2019

Tras la larga etapa de Charles Soule al frente de Daredevil, que ya analizaremos más adelante, nos llega el relevo de la mano de Chip Zdarsky. El primer cambio es el paso de tomo a grapa mensual. Zdarsky tiene que salvar la papeleta que dejó Soule, con su ocurrencia de matar a Daredevil. Por supuesto, estamos ante una de las muertes más breves que recuerdo del universo de los superhéroes, y mira que hay competencia. ¿Qué nos ha planteado Zdarsky en este primer arco a cargo del cuernecitos?

Daredevil: Conoce el Miedo, de Zdarsky y Checchetto

Como ya hemos dicho, Daredevil es rápidamente resucitado para pasar a la acción. Encontramos a Matt Murdock en un bar de ligoteo con una atractiva chica. Lo malo de la escena es que esta no lo reconoce, a pesar de estar frente al exalcalde de Nueva York. Si alguien con la pinta de Matt Murdock hubiera tocado la alcaldía de Nueva York, guapetón y ciego, habría sido noticia hasta en Pekín. Esto es un fallo que Zdarsky no ha tenido en cuenta. Por otra parte, intenta respetar lo visto en la etapa previa, no notándose un salto descomunal de una a otra en cuanto a la historia. Otra cosa es el estilo, que sí ha cambiado.

La idea central que plantea Zdarsky para el personaje es si ser Daredevil es una adicción o una decisión libre. A pesar de estar aparentemente en las últimas físicamente hablando, sigue haciendo lo de siempre sin pararse a descansar. La acción que vemos y la situación física que describen es incompatible. La vida laboral que tanto mimó Soule en la etapa anterior y tan didáctica resultó, aquí desaparece. Nada hay aparte de ser Daredevil y su lucha suicida dadas su estado de salud. Ese aspecto no me ha gustado, pero si el autor lo ha considerado necesario para su arco, tampoco pasa nada. Ya veremos más adelante qué hace con la vida profesional de Matt Murdock. Es pronto para juzgar eso en su primer arco completo.

Es innegable que Zdarsky se inspira en la serie televisiva de Netflix en sus guiones. La contante aparición de la iglesia como referente para Matt en busca de una respuesta se hace algo cansina. Es cierto que Daredevil siempre ha tenido ese toque distintivo de la culpabilidad del catolicismo, pero aquí la estética es la de la serie. No hay más que mirar uno de los trajes que aparecen.

Daredevil: Conoce el Miedo, de Zdarsky y Checchetto
LAS PORTADAS DEL ARGENTINO JULIÁN TOTINO SON BRUTALMENTE BUENAS

Daredevil comete, aparentemente, un delito sin proponérselo ¿Ha sido él o hay una conspiración detrás para atacarle? Nuevamente, el tipo de acción es adecuada para una serie televisiva, pero no es fiel al lenguaje propio de los cómics. Eso sí, resulta muy espectacular.

Los personajes que aparecen están estereotipados. Es el caso del encuentro entre Matt y el Castigador, que copia en su aspecto al actor John Bernthal que lo interpretó en televisión. El eterno debate «yo mato porque es lo más efectivo» y «yo no mato porque está mal» me parece que ya está más que visto. Este debate ya se ha hecho antes y mejor. Mucho mejor.

La incorporación de Cole North, el enésimo policía honesto hasta la médula que viene de Chicago —¿inspirado en el Batman: Año Uno de Frank Miller?— es una oportunidad perdida de presentarnos a un personaje gris. Pero es que nada en este cómic parece gris. Es tan genérico que, salvo algún momento puntual como cuando está con Kingpin, no es muy interesante. Por cierto, este último sin la habitual sutileza del personaje.

Las apariciones de otros personajes Marvel las veo fuera de lugar. Reconozco que el único personaje que sigo con regularidad de la Casa de las Ideas es Daredevil. Pero si los que aparecen se dedican a decir y hacer lo poco que vemos en esta historia, hago bien en no seguir la actualidad de esos otros personajes.

La historia va avanzando con un Murdock perseguido, en situaciones límites que va solventando con apariciones inesperadas o una solidaridad poco creíble en estos tiempos de quienes más deben obedecer ordenes.

UN TRAJE COMO EL DE LA SERIE,, AJENO A LOS ORÍGENES AMARILLOS DEL PERSONAJE

El estilo del dibujo en cambio me ha gustado mucho: es moderno y dinámico. Eso sí, nuevamente los planos son más propios de una película que de un cómic. Le reprocharía que Matt tiene un aspecto demasiado juvenil para la carga emocional que nos quieren representar; también haber copiado el físico de los actores televisivos, que no se reduce al caso antes mencionado. Imagino que esto es más una imposición de la editorial para captar lectores entre los espectadores de la serie que una decisión del dibujante. Igualmente no me gusta. Pero eso ya es cuestión de gustos. Marco Checchetto es un grandísimo artista, y el colorista Sunny Gho también hace un trabajo asombroso.

A pesar de lo bueno de este arco, para un lector clásico de cómics como yo, sabe a poco. Muy descafeinado, con un Matt Murdock poco definido y pareciendo un héroe genérico y más torturado de la cuenta sin que transmita bien el por qué. Esperaré a las próximas historias de Chip Zdarsky para ver si se hace con el personaje. No obstante, soy consciente de la buena acogida entre el público de esta primera historia. Quizás ellos sí quieren leer algo que recuerde a un procedimental. De hecho, como guion de la serie funcionaría, ya que deben prescindir de la fantasía que es ver a un hombre sin superfuerza saltando edificios, en cuerdas de la ropa, o columpiándose sin que sepamos como. Pero esa es la magia de los cómics. O era.

DAREDEVIL: CONOCE EL MIEDO
Panini Cómics
Edición original: Daredevil 1-5 USA
Guion: Chip Zdarsky
Dibujo: Marco Checchetto
Grapa, 40 págs., color
Precio: 4 €

El nombre del guionista y dibujante John Byrne no necesita presentación para los lectores de cómics más veteranos. En cambio, es probable que a los más jóvenes les suene menos. Es por eso que este tomo integral de Superman y Batman: Generaciones que ahora lanza ECC Ediciones sea una buena oportunidad de conocer al maestro. Asiduo de Marvel y también contratado por DC Comics tras disgustarse con la primera, tuvo la ocasión de dar su visión de los superhéroes más importantes de la historia de una y otra casa. En este elseworlds, el cual consta de tres partes diferenciadas, publicadas entre los años 1999 y 2005, aprovecha para insistir en la idea de legado y dinastía de dos de los héroes más reconocibles del mundo: Batman y Superman. Dado que son tres historias diferenciadas, hago la reseña de cada una por separado.


GENERACIONES PARTE UNO (1999)

Ya hicimos un detallado análisis de este primer número en nuestra web. Se plantea un comienzo de Batman y Superman a principios del siglo XX, así como de su evolución a través de los años. Los legados de ambos personajes se entrecruzan a través de las generaciones y el avance de las décadas. El dibujo destaca y la claridad de la historia también. Son cuatro números en los que no paran de suceder cosas muy del estilo de un Byrne en plena forma. El protagonismo se centra en Batman y en Superman, lo cual se agradece, porque en cuatro números de los que consta la historia es mejor no complicarlo demasiado.

GENERACIONES PARTE DOS (2001)

Aquí Byrne pretende homenajear a la Edad de Oro del cómic. Lo hace tanto a nivel de ilustración, dibujando las viñetas con los diseños propios de la época, como con el elenco protagonista. Reinventa personajes habituales del mundo de Batman y Superman, y da un curioso destino a Wonder Woman. Además, hay una gran presencia de ayudantes del héroe y de la JSA. Se atisba un pequeño homenaje a la eterna relación entre Dick Grayson y Barbara Gordon.

La idea del legado también está muy presente en esta historia, llegando a tener Batman vida familiar oficial. Es más, quizás se centra más en eso que en la acción. Por un lado está bien que se centre en los sentimientos de los personajes, pero por otro da la sensación a veces de estar leyendo un culebrón. Las muertes sorprendentes y las desavenencias están muy presentes. En el estilo del cómic anterior, pero con una historia algo más compleja. Además, tiene un sorprendente final donde se modifica todo lo que siempre hemos creído de uno de los héroes protagonistas. Disfrutable y con personalidad.

GENERACIONES PARTE DOS (2001)

GENERACIONES PARTE III (2003)

La más extensa de las tres historias, abarcando doce números. Si os hacéis con el coleccionable de novelas gráficas de Batman y Superman editado por ECC Ediciones, esta historia está recogida en los volúmenes 58 y 60. De ahí que muchos crean que Generaciones se trata de cuatro partes cuando en realidad son solo tres. Me temo que es para mí la menos exitosa de todas. Por un lado, se nota la gran ambición de John Byrne al extenderla tantos números, pero creo que termina siendo el mayor defecto de la historia. La idea de legado sigue presente, pero ahora el protagonismo lo tienen los saltos temporales a través de los siglos y no las décadas.

El protagonismo lo tienen Batman, Superman y sus herederos. El problema es que no hay una buena presentación de esta descendencia, de manera que es fácil perderse con la historia y con la trama. En este caso, la acción espacial es lo que domina la historia, dejando en segundo plano el desarrollo de los personajes y sus circunstancias. Siguen apareciendo personajes claves del Universo DC con tanto salto temporal, pero parece más una excusa que una aparición que realmente aporte algo. Sin embargo, el dibujante anglo-canadiense se las apaña para maquillar esto de la mejor manera. En cuanto al dibujo, se nota la bajada de calidad respecto a las dos anteriores entregas: trazos más simples, fondos poco trabajados, rasgos poco definidos... Sigue siendo un John Byrne reconocible, pero no es su mejor trabajo. Esta última historia puede ser, de todas formas, la favorita de quien disfrute de las aventuras espaciales, pero me temo que Batman está bastante desubicado en esta ocasión.

Los que leímos Generaciones Parte 1 cuando se editó en su momento en España, nos hemos pasado años esperando la publicación de las continuaciones. Ahora nos encontramos con dos ediciones recientes, la del coleccionable y la del tomo integral. Dado que este último tiene unas dimensiones algo más reducidas, ya es cuestión de gustos cuál os gusta más. Es cierto que el nivel tiene sus altibajos, pero no deja de ser una obra única e irrepetible. No hay excusa.

SUPERMAN Y BATMAN: GENERACIONES. INTEGRAL
ECC Ediciones
Edición original: Superman & Batman: Generations I núms. 1-4 USA. Superman & Batman: Generations II núms. 1-4 USA, Superman & Batman: Generations III núms. 1-12 USA
Guion: John Byrne
Dibujo: John Byrne
Cartoné (integral omnibus), 672 págs. A color
Precio: 52,50 €

Este mes, las novedades de Diábolo Ediciones vienen cargadas de nostalgia, terror, aventuras galácticas y pistoleros malencarados. Comenzamos destacando el tercer volumen de la colección La Espada de San Eufrasio, un cómic de época de Pepe Rey, Manolo López Poy y Miguel Fernández. Una novela gráfica ambientada en los años inmediatamente posteriores al descubrimiento del Nuevo Mundo en una Galicia convulsa y salvaje.

Diábolo Ediciones: Novedades de Noviembre de 2019

¡Desenfunda, Forastero! Clásicos Perdidos y Nuevas Joyas del Western, de Alfonso Bueno López, nos descubre todas esa películas del Oeste menos populares que merece la pena redescubrir. Sin duda, un excelente ensayo cinematográfico sobre un género que no vive sus mejores momentos. Del Oeste pasamos a la realidad más apocalíptica con ¡Devórame Otra Vez! Las Mil y Una Noches de los Muertos Vivientes, Zombies, Infectados y Apocalipsis en Cine y Series, de Juan Luis Sánchez. El autor de ¡Una de Vampiros! —puedes leer la reseña aquí— vuelve a compartir con nosotros su sapiencia cinematográfica en un libro ameno, divertido y aterrador a partes iguales.

Y a finales de mes sale a la venta el esperado tercer volumen de La Guerra de las Galaxias Made in Spain. la Historia de Star Wars en España, una colección de la que ya reseñamos su segunda entrega. Escrito por el experto José Gracia, este tercer tomo se adentra en el merchandising lanzado a raíz del estreno en cines de la Edición Especial de la Trilogía Clásica entre 1997 y 1998, unas películas que dejaron a los fans un regusto agridulce por las cuestionables decisiones de George Lucas

Y para terminar, Informe Madelman, el primer volumen del extenso estudio que el bilbaíno Jon Díez de Ulzurrun ha dedicado a uno de los juguetes de nuestra infancia más añorados. Comercializados entre 1968 y 1976, estos muñecos articulados fueron los favoritos de los niños españoles de la Transición. Una obra deliciosa que rezuma nostalgia por los cuatro costados.

Si deseas conocer más detalles de estos lanzamientos, echa un vistazo al siguiente PDF.

Bajo la no muy certera premisa de la ciencia ficción, nos llega esta producción de Netflix protagonizada por Paul Rudd (El Hombre Hormiga). En ella, un hombre en crisis descubre una manera de, aparentemente, mejorar su vida. Se trata de crear un clon perfecto de sí mismo optimizado a lo máximo que pueden dar sus genes. Sin embargo, las cosas se complican desde el primer momento, dando lugar a situaciones por las que definitivamente, ni él ni nadie habría pagado.

Cómo Vivir Contigo Mismo, de Netflix

Me temo que a pesar de ser tan solo una temporada de ocho episodios de una media hora cada uno, esta serie resulta muy pesada. Para empezar, da la sensación de que lo que sobre el papel era divertido, llevado a la pequeña pantalla no lo es en absoluto. Conocemos a Miles (Paul Rudd), un tipo completamente desmotivado tanto en su trabajo como en su vida personal. No nos queda claro cuál es su problema. ¿Una depresión? ¿Una crisis? ¿Necesita un cambio? Su personaje tiene una actitud difícil de entender. Esto lo digo porque a lo largo de la serie no lo vemos evolucionar o reflexionar acerca de lo que puede perder. Sorprendentemente, su comportamiento va de lo inexplicable a lo miserable.

Da la sensación de que lo que sobre el papel era divertido, llevado a la pequeña pantalla no lo es en absoluto


El Miles original llega a ser irritante, desapareciendo la empatía o interés que deberíamos desarrollar por el. La insistencia en presentarlo mal vestido y sin peinar para distinguirlo de su clon no se sostiene. Este Miles se enfrenta a situaciones en las que debería pelear para mantener lo que tiene a todos los niveles, pero no toma ninguna decisión que suene creíble. Va disparatando como pollo sin cabeza, y como espectador no entiendo casi nada de lo que veo.

—¿DE VERDAD HAS HECHO UNA SERIE TAN MALA POR TAN POCO DINERO?

La pareja de científicos que lleva la clínica es evidente que están ahí para ser el contrapunto divertido. El único problema es que no lo son en absoluto. Es increíble que nadie se gaste el dinero que piden en algo que ni se sabe lo que es. Las indicaciones del compañero de trabajo son muy vagas. Todo lo que se refiere a la clínica a lo largo de la serie pretende aportar el toque de humor negro, pero falla estrepitosamente. La incredulidad es la única emoción que puede provocar en el espectador.

En cuanto al clon mejorado, es innegable que ante una versión de uno mismo tan feliz, uno reflexionaría y cambiaría algo, o al menos lo intentaría. Las decisiones del Miles original no son comprensibles en ningún momento. Tampoco se tiene en cuenta el peligro de tener por ahí un doble exacto de ti y los estragos que puede causar en tu vida. No son coherentes las decisiones que toman sobre el clon ni se explica cómo este se las apaña para tener una vida sin aparentes problemas sin tener documentos ni ingresos. En cuanto a su matrimonio, su esposa Kate (Aisling Bea) es quizás el personaje más natural, aunque la forma en la que coincide finalmente con el clon de su marido no podría ser más forzada. Había mil formas de hacerlos coincidir y se han ido a una muy rocambolesca y nada consecuente.

LOS ELLIOT, UN MATRIMONIO CON PROBLEMAS COMO CATEDRALES

La serie debería tener ritmo, una buena banda sonora, y una trayectoria más animada. En cambio, hay episodios en los que apenas pasa nada. Está rodada sin interés ninguno, aunque con un guión tan caótico, no me extraña. Quizás habría valido para un telefilm, pero no había historia para una serie. O al menos no han sabido desarrollarlo de la manera correcta. Es una pena que Paul Rudd haya perdido el tiempo con un producto tan mediocre. Y menos mal, porque si un actor que genera tantas simpatías con su presencia en pantalla no salva la serie, con otro yo al menos no habría sido capaz de terminarla.

A modo positivo, hay algún momento salvable, como cuando le recuerdan a Miles que lo han pillado en algo infame. También la reacción de su esposa ante el nuevo y mejorado esposo, explicando por qué no es tanto entusiasmo lo que le apetece aunque pudiera parecer lo contrario. Pero la mayoría de la serie es aburrida y no aporta absolutamente nada. En cuanto al final, es cualquier cosa, no esperéis una conclusión con mucho sentido.


La idea de la que parten daría mucho juego en unas manos capaces de provocar lo que Cómo Vivir Contigo Mismo busca pero no encuentra: diversión, momentos hilarantes con los que te puedas identificar y entretenimiento. Ni funciona como comedia, ni como dramedia, ni como nada. No creo que si Paul Rudd hubiera podido saber cómo quedaría la serie, se hubiera apuntado. Ya no tiene remedio.

Ra's al Ghul es uno de los villanos más recurrentes y famosos de Batman. De hecho, los lazos entre ellos han profundizado tanto que es el abuelo de su hijo Damian. Antes de que eso ocurriera, Greg Rucka (Stumptown) nos trajo esta historia, Batman: La Muerte y las Doncellas, editada por ECC Ediciones. En ella, Ra's se enfrenta a la posibilidad de dejar de existir por problemas relacionados con las Fosas de Lázaro. Para evitar que ello ocurra, pide ayuda a Batman, quien se niega alegando que la naturaleza ha de seguir su curso. Obviamente, el villano no se da por vencido y le ofrece algo que difícilmente Bruce Wayne podrá rechazar.


Como suele hacer Greg Rucka cuando escribe a Batman, este nos muestra su cara más dura e impasible. Hay momentos en los que exhibe una crueldad con Ra's al Ghul que resultan chocantes en el murciélago, aunque hablemos de un villano. Y más con los matices que tiene La Cabeza del Demonio. Pero no es Batman el gran protagonista absoluto de esta historia. Rucka aprovecha las múltiples posibilidades que ofrece un villano tan interesante como Ra's al Ghul para presentarnos a la misteriosa Nyssa.

Esta mujer presenta una personalidad realmente dura y acorde a sus circunstancias. Además, dados los años de vida de Ra's, es de lo más plausible que esta realidad se diera. Poco a poco vamos descubriendo quién es Nyssa, de dónde viene y cuál es su historia. Rucka prefiere así que especulemos sobre la relación que tiene con Ra's, en busca de un giro que sorprenda. 

En cuanto a Talia al Ghul, se agradece, y mucho, que el guionista no la retrate como la típica loca unidimensional que tantas veces hemos visto. Aquí vemos a una mujer que ha sufrido y que de alguna manera quiere tomar las riendas de su vida, lejos de su padre y la adoración por Batman. Sin embargo, le esperan bastantes sorpresas que cambiarán radicalmente su forma de pensar. Su relación con Nyssa la va a modelar mucho más de lo que pudiera imaginar.

LA RELACIÓN DE BATMAN Y RA'S PROFUNDIZA EN ESTE TOMO
Otro foco de atención es la decisión de Bruce Wayne sobre la oferta de su némesis. Sorprende que lo haga, ya que el Batman despojado de emociones de Rucka no parece que pudiera ceder ante la tentación. Sin embargo, gracias a eso vislumbramos una versión más sentimental de Bruce. Su experiencia resulta onírica y abierta a la interpretación que queramos dar como lectores. Una profundización en lo que de verdad hay tras el Hombre Murciélago. El guionista aquí prescinde totalmente de la batfamilia, salvo Alfred. Claro que Rucka no es el mayor fan de la figura de Robin, soliendo darle a Batman historias en solitario.

En cuanto al dibujo, no es lo que más destaca de este tomo. Klaus Janson no es el mejor precisamente trabajando las proporciones. Las caras varían bastante de viñeta en viñeta y creo que esta historia se habría beneficiado de un dibujante que retratara mejor las emociones.  

Queda este tomo como una de las historias de Ra's al Ghul donde más en serio se toma al personaje, su familia y su trasfondo. También para mí es de mis villanos favoritos, tristemente actual en sus motivaciones a pesar de los años desde su creación. Me alegro de que en La Muerte y las Doncellas se nos muestre como el personaje poliédrico que es. Quizás esté a un pequeño salto de ser una de las mejores obras de Batman. No llega a tanto, pero sin duda es una notable historia autoconclusiva. Muy a tener en cuenta.

GRANDES AUTORES DE BATMAN: GREG RUCKA - LA MUERTE Y LAS DONCELLAS
ECC Ediciones
Edición original: Batman: Death and the Maidens núms. 1-9 USA, Detective Comics núms. 783 USA
Guion: Greg Rucka
Dibujo: Klaus Janson
Cartoné, 240 págs. A color
Precio: 23 €

Amazon Prime Video se vuelve a lanzar con una serie de producción propia de episodios autoconclusivos con una temática central: el amor. Basados libremente en historias reales publicadas en el rotativo The New York Times, no quedaba más remedio que ubicarlas a todas en la Gran Manzana. Por una vez tienen excusa. Protagonizadas por actores de cine mundialmente reconocidos, como Anne Hathaway o Dev Patel, las distintas historias van enfocando aspectos del amor que no tienen por qué ser el de pareja. Tras el desastroso experimento que fue Los Romanoff, fui cauteloso ante el visionado de esta nueva propuesta. Afortunadamente, me ha gustado tanto que he visto todos los capítulos, algo necesario para entender la serie completa. Os reseño brevemente cada uno de ellos.

Modern Love, de Amazon Video

CUANDO EL PORTERO ES TU MEJOR AMIGO

Seguimos la historia de  una chica llamada Maggie (Cristin Milioti) en sus citas diversas y poco exitosas. Quien cuida de ella es el portero del edificio, Guzmin (Laurentiu Possa)  que la advierte de los errores que él considera que está cometiendo. Cuando se ve en un problema de verdad, es el portero quien mejor la guía para tomar sus decisiones. Un precioso homenaje a la amistad y a la protección de unas personas sobre otras. Emociona especialmente en sus escasos minutos por el tema que trata y por lo fácil que resulta creer lo que vemos. La originalidad de la situación que nos plantean, más cuando eso de tener portero ha quedado para los muy ricos, ayuda a que esta presentación enganche para que no quieras perderte el siguiente episodio.

CUANDO CUPIDO ES UNA PERIODISTA CURIOSA

El popular Dev Patel (The Newsroom) hace esta vez de chico emprendedor. A través de una entrevista, conocemos su historia de amor y desamor. Los errores cometidos por ambos terminan erosionando una relación que en principio era perfecta. A la vez, la entrevistadora, Julie (Katherine Kenner) cuenta su propia historia, de cómo no debemos quedarnos con la duda. Esta historia está un paso por debajo de la anterior, pues no consigue transmitir la pasión que pretende. Aparece otro actor que enseguida reconoceréis, así que me callo. Entretenida y positiva a pesar de todo, pero no emociona como la primera.

SI VÉIS ESTA PRIMERA HISTORIA CON PAÑUELOS CERCA, OS AHORRÁIS IR A BUSCARLOS

ACÉPTAME COMO SOY, SEA QUIEN SEA

En el amor las cosas no son perfectas y las personas tampoco. Anne Hathaway hace un papelón interpretando a una chica que sufre de bipolaridad. Lejos de adoctrinar con lo políticamente correcto, nos adentramos en lo que significa esa enfermedad bien explicado. Todos nos hemos sentido muy bien y muy mal en algún momento, así que resultar empático con ella no es difícil. Los problemas que esto le trae a la hora de relacionarse, y más si se trata de una pareja. A pesar de lo que pudiera parecer, no es este tipo de afecto el que se destaca en esta ocasión, sino otro tipo de apoyo que puede ser más determinante en la vida de una persona. Como las anteriores, un tono luminoso termina reinando en el episodio. No sorprende que sea el favorito de todos para muchos espectadores.

LUCHANDO POR MANTENER LA LLAMA VIVA

Pareja en la crisis de la mediana edad y que acuden a la típica terapeuta. De momento, la más divertida, sobre todo por la naturalidad de los actores John Slattery (Mad Men) y la actriz cómica Tina Fey. Sus hijos en la adolescencia están  lejos de las perfecciones de Hollywood y muy cerca de los hijos de tus vecinos. Aunque ya nos hayamos reído de estas situaciones antes, el punto nuevo es que el padre sea actor secundario y cómo eso afecta en sus problemas de pareja. Un final diferente al esperado y una forma de enfrentar los problemas interesante. También muy recomendable.

EN EL HOSPITAL, UN INTERLUDIO DE CLARIDAD

Un chico algo maniático y sin mucha suerte con las chicas, Rob (John Gallagher Jr.)  queda con la atractiva  Yasmine (Sofia Boutella). Las cosas resultan de lo más accidentadas. No obstante, surge la oportunidad de conocerse mejor que en muchas citas donde solo lo bonito es lo que se quiere mostrar. Entretenida, pero los protagonistas no son probablemente los que mejor te van a caer. Pueden resultar algo superficiales, aunque tienen su interés. Agradable a pesar de que no emociona casi nada.

Modern Love, de Amazon Video

PARECÍA UN PADRE, ASÍ QUE SOLO ERA UNA CENA, ¿NO?

Una chica que perdió a su padre de niña se ve interesada en Peter (Shea Whigham, Boardwalk Empire), un hombre mucho mayor de su oficina. Obviamente para todos menos para ella, el interés de él no es el que ella cree. Hay que reconocer que la relación padre-hija en la que se inspira Maddy (Julia Gardner) es terriblemente ideal. Así que es lógico que la carencia de su padre le haya creado un vacío que intenta llenar de una extraña manera. Aunque es el capítulo peor valorado en IMDb, para mí trata bien un tema muy relevante: la importancia de los padres y de cómo se comportan con sus hijos para que estos maduren correctamente y tengan relaciones sanas en su vida. El final, además, no es el esperable.

LAS ADOPCIONES ABIERTAS REQUIERE UNA MENTE ABIERTA

Una simpática y sibarita pareja homosexual, formada por Tobin (Andrew Scott, Fleabag) y Andy (Brandon Kyle Goodman) decide adoptar un crío. Las cosas no son como esperan, hasta que aparece una chica embarazada nada convencional dispuesta a darles su bebé. A través de su relación con ella se enfrentan a una forma de ver el mundo muy diferente a la de ellos, y probablemente de la nuestra. Peca de blanquear mucho los personajes y las situaciones, bastantes más duras en esa situación en la realidad que en la ficción, pero resulta muy bonita también.

LA CARRERA MEJORA SEGÚN TE ACERCAS A LA META

No podía faltar la representación del amor tardío en esta selección. Una pareja que se conocen ya de viudos, vuelven a vivir el amor de una manera igual, pero a la vez diferente. Este episodio cierra la temporada con una bonita sorpresa, de manera que insisto en que hay que ver los capítulos en orden para entender el sentido del mensaje.


En definitiva, una serie positiva y bonita en el mejor sentido de la palabra. No se trata de contar grandes dramones sino historias cotidianas y reconocibles, con un toque luminoso en todas ellas. Sienta muy bien este tipo de apuestas y está muy conseguida. En los apenas treinta minutos que dura cada episodio, nunca caen en la noñería o en lo facilón, sabiendo presentar por lo general muy bien a los personajes y sus circunstancias. Un acierto de Amazon.

En 1984, James Cameron —quien venía de dirigir la olvidable Piraña II: Los Vampiros del Mar—sorprendía al mundo con The Terminator, una película considerada en 2008 por la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos como «cultural, histórica y estéticamente significativa». Aquel gran éxito dio pie a una secuela algo tardía, con más medios y mejor aún que su predecesora y a una tercera entrega que parecía poner punto y final a la historia. Tras la incomprendida Terminator Salvation (2009) y la indescriptible Terminator Génesis (2015) llega Terminator: Destino Oscuro, una película que, a diferencia de sus inmediatas predecesoras, ha contado por fin con las bendiciones de Cameron, unas bendiciones que, mucho me temo, no han servido para imprimir calidad e interés a un film tan esperado.

Terminator: Destino Oscuro

Dirigida por Tim Miller (Deadpool, 2016), Terminator: Destino Oscuro retoma la historia de la saga justo tras los sucesos narrados en Terminator 2: El Juicio Final (1991). Tras una impresionante escena inicial ambientada en 1998, convincentemente realizada mediante CGI (quizás el más conseguido de toda la película), saltamos varias décadas en el futuro, concretamente a la capital mexicana. Allí es transportada desde el futuro Grace, una humana mejorada con tecnología cyborg, quien tiene como misión proteger a la única esperanza de la humanidad en su guerra futura contra las máquinas.

Este es, básicamente, el punto de partida de Terminator: Destino Oscuro, muy similar al de la segunda entrega. De hecho, la película, más que una continuación directa de T2, ignorando el resto de entregas, es una especie de remake encubierto de aquella ya que calca casi a la perfección el argumento del film de James Cameron. De nuevo, tenemos a la persona que hay que proteger para salvaguardar nuestro futuro, en esta ocasión una trabajadora de una factoría de automóviles en ciudad de México. También tenemos a su protectora, una especie de cyborg enviada por los rebeldes desde el futuro, interpretada convincentemente por Mackenzie Davis (Blade Runner 2049). Y, cómo no, a un implacable Terminator modelo Rev-9, al que da vida Gabriel Luna, empeñado en eliminar a Daniela Ramos (Natalia Reyes).

La película es una especie de remake encubierto de Terminator 2 pues calca casi a la perfección el argumento del film de James Cameron


No obstante, los personajes que de verdad sirven de gancho al espectador son Sarah Connor (Linda Hamilton) y el Terminator Carl (Arnold Schwarzenegger). Ambos personajes aparecen aquí para entregar el testigo de la saga a unos nuevos que, lamentablemente, carecen del carisma que aquellos desprendían en las dos primeras películas de la franquicia. Y aquí llegamos al primero de los grandes problemas de la película que, aunque bastante entretenida y espectacular, no aporta nada a lo que ya habíamos visto en otras producciones parecidas.

Terminator: Destino Oscuro

El personaje que interpreta la actriz colombiana Natalia Reyes adolece de una gran falta de carisma. La mujer que, en teoría, supone la última esperanza de la humanidad no es capaz de despertar en el espectador demasiado interés. Ensombrecida por personajes notablemente más interesantes, como la propia Grace, la humana con habilidades aumentadas del futuro, el papel de Reyes se ve reducido casi a servir de macguffin. Se trata, por tanto, de un personaje que sirve solo para hacer avanzar la trama, pero que carece totalmente de relevancia para la historia.

Lo que sí ha supuesto toda una sorpresa ha sido el trabajo que aquí realiza la actriz canadiense Mackenzie Davis. Con un aspecto casi andrógino, el personaje de Grace es equivalente al que interpretara Schwarzenegger en T2. En el film de Cameron, el Terminator T-800 establecía una especial conexión con el joven John Connor (Edward Furlong), casi la del padre que nunca tuvo ocasión de conocer. En la presente película, Grace intenta hacer de madre protectora de Dani por unas razones que, como el espectador intuye casi desde el inicio del film, van más allá de las que le exige su misión.

Terminator: Destino Oscuro

La aparición de Linda HamiltonArnold Schwarzenegger en la película era necesaria para que esta pareciera, efectivamente, una secuela directa de Terminator 2. No haber podido contar con ellos habría dado al traste con la película, y no porque sus papeles tengan demasiado peso en la historia —el papel de Arnold es muy, muy secundario—, sino porque no se hubiera distinguido en nada de las dos últimas entregas, algo que los responsables de esta producción han intentado evitar por todos los medios desde que empezó a rodarse.

Linda Hamilton hace lo que puede con su papel. Por momentos, parece estar interpretando casi una parodia de Sarah Connor, sobre todo en sus primeras escenas. El problema con su personaje es que es poco creíble. Desafortunadamente, la edad no perdona, y los ¿63? años de Hamilton pasan factura a la hora de creer que alguien de su edad pueda ser la heroína de acción que fuera en 1991. De hecho, más que ayudar a conectar más con la historia, la presencia de Hamilton te saca un poco de ella.

Linda Hamilton hace lo que puede con su papel. Por momentos, parece estar interpretando casi una parodia de Sarah Connor


El papel de Arnold Schwarzenegger no es mucho más convincente que el de Linda Hamilton. El popular actor interpreta aquí a un Terminator modelo T-800 que ha dejado atrás sus tiempos como exterminador. Sin entrar en spoilers, el giro de guion que han reservado a este personaje es verdaderamente desafortunado. La explicación de su cambio radical es, simplemente, risible y es incompatible con todo lo que habíamos visto hasta ahora en la saga. Se trata de un deus ex machina que el espectador ha de aceptar porque sí, y que, más que sorprender, da vergüenza ajena. A partir de ese momento, el papel de Carl en la historia, el nombre adoptado por el T-800, sirve poco menos que como punching ball del Terminator Rev-9.

Terminator: Destino Oscuro

La historia, como ya he dicho, es un remake/reboot encubierto de la franquicia Terminator. De ahí que la trama sea muy similar a T2 y que contenga elementos que ya habíamos visto en otras películas: el robot de metal líquido, aquí con alguna variación; las espectaculares persecuciones; los constantes guiños a las dos primeras películas... Incluso, se recicla algún que otro chiste con desigual resultado, como ese plano de Schwarzenegger dudando en ponerse sus gafas de sol.

El hecho de que sea una especie de reinicio de la saga no era impedimento para haber introducido nuevos elementos a la historia. Pero no ha sido así. El argumento de Terminator: Destino Oscuro es básico, muy previsible, incapaces director y guionistas de arriesgar ni un ápice y mostrarnos una historia diferente a lo ya visto en pantalla una y otra vez. Quienes abominaban de La Rebelión de las Máquinas, de Salvation y de Génesis —incluso de la muy recuperable serie Las Crónicas de Sarah Connor— ahora lo hacen de Dark Fate, aún con más virulencia. Algunos, incluso, apuestan por reivindicar cintas como la que protagonizaran Christian Bale y Sam Worthington, quizás de las que más arriesgó en su momento al mostrarnos una historia algo diferente.

El argumento de Terminator: Destino Oscuro es básico, muy previsible, incapaces director y guionistas de arriesgar ni un ápice y mostrarnos una historia diferente a lo ya visto en pantalla una y otra vez


Pero lo que más polémica está causando es la supuesta agenda política de esta película. ¿Hay un mensaje más o menos encubierto en la historia? No hace falta ser un lince para ver que el reparto es eminentemente femenino, con actrices ocupando los papeles protagonistas. Los guionistas se han subido al carro de lo políticamente correcto y han elegido como protagonista a una mujer mexicana con el objeto de deslizar en la historia mensajes relacionados con la inmigración, la destrucción del trabajo por las nuevas tecnologías o, simplemente, el empoderamiento femenino.

La literatura de ciencia ficción ha servido, en multitud de ocasiones, para poner de relieve problemas de la sociedad bajo una capa de fantasía. El cine no ha sido una excepción, y hay múltiples ejemplos de películas de ciencia ficción con un trasfondo social y político de gran calado que han sabido evidenciar los problemas de nuestra sociedad actual. Sin embargo, plantear en una película como Terminator: Destino Oscuro este tipo de problemas está totalmente fuera de lugar, sencillamente porque ni los guionistas ni el director tienen la suficiente capacidad para trasladar adecuadamente esos mensajes al espectador. Resulta, por lo tanto, ridículo e impostado presentarnos a una protagonista femenina cuyo papel no nos creemos, a unos personajes masculinos reducidos a caricaturas, y unas problemáticas de fondo que en nada benefician a la historia y que nada tienen que ver con ella. Y que conste que ello no significa que yo no sea consciente de la gravedad de esos problemas y la urgente necesidad de darles solución. Pero no creo que nadie vaya a ver una película de Terminator para que le hablen del muro de Trump, de la inmigración ilegal o del poder femenino; ahí es donde reside uno de los principales problemas de Destino Oscuro.

Terminator: Destino Oscuro

En cuanto al apartado técnico, Terminator: Destino Oscuro navega entre dos aguas, con escenas realmente impactantes —el rejuvenecimiento de los protagonistas originales es para quitarse el sombrero— mezcladas con algunas otras donde se nota la falta de dinero o de ganas de hacerlo bien. Una de las primeras escenas que te sacan totalmente de la película es aquella en la que los Terminators salen del agua disparando. ¡Vaya CGI más barato! Simplemente, el movimiento y el aspecto de los robots son de telefilm de los 90. Afortunadamente, no todos los efectos visuales de la cinta cantan tanto, aunque se nota que no han apostado por innovar en nada. Se echan de menos más efectos prácticos, más animatrónica, que hubiesen dado a la película un estilo visual más acorde a sus orígenes. Lamentablemente, el uso —y abuso— del CGI, han dado al traste con nuestras esperanzas de ver Terminators más convincentes.

En resumidas cuentas, Terminator: Destino Oscuro ha sido una especie de quiero y no puedo, un reinicio en falso más de una franquicia que parece estar condenada a parir entregas cada vez más decepcionantes. El debate de si la franquicia está agotada o no está ahí, y esta película solo ha servido para dar argumentos a los defensores de que sí lo está. No se trata de un largometraje aburrido, pero no llega a ser la película de Terminator que todos teníamos en mente y que tanto se habían encargado de publicitar a bombo y platillo tras el fiasco de Terminator: Génesis. Su final es lo suficientemente cerrado como para, si los dueños actuales de la franquicia quieren, que lo dudo, poner punto y final a una historia que debió finalizar en 1991, con Terminator 2, una de las mejores películas de acción y ciencia ficción de todos los tiempos.

Tras los lanzamientos especiales de otoño, ECC Ediciones presenta sus nuevas publicaciones para el mes de enero, las cuales saldrán a la venta los días 10 y 19 de diciembre. De esta nueva tanda de lanzamientos podemos destacar Batman: Scratch, con guion y dibujos del siempre excéntrico Sam Kieth. También citar la reedición en formato omnibus de El Día Más Brillante, más de 700 páginas con los 24 números del evento más la miniserie Brightest Day Aftermath: The Search.


¿Recuerdas los Gemelos Maravilla, aquellos personajes de la vieja serie animada de Hanna-Barbera The All-New Superfriends Hour? El guionista Mark Russell y el dibujante Stephen Byrne recuperan estos viejos personajes y los integran en el Universo DC con nuevas y sorprendentes aventuras. Finalmente, destacamos el tomo Sandman: Obertura, escrito por Neil Gaiman e ilustrado por J. H. Williams III. Esta edición ha  sido realizada a partir de scans de alta resolución aportados por el propio ilustrador, quien en 2015 recibió el premio Eisner al mejor dibujante, precisamente por esta magnífica obra.

El resto de novedades, en el siguiente PDF.

Uno de los temas recurrentes en los últimos meses en los medios de comunicación españoles ha sido, sin duda, el traslado de los restos de Franco de su tumba en el Valle de los Caídos. Tras su fallecimiento en noviembre de 1975, España pareció despertar de un largo letargo que había durado cuatro décadas. Una de las primeras consecuencias de la llegada de las libertades a aquella España en blanco y negro fue el fenómeno conocido como el destape. Bautizado así por el periodista Ángel Casas, este fenómeno cultural encontró en el cine su hábitat natural, lo que originó el estreno de centenares de películas en las que los desnudos —sobre todo femeninos— estaban de todo menos justificados. 

El Destape en el Quiosco, de Guillem Medina

No obstante, el fenómeno del destape también saltó a los quioscos. Numerosas publicaciones con estupendas señoras ligeras de ropa comenzaron a proliferar como setas en otoño, libres ya de la rígida censura franquista. Guillem Medina, autor de obras como Siempre Quise Ser Uno de los Cinco (que ya reseñamos) o Lo Tengo Repe, editadas por Diábolo Ediciones, se ha propuesto con El Destape en el Quiosco acercarnos a un período de nuestra historia convulso y difícil, pero tremendamente fascinante. 

El Destape en el Quiosco. Revistas y Cómics que Revolucionaron Nuestra Libido es un libro estructurado en tres grandes bloques: las revistas, los cómics y las musas. En cada uno de ellos, el autor hace un repaso exhaustivo de las publicaciones más relevantes de la época, incidiendo en las más importantes, como Interviú, Lib, Playboy o Penthouse. Resulta curioso ver como Fotogramas, una de las publicaciones sobre cine más veteranas de nuestro panorama editorial, también se subió al tren del destape, eligiendo para sus sugerentes portadas a las actrices más bellas del momento.

Como he dicho, Guillem Medina no se limita a hacer un mero recopilatorio de publicaciones verdes, sino que ahonda en sus contenidos. De este modo, descubrimos cómo, entre desnudo y desnudo, aquellas revistas intercalaban artículos de opinión escritos por algunas de las mejores plumas de la Transición. El destape no solo se materializó en desnudos femeninos —y algún que otro masculino, como también podemos comprobar en este libro—, también en una explosión de creatividad, opinión y librepensar.


Una obra de estas características no se entendería sin un repaso a las portadas que adornaron los quioscos de aquella España que despertaba de su letargo. Algunas con más gusto que otras, las portadas de las revistas de destape son  parte integral del ensayo de Guillem Medina. De hecho, el texto, por sí solo, no haría justicia a un fenómeno que hay que ver para poder ser entendido en todo su alcance. En este aspecto, no podemos objetar nada a la gran labor de documentación gráfica que el autor ha llevado a cabo. Incluso las revistas de desnudos más zarrapastrosas tienen su interés como testimonio de una España irrepetible.

La segunda parte de la obra está dedicada a los cómics eróticos. Personalmente, es el tramo del libro que más me ha gustado, quizás por el amor que siento por el Noveno Arte en general. Tras un breve capítulo en el que se nos pone en antecedentes, el autor comienza a desgranar los tebeos eróticos más sobresalientes de aquellos difíciles pero intensos años. Publicaciones como El Papus, El Jueves, Mata Ratos o Sukia, entre otras muchas, explotaron el género erótico hasta límites insospechado hoy en día. Resulta curioso ver que editoriales que solemos asociar con los cómics de superhéroes publicaron en sus comienzos tebeos eróticos, como es el caso de la ya extinta Editorial Zinco.

Aparte de un recorrido por los tebeos picantes de finales de los 70 y principios de los 80, el autor ha querido detenerse en ciertos artistas que sobresalieron entre aquel marasmo de publicaciones. Muchos de los contenidos que se publicaban en aquellas revistas de cómics llegaban de Italia, un país que nos llevaba bastantes años de adelanto en esto del erotismo. Nombres como Leone Frollo, Tito Marchioro o el gran ilustrador y portadista Emanuele Taglietti brillan con luz propia entre los dibujantes italianos, la mayoría anónimos, que trabajaban para las revistas de cómics eróticos. Por supuesto, también había ilustradores españoles que, con el tiempo, pasaron a dibujar cómics más políticamente correctos. ¿Adivináis cuáles?
La tercera y última parte del libro trata sobre las musas del destape, aquellas señoras —más o menos populares— que se atrevieron a aparecer en aquellas revistas como Dios las trajo al mundo. Nombres como Ágata Lys, Bárbara Rey, Blanca y Susana Estrada o Maria José Cantudo lucieron palmito en portadas de revistas tan importantes como Interviú Fotogramas... y en otras menos importantes y de más dudosa calidad. Se trata de iconos sexuales de toda una generación que, vistos desde la lejanía, apenas atinamos a entender. Tras la popularidad, en ocasiones se escondían los escándalos y el drama, como en el caso de la bellísima Amparo Muñoz o el trágico final de la actriz Sandra Mozarowsky.

En definitiva, con El Destape en el Quiosco, Guillem Medina ha querido abrirnos una ventana al pasado reciente de nuestro país, unos años vertiginosos en lo social, lo político y lo cultural que marcaron como somos en la actualidad. Es difícil entender, desde nuestra perspectiva actual, unas publicaciones que hoy en día serían impensables. La marea de corrección política que nos asola haría imposible ver de nuevo en los quioscos publicaciones como las que se popularizaron durante la Transición. Los tiempos han cambiado, quizás para bien, quizás para mal. No obstante, ahí quedan esos cómics y revistas eróticas que marcaron a toda una generación de españoles.

El destape en el quiosco. Revistas y cómics que revolucionaron nuestra libido - DIÁBOLO EDICIONES
Autor: Guillem Medina
Formato: cartoné, 302 pags., color
Precio: 25,95 €

La Editorial Novaro es bien conocida por todos aquellos que somos de habla hispana y que nos aficionamos a los cómics en los años 80. No sólo eso, sino que es inevitable que hayamos tenido en nuestras manos ejemplares de décadas incluso anteriores con muchos de nuestros personajes favoritos. La difusión de Novaro fue muy superior en Latinoamérica que en España. De hecho, es la principal responsable de que en Sudamérica se conozca más a DC Comics que a Marvel, al menos a nivel de venta de cómics. ¿Cuál es su historia? ¿Qué personajes publicaban? Cuando Bruce Wayne Se Llamaba Bruno Díaz. Un Viaje Por Novaro, de Diábolo Ediciones, se adentra en esos temas para reivindicar una editorial que modeló muchos de los recuerdos de nuestra infancia y que resultó clave para que a día de hoy sigamos coleccionando cómics.

Cuando Bruce Wayne Se Llamaba Bruno Díaz. Un Viaje Por Novaro

Los pepines o pequines son el nombre que tenían en los años cincuenta lo que aquí en España llamaríamos TBO por la misma causa. Tomaron el nombre de uno de sus publicaciones más populares. El libro de Jorge Gad —especialista en el cómic mexicano— nos cuenta cómo incluso muchos analfabetos podían disfrutar de las publicaciones a través de los dibujos. La familia mexicana Novaro fue clave para que estas publicaciones se popularizaran por América Latina, llegando por aquellos años a un público más amplio que otros medios más elitistas como la televisión o el cine. Comenzaron siendo conocidos como SEA, dando un aspecto mucho más vistoso y lujoso a las publicaciones para luego evolucionar a Novaro.

¿Qué es lo que publicaban? A lo largo de este exhaustivo libro —estamos ante una segunda edición ampliada—, podréis asombraros con la cantidad y variedad de publicaciones que llegaron a alcanzar. Para empezar, Disney. Eran muy populares por aquella época Goofy, al que llamaban Tribilín. O Pluto, traducido como Rover. Estos curiosos cambios se debían a que dependían en gran parte de los traductores que iban tocando, y a una ley de la época que prohibía nombres extranjeros para publicaciones y programas infantiles. Una de las cosas más asombrosas del tomo es descubrir los nombres con los que Novaro publicaba a nuestros personajes favoritos de siempre. Y de verdad que la lista es larga.


Los personajes animados de Warner Bros. también aparecieron por Novaro. El Conejo de la Suerte (Bugs Bunny) o muchos de los popularizados por Hanna-Barbera tuvieron su oportunidad con ellos, multiplicando su popularidad en una época en la que pocos disfrutaban de televisión. Por supuesto, DC Comics tenía un importante hueco en Novaro, mucho antes que Marvel, que recayó en editoriales como VID. En Marvel tuvieron que esperara casi al ocaso de la empresa para aparecer en ella. De ahí la mayor popularidad de los cómics DC en Latinoamérica, por encima de Marvel. En España, cuando Novaro llegó, tuvo que competir con editoriales tan potentes como Bruguera, y con un precio muy alto debido al coste de importarlos. Sin embargo, encontró su hueco hasta su cierre a mitad de los años ochenta del pasado siglo.

El viaje a través de la historia del cómic que supone este libro es impagable. Muchas de las propuestas que arrasaban en décadas pasadas hoy han desaparecido y nos parecerían ridículas. Dramas románticos de médicos, vidas ejemplares, personajes literarios... Todo esto demuestra la gran importancia del cómic como medio cultural a lo largo del tiempo. Una forma deliciosa de viajar a través del tiempo y descubrir que no hemos cambiado tanto como nos quieren hacer creer. Aunque nunca hayáis tenido un cómic de Novaro en vuestras manos, cosa que os recomiendo, seguro que aprenderéis y disfrutaréis descubriendo publicaciones inimaginables en estos tiempos que corren.

Cuando Bruce Wayne Se Llamaba Bruno Díaz. Un Viaje Por Novaro, por Jorge Gard
Diábolo Ediciones
Formato: rústica, 360 págs. color
Precio: 25,95 €

Ya estamos camino de las Navidades y en ECC Ediciones lo saben. Por eso, han preparado una serie de regalos que sin duda maravillarán a todos los seguidores de los cómics. Una colección completa es una de las más valiosas propiedades que podemos tener en nuestras estanterías. A la alegría de no tener que esperar meses para leerla completa, se une la estética común. Una manera de disfrutar, y volver a disfrutar, cada vez que lo vemos expuesto. Es por eso que lanzan El Cuarto Mundo de Jack Kirby contenido en un fantástico estuche y con los cuatro tomos de la colección. Hay tiempo de leerlo completo antes de que DC Comics lance la película sobre Los Nuevos Dioses coescrita por Tom King.

ECC Ediciones: Comunicado de Novedades Especial Otoño 2019

A un precio excelente se lanza también Chiisakobee, también en un estuche donde la obra de Minetarô Mochizuki podrá disfrutarse en todo su esplendor. Pero si hay alguien reconocido en el mundo del cómic japonés es Junji Ito. La obra completa de sus Relatos Terroríficos sale ahora en 18 tomos, también en un estuche para conservarlas de la mejor manera.

Y, para aquellos que gracias a la película Joker o a la serie Watchmen se acerquen por primera vez a las obras de estos personajes, ECC Ediciones se lo pone bien fácil y atractivo. Nuevas ediciones con regalos incluidos de obras como La Broma Asesina, o el Joker de Azzarello. Watchmen, de Alan Moore y Dave Gibbons, en distintas versiones para adaptarse a los distintos gustos. Todos los detalles en el siguiente comunicado.