos bien y de tener química con la niña protagonista, Amy (Saniyya Sidney), sorprende que no se haya encontrado en su larga carrera actos más abyectos ante los cuales haya tenido que hacer la vista gorda. No falta por supuesto el bagaje emocional de Brad con exmujer adorable a la que quiere, y tragedia familiar de libro que lo vincula emocionalmente con Amy. De hecho, es de lo mejor del capítulo la forma en la que Brad entiende a Amy y el tiempo que le dedica a la niña para que no sea una víctima de su pasado. Hay que reconocer también que la niña no resulta repelente, todo un logro. La edad de la cría en el libro es de 6 años, pero en la serie tiene 10, lo que da mucho más juego.

La huida de ambos resulta bastante torpe, ya que en estos tiempos donde se te localiza por el móvil al momento, y debes pagar con tarjeta, sin un plan previo se antoja bastante difícil. Sin embargo, esto es un problema que pueden solventar en los próximos capítulos. No podrán hacer lo mismo con otros agujeros de guion. Dado que Amy es una niña elegida al azar... ¿cuál es el problema en ir a por otro crío abandonado? Su estupendo presidente, Donald Trump, se ha encargado de que haya muchos infantes solos y desamparados con su política inmigratoria, no hace falta perseguir a nadie. Tampoco se entienden decisiones arbitrarias de Brad, que cambia en un segundo para complicar él mismo las cosas más de lo que están. 

Emmanuelle Chriqui, Mark-Paul Gosselaar, Saniyya Sidney

En cuanto a la trama de la enfermedad vampírica en sí, ofrece bastantes misterios, peligros e interrogantes como para captar nuestra atención. Otra ventaja es sin duda que son 10 episodios, lo que en principio favorece el ritmo en todos los capítulos y a mí personalmente me anima a darle una oportunidad al segundo. 

Si bien me parece una buena serie para ver cenando y en familia, no la recomendaría para aquellos que han leído los libros. De hecho, las críticas más terribles vienen de quienes ven que se ha transformado en una serie familiar sin muchas aristas una obra que alaban por lo bien escrita que está. Si bien perdonan los cambios de raza y género, no hacen lo mismo con la falta de respeto a lo detallado de la psique de los protagonistas. Si esto no os supone un problema, podéis echarle un vistazo.

El nombre de Tom King va tomando cada vez más prestigio en el mundo de los cómics. Además, hay que reconocerle al hombre que es de lo más prolífico. Así que, aprovechando que es uno de los niños mimados de DC, si no el que más, tuvo la iniciativa de realizar esta serie limitada, Héroes en Crisis, editado por ECC Ediciones. Llevamos meses oyendo hablar de ella, y por fin tenemos el primer número en España. La forma elegida para editarlo por ECC ha sido la grapa.  Al ser nueve números los que componen, os dejo estas primeras impresiones de lo que ofrece Héroes en Crisis.

Héroes en Crisis

Al haber sido King antiguo operativo de la CIA, (como demuestra en el El Sheriff de Babilonia) tiene toda la lógica que se planteen temas acerca de los superhéroes que el resto de guionistas rara vez tienen en cuenta. ¿Cómo es posible que los héroes puedan gestionar semejante nivel de estrés en sus vidas, por no hablar de todos los acontecimientos que continuamente ponen sus vidas bocabajo? La respuesta en nuestro mundo, obviamente, es que sería imposible. De ahí que muchos soldados que vuelven de violentos enfrentamientos quedan tocados e incapaces de incorporarse a la vida social. Sin embargo, la fantasía de los cómics tiene respuesta para todo, por eso surge la idea de Santuario, donde los héroes se recuperan de sus malos momentos o fracasos. Sin embargo, en este primer número lo que descubrimos es de lo más perturbador, y los aparentes culpables parecen claros. Parecen.

¿Cómo es posible que los héroes puedan gestionar semejante nivel de estrés en sus vidas, por no hablar de todos los acontecimientos que continuamente ponen sus vidas bocabajo?


Junto a eso, vemos a distintos héroes y antihéroes confesar sus mas íntimos pensamientos. No sabemos ni a quién, ni para qué. Sin embargo, resultan una líneas muy intensas, que aportan mucha verosimilitud a la parte más psicológica de esta presentación de la colección. Como buen primer número, plantea muchos interrogantes, pero de momento no hay respuesta alguna a los impactantes momentos que vivimos. Los intervinientes son miembros de distinta categoría de DC (lo siento, pero no es lo mismo Batman que Booster Gold), aunque la relevancia que tendrá cada uno de ellos todavía no está clara. Esta presentación cumple con creces la misión de engancharte, y dejarte esperando para el segundo con ansias la cumple sobradamente.

LOS HÉROES DESCUBREN HECHOS TERRIBLES QUE DEBERÁN INVESTIGAR

En cuanto al dibujo, me ha recordado el debate de si un buen guión salva un dibujo mediocre. Y lo ha hecho por lo contrario. Me ha fascinado tanto el señor Clay Mann a los lápices, que si el cómic no trajera una sola palabra me habría bastado.

Que maravilla de diseños. Resultan muy modernos, pero sin que sus personajes parezcan artificiales, hechos por ordenador o perfilados por un cirujano plástico. Son muy bellos, como corresponde a los héroes, pero bien diferenciados unos de otros. Este primer número incluye unas cuantas viñetas que merecen darles un tiempo extra para disfrutarlas como la obra de arte que son. Si bien un primer número es muy prematuro para juzgar la obra, si el dibujo se mantiene así, ya es excusa más que suficiente para apuntarse a la propuesta de Tom King.

La historia de momento también tiene bastantes recovecos que deseas descubrir. Tenía altas expectativas para esta historia y, una vez leída, no hay el menor rastro de decepción. Bueno, sí, que me quede un mes para leer el siguiente número. Ojalá pasara eso con todo.

HÉROES EN CRISIS NÚM. 01 (DE 9)
ECC Ediciones
Edición original: Heroes in Crisis núm. 1 USA
Guion: Tom King
Dibujo: Clay Mann
Grapa, 32 págs. A color.
Precio: 2,75 €

Este próximo mes de abril, ECC Ediciones ha decidido inundarnos con un amplio abanico de novedades, a cual más imprescindible para los que amamos el Noveno Arte. Desde el comienzo de la publicación en formato tomo de todas las colecciones ligadas al macroevento Flashpoint, hasta nuevas y flamantes colecciones, como Los Nuevos Investigadores, de Scott Snyder y Andy Kubert. También destacar la edición limitada y en blanco y negro de Batman: Caballero Blanco, de Sean MurphyMatt Hollingsworth. Dentro del sello DC Black Label, esta edición estará limitada a solo 2.000 ejemplares.

Novedades de ECC Ediciones para Abril de 2019

No podemos dejar pasar señalar entre las novedades de abril la edición en tomo de Batman: Caballero Oscuro III. La Raza Superior, de Frank Miller y Brian Azzarello, 392 intensas páginas con la penúltima reinvención del cruzado de Gotham. Y para los amantes de los clásicos llega Batman: El Largo Halloween, una reedición de la obra de Jeph Loeb y Tim Sale imprescindible para todo fan del murciélago.

Y para finalizar con esta selección de novedades, citar la publicación en un solo tomo de IZombie, de Chris Roberson y Mike Allred, convertida en serie de televisión de gran éxito, o la tercera parte de Generaciones, dentro del coleccionable Novelas Gráficas Superman /Batman, a la que sucederá, ya en el mes de mayo, la cuarta y última parte de este imprescindible clásico de John Byrne.

El nombre de John Byrne no necesita presentación para los aficionados del cómic de superhéroes. Para este que os escribe, Los 4 Fantásticos tienen en mi cabeza el aspecto que él les dio. Si bien en DC aterrizó por problemas con los jefazos de Marvel, demostró tener un gran amor por los personajes y conocerlos al dedillo. Es por eso que esta obra, Generaciones, publicada por ECC Ediciones dentro de su colección Novelas Gráficas de Batman y Superman, es una maravillosa oportunidad que se le dio a Byrne para demostrar lo bien que sabe hacer su trabajo, tanto al guion como a los lápices. Pasamos a analizar que tiene este elseworlds, género que no me fascina de primeras, para asombrarme esta vez. 

Superman / Batman: Generaciones, de John Byrne

Generaciones es una maravillosa carta de amor a los héroes, en el sentido más clásico de la palabra. Byrne comienza su relato en 1939, con unos novatos Bruce Wayne y Clark Kent encarnando sus papeles. Byrne cuida mucho la época que retrata, con un Wayne ejerciendo de playboy intrépido junto su primera novia, Julie Mathison, que ignora su alter ego. En cuanto a Superman, no lo vemos volar, sino saltar, como corresponde al inicio del personaje. Si bien el caso que resuelven juntos puede parecer algo naif, es justo lo que pretende. Tanto el conflicto con villano atacando novia de héroe, como la forma de resolverlo, no hace más que homenajear cómo eran los cómics entonces.

Generaciones es una maravillosa carta de amor a los héroes, en el sentido más clásico de la palabra.


La historia va dando saltos de 10 años, a lo largo de los cuales van reflejando cómo las vidas de ambos van evolucionando. La forma de contar las historias también. Así nos encontramos, por ejemplo, con la psicodelia de los años 60 encarnados en las travesuras de Batmito y Mr. Mxyzptlk. En cuanto a la inevitable descendencia para que podamos hacer honor al título de la cabecera, no podemos salirnos de los cánones y casan a Batman. Sin embargo, no acaba de aparecer clara la identidad de su esposa. Parece ser que pudiera ser Kathy Kane, la primera Batwoman, pero como el personaje se creó después del año que aparece, Byrne no la nombra expresamente. El problema de esta teoría es que Kane sería mucho más complaciente con la idea de que su hijo siguiera los pasos de su padre y su tío, Dick Grayson, como Robin y luego Batman. De todas formas, no tiene más papel que ser la madre del hijo de Bruce, Bruce Jr. Cuesta creer que Wayne tuviera una esposa con esa actitud. Nada que ver con la intrépida y colaborativa Lois Lane

GENERACIONES ES UN VIAJE IMPRESIONANTE A OTROS MUNDOS

En cuanto a Dick Grayson, es un eje importante en esta historia, aunque su devenir dista bastante de intentar apartarse del legado de Batman como ocurre en la continuidad. Al contrario, su destino está marcado por la capa. Alfred, el fiel mayordomo de Bruce, también aparece, pero de una forma bastante sorprendente. En este retrato familiar, no todos son buenos. Sin embargo, como hay que respetar los cánones, quienes se cambian de bando lo hacen por culpa del villano (o villanos) de turno, respetando la idea simplista de lo que es un superhéroe.

Los lazos entre los herederos de Bruce y Clark se van estrechando de una manera menos lineal o previsible de lo que pudiera parecer. Hay giros bastante sorprendentes para unos y otros. A lo largo de la obra se reparten algunos momentos claves de lo que entendemos hoy por el canon de los protagonistas y su continuidad, aunque transformado por deseo del autor y sus intenciones. A pesar de contener momentos trágicos, acompañar a Batman y Superman a lo largo del viaje que nos ha preparado Byrne es una gozada. El tono es absolutamente respetuoso con la idea por la cual surgieron los héroes, y sus villanos. El optimismo irradia esta historia, algo inherente al género. La conclusión, afortunadamente, es también de lo más satisfactoria, incidiendo en la idea de legado que impregna Generaciones de principio a fin.

UNA OBRA IMPRESCINDIBLE DESDE TODOS LOS ÁNGULOS

En cuanto al dibujo, qué podemos decir. Un Byrne veterano que demuestra maestría y pasión donde otros en su lugar mostrarían agotamiento. Se repite esa forma única del autor de dibujar a todos sus personajes parecidos, pero a la vez darles un toque que hace que identifiques al momento quien es. Los fondos también están muy trabajados, algo importante si realmente quiere transmitir los cambios de época que transcurren a lo largo del tomo. Además, cuenta con una segunda parte que en breve os analizaremos aquí.

Francamente, aprovechad la oportunidad que ofrece el coleccionable de Salvat para haceros con esta maravilla a un precio irrisorio para la calidad que ofrece en todos sus aspectos. No hay excusa.

BATMAN Y SUPERMAN - COLECCIÓN NOVELAS GRÁFICAS NÚM. 53: BATMAN/SUPERMAN: GENERACIONES (PARTE 1)
ECC Ediciones
Edición original: Superman & Batman: Generations I núms. 1-4 USA
Guion y dibujo: John  Byrne
Cartoné, 208 páginas. A color.
Precio: 12,99 €

Las novedades de Diábolo Ediciones para el mes más breve del año se inician con el homenaje a uno de los más grandes poetas en lengua castellana, Antonio Machado. En la novela gráfica Antonio Machado. Los Días Azules, Cecilia Hill y Josep Salvia hacen un recorrido por la vida del poeta entre los años 1936 y 1939. Precisamente, el 22 de febrero se cumplen 80 años desde la muerte de Machado en su exilio francés de Colliure.

Diábolo Ediciones. Novedades Febrero 2019

Pero si lo que de verdad te va es el anime, Diábolo tiene el orgullo de lanzar nada menos que la tercera edición de uno de sus ensayos sobre cultura popular de más éxito: El Viaje de Chihiro. Nada de lo que Sucede se Olvida Jamás, de Álvaro López Martín (Antes de Mi vecino Miyazaki. El origen de Studio Ghibli, cuya reseña puedes leer aquí). Casi 300 paginas desmenuzan la que es considerada por muchos como la obra cumbre del animador Miyazaki, un clásico intemporal de la animación japonesa.

Para los amantes de la ciencia ficción llega en la tercera semana de febrero el magazine Cthulhu Especial Ciencia Ficción. Cien páginas en color y glorioso blanco y negro con quince historias de terror y ciencia ficción oscura que te dejarán helado. 

Y para finalizar, la segunda parte de un cómic excepcional y muy original: Mezolith, de Ben Haggarty y Adam Brockbank. En esta epopeya, ambientada en la Gran Bretaña de hace 10.000 años, seguiremos las aventuras de Poika a través de los alucinantes escenarios de la Europa prehistórica.

A continuación, el PDF con todos los detalles de las sensacionales novedades que Diábolo tiene preparadas para este mes de febrero.

Dentro de los continuos estrenos de Netflix, resulta difícil destacar. Si tu protagonista y creadora además no es especialmente conocida, la cosa se complica. Más cuando la propia plataforma, que llena carteles de autobuses con algunos de sus estrenos, aunque sean de ínfima calidad (léase Elite), pasa de promocionarte. Sin embargo, en la era de Internet, la recepción de crítica y público es bastante más determinante que el marketing de toda la vida. Es el caso de Muñeca Rusa, que comparte problema con The Marvelous Mrs. Maisel a la hora de atrapar por su título. Así que esta aparente modesta propuesta ha terminado destacando entre la amalgama de estrenos por su calidad. Vista la temporada entera, os intentaré explicar por qué se lo merece, y mucho. 

Muñeca Rusa (Russian Doll)

Lo primero que hay que destacar es que no es una comedia como intentan venderla de una manera simplona. Que tenga momentos divertidos, que los tiene, no la hace por defecto una sitcom. También tiene momentos tristes, dramáticos y emocionantes. Como la vida misma. La protagonista, Nadia (Natasha Lyonne), se da cuenta de que, en el día que celebra su cumpleaños por todo lo alto, muere. Y enseguida revive, volviendo una y otra vez al momento en que se encuentra frente al espejo del baño. 

No hace falta buscar a la actriz y creadora para saber que proviene del mundo de los monólogos de comedia. Su personaje no es nuevo: la cínica mujer descreída de todo y alérgica al compromiso. Si bien es complicado no caer en la repelencia o el exceso con este tipo de personaje, Natasha consigue bordear el límite con maestría. Si bien pudiera parecer a primera vista una glorificación de los malos hábitos, los excesos y del individualismo por encima de las ideas más tradicionales, como algún espectador despistado ha parecido entender, esta serie es más original que eso. De hecho, la actriz protagonista ni siquiera bebe, y es pareja en la vida real del exnovio de su personaje en la serie. 

Natasha Lyonne

A lo largo de ocho agradecidos episodios que no alcanzan la media hora de duración, Russian Doll corrige dos de los mayores errores de las series Netflix: exceso de capítulos y de la duración de estos. Si bien la idea de repetir el mismo día no es algo precisamente nuevo, lo hacen bastante bien. Sencillamente, Nadia puede irse moviendo, evitando la monotonía que supondría ir repitiendo una y otra vez los mismos escenarios o personajes. La protagonista va intentando averiguar qué es lo que le sucede, intentando jugar con las opciones que se va encontrando, y tirando de las ocurrencias que todos podríamos tener. Nadia sabe que el tiempo no es infinito y que debe salir del bucle en el que está metida. Esto lleva a ir profundizando en el personaje, a explicarnos el por qué de su comportamiento de una manera factible. 

Russian Doll corrige dos de los mayores errores de las series Netflix: exceso de capítulos y de la duración de estos


Donde más acierta la serie es en buscarle compañeros de viaje con los que no habría siquiera entablado conversación en su vida cotidiana, para demostrar que todos podemos establecer un vínculo. Y que esto es bastante mejor que ir de juerga en juerga. Russian Doll es la perfecta serie para ver del tirón, el famoso binge-watching. Tiene risas, personajes con los que puedes empatizar, te hace pensar, y ofrece una visión optimista de la vida sin adoctrinar. Me ha conseguido emocionar con sus personajes más que otras series de muchas más horas. Esta muy bien rodada y no necesita dar más de lo que ofrece. Parecer ser que las creadoras ya tienen ideas para una segunda temporada. Yo les pediría que siguieran pensando un poco más y ofrecieran otra cosa. Como espectadores necesitamos este tipo de series que empiezan y terminan en una temporada breve, y punto. Entiendo que el negocio manda y que debe ser difícil, pero creo que Russian Doll, y quienes la hemos disfrutado tanto, nos merecemos ese respeto. De momento, os la recomiendo encarecidamente. No os defraudará.

La etapa de los Jóvenes Titanes debida a Marv Wolfman y George Pérez es recordada como la mejor por los seguidores del grupo. Gracias a ellos, lideraron ventas y triunfaron con una fórmula que mezclaba las vidas personales de los chicos con batallas y enemigos diversos. El tiempo pasó y la competencia junto a las modas hicieron que el grupo fuera decayendo en calidad, incluso a manos de estos autores. Las exigencias de los cómics noventeros, con giros impactantes y músculos por todas partes, hizo que la serie desapareciera. Sin embargo, estos autores, encantados con los personajes, algunos de los cuales habían creado, como Starfire o Raven, decidieron crear una ultima historia para ellos. A lo largo de 25 años, se ha estado gestando este Nuevos Titanes: Juegos, editado por ECC Ediciones hace algunos años. ¿Es una última historia a la altura?

Nuevos Titanes: Juegos

La respuesta no sería un sí rotundo, al menos en mi opinión. El tiempo es un gran juez para una obra de cómic. Que de esta no se oiga nada con el paso del tiempo es para mi una gran prueba de que no está a la altura de la famosa El Contrato de Judas. Se notan las buenas intenciones, pero intentar hacer algo actual con las modas antiguas ha hecho de este cómic un pequeño Frankenstein. Uno no sabe muy bien qué está leyendo. Deberían haber ubicado mejor la historia, ya que es difícil hacerlo. Por un lado, tenemos a un Nightwing con un traje de trapecista que no le protegería ni de un resfriado. Jerico y Donna Troy siguen la estela visual hortera, y no era necesario. Actualmente estoy leyendo cómics de Batgirl de los años 70 y no transmiten esa sensación de pasado de moda como estos diseños, ya que todo es más coherente.

La historia se centra en un enemigo que pretende poner en jaque a los Titanes, y un miembro del gobierno que pretende ficharlos, quieran o no. No es una idea nueva, pero eso no es el problema. Lo es que el desarrollo se hace demasiado lento y farragoso. Se centran en detalles que frenan la acción, y llegan a aburrir. 

SE AGRADECE DISFRUTAR DEL DIBUJO DE PÉREZ CON LOS AVANCES ACTUALES

En cambio, donde debieran incidir, que es en las vidas personales de los chicos para recordar lo que los hizo tan grandes en los 80, apenas vemos algo. Una pena, porque es ahí donde se lucían especialmente. Casi no vemos interactuar a los chicos, su convivencia... y mira que es largo el tomo. A cambio, nos ofrecen un montón de conversaciones políticas que no aportan nada Francamente, a esta historia le sobran bastantes páginas. Es cierto que se reservan algún momento emocionante y alguna muerte impactante.  Habiendo leído recientemente toda la colección de Los Titanes publicada en España este tomo es una extraña continuación de aquello. Los personajes estaban más evolucionados cuando los dejaron. Más acción, y más saber de los chicos es lo que habría mejorado mucho esta obra. 

En cuanto al dibujo, el cambio a papel satinado y los colores utilizados, suponen un gran cambio a la edición que yo al menos, tengo, la de formato pequeño de Planeta DeAgostini con papel offset. Sin embargo, a pesar de la innegable calidad de muchos dibujos, algo no acaba de funcionar del todo. También sobra Danny Chase. El personaje no funcionaba y se eliminó de la serie regular, acertadamente. Se reconocen las buenas intenciones que hay en el tomo, y es una pena que no logre ser esa gran obra de despedida que hubieran merecido los autores. Creo que resulta demasiado inocente, mucho más de lo que lo han sido nunca Los Titanes de Wolfman y Perez.

Nuevos Titanes: Juegos lo veo recomendable para los que somos muy fans del grupo, o de los autores. Si no sabes quien es quien, seguramente te pierdas un poco y te merecen la pena otras historias de Los Titanes. Hay para elegir.

NUEVOS TITANES: JUEGOS
ECC Ediciones
Edición original: New Teen Titans: Games
Guion:  George Pérez, Marv Wolfman
Dibujo:  George Pérez
Libro cartoné, 144 págs. a color.
Precio: 15,95 €

Tras la muy disfrutable historia de Batman: Contagio, la cosa continuaba con Legado. Esta historia ha sido editada recientemente por ECC Ediciones en dos estupendos tomos, el primero de los cuales vamos a reseñar. Tras la temible enfermedad Mortero que había asediado Gotham, y enfermado gravemente a un miembro de la batfamilia, las cosas vuelven aparentemente a la normalidad. Sin embargo, poco les va a durar. De repente, empiezan a aparecer casos que no responden a la vacuna creada para curar el mal. Además, los pacientes son aquellos que, aparentemente, habían superado el Mortero

Batman: Legado, Volumen 1

Si bien Contagio funciona muy bien como historia autoconclusiva, se agradece esta extensión de la trama. Lo visto en lo anterior sirve para recuperar a Jim Gordon como comisario oficial de la policía, algo que da lugar a un bonito detalle por parte de Tim. Al igual que en la historia anterior, Batman trabajará codo con codo con Nightwing y Tim, comportándose entre ellos como una verdadera familia compenetrada. A la vez, podemos ver actuar a cada uno de manera independiente, y disfrutar de cómo cada uno, respetando su personalidad, va investigando por su cuenta. Para no repetirse, esta vez la acción los lleva fuera de Gotham y de USA.

Una invitada especial que se lleva bastante protagonismo del tomo es Catwoman. Ya la vimos actuar en Contagio, pero aquí hay que reconocer que lo hace por motivos menos generosos y más de supervivencia. No la vemos interactuar con el trío de murciélagos como podríamos esperar, y es una pena, ya que habrían saltado chispas.  Ella solita se las tiene que apañar tras verse envuelta en una trama que recuerda poderosa y gratamente a las aventuras de Indiana Jones. Un sabor clásico innegable es el que queda tras su aparición. No es lo más creíble que vais a leer, pero sí bastante trepidante. Catwoman también parece tener un buen número de vidas a su disposición.

UNA CATWOMAN VÍCTIMA DE LOS DAÑOS COLATERALES

Que uno de los protagonistas se vea tan afectado directamente por el Mortero da pie a que sus miedos se plasmen de una manera bastante convincente. Al incluir grapa de la época de Robin, también vemos cómo su vida personal de adolescente se ve afectada. La lucha contrarreloj y la sensación de angustia se vuelve a repetir en este caso, que parece empeorar lo visto en Contagio. El elenco de protagonistas se amplía hasta unos límites insospechados que acaban explicando mucho de lo que ha pasado, antes y ahora. Sin desvelar nada, digamos que se reencuentran con viejos, viejísimos conocidos.

En cuanto al dibujo, me gusta reencontrarme con el estilo de la época, finales de los noventa. Viñetas grandes, personajes con exceso de músculos, un Nightwing con pelo largo, personajes retratados con rasgos marcados y diferenciados... y un bonito colorido. Hoy día no es lo que se lleva, pero a mi me sigue gustando mucho. Además, Catwoman aparece con uno de mis uniformes favoritos. Un tomo bastante solvente a pesar de abarcar unas cuantas series regulares. Si disfrutaste Contagio, sin duda disfrutarás esta continuación. Si en cambio no te fascinó, esta repite algunos esquemas, aunque se siente una historia más grande.

Batman: Legado
ECC Ediciones
Edición original: Batman núm. 533, Batman: Shadow of the Bat núm. 53, Catwoman núms. 33-35, Detective Comics núms. 697-700 USA, Robin núm. 31 USA
Autores: Alan Grant (Guión), Chuck Dixon (Guión), Doug Moench (Guión), Dave Taylor (Dibujo), Graham Nolan (Dibujo), Jim Balent (Dibujo), Mike Wieringo (Dibujo)
Tapa dura, 264 págs.
Precio: 27 €

Tras haber visto ya los primeros cinco episodios de la tercera temporada de True Detective puede uno hacerse una idea bastante certera de cómo evolucionará la historia en los capítulos que restan. Después de la enorme decepción que supuso la segunda temporada del show creado por el escritor Nic Pizzolatto, se nota cierto intento por volver a los orígenes, a la primera temporada, aunque el esfuerzo no se vea del todo recompensado. Para ser sincero, la tercera temporada de True Detective no es ni tan mala como la anterior ni mucho menos tan buena como la primera, lo que de por sí ya implica que merezca la pena el darle una oportunidad.

True Detective, Temporada 3

En esta tercera temporada volvemos de nuevo a la dinámica que hizo famosa esta serie antológica en su estreno en 2014. En esta ocasión, seguimos la historia de los detectives de la policía estatal Hays (Mahershala Ali) y West (Stephen Dorff) y su investigación sobre la extraña desaparición de dos niños en una pequeña localidad de Arkansas. Ali, a quien hemos visto en series como Luke Cage o House of Cards, interpreta a un policía veterano de la guerra del Vietnam. Ali carga sobre sus hombros el protagonismo de la serie, si bien Dorff se esfuerza bastante por servir de contrapartida como el típico policía cínico y de vuelta de todo. Sin embargo, poco puede hacer frente al actor afroamericano, quien recibió en 2016 el Oscar al Mejor Actor Secundario por Moonlight. Personalmente, encuentro la interpretación de Ali algo acartonada, demasiado inexpresiva, cuando su papel requería de más matices.

Esta tercera temporada de True Detective, a pesar de seguir estando basada en la dinámica entre compañeros, bascula más hacia uno de los protagonistas, el interpretado por Ali. De hecho, podría decirse que el personaje de Stephen Dorff es casi un secundario ya que, al menos en estos primeros cinco capítulos, su papel siempre ha estado a la sombra del de Ali. Este cambio en la dinámica del show traiciona en parte su propio espíritu, ya que desperdicia el potencial de la interacción de los dos policías en favor de tramas personales del detective Hays que poco o nada aportan al hilo principal, es decir, la desaparición de los dos hermanos.

Mahershala Ali, Stephen Dorff

Da la impresión que la trama de la desaparición de los dos pequeños Purcell no es sino una excusa para retratar los propios fantasmas (a veces de manera literal) del detective afroamericano. Ser veterano del Vietnam pasa factura, incluso cuando parece que has sido capaz de reanudar tu vida con éxito, como es el caso del detective Hays. Como contrapunto se nos presenta otro personaje secundario, el del indio chatarrero, también veterano del Vietnam, pero a quien las cosas no le fueron tan bien como a Hays.

Si bien el nudo de esta tercera temporada es la desaparición de los dos niños y las ramificaciones de la posterior investigación a lo largo de varias décadas, Pizzolatto se entretiene demasiado en retratar la vida privada de Hays. Mientras que hasta bien avanzada la temporada no nos enteramos que su compañero vive en una bonita casa de las afueras parece que felizmente casado (¿o no?), el romance de Hays con la profesora se nos retrata hasta la extenuación. Desde sus comienzos cuando se conocen a raíz del caso, pasando por la crisis matrimonial de los diez años, hasta los vagos recuerdos que conserva de ella un protagonista acosado por la demencia senil, la vida de la pareja ocupa no pocas escenas de cada capítulo. Por si fuera poco, el escaso carisma de ambos actores y lo artificial de sus diálogos hace que la serie se resienta mucho, desviando al espectador de lo que verdaderamente le importa, o sea, el crimen y su relación con su compañero de trabajo.

Mahershala Ali, Sarah Gadon

Otro de los escollos que debe salvar el espectador a la hora de afrontar esta nueva temporada de True Detective es que la acción transcurre en tres períodos de tiempo diferentes. El problema está en que lo que sucede en 1980 y lo que pasa en 1990 a veces se confunde. De hecho, reconozco que en ocasiones solo distingo ambos escenarios por el corte de pelo de los dos protagonistas. El problema, claro está, no sucede con la trama ambientada en la actualidad, en la que los dos protagonistas aparecen convenientemente avejentados gracias al maquillaje. Obviamente, hacer transcurrir la historia en tres períodos de tiempo tan diferentes no es sino para recalcar el impacto que el caso ha tenido en los protagonistas.

Pero ¿puede un caso así haber sido tan traumático para estos detectives de la policía como para seguir obsesionándolos durante tantos años? La cuestión parece muy cogida por los pelos. Si bien Pizzolato pone como excusa la realización de un documental sobre crímenes sin resolver en el que se entrevista al ex-detective Hays, a la altura del quinto capítulo aún no está muy claro como aquellos eventos pudieron afectar tanto a los protagonistas. ¿Qué ocurrió en los noventa cuando se reabrió el caso? ¿Por qué Hays dejó el cuerpo? ¿Qué le ocurrió a su matrimonio? ¿Por qué pierden el contacto los protagonistas durante tantos años? Estas y otras preguntas deberán ser contestadas en los episodios que quedan por emitir, si no, no se entiende que la serie vaya planteando tantos misterios al espectador. Pero ¿los aclarará? Veremos.

La tercera temporada de True Detective no es ni tan mala como la anterior ni mucho menos tan buena como la primera


En definitiva, si bien esta tercera temporada de True Detective supone casi una vuelta a sus orígenes, logra quedarse solo en segunda posición tras el desastre de la temporada anterior. Se vuelven a insinuar leves conexiones con el caso de Rust y Marty (las siniestras muñecas de paja) pero la cosa va por otros derroteros más mundanos. Sin embargo, y a mitad de temporada, quedan los suficientes episodios como para que las cosas den un vuelco y no todo sea tan corriente como parece. El crimen que investigan los detectives Hays y West en sí es bastante convencional, o al menos lo parece, pero puede que Pizzolatto se redima regalándonos un final de temporada con reyes amarillos, Carcosa y quien sabe qué más horrores cósmicos. Estaremos expectantes.

La que sin duda es la serie estrella de Amazon Prime Video es La Maravillosa Señora Maisel. La segunda temporada ha sido estrenada hace poco en la plataforma, y se ofrecerá en castellano el 15 de febrero. De todas formas, es una serie que merece ser vista en versión original, aunque la primera temporada está muy bien doblada. No ha tenido la relevancia en medios que pudiera corresponder a su calidad. Posiblemente el pésimo título, que no atrae nada, tenga bastante que ver. Yo mismo la he tenido pendiente porque pensaba que era una especie de Mary Poppins. No haré referencia alguna a sus creadores, los mismos de Las Chicas Gilmore. Primero, porque hacer una gran serie no garantiza que lo siguiente no sea un truño. Segundo, porque no he visto Las Chicas Gilmore... Os resumo virtudes y errores, que también tiene, para que os animéis a verla.

The Marvelous Mrs. Maisel

LA CUIDADA AMBIENTACIÓN Y ESCENOGRAFÍA

La primera serie que me vino a la cabeza cuando empecé a ver Mrs. Maisel fue Mad Men. Eso es sin duda algo buenísimo. El cuidado vestuario y ambientación provoca esa sensación inicial. Poco después comprobé que no llega a la excelencia de aquella, pero es porque tiene un tono más ligero. El retrato de las viviendas, las calles, las oficinas, exteriores, etc. evidencian que no han puesto problema a la hora de gastar dinero. De hecho, los creadores alaban que no han tenido que frenarse si su protagonista ha tenido que cambiar su hábitat y viajar, algo que suele alarmar a los que deben pagar escenarios. Ventajas de trabajar para el hombre más rico del mundo.

LOS SECUNDARIOS

Es normal que en una serie se destaque algún secundario por encima de la media. Lo que no es normal es que en este caso destaquen absolutamente todos. Por supuesto, la agente, Susie Meyerson (Alex Borstein) en mi opinión es más divertida incluso que la protagonista. No por ello Midge (Rachel Brosnahan) deja de ser el centro de atención. Sería imposible que esta serie fuera ni un diez por ciento de lo que es sin el coro que la acompaña y engrandece. Otro que no podemos dejar atrás es el misterioso y personalísimo Lenny Bruce (Luke Kirby), al que esperamos seguir viendo en la tercera temporada, ya confirmada, dando más juego. 

LA IRREVERENCIA SOBRE LA RELIGIÓN

Es sorprendente que en estos tiempos que impera lo políticamente correcto se atrevan a ridiculizar muchos momentos religiosos referentes a la religión judía, a la que pertenece la creadora. Al ser una religión que apenas existe en mi país, nos resulta muy desconocida en sus costumbres. No obstante, es refrescante la manera en la que bromean con temas que yo pensaba que eran tabú. Sería complicado en España reírse a ese nivel de la religión católica. Y el papel de la cuñada de Midge, más papista que el Papa, hilarante. Supongo que ahora son otros temas los que tienen el foco encima y se han podido soltar un poco en este aspecto. Alguna protesta he leído, pero bastante minoritaria.

The Marvelous Mrs. Maisel
SUZIE MAYERSON ES MÁS DIVERTIDA QUE MIDGE

LOS DIÁLOGOS INGENIOSOS

El exceso de charla en esta serie es evidente. A veces cuesta seguir, ya que resultan algo barrocos por momentos, pero compensa. Eso sí, no son demasiado creíbles. Pueden llegar a resultar algo enrevesados y exagerados, más propios de un teatro que de la televisión. En cuanto a las actuaciones de Midge, es probable que os riáis más con las situaciones que vive que cuando las cuenta. 

NO LO LLAMEN FEMINISMO CUANDO SE LLAMA  DIFERENCIA DE CLASES

Resulta de lo más previsible que aquellos que se apuntan a todos los carros la califiquen como una serie feminista: la historia de una mujer que lucha en un mundo de hombres para abrirse camino. Pues ya quisiera yo esa lucha para mí. Se separa en los años 50, todo un problema en la época, y los padres la acogen sin más en su piso de lujo. De camino, se encargan de sus dos hijos sin rechistar, porque ella desde luego no lo hace. Sale hasta tarde sin dar explicaciones y se dedica a lo que le da la gana. Tiene un armario infinito, que disfruta enormemente. Se busca un trabajo cómodo y se va de vacaciones el doble que el resto de mortales. No sufre ostracismo alguno, ni por parte de amistades, ni posibles parejas, ni el rabino... Oiga, ni hoy día te lo ponen tan fácil. Aquí el problema no es ser mujer o hombre, sino tener el apoyo que pueda sostenerte mientras intentas triunfar. Algo que la propia serie pone de manifiesto, ya que su paupérrima agente, Sophie, le echa en cara a Midge.  Pero para saber eso, hay que ver la serie completa y no echarle encima la etiqueta feminista porque está de moda. El clickbait manda. 

REALISTA NO, COMEDIA SÍ

Esta serie consigue más dejarte con un buen sabor de boca que retratar una época. Algunas cuestiones peligrosas se resuelven casi como en un cuento de hadas. No pasa nada, es una opción como otra cualquiera, pero que se dejen de querer vendernos otra cosa. Sí me parece realista la lucha de ella para aprender en el mundo de la comedia, y sus errores. Como bien dicen en la serie, es algo por lo que todos tienen que pasar. 

The Marvelous Mrs. Maisel
CON ESTOS CARTELES, NORMAL QUE PAREZCA MARY POPPINS...

CAE EN TÓPICOS MIL VECES VISTOS

Es un poco chocante que esta serie caiga en uno de los recursos más vistos de la televisión: el matrimonio que se separa y se sigue queriendo. Si esta parte hubiera estado mejor construida la serie habría ganado mucho. No se entiende el papel de Joel ni las decisiones que toma, ni las razones que da. Es una pena porque es uno de los ejes de la serie y llevado de otra manera daría más credibilidad. 

En definitiva, dos temporadas que suman sólo 18 episodios, que se ven con mucho agrado y que se diferencian bastante del resto de series que se ofertan. Es una buena forma de compensar la subida de precio de Amazon Prime Video