La primera temporada de Titanes sorprendió por su calidad incluso a quienes menos esperaban de ella. Por ello, el estreno de esta segunda temporada en Netflix era muy esperado. Ansiábamos ver al grupo en acción y la evolución de Dick Grayson en Nightwing. Desafortunadamente, me temo que la decepción y los agujeros de guion han sido lo imperante en esta ocasión, llegando a decepcionar sobremanera, al menos en mi caso. Os dejo una lista con cinco de los más sangrantes. Obviamente, hay muchos spoilers. Avisados estáis.

Titanes, Temporada 2

DICK GRAYSON DECIDE ENTRAR EN LA CÁRCEL

Esta temporada ha seguido indagando en un Dick Grayson atormentado por su pasado y sin rumbo. Las apariciones fantasmales de Bruce Wayne con diálogos que tan poco cuadraban con su personalidad, ahondaban en ello. De repente, Dick decide cometer un delito menor para ingresar en la cárcel, donde le caen siete añazos de condena. Encima, en la cárcel también la lía, con lo cual todo empeora.

No sabemos para qué narices hace semejante estupidez. Pero más inaudito es cómo una persona que tiene cierta fama por su conexión con Bruce Wayne, y además era inspector de policía, no se arruina la vida para siempre con eso. Cuando huye de la cárcel no es un prófugo, ni nadie lo busca, ni su huida tiene la menor repercusión. Se ignora y la serie sigue. Tampoco vemos un juicio donde lo absuelvan, algo raro porque es culpable de los hechos. Una dejadez pasmosa que demuestra el poco cuidado que han puesto en esta temporada.


DONNA TROY Y SUS PODERES CAMBIANTES

Deathstroke es un humano mejorado y eso lo hace más fuerte, correcto. El problema es cuando se merienda sin el menor trabajo a Donna Troy, cuyos poderes son comparables a los de Wonder Woman. En todo caso, es más que suficiente para que alguien como Deathstroke no tenga nada que hacer en un cara a cara. Pues casi la mata sin esfuerzo. Después, la vemos pelear con Conner Kent al mismo nivel, alguien a quien le rebotan las balas. Pero ¿esto que és? Para remate, parece morir por una descarga eléctrica, que tampoco debería haberle hecho tanto daño. Una muerte, por cierto, carente de emoción o solemnidad alguna. 

UN GRAN CASTING TOTALMENTE DESAPROVECHADO EN ESTA TEMPORADA 2

FALTA DE ACCIÓN Y COHESIÓN DE LOS TITANES COMO GRUPO

En vez de mostrarnos un grupo en acción, luchando contra el crimen de una manera coherente, se ahorran casi toda la acción. Nadie diría que están operativos. Se les ve en la Torre de los Titanes, que en realidad es un piso intermedio, ni siquiera un ático, quejándose de estar allí. Pues no estéis, que casi todos sois adultos. Tenían los cómics de Marv Wolfman y George Pérez para inspirarse en cómo eran una familia, pero aquí no lo parecían. Jericho debería haber tenido más escenas mostrando su importancia dentro del grupo, luchando junto a ellos. Nada de eso hay. Qué significado tuvo el grupo en el pasado y cuáles fueron sus triunfos. Matar a Garth —Aqualad— tampoco ha sido acertado, ya que era un personaje interesante que nos hemos perdido.

HALCÓN Y PALOMA

Estos dos también son víctimas del desastre de guion de esta segunda temporada. Deciden romper como si fueran dos quinceañeros, y él se dedica a hacer el idiota en peleas absurdas y a tomar decisiones autodestructivas. Ella tampoco tiene el menor plan de vida y se va adosando al miembro de los Titanes que va pasando. De repente, está bien luchar contra el crimen, luego está mal. ¿Esto qué es? Cualquier cosa se puede esperar de estos dos.

CON LO QUE PROMETÍA ESTE CHICO EN LA PRIMERA TEMPORADA...

JASON TODD Y SU ACTITUD

El rebelde del grupo pasa de niño suicida a Romeo despechado sin que las transiciones se entiendan. Parece que Rose Wilson termina siendo coherente y leal al grupo, pero Jason Todd no le da una segunda oportunidad, quedando como un marginado voluntario sin que dicha actitud tenga ningún sentido. El Jason que debería ser el germen del violento Red Hood no parece tener aún motivación para ello. No lo hemos visto más que llorar en esta temporada, sin nada del lado indómito contra el crimen que mostró en la primera y que tanto se ajustó al personaje del cómic. Y de su relación original con Bruce Wayne, nada de nada. No hace la menor mención al chico. Se supone que es menor y está bajo su tutela, menudo olvido. Tendrá que saber por dónde anda el chico, ¿no?

La falta de presupuesto se pudo subsanar en una primera temporada donde primaba la presentación de personajes, pero ya no. Estamos hablando de un grupo que se enfrenta a amenazas intergalácticas, como parece que veremos en la temporada tres. Sin embargo, apenas han podido vencer a un soldado entrenado. Han querido hacer la traslación del arco argumental La Cacería de Los Titanes pero les ha salido fatal. El mimo que tuvieron con los personajes en los comienzos ha desaparecido. Toda la temporada ha dado la sensación de no estar cohesionada, iba saltando de un tema a otro sin que hubiera un sentido final. Los problemas de Kory con su hermana, que beben de los cómics, bien pudieran haber mostrado algo del planeta Tamaran. En Supergirl se molestan en poner escenarios exóticos, no es ni tan caro ni tan difícil. Había leído muchas quejas en Instagram a medida que se iban colgando los capítulos online en la plataforma DC Universe, pero los he visto en Netflix como la inmensa mayoría. Me temo que la repetida proclama «buscad mejores guionistas» estaba muy, pero que muy justificada.

LA PRIMERA VEZ QUE VEMOS A NIGHTWING EN IMAGEN REAL

La esperada transición de Dick Grayson a Nightwing, un personaje que sigo desde hace años y que nunca se había mostrado en una serie de imagen real, ha sido agridulce. El traje está bien, se ajusta al canon, pero la intervención tan directa de Bruce Wayne en el mismo contradice la evolución que implica del personaje. Parece que le diera una orden al chico de seguir en acción.

Ojalá que en la tercera temporada tomen nota de las quejas, que son muchas. De ser probablemente la mejor serie de superhéroes en emisión, a caer por debajo de la media. Una verdadera pena.