Medical Police, de Netflix. Crítica de la Temporada 1

Es curioso lo que me ocurrió con Medical Police. Me la encontré como estreno en Netflix pero no tenía claro de qué iba. Así que me puse a verla para ver qué me ofrecía. Al estar rodada en formato cine, al principio no parece una comedia. Cuando empiezas a ver los disparates que van sucediendo, pero sin gracia, poco a poco vas cayendo en que lo que pretende. Ser una comedia. En mi caso no lo consigue. Explico por qué.

Medical Police

Medical Police es un spin-off de una serie que practica el humor absurdo llamada Children's Hospital. Esta última está mucho mejor valorada por la crítica, pero tras la pérdida de tiempo de Medical Police no me han quedado ganas de comprobarlo. La protagonista es Lola Spratt (Erin Hayes), la misma de la serie antes mencionada. Tras descubrir un misterioso virus que está haciendo que peligre la vida de muchas personas, se embarca en una investigación para saber su origen y encontrar la cura. Esto la lleva alrededor del mundo junto a su compañero Owen Maestro (Rob Huebel), viviendo aventuras propias de agentes secretos.

Lo curioso de esta propuesta es que, aunque la idea no sea la más original del mundo, si se lo hubieran tomado en serio no habría estado mal. El problema es que no lo han hecho, y los pretendidos —y continuos—  gags no funcionan. Reconozco haberme reído un par de veces en toda la temporada, lo cual no es mucho decir. Tratando un tema serio como es salvar a miles de personas, van saltando de absurdo en absurdo sin coherencia alguna. La serie se salva más por la historia en torno a descubrir el origen del virus que por los comportamientos y conversaciones surrealistas de los protagonistas.

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Los vemos de país en país, montados en aviones... No es una sitcom de escenario fijo precisamente, y ese cambio ayuda a que puedas encadenar los episodios. De todas formas, si la he terminado es porque quería hacer una crítica completa de la temporada. Otro motivo en mi caso no hay. Los pobres actores hacen lo que pueden con su trabajo, porque ya me dirás cómo actúas en una serie donde lo que pasa y cómo se comportan son cosas completamente divergentes.

El humor de esta serie me recuerda al de ese compañero de trabajo que no para de contar chistes porque se cree gracioso y resulta pesadísimo. Afortunadamente, esta serie es mucho más fácil de esquivar que ese compañero.


Es posible que tenga su público, pero muchos de los que disfrutaron con la serie matriz parecen no disfrutar de esta. Otros sí parecen más conformes. Si os va el humor surrealista y absurdo, lo mismo encontráis algo de valor en Medical Police. Con el primer capítulo tendréis una pista; más o menos el nivel se mantiene ahí. No está mal rodada y tiene ritmo. Además, tiene algún cameo sorpresa que no desvelaré, incluso con cierta gracia. Si no es el caso, tenéis montones de comedias de calidad a vuestra disposición para perder el tiempo con esta.

Medical Police, de Netflix, crítica de la primera temporada

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