Allá a principios de los años 90, todavía con el impacto que supuso el éxito de la película Batman de Tim Burton en las ventas de cómics, que llegaron a contarse por millones, se lanzó la estupenda colección Legends of The Dark Knight. La idea era hacer historias autoconclusivas de unos cinco números que permitieran, por un lado, que lectores casuales pudieran disfrutar de Batman sin los límites de la continuidad; por otro, atraer a artistas que no tenían que comprometerse por mucho tiempo y además podían contar lo que desearan. La revolución que supuso en su momento, tanto en la temática como en la estética, fue brutal. Presa, editado por ECC Ediciones en su colección Batman, La Leyenda, fue uno de los primeros números que leí en su momento y, junto a Shaman, de los mejores. Os explico el por qué de estas virtudes.

Batman, La Leyenda #18: Presa, de Moench y Gulacy

El autor, Doug Moench, quien no me gusta formando tándem con Kelley Jones, aquí si forma un gran equipo con Paul Gulacy. Si bien casi 30 años después las técnicas de dibujo han mejorado mucho y la tecnología también, en su momento la impresión era brutal. Lejos de los coloridos fondos de Norm Breyfogle, a cargo de la estupenda serie regular de la época, aquí se buscaba realismo. Y vaya si lo consiguieron.

La época elegida era muy próxima a la de Batman Año Uno de Frank Miller y David Mazzucchelli, con apenas unas diecinueve apariciones de Batman en público, pero ya formando parte de la opinión pública. Aquí no hay más compañero que la obsesión personal de Bruce Wayne por hacer lo que hace, sin tener aún definidos muchos de los gadgets que necesita para ello. Aquí Moench nos muestra un Bruce seco, solitario y casi amargado. Cuadra con la descripción de Batman que hace Hugo Strange como un trastornado, y por eso le pesan a Bruce sus opiniones. La suerte que tiene es que el psiquatra Strange está, como manda la tradición, peor que sus pacientes. Eso sí, puede parecernos trastornado, pero también muy inteligente, lo que le aleja de la ridiculez en la que caen otros villanos.

Alfred sufre la decisión de Bruce que aún ni entiende, ni es consciente de lo que va a llegar a significar. Para Moench, Bruce Wayne no existe, siendo Batman la verdadera personalidad del personaje, cuando de verdad se siente él mismo. Aunque nos muestre a Bruce ejerciendo de playboy, es de sus versiones primerizas, las más extremas de aparente bon vivant. La posibiliad de que Batman sea un demente planea durante todo el cómic para el lector. Nos vemos ante una versión heroica por lo esforzado e inventivo que tiene que ser Batman en sus comienzos, pero es dura porque Strange da más en el clavo de lo que nos gustaría. Es el peligro del realismo en los cómics.

LO NORMAL EN ESTA ÉPOCA ERAN LOS FONDOS AMARILLOS CHILLONES,
 IMAGINAD EL SALTO
El aún capitán Gordon, apoyo de Batman tras el rescate de su hijo, se encuentra en medio del politiqueo que aprovecha el alcalde para sacar votos. Además, se esboza el comienzo de una pieza clave de la unión de Gordon con Batman. El tono adulto del comic se muestra en la complejidad con la que muestran la corrupción y el crimen, analizando pieza por pieza y prescindiendo de simplificaciones. Además, el dibujo acompaña, no escatimando mafiosos sin ropa y mujeres casi desnudas de un modo inimaginable en un cómic de Batman anterior a este, y casi que posterior.

Las psiques de cada personaje están también muy trabajadas. Los tejemanejes políticos, sociales y policiales que van sucediendo a consecuencia de la aparición de Batman están muy bien llevados. Se van añadiendo tramas y personajes, que se benefician de la buena descripción de los actuantes, del gran y detallado dibujo y de la oscuridad de la historia. Y se plantea de una manera clara el peligro de la imitación que supone tener un personaje vestido de murciélago haciendo de vigilante. 

No se me ocurre mejor heredera para Batman Año Uno, y decir eso es decir muchísimo de un cómic. Es decir que es imprescindible. Es una buena oportunidad ahora de hacerse con ella en el coleccionable de Salvat y ECC Ediciones a un buen precio. A pesar de la de años transcurridos desde que la leyera y me fascinara, sigue resultando una brillante historia que nada tiene que envidiar en ningún aspecto a los cómics actuales.

Batman, La Leyenda núm. 18: Presa
ECC Ediciones
Edición original: Batman: Legends of the Dark Knight núms. 11 a 15 USA
Guion: Doug Moench
Dibujo: Paul Gulacy
Cartoné. 136 págs. A color
Precio: 12,99 €