El Caballero Oscuro cumple 80 años y, si preguntáis al público en general, os dirá que una de sus reglas más inquebrantables es que no mata. Lo que no saben muchos es que eso no ha sido así siempre, sino más bien algo que ha dependido de la corriente moral del momento. De hecho, si buceamos en la historia del murciélago, encontramos algunos casos donde liquidó sin problemas y sin que nadie pusiera el grito en el cielo. Personalmente, lo prefiero a verlo saltar de un edificio para salvar un villano mientras se queman los guardas de seguridad porque nadie los ayuda... Eso sí, aviso de que, obviamente, hay spoilers. Empezamos

La Broma Asesina

DETECTIVE COMICS Nº 27 (1939)

El estreno del personaje ya apuntaba maneras. El misterioso nuevo personaje, con una hábil patada, desnucaba a un gánster que seguramente lo merecía. O no, vete tú a saber, porque era la primera vez que lo veía. Lo mismo estaba en prácticas el pobre hombre. Eran tiempos duros y difíciles, sin tanta sensibilidad a flor de piel como ahora. Duró poco, porque ya a principios de los años cuarenta empezaron a exigir que los héroes de los cómics no mataran. Así que Batman y Robin tuvieron que adaptarse y dejar de usar métodos tan expeditivos.

WHERE WALKS A SNOWMAN? (1981)

Los deliciosos tomos recopilatorios que está publicando DC Comics son una maravilla porque nos trasladan a un tiempo donde la historia primaba. El tomo que acabo de comprar sin mirar ni el precio, Tales of The Batman: Gerry Conway, Volumen 2, empieza fuerte. Vemos a un Batman alejado del superhombre actual perseguir a pie a un hombre que, de ser un atleta, se transforma en una especie de Yeti. Ambos tienen una lucha final en una pista de esquí en lo alto de una montaña. Al bueno de Bruce Wayne no se le ocurre otra cosa que hacer con el pobre que cegarlo con una  linterna de su cinturón al lado de un precipicio. Como es albino, piensa batsy, seguro que le afecta mucho la luz intensa. Y vaya si le afecta. Le afecta tanto que cae precipicio abajo. Pero lo tremendo viene con la justificación que Batman hace para sí mismo para liquidar a la pobre criatura: él ya sabía que tenía ese recurso en su cinturón y aun así se enfrentó a él. Será que los Yetis son asiduos de Detective Comics... Prácticamente fue un suicido, señoría. Como detective, Batman será el mejor del mundo, pero como abogado me temo que le iba a ir bastante peor.

CÓMO DISFRUTO ESTOS VILLANOS DE UN SOLO NÚMERO...

LA BROMA ASESINA (1988)

Esto es un debate que ya analizamos en su momento. Una historia eternamente reeditada y en la que se basan muchos de los momentos de la película Joker, así como la película animada del mismo nombre. La historia es bien conocida. El Joker aparece en la casa de Jim Gordon y dispara a su hija Bárbara, dejándola lisiada. No contento con eso, tortura a Gordon para sacar de sus casillas a su archienemigo. Y por lo visto, en la última viñeta, lo consigue. Obviamente, no es una muerte perenne, ninguna lo es en los cómics. Pero ahí está.

BATMAN: LAS 10 NOCHES DE LA BESTIA (1988)

Con una profundidad que ya quisiéramos para los cómics actuales se construye esta intensa historia. La verdad es que Batman las pasa canutas, con un inexperto Jason Todd como Robin que poco puede hacer por ayudar. Se entiende que el hombre acabe hasta arriba y tome una decisión no ya determinante, sino bastante cruel. La KGBestia, que parece un boceto previo de Bane, es encerrado en un habitáculo sin posibilidad de salir, a la espera de morir de hambre y sed. Toma ya. Ni se despeina al final el murciélago, relatando que no le hace falta medirse con él. La continuación intentó enmendar este destino, pero la intención de la historia es la que era y no nos gusta que nos la adulteren.

Batman: Las 10 Noches de la Bestia
EL FINAL DE LA DÉCADA DE LOS 80 FUE GENIAL PARA LOS COMICS

BATMAN: CORAZÓN DE SILENCIO (2009)

Pues sí, Paul Dini, antes de hacer que Batman tuviera un lío esporádico con Batgirl en la película de La Broma Asesina, y que Nightwing tuviera otro con Harley Quinn, ya daba muestras de que estaba harto de lo políticamente correcto. Así que, sin que nadie se diera mucha cuenta, eliminó a Silencio al final de esta historia. Obviamente, sobrevivía comiqueramente y sin que nos explicaran cómo, pero la intención era la que era. ¿O qué esperas cuando lías un trapo al cuello de alguien y lo metes en una hélice? Pues justo lo que dicen Nightwing y Robin: «ha muerto, solo quedan algunas vendas». Sin que Batman se inmute lo más mínimo. Si es que salen a papá...

BATMAN: CRISIS FINAL (2008-2009)

El grandioso plan de Grant Morrison para matar a Batman tuvo su punto culminante en el arco Crisis Final, reeditado por ECC Ediciones antes del verano. Se ve que la imponente regla de no matar no tiene en cuenta a los dioses. Así que el optimista Bruce Wayne se planteó el asesinato ni más ni menos que de Darkseid con una pistola preparada para la ocasión. En el espacio ni hay aire para que te oigan ni hay leyes que se te apliquen, ni siquiera las propias. Lo menos que podía pasar ante semejante plan es caer liquidado uno mismo aunque finalmente triunfes. Y vaya si cae. La imagen de Superman con Batman carbonizado es de las más impactantes de los cómics de los últimos años. Por supuesto, Batman tenía un plan por si era carbonizado vivo, pero eso es harina de otra lista...

A VER SI OS CREÉIS QUE MATAR A UN DIOS SALE GRATIS...

ALL STAR BATMAN & ROBIN (2005-2008) 

La verdad es que los que seguimos con asiduidad las historias del murciélago no nos tomamos muy en serio esta semi-parodia de Frank Miller.  Eso sí, acompañado por un magnífico Jim Lee. Entre las muchas tropelías que comete este violentísimo Batman de sonrisa sádica, no falta el asesinato. Y no a uno de los grandes, sino a unos pobres maleantes a los que no duda en atropellar y luego calcinar con el motor del Batmovil. Y todo eso sin prestarles atención, como si fuera lo más normal. Afortunadamente, no fueron demasiados números los que salieron de esta colección porque si no, la presente lista la hubiera extraído tan solo de este cómic.

Como veis, lo del Batman que no mata es una bonita idea para que los padres compren cómics del murciélago a sus hijos, pero es inevitable que, de vez en cuando, se le vaya la mano. No es algo que ocurra continuamente, desde luego, pero es preferible a verlo arriesgar la vida y la de otros para salvar a uno de los muchos genocidas que pululan por su Gotham City.