Amazon Prime Video se vuelve a lanzar con una serie de producción propia de episodios autoconclusivos con una temática central: el amor. Basados libremente en historias reales publicadas en el rotativo The New York Times, no quedaba más remedio que ubicarlas a todas en la Gran Manzana. Por una vez tienen excusa. Protagonizadas por actores de cine mundialmente reconocidos, como Anne Hathaway o Dev Patel, las distintas historias van enfocando aspectos del amor que no tienen por qué ser el de pareja. Tras el desastroso experimento que fue Los Romanoff, fui cauteloso ante el visionado de esta nueva propuesta. Afortunadamente, me ha gustado tanto que he visto todos los capítulos, algo necesario para entender la serie completa. Os reseño brevemente cada uno de ellos.

Modern Love, de Amazon Video

CUANDO EL PORTERO ES TU MEJOR AMIGO

Seguimos la historia de  una chica llamada Maggie (Cristin Milioti) en sus citas diversas y poco exitosas. Quien cuida de ella es el portero del edificio, Guzmin (Laurentiu Possa)  que la advierte de los errores que él considera que está cometiendo. Cuando se ve en un problema de verdad, es el portero quien mejor la guía para tomar sus decisiones. Un precioso homenaje a la amistad y a la protección de unas personas sobre otras. Emociona especialmente en sus escasos minutos por el tema que trata y por lo fácil que resulta creer lo que vemos. La originalidad de la situación que nos plantean, más cuando eso de tener portero ha quedado para los muy ricos, ayuda a que esta presentación enganche para que no quieras perderte el siguiente episodio.

CUANDO CUPIDO ES UNA PERIODISTA CURIOSA

El popular Dev Patel (The Newsroom) hace esta vez de chico emprendedor. A través de una entrevista, conocemos su historia de amor y desamor. Los errores cometidos por ambos terminan erosionando una relación que en principio era perfecta. A la vez, la entrevistadora, Julie (Katherine Kenner) cuenta su propia historia, de cómo no debemos quedarnos con la duda. Esta historia está un paso por debajo de la anterior, pues no consigue transmitir la pasión que pretende. Aparece otro actor que enseguida reconoceréis, así que me callo. Entretenida y positiva a pesar de todo, pero no emociona como la primera.

SI VÉIS ESTA PRIMERA HISTORIA CON PAÑUELOS CERCA, OS AHORRÁIS IR A BUSCARLOS

ACÉPTAME COMO SOY, SEA QUIEN SEA

En el amor las cosas no son perfectas y las personas tampoco. Anne Hathaway hace un papelón interpretando a una chica que sufre de bipolaridad. Lejos de adoctrinar con lo políticamente correcto, nos adentramos en lo que significa esa enfermedad bien explicado. Todos nos hemos sentido muy bien y muy mal en algún momento, así que resultar empático con ella no es difícil. Los problemas que esto le trae a la hora de relacionarse, y más si se trata de una pareja. A pesar de lo que pudiera parecer, no es este tipo de afecto el que se destaca en esta ocasión, sino otro tipo de apoyo que puede ser más determinante en la vida de una persona. Como las anteriores, un tono luminoso termina reinando en el episodio. No sorprende que sea el favorito de todos para muchos espectadores.

LUCHANDO POR MANTENER LA LLAMA VIVA

Pareja en la crisis de la mediana edad y que acuden a la típica terapeuta. De momento, la más divertida, sobre todo por la naturalidad de los actores John Slattery (Mad Men) y la actriz cómica Tina Fey. Sus hijos en la adolescencia están  lejos de las perfecciones de Hollywood y muy cerca de los hijos de tus vecinos. Aunque ya nos hayamos reído de estas situaciones antes, el punto nuevo es que el padre sea actor secundario y cómo eso afecta en sus problemas de pareja. Un final diferente al esperado y una forma de enfrentar los problemas interesante. También muy recomendable.

EN EL HOSPITAL, UN INTERLUDIO DE CLARIDAD

Un chico algo maniático y sin mucha suerte con las chicas, Rob (John Gallagher Jr.)  queda con la atractiva  Yasmine (Sofia Boutella). Las cosas resultan de lo más accidentadas. No obstante, surge la oportunidad de conocerse mejor que en muchas citas donde solo lo bonito es lo que se quiere mostrar. Entretenida, pero los protagonistas no son probablemente los que mejor te van a caer. Pueden resultar algo superficiales, aunque tienen su interés. Agradable a pesar de que no emociona casi nada.

Modern Love, de Amazon Video

PARECÍA UN PADRE, ASÍ QUE SOLO ERA UNA CENA, ¿NO?

Una chica que perdió a su padre de niña se ve interesada en Peter (Shea Whigham, Boardwalk Empire), un hombre mucho mayor de su oficina. Obviamente para todos menos para ella, el interés de él no es el que ella cree. Hay que reconocer que la relación padre-hija en la que se inspira Maddy (Julia Gardner) es terriblemente ideal. Así que es lógico que la carencia de su padre le haya creado un vacío que intenta llenar de una extraña manera. Aunque es el capítulo peor valorado en IMDb, para mí trata bien un tema muy relevante: la importancia de los padres y de cómo se comportan con sus hijos para que estos maduren correctamente y tengan relaciones sanas en su vida. El final, además, no es el esperable.

LAS ADOPCIONES ABIERTAS REQUIERE UNA MENTE ABIERTA

Una simpática y sibarita pareja homosexual, formada por Tobin (Andrew Scott, Fleabag) y Andy (Brandon Kyle Goodman) decide adoptar un crío. Las cosas no son como esperan, hasta que aparece una chica embarazada nada convencional dispuesta a darles su bebé. A través de su relación con ella se enfrentan a una forma de ver el mundo muy diferente a la de ellos, y probablemente de la nuestra. Peca de blanquear mucho los personajes y las situaciones, bastantes más duras en esa situación en la realidad que en la ficción, pero resulta muy bonita también.

LA CARRERA MEJORA SEGÚN TE ACERCAS A LA META

No podía faltar la representación del amor tardío en esta selección. Una pareja que se conocen ya de viudos, vuelven a vivir el amor de una manera igual, pero a la vez diferente. Este episodio cierra la temporada con una bonita sorpresa, de manera que insisto en que hay que ver los capítulos en orden para entender el sentido del mensaje.


En definitiva, una serie positiva y bonita en el mejor sentido de la palabra. No se trata de contar grandes dramones sino historias cotidianas y reconocibles, con un toque luminoso en todas ellas. Sienta muy bien este tipo de apuestas y está muy conseguida. En los apenas treinta minutos que dura cada episodio, nunca caen en la noñería o en lo facilón, sabiendo presentar por lo general muy bien a los personajes y sus circunstancias. Un acierto de Amazon.