04/01/2018 - 05/01/2018

El pastel de celebración del décimo aniversario del nacimiento del Universo Cinematográfico Marvel no podía tener mejor guinda que Vengadores: Infinity War. Dirigida por Anthony y Joe Russo, hermanos realizadores que nos han dejado dos de las mejores entregas de la saga (Capitán América: El Soldado de Invierno y Capitán América: Civil War), Infinity War es el perfecto colofón de un ciclo fraguado a fuego lento a lo largo de diecinueve películas y varias series de televisión. Pocos reparos puedo ponerle a un largometraje que, aunque de considerable duración, transcurre en un suspiro que deja poco lugar al aburrimiento y sí mucho a la emoción y la aventura.

Vengadores: Infinity War

Basada en los cómics El Guantelete del Infinito (1991), de Jim Starlin y George Pérez e Infinity (2013), de Jonathan Hickman, Vengadores: Infinity War reúne en una sola película a la práctica totalidad de los héroes del Universo Cinematográfico Marvel en lucha contra Thanos, el "Titán Loco". Interpretado por Josh Brolin mediante captura de movimiento, Thanos es la figura en la sombra que, desde la primera película de Los Vengadores, ha estado jugando sus bazas con un solo objetivo: conseguir las seis Gemas del Infinito que le darán el poder de un dios.

Desde que Tom Hiddleston hiciera su primera aparición como Loki en la primera película de Thor (2011), ninguno de los villanos aparecidos en las películas del Universo Cinematográfico Marvel había estado a su altura. Ni el robot Ultrón, ni el patético Mandarín, ni Malekith, ni ninguno de los otros supervillanos que han ido haciendo acto de presencia en las distintas películas ha logrado estar a la altura del dios nórdico de la mentira... hasta ahora. 

Vengadores: Infinity War

Thanos, creado por Jim Starlin y Mike Friedrich allá por 1973, puede ser considerado uno de los personajes más poderosos e interesantes de los cómics Marvel. Surgido de la mente de Starlin tras asistir en la universidad a una clase de psicología, este antihéroe constituye la elección perfecta para poner fin a un ciclo argumental cinematográfico de 10 años. Josh Brolin, actor que le presta su voz y sus movimientos, ha sabido insuflarle vida y credibilidad de forma notable, logrando que olvidemos que solo se trata de una recreación digital. Sin duda, es uno de los aciertos de la película y podemos perdonar a los guionistas que, posiblemente por motivos de economía narrativa, no se haya profundizado un poco más en las tremendas motivaciones de este ser.

Tal y como sucede en los cómics originales, la misión que Thanos se autoimpone es la de buscar el equilibrio de universo... asesinando a la mitad de los seres que lo habitan. En el guion de Christopher Markus y Stephen McFeely, la motivación de Thanos es alcanzar una meta que, desde su punto de vista, es lógica y legítima. Su monstruoso sentido de la responsabilidad para con el bienestar del universo y las criaturas que lo habitan no puede ser llamado de otra forma que genocidio de escala cósmica, por mucho que Thanos, en una breve escena en el planeta natal Titán, pretenda convencer a los héroes de sus bondades. No estamos ante un supervillano con pretensiones aleatorias y trilladas, sino ante un tipo que cree de verdad que es el salvador del cosmos, aunque para ello tenga que diezmar a la mitad de su población en un colosal holocausto galáctico.

Vengadores: Infinity War

Por supuesto, Thanos no está solo, sino que va acompañado por la Orden Oscura, un variopinto grupo de villanos casi más sangrientos que su propio amo. Cull Obsidian, Ebony Maw, Proxima Midnight y Corvus Glaive componen el grupo de sicarios del Titán Loco encargados de hacerse con las Gemas del Infinito. De entre ellos hay que destacar a Ebony Maw, a quien da vida mediante captura de movimiento Tom Vaughan-Lawlor. Maw es, de los cuatro villanos, el más interesante pues es al que se le da un poco más de profundidad.

Un rival como Thanos merecía unos rivales a su altura, algo en lo que los guionistas de la película no escatiman. Con la excepción de Clint Barton (Jeremy Renner) y Ant-Man (Paul Rudd), así como la de todos los héroes televisivos de Marvel, la película congrega a la totalidad de los héroes del Universo Cinematográfico Marvel frente al enemigo común. Todos aportan su granito de arena en la lucha aunque, lógicamente, el protagonismo de la acción recae más en unos que en otros. Algunos han criticado el hecho de que algunos de los héroes poco o nada aportan al desarrollo de la historia. Sin embargo, obvian que ello es completamente lógico ya que no estamos ante una serie de televisión de trece o veintidós horas, sino una historia que debe ceñirse a la ajustada duración de un largometraje estrenado en cines.

Vengadores: Infinity War

Por otra parte, en la historia hay algunas decisiones de los guionistas que, aunque no molestan tanto como para sacarte de la película, sí que suponen ciertos problemas. Una de esas decisiones es la que tiene que ver con Banner y Hulk. Sin entrar en spoilers, la decisión tomada a este respecto tiene poca explicación, al menos en esta película, por lo que posiblemente tendremos que esperar a Vengadores 4 para conocer por qué Hulk se ha vuelto, de repente, tan cobarde.

Otra de las decisiones cuestionables de los guionistas es la aparente "debilidad" de Visión (Paul Bettany). Capaz de alterar su densidad desde la intangibilidad hasta la dureza del diamante, la creación sintética de Ultrón y Stark se nos muestra en esta película bastante más vulnerable de lo que recordábamos. Para subrayarlo, los responsables de la cinta eligen mostrarlo con su aspecto humano, al lado de su amada Wanda (Elizabeth Olsen) en su retiro de Escocia. Quizás la Gema de la Mente que porta Visión en su frente, objeto de la codicia de Thanos, explique esta aparente debilidad del personaje. Visión se transforma aquí en un personaje al que proteger a toda costa, en un ser frágil, vulnerable. Como bien dijo uno de los directores en una entrevista, Visión es un "McGuffin viviente" que justifica buena parte de la narración.

Vengadores: Infinity War

En lo que respecta al apartado visual, la película tiene el nivel al que nos tienen acostumbradas las producciones de Marvel Studios. Se han subsanado ciertas deficiencias en el CGI que se habían podido apreciar en películas como Pantera Negra, en la que en algunas escenas de acción los personajes parecían muñecos. Sin embargo, todavía sigo sin acostumbrarme a las escenas de lucha cuerpo a cuerpo, demasiado rápidas y confusas para mi gusto, en las que es difícil seguir el movimiento de los personajes. ¿Quizás es que soy un nostálgico de Matrix...? Por otro lado, la recreación de los mundos y vehículos estelares es notable, poco podemos quejarnos en este apartado.

Vengadores: Infinity War entrega lo que prometía su campaña promocional y el hype de los aficionados, un maravilloso y emocionante espectáculo visual que resume lo que toda película de superhéroes debería de ser. Amor, drama, acción, intriga y una trama coral se mezclan en un cóctel explosivo capaz de dejarnos al filo de la butaca del cine durante sus dos horas y media de duración. Podemos perdonar a los guionistas y a los hermanos Russo los pequeños pecados sin importancia que tiene la película, ya que han sabido condensar y adaptar una de las sagas más épicas de los cómics Marvel en esta película y en su continuación, aún sin nombre, que llegará a los cines el próximo año. 

Sin ánimo de hacer comparaciones odiosas, y tras dos sonoros patinazos como fueron Thor: Ragnarok y Pantera Negra (en cuanto a calidad e interés, que no de recaudación), Marvel Studios lo ha dado todo para dejar al fan con un extraordinario sabor de boca. El listón está muy alto, tiene que reconocerlo incluso un devoto, como yo, de las películas de DC y Warner. El final algo abrupto de Vengadores: Infinity War solo subraya todavía más el abismo al que se asoman los héroes en este primer acto. Esperemos que el desenlace de esta inolvidable historia esté a la altura de lo que todos esperamos de ella. ¡Excelsior!

John Krasinski es uno de esos actores que, llegado un determinado momento, intentan dar un giro a su carrera. Con Un Lugar Tranquilo (A Quiet Place)Krasinski engorda un poco su aún exiguo currículum como realizador con una cinta de horror, apartándose de lo que, a priori, podríamos esperar de un actor curtido mayoritariamente en papeles cómicos. Junto a Emily Blunt, su esposa también en la vida real, el actor que dará vida próximamente al Jack Ryan televisivo nos sumerge en una historia claustrofóbica y terrible en la que unas criaturas ciegas, pero enormemente sensibles al sonido, acosan a un matrimonio y sus dos hijos.

Un Lugar Tranquilo (A Quiet Place)

Ambientada en un panorama postapocalíptico, Un Lugar Tranquilo nos relata cómo el matrimonio Abbott (Blunt y Krasinski) y sus hijos Marcus (Noah Jupe) y Regan (Millicent Simmonds) afrontan el día a día en un mundo en el que los sonidos fuertes deben ser evitados a toda costa, so pena de ser masacrados por unas criaturas ciegas pero excepcionalmente sensibles al ruido. La película no necesita explicar demasiado el origen de las criaturas; un vistazo a los titulares de unos periódicos basta para hacernos una idea de su procedencia. Esta opción de los guionistas hace que la película no se detenga en explicaciones que nada aportarían a lo que verdaderamente intentan contar, que es cómo se desenvuelve una familia media norteamericana en un mundo plagado de monstruos.

Las criaturas son un extraño cruce entre Demogorgon y xenomorfo


La película se inicia con una magnífica secuencia que tendrá importantes repercusiones en la historia. No es cuestión de destripar aquí lo que sucede ya que, si no has visto la película, conocerlo restaría bastante impacto a lo que sucede. A partir de ese momento, hay un salto temporal que nos traslada a un año en el futuro y donde vemos como la familia Abbott —aparentemente— ha rehecho sus vidas y superado el tremendo suceso que vemos al inicio del film. Es esta la parte en la que empatizamos con los miembros de la familia, con su situación, descubriendo cómo se las arreglan para aparentar normalidad en semejante escenario.

Emily Blunt, John Krasinski

Es necesario puntualizar, en cambio, que algunas de las decisiones tomadas por los guionistas son bastante discutibles. Desde un primer momento, cualquier espectador medianamente avezado se da cuenta de cómo acabará todo. La película, sin ser mala, cae por momentos en lo previsible, sobre todo en el acto central. Además, algunas de las decisiones que toman los protagonistas son bastante incomprensibles, dadas las circunstancias en las que deben vivir.

Dejando de lado la cierta previsibilidad y algunas decisiones incomprensibles de los protagonistas, la película consigue enganchar al espectador entre sus garras por el buen trabajo de Blunt y Krasinski (¿los próximos Sue y Reed Richards?). Los niños no se quedan atrás, sobre todo la actriz sordomuda Millicent Simmonds, quien se reserva algunos de los momentos más emotivos de la historia. 

Millicent Simmonds

El propio Krasinski, también coautor del guion, ha comparado la premisa de Un Lugar Tranquilo con la situación política actual de Estados Unidos —no solo la de allí, diría yo— en la que puedes elegir entre fingir que no pasa nada o intentar hacer algo para remediarlo. ¿Es Un Lugar Tranquilo, entonces, una parábola de la realidad social en que vivimos? Esos seres que viven alrededor de los Abbott y que solo atacan si escuchan un ruido fuerte, ¿son realmente una metáfora del creciente control y escrutinio al que todos estamos siendo sometidos por parte de corporaciones y gobiernos? 

Viendo más allá de las imágenes de esta película es fácil hacer paralelismos con la situación actual en la que estamos inmersos, algo que, en mi opinión, añade valor a la película. ¿Estamos ante un resurgir del cine reivindicativo barnizado con una pátina de entretenimiento pasajero? Películas como Déjame Salir (2017) o esta misma de Krasinski así parecen demostrarlo.


SPOILERS

  • ¿Por qué los Abbott, tras la muerte de su hijo menor a manos de una de las criaturas, aún siguen dejando que sus hijos supervivientes campen a sus anchas por los alrededores de la granja?
  • ¿A quién se le ocurre quedarse embarazada en un mundo infestado por criaturas que acuden al más mínimo sonido fuerte, como el llanto de un bebé?
  • ¿Cómo es posible que las criaturas lleguen tan rápido a lo que produce el sonido? En el muro que tiene el padre en el sótano hay escrito que, aparentemente, solo hay tres seres en las proximidades de la granja.
  • Sabiendo lo que le pasó a su hermano pequeño, ¿cómo es capaz Regan de ir sola al puente donde aquel perdió la vida?
  • ¿Por qué Evelyn no extrae o advierte del clavo de la escalera a sus hijos?
  • Yo no me arriesgaría a gritar al lado de una cascada en una situación así incluso aunque el sonido de esta solape mi voz.
  • ¿De dónde proviene la energía eléctrica que ilumina la granja?
  • ¿Por qué los campos de maíz son protagonistas de tantas películas de terror y ciencia ficción: Señales, Campo de Sueños, Los Chicos del Maíz...
  • ¿Cómo es que nadie descubrió antes que los sonidos de alta frecuencia dañarían a las criaturas?
  • Si las criaturas son tan fáciles de matar de un disparo certero en la cabeza, ¿cómo es que han logrado adueñarse del mundo?
  • ¿Por qué el final es tan abrupto y tiene tanto regusto a Terminator?

Ya hemos podido disfrutar de los dos primeros capítulos de Krypton a través de HBO España, que lo está ofreciendo doblado y al ritmo norteamericano. Para eso estamos suscritos. Que hayan pensado hacer una serie sobre lo que ocurría en Kripton 220 años antes del nacimiento de Superman no es ni bueno ni malo. Al menos, nos ahorramos tener un embrión del personaje por la serie como en Gotham. La serie está producida por el niño bonito de la Warner, David S. Goyer. No importa el disparate que ponga en marcha, léase Da Vinci's Demons. Ahí sigue teniendo opciones de participar en grandes superproducciones y de encargarse de nuevas series sin importar los fracasos que acumule. ¿Ha demostrado que merecía un nueva oportunidad contando los orígenes de La Casa de El?


La serie nos presenta a Seg-El, un guapo joven hijo de Charys y Ter-El. Su abuelo es ejecutado por rebelión y traición por parte de la familia Vex. El entonces niño ve como sucede todo y sufre la degradación social que asola a los familiares directos de un traidor. Sin embargo, el chico, cuya mayor virtud parece ser que es guapetón, no tiene problemas en tener amoríos con chicas a las que no debería acercarse. Lo sorprendente es que incluso el asesino de su abuelo, Daron-Vex, lo considera apto para tener descendencia con su propia hija Jaina tras un acto heróico. Se ve que en Krypton es tan provechoso tener buen aspecto como en la Tierra. 

La trama se va desarrollando entre los enredos románticos de este chico, tanto virtuales al estilo Krypton, como reales con quien no debiera. La aparición de Adam Strange, para comunicarle lo importante que será Kal-El, su nieto, y advertirle de una gran amenaza, es la excusa para que veamos referencias a la mitología de Superman, como la capa, la Fortaleza de la Soledad... y pinceladas aquí y allá.

SEG-EL ES EL ABUELO DE SUPERMAN

La presentación de los distintos personajes no deja de ser rutinaria, con una trama genérica que tanto nos vale para Kripton como las tribulaciones en un zoco árabe entre distintas familias. Tïpico chico rebelde con una venganza familiar contra el poder establecido.  En cuanto a los padres del chico, la muerte de ambos está llevada torpemente y sin emoción alguna. No se entiende muy bien ese semisuicidio de ambos progenitores, podrían haber tenido más maña y llevarse a alguno por delante. La motivación de los rebeldes tampoco está bien explicada. La jerarquía en Krypton me suena más por otras películas sobre Superman que por lo visto en la serie. 

Por otro lado, que Adam Strange interfiera de una manera tan clara en el destino de Seg-El da que pensar que él mismo puede cambiar el futuro y evitar el salvador que tanto anhela. Por cierto, la versión del personaje de Strange es bastante del barrio, alejado de cualquier tipo de uniforme galáctico. En cuanto a la escenografía de la serie, la considero bastante correcta a pesar de algunas críticas que he oído. Y eso para una serie que se emite en Syfy, pocos dados a los excesos presupuestarios, es todo un logro. El vestuario tampoco está mal escogido. Bien es cierto que recuerda un poco a una serie que se desarrollara en una ciudad de la antigüedad por el estilo de las calles tan estrechas y llenas de recovecos. No es que se hayan explayado mucho mostrando Krypton, pero en dos capítulos tampoco hay que pedir demasiado en ese sentido. 

LAS CHICAS NO SE LE RESISTEN A SEG-EL

En cuanto a la tecnología kriptoniana, la gran diferencia con la Tierra es en el tema de crear los embriones fuera del cuerpo y midiendo únicamente la mejor combinación genética. De hecho, son capaces de observar el futuro de cada criatura. No vemos que haya otras especies aparte de la kryptoniana con aspecto humano en Krypton; la taberna que aparece no es la de Star Wars. Es por eso que se pierde un poco la sensación de ver una serie que se desarrolla en otro planeta, y recuerda a una serie teen cualquiera. Que no entre en grandes profundidades de ningún tipo también ayuda a esa sensación genérica que produce la serie. 

EL ATREZZO DE LA SERIE CUMPLE EFICIENTEMENTE

Como ya sigo The Flash, Arrow Supergirl, añadir esta me resulta complicado. Además, el segundo capítulo es una extensión del primero y, aunque al final aparezca Brainiac, no sé hasta qué punto me convence este chico para ser un nuevo superhéroe blandito al que seguir. Si no seguís ninguna de las anteriores, podéis verle su interés, pero creo que de momento no me animo a seguir con Krypton. Más por su falta de virtudes que por sus defectos propiamente, ya que no es una serie ambiciosa. 

Quién iba a decirnos hace unos años que la cantidad de series basadas en superhéroes sería tan amplia que no podríamos verlas todas. Si este boom pasa en breve, podré pararme a ver Krypton. Si no, tendrá que esperar.

Si tienes un dispositivo especial para grabar programas de TV, puedes grabar series de televisión y verlas más tarde en tu computadora, celular o tableta. Pero tales dispositivos generalmente graban vídeo en formatos exóticos como .ts, rm, rmvb, avi. Para reproducir un archivo en tu PC, TV, Android, iPhone, Apple TV, necesitas convertir el vídeo a un formato universal MP4. Recomiendo instalar Freemake Video Converter, que te permite convertir cualquier archivo a MP4 sin perder calidad, de forma rápida y gratuita. Además, el programa te permite eliminar anuncios y fragmentos innecesarios de películas y episodios.

Estrenada en Estados Unidos el 22 de diciembre de 1978, La Invasión de los Ultracuerpos (Invasion of the Body Snatchers, Philip Kaufman, 1978) sigue siendo uno de los clásicos del terror y de la ciencia ficción más buscados en los sitios donde ver películas online. Al igual que el film original de Don SiegelLa Invasión de los Ladrones de Cuerpos (1956), la cinta de Kaufman también se basaba en la novela de Jack Finney, publicada en forma de libro —había sido publicada anteriormente por entregas en un magazine pulp— en 1955. A continuación, y para celebrar el cuarenta aniversario del estreno del film de Kaufman —en mi opinión, mejor que su predecesor—, te dejo con algunas de las curiosidades de esta mítica película que quizás no conocías.

La Invasión de los Ultracuerpos

¿Remake o secuela?

Aunque oficialmente la película de Philip Kaufman es un remake del original estrenado en 1956, hay elementos en ella que apuntan a que realmente estaríamos ante una secuela. Uno de esos elementos es, precisamente, el cameo de uno de los actores protagonistas del film de Don Siegel. Se trata de Kevin McCarthy, actor protagonista de la cinta original y que en La Invasión de los Ultracuerpos hace una pequeña aparición como un alterado transeúnte gritando "¡Ya llegan!", segundos antes de ser atropellado ante la mirada impertérrita de centenares de ciudadanos ya asimilados. Precisamente, mientras se ensayaba el rodaje de esa escena, un sin techo que se encontraba en las proximidades reconoció a McCarthy, exclamando "La primera era mejor."

La Invasión de los Ultracuerpos

Otro elemento que apoyaría esta teoría es que el film de Kaufman transcurre en San Francisco y, recordemos, al final de la película de 1956 veíamos como un camión cargado de vainas alienígenas tenía como destino esa ciudad. ¿Estamos, entonces, ante una secuela encubierta pero ya desprovista de toda la carga anticomunista de la original?

Cameos y otras suplantaciones

Aparte de la aparición de McCarthy, el film de Kaufman contó con bastantes cameos. Uno de ellos es el del propio Don Siegel, quien conduce un taxi en el que viajan los protagonistas, Matthew (Donald Sutherland) y Elizabeth (Brooke Adams). También se deja ver el propio Kaufman, una vez como el hombre que importuna a Sutherland mientras habla en una cabina y, de nuevo, como la voz al otro lado de un teléfono. La mujer de Kaufman también aparece fugazmente en la escena de la fiesta, hablando con el personaje de Jeff Goldblum. El líder del grupo Grateful Dead aparece brevemente caracterizado como un indigente tocando el banjo, así como Robert Duvall como sacerdote en un columpio —y sin cobrar ni un dólar, por cierto—. Veronica Cartwright (Alien) aparecería en el, hasta ahora, último remake de la historia de Finney, Invasión (2007).

La Invasión de los Ultracuerpos

Sonidos de otro mundo

La banda sonora de esta película tiene varias peculiaridades. La primera es que es la única que compuso Denny Zeitlin en toda su carrera, a pesar de que en su día fuera alabada por la crítica especializada. Zeitlin, además de pianista de jazz, es profesor de psiquiatría en la Universidad de San Francisco. Por cierto, Zeitlin no compuso ningún tema para los títulos finales, solo un inquietante y desolador silencio.


Otra de las notas distintivas del film son sus efectos de sonido, diseñados por Ben Burtt, quien acababa de encargarse de los alucinantes efectos sonoros de Star Wars (1977). Por ejemplo, para la escena del crecimiento de las réplicas surgidas de las vainas, Burtt utilizó los latidos del corazón de su hijo nonato. Los chillidos de las criaturas eran, en realidad, gruñidos de cerdos. Un detalle que añade aún más inquietud al espectador es el hecho de que, conforme avanza la película, los sonidos naturales (trinos de pájaros, grillos...) se van atenuando hasta desaparecer por completo, siendo sustituidos por sonidos producidos por objetos de fabricación humana.

El Sr. Spock contra las vainas gigantes

Una de las razones por las que Leonard Nimoy aceptó el papel del Doctor David Kibner fue que intentaba escapar del encasillamiento en el que había caído debido a su papel de Sr. Spock en la saga televisiva Star Trek. La jugada no le salió muy bien ya que su personaje, un psiquiatra, terminaba precisamente encarnando todo aquello de lo que Nimoy intentaba escapar: un ser más planta que animal desprovisto de toda emoción humana. Curiosamente, era la segunda vez que Nimoy se enfrentaba a unas plantas alienígenas. En "This Side of Paradise", el episodio 24 de la primera temporada de Star Trek: La Serie Original, Spock encontraba un planeta en el que sus habitantes estaban en permanente estado de placidez debido, precisamente, a unas esporas.

La Invasión de los Ultracuerpos

Para dar más personalidad al personaje de Nimoy y fuera más reconocible, se decidió que el actor llevara un medio guante en su mano izquierda. La idea surgió del propio Nimoy, quien tenía un amigo que se cubría con uno igual una quemadura de su mano.

La teoría de la panspermia

Al principio del film vemos como unas esporas abandonan un planeta moribundo hasta alcanzar finalmente la Tierra en la ciudad de San Francisco, justo en el edificio Transamerica Pyramid, sede por aquellos entonces de la compañía propietaria de la United Artists, productora de la película. La idea de partida de la novela de Finney es que ciertos microorganismos, como bacterias, virus o esporas, podrían sobrevivir a los rigores del vacío del espacio y, llegados a un mundo propicio, ser capaces de hacer aflorar la vida. Esta teoría, la panspermia, propone que la vida en el universo se propagaría por el universo de esta manera. En la escena del baño de barro, Nancy (Veronica Cartwright) lee el libro "Mundos en Colisión", de Immanuel Velikovsky. Alguna de las teorías de Velikovsky trataban el tema de la panspermia.

A pesar de estar casi completamente volcados en las actividades que se están celebrando en el 36º Salón Internacional del Cómic de Barcelona, el equipo de ECC Ediciones ha hecho un hueco para darnos a conocer las novedades que saldrán a la venta el próximo mes de junio. Además de varias reediciones de obras tan fundamentales como Batman All-Star o El Largo Halloween, ECC nos tiene preparados para el inicio del verano títulos como Batman: Gotham Después de Medianoche, de Steve Niles y el gran Kelley Jones o el tomo Lobo: La Gran Pelea, un volumen surgido de la mente del guionista Alan Grant y artistas como Ariel Olivetti o Norm Breyfogle, entre otros.

Novedades de ECC Ediciones de Junio 2018

Sin duda, uno de los platos fuertes de los lanzamientos de junio de ECC Ediciones es El Universo DC de Mike Mignola, un tomo que recopila algunas de las mejores historias dibujadas y guionizadas por este particular artista. Cómics como Mundo de Krypton, Gotham: Luz de Gas o Ironwolf son algunas de las historias del creador de Hellboy que ECC ha incluido en este imprescindible tomo. Como imprescindible es también la edición deluxe de Batman: Amor Loco, una historia esencial para todo fan de la villana más loca del Universo DC.

Muerte: A Las Puertas de la Muerte, de Jill Thompson, Desolación Jones, de Warren Ellis o Authority: El Año Perdido, de Grant Morrison, son solo una muestra del resto de novedades que nos trae ECC Ediciones el próximo junio. Para descubrir el resto de lanzamientos, así como sus fechas de salida a la venta, echa un vistazo al siguiente PDF.

El invento este de Renacimiento tuvo, en mi caso, el mejor de los regalos: hacer que Scott Snyder abandonara la cabecera principal de Batman. Las múltiples razones por las que lo detesto como guionista ya las aclaré aquí quedándome bien a gusto. Otra cosa es que no reconozca su éxito en ventas, ahora con el evento Metal que estoy ignorando absolutamente. Ya me enteraré de lo que me tenga que enterar. La etapa de Tom King al frente de Batman en general me está resultando satisfactoria. Así que me he animado a reseñar una trama, Batman: La Guerra de Bromas y Acertijos, que acaba de finalizar recientemente en grapa y que será recopilada, seguramente con bastante éxito, en un próximo tomo. 

Batman: La Guerra de Bromas y Acertijos

Tras la muy publicitada proposición de matrimonio de Batman a Catwoman, (originada en lo que vimos en La Chapa) este le confiesa que debe saber algo de él antes de responderle. Como si la chica no estuviera curada de espanto a estas alturas, Bruce Wayne comienza a contarle la historia que vivió tras su primer año ejerciendo de Batman en Gotham. El Joker y El Acertijo, heredero de aquel extraño loco genocida que transmutó Snyder, entran en una espiral para ser los dueños de Gotham y eliminar al murciélago. El rastro de muerte y destrucción que ambos generan harían partidario de la pena de muerte para estos tipos hasta al más pacifista. King busca impresionar con los asesinatos, bien brutales y a bocajarro, bien mediante sutiles planes donde todo sale como el villano espera. 

Personalmente, me impactan otras cosas, ya que ver a dos villanos clásicos de Batman, por muy rejuvenecidos y perfilados que estén ambos, masacrando a diestro y siniestro, no tiene nada de original en los últimos tiempos. Empieza a ser cansino y debieran haber seguido el soberbio camino de Gregg Hurwitz. No se entiende, como ya he dicho en la crítica de Marini, que dichos villanos recluten a gente sabiendo el final que les espera. Tampoco que no vayan a por ellos con todas las consecuencias. Ese Batman que parece hacer más por la vida de los enemigos que de las víctimas sigue presente, algo muy políticamente correcto en estos tiempos. 

UNA ESCENA QUE PARECE PERFILADA POR UN CIRUNAJO PLÁSTICO

Sin embargo, si bien la historia recuerda el estilo de Snyder con sus tremendas sagas soporíferas que a nada llevaban, debo reconocer que esta tiene bastante más virtudes. Se nos presenta a Batman como un hombre que tiene una vida personal y, oh sorpresa, hasta sexual. Todo un revulsivo de la era Snyder, en la que tanto él como Gordon apenas eran robots enfundados en trajes para luchar contra el crimen. Este trasfondo que Tom King intenta dar tanto a Batman como a los distintos personajes que van apareciendo, víctimas incluidas, se agradece. No significa que le salga perfecto, pero la intención está ahí.

A lo largo de los números, que no se hacen ni muchos ni pocos, sino los justos, vamos viendo desatarse la locura entre estos dos villanos y un Batman que, a pesar de su inexperiencia, no lo representa tanto en su actuación como en el traje. Como parece ser inevitable, aunque no debiera serlo, tanto El Joker como El Acertijo parecen tener más habilidades que Superman a la hora de cometer crímenes. Preferiría que cuadraran un poco más los tiempos y los lugares, pero qué le vamos a hacer. La búsqueda de la espectacularidad manda. Los mayores protagonistas son El Joker y El Acertijo en su lucha de egos, mostrados como dos auténticos dementes. 

EL HOMBRE COMETA, UN GRAN DAMNIFICADO EN ESTA HISTORIA

Y si hablamos de espectacularidad, el dibujo de Mikel Janin lo es por momentos. Su Catwoman joven es digna de un mural pero, por otro lado, sus dibujos resultan algo rígidos, como muñecos de cera. Curiosamente, el que peor le sale es Bruce Wayne, con una cara que parece un Dick Grayson envejecido o algo acartonado. De todas formas, los momentos íntimos entre Bruce y Selina que retrata Janin bajo la batuta de King son emotivos y expresivos. No sé si esta idea de casar a Batman ocurrirá y dejarán evolucionar al personaje o tendrá, como muchos piensan, un truculento desenlace. En cuanto al terrible secreto, se parece mucho al que te imaginarías con una curiosa variante. Este Batman que se siente culpable por todo está un poco exagerado, no es muy práctico para hacer lo que hace.

UNA CATWOMAN CON LA QUE SE CASARÍA CUALQUIERA

Espero que sean valientes y, como estamos viendo en la etapa de King, los actos tengan sus consecuencias y las historias una evolución coherente con el personaje. Como momento impagable, Alfred dando la noticia del compromiso a los chicos, Dick, Jason, Damian y Duke-cuota-Thomas. No pertenece a la saga, pero viene en la última grapa. Ver las distintas reacciones del Universo DC es un lujo que no deben escatimarnos. Esperemos que esa faceta la siga teniendo en cuenta King en los próximos números. 

En el caso de Superman, la boda y la paternidad han sentado de fábula al personaje, ahora que muchos de sus lectores también enfrentamos la paternidad. También es cierto que Batman no es un personaje tan familiar en principio, pero un matrimonio explosivo con sus idas y venidas puede ser de lo más interesante. Es divertida esa simplificación de que Batman no puede ser feliz... ¿Quién dice que casarse le va a llevar a la felicidad? Lo que hace es abrir un mundo de nuevas posibilidades. Suceda lo que suceda, esta etapa de Tom King es una buena actualización del personaje. Parece que sabe dónde lo quiere llevar, y de que manera. Que siga así.

Batman: La Guerra de Bromas y Acertijos (Batman núms. 68, 69, 70, 71, 72)
ECC Ediciones
Edición original: Batman núms. 24, 25, 26, 27, 28, 29, 30, 31, 32, 33 USA
Guion: Tom King
Dibujo: David Finch, Mikel JaninClay MannJoëlle Jones
Grapa, 48 págs. A color.
Precio: 3,25 €

Tras los buenos resultados que está cosechando Netflix con la ciencia ficción (Stranger Things, Altered Carbon, Extinction) se han animado a traer a la actualidad una serie que, si bien pocos de nosotros la hemos visto, a casi todos nos debe sonar. Se trata de Perdidos en el Espacio, las aventuras de la familia Robinson, compuesta por unos padres separados y tres hijos, los cuales consiguen un puesto en una nave espacial que busca colonizar otros planetas. Sin embargo, la ruta esperada no se cumple y acaban teniendo un accidente que les lleva a aterrizar en un planeta de un sector desconocido del cosmos. Los problemas que deberán enfrentar los Robinson acaban de empezar. 

Lost In Space

Si bien los dos episodios que hemos podido ver gracias a la gentileza de Netflix demuestran que no parecen haber escatimado en medios, me temo que lo mostrado carece de casi todo lo demás que debe tener una serie para que nos enganche. Si en vez de dos capítulos hubiera tenido que ver cinco, no lo hubiera hecho. La familia protagonista se ve tan irreal como irritante. Los padres muestran una relación tensa desde el principio, debido en gran parte a su condición de matrimonio separado. En unos no demasiado esclarecedores flashbacks, vemos como  Maureen Robinson (Molly Parker) está molesta porque John (Toby Stephens) no pasa tiempo con sus hijos debido a su trabajo en el ejército. El tópico de la madre irritada y el padre que quiere reconciliarse mil veces visto. El problema es que cuando conoces a los niños, entiendes que el hombre prefiera ausentarse. Dos hijas adolescentes sin chispa ni química alguna van pululando sin generar más que hastío a lo que lo estamos viendo. Los flashbacks que intentan presentarnos a la familia fallan al intentar generar interés por ellos. El que tiene algo parecido al carisma es el padre y haciéndole un favor. La falta de química entre los actores que supuestamente forman una familia en una serie que se basa en lo que les sucede es letal para la audiencia. No es tan difícil conseguirlo. Recientemente en The Gifted, en el piloto ya consiguen hacer que empatices con la familia sin que la serie sea una obra maestra. Aquí no hay manera. 

Lost In Space
UNA PELIGROSA EXPEDICIÓN QUE PADRE E HIJO SE TOMAN COMO UN PASEO POR EL PARQUE

El comportamiento tan absurdo e incomprensible de los protagonistas, empezando por los padres, al llegar a un planeta desconocido, remata la serie. El planeta al que llegan me ha recordado a la genial película infantil Zootropolis. Una parte helada, otra boscosa, otra desértica... unas pegadas a otras. Tras muchas explicaciones técnicas, y tanta ciencia, los protagonistas no parecen tener miedo a nada en un planeta del que nada saben. He visto familias más precavidas yendo a tomar el sol a la playa. Después, empiezan a aparecer una serie de peligros que van acechando a distintos miembros de la familia, que se solucionan de tres maneras principales: saltándose cualquier lógica espacio tiempo, con ocurrencias de los más pequeños que sus padres deberían saber mejor que ellos, o porque uno de los hijos se hace el héroe y toma decisiones por su cuenta. Es el caso de ir a buscar un material a pie a una distancia imposible en un cortísimo espacio de tiempo.

ES MÁS FÁCIL IR POR UN BOSQUE DE ESE PLANETA QUE POR ALGUNAS CARRETERAS TERRÍCOLAS

Otra cosa que choca es la irresponsabilidad de unos padres al dejar solos a hijos menores, cuando lo más recomendable sería ir juntos a todos lados y no poner en riesgo gratuito a unos por salvar a otros. ¿Qué problema tienen en ir a la vez? Si les paso algo, muy probable dadas las circunstancias, mejor irse todos juntos que morir solos y abandonados de hambre y frío.

Pero si por algo es famosa la serie clásica de los 60s es por la relación entre el robot y el niño, Will. No, no nos falta el robot. La forma en la que se conocen es confusa, mal presentada y sin demasiado sentido. Como si de una criada se tratase, se pega a Will para satisfacer todos sus deseos, y los de su familia. Encima, como son tan desagradables, el robot se lleva hasta muestras de desprecio. Ya digo que esta familia no hay por donde cogerla. No sólo les salva la vida apareciendo en el momento justo de la nada y proporcionando todo lo que van necesitando. Da la sensación de que se va a poner a cocinar en cualquier momento para ellos con una cofia. Parece que han llegado al planeta de los robots sirvientes. Que suerte...

DON CREE QUE SE SOBREVIVE COMPORTÁNDOSE COMO UN LIGÓN EN UN BAR

A esta familia se une una superviviente, que parece ser una vividora, proveniente como ellos de la nave en la que todos escapan de la Tierra. Su periplo tampoco está muy bien llevado y no nos suponen sus andanzas un alivio respecto a esta inefable familia. Diálogos absurdos en la situación que viven, Don (Ignacio Serricchio) y la Dra. Smith (Parker Posey) llegan a un planeta extraño y dan por sentado que pueden respirar allí sin que sea tóxico, no se maravillan o sorprenden por lo que ven, si hay vida, qué van a comer... Se dedican a tontear y a criticar profesiones como si pasearan por el parque.

La belleza de algunos paisajes, perfectamente terrícolas en su mayoría, sería lo más destacable de la serie, así como a su excelente diseño de producción, los efectos visuales y el cuidado vestuario. Desgraciadamente, no es suficiente para seguirla. Siendo el protagonista un niño y un robot, quizás dirigirla más claramente al público infantil habría sido más provechoso. Lo malo es que no lo han hecho así, tocando temas que no son para ellos pero sin terminar profundizando en nada para enganchar a un público adulto. Quizás termine encontrando su público pero me cuesta imaginar cómo ha de ser éste. 

Entre el jueves 12 y el domingo 15 de abril se celebra en la Ciudad Condal el 36º Salón Internacional del Cómic de Barcelona. Diábolo Ediciones, como es habitual, estará presente en tan señalado evento presentando las novedades que reseño a continuación. La primera de ellas es la segunda parte de un libro que ya cosechó bastante éxito entre los lectores: "¡Vamos a morir todos! ¡Otra Vez! Lo insólito y lo paranormal en el cine, Vol. II", de Pedro Delgado Cavilla. En esta nueva entrega, el autor continua profundizando en el cine más extraño y lisérgico, desde mujeres avispa a garras gigantes, pasando por gólems y pirañas voladoras.

¡Vamos a morir todos! ¡Otra Vez! Lo insólito y lo paranormal en el cine, Vol. II

Saltamos al cómic, concretamente a la primera edición en forma de tomo de "Robocracia", la tira de la revista El Jueves de Igor e Ivanper. ¿Te imaginas un mundo de robots en el que nosotros, los humanos, somos sus mascotas? "Una caja de galletas. Una Historia de Guerras y Dibujos" es otra de las apuestas que Diábolo presentará en el Salón del Cómic, una historia sobre la memoria, los recuerdos de la cruel guerra civil que azotó nuestro país, de la mano de Josep Salviá, un autor catalán capaz de acercarnos aquella contienda como nunca antes otro medio había hecho.

"Cartier-Bresson, Alemania 1945", de Morvan y Savoia, es otra novela gráfica que sigue la trayectoria del genial fotógrafo antes, durante y después de la II Guerra Mundial. Morvan es autor también de la novela gráfica "McCurry, NY 11 de Septiembre 2001", también editada por Diábolo. El cómic se complementa con un portafolio con fotografías de Bresson y una crónica escrita por el investigador y documentalista Thomas Tode.

Las ventas de la industria de videojuegos supuso mundialmente en 2017 casi 100.000 millones de euros. Sin embargo, a pesar de estas cifras, los juegos de mesa siguen siendo los favoritos de muchos jugadores, que prefieren compartir la diversión con los amigos alrededor de una mesa antes que enfrentarse a la soledad de una consola o PC. Juegos tan originales como el Monopoly Juego de Tronos se han convertido en superventas, así como otros relacionados con los éxitos televisivos del momento. A continuación, te dejo con una selección de algunos de los mejores juegos de mesa basados en series de televisión.

Batallas de Poniente. Juego de Tronos

Pensado para solo dos jugadores, este sencillo juego de batallas enfrenta a los Stark y los Lannister mediante las reglas del popular Battlelore. Mediante las tiradas de dados iremos haciendo avanzar nuestro ejército compuesto de detalladas figuras de plástico hasta aplastar al de nuestro rival. Si te van los juegos ágiles, sin tiempos muertos y estás enganchado al mundo de Juego de Tronos, este es tu juego.

Batallas de Poniente. Juego de Tronos

El Cluedo de Rick y Morty

Los fans de la irreverente serie Rick y Morty ya pueden disfrutar de un juego tan popular como el Cluedo jugando a detectives con sus personajes favoritos. La caja contiene seis personajes, Rick Sánchez, Morty, Summer, Jerry, Beth y el Sr. Ojetesucio, los cuales tendrán que descubrir quién de entre ellos robó los planos de la pistola de portales del estrafalario inventor. 

El Cluedo de Rick y Morty

El Ministerio del Tiempo

Basado en la popular serie de ciencia ficción de Televisión Española, este juego de mesa brinda la oportunidad de convertirte en uno de sus personajes, viajando por distintas épocas y completando diferentes misiones. La edad mínima para jugar es de 10 años, por lo que podremos compartir tablero con los más jóvenes de la casa.

El Ministerio del Tiempo

Historias Corrientes. El Parque en Peligro

Esta serie animada del canal Cartoon Network ha sabido atraer la atención no solo de los más jóvenes, sino de muchos seguidores adultos. Ahora llega un juego de mesa cooperativo —o ganan todos o pierden todos— basado en sus personajes y aventuras, de partidas rápidas y sencillas pero muy divertidas.

Historias Corrientes. El Parque en Peligro

Expediente X: El Juego de Mesa

En este juego, los fans de la mítica serie podrán encarnar tanto a los famosos agentes Fox Mulder y Dana Scully y al director Skinner como al traicionero Kricek. El tablero, como no, es un mapa de los Estados Unidos donde los personajes tendrán que ir resolviendo misteriosos casos, siempre con la figura de El Fumador como principal amenaza.

Expediente X: El Juego de Mesa

Spartacus. Un Juego de Sangre y Traición

Una serie de tanto éxito no podía dejar de tener su propio juego de mesa. Basada en la serie del canal Starz, este divertido y nada complejo juego combina aventura, negociación, rol... y traición sin límites. El juego cuenta con una expansión con la exprimir al máximo sus posibilidades.

Spartacus. Un Juego de Sangre y Traición

Star Trek Panic

Nominado en 2016 al premio Golden Geek Best Cooperative Game, Star Trek Panic es un juego de mesa cooperativo en el que los jugadores deberán defender a la nave U.S.S Enterprise de distintos enemigos. Además, el juego incluye una serie de cartas con misiones que habrá que cumplir, al igual que sucedía en la serie original. En resumen, un juego recomendado para los jugadores más trekkies.

Star Trek Panic

Trivial Pursuit: Doctor Who Edition

Una serie como Doctor Who, con 55 años ya a sus espaldas, se merecía que un juego como Trivial Pursuit le dedicara una de sus ediciones. 600 preguntas abarcan todos los aspectos y personajes de la serie excepto la última etapa, protagonizada por Peter Capaldi. El juego no necesita tablero, por lo que es ideal para los viajes gracias a sus reducidas dimensiones. Toda una joya para los seguidores más fieles de esta mítica serie británica.

Trivial Pursuit: Doctor Who Edition

Firefly. Fistful of Credits

La serie de culto creada por Joss Whedon (Los Vengadores, Liga de la Justicia) cuenta con un divertido juego cooperativo para entre 2 y 4 jugadores. El juego cuenta con tres escenarios distintos en los que los jugadores, metidos en la piel de los nueve miembros de la tripulación de la Serenity, tendrán que dar una serie de golpes y salir airosos. Lanzado al mercado en 2016, es el primer juego de mesa sobre la serie Firefly desde que fuera estrenada allá por 2002.

Firefly. Fistful of Credits

The Big Bang Theory. Fact or Fiction

Con once temporadas, The Big Bang Theory se ha convertido, por derecho propio, en una de las sitcoms de más éxito de la televisión de los últimos años. Por ello, no es extraño que también tenga su propio juego de mesa similar al Trivial. El juego está compuesto por un tablero y cartas con más de cuatrocientas preguntas sobre sus personajes. No es el único juego sobre la serie, existe también un Monopoly, un Trivial Pursuit, un Cluedo y hasta el divertido "Piedra, papel, tijeras, lagarto, Spock" de Sheldon, solo que con dados.

The Big Bang Theory. Fact or Fiction

Estos son solo algunos de los juegos de mesa inspirados en series de televisión disponibles en el mercado. Próximamente, dedicaremos un post a los juegos de mesa basados en películas, seguro que más de uno te sorprenderá.

Cuando un autor se anima con una historia autoconclusiva de Batman pueden pasar dos cosas: que estemos ante un desastre sin mucho sentido y al final de la lectura la conclusión sea que se ha perdido el tiempo y no nos ha aportado nada... o todo lo contrario. Afortunadamente, Batman es afortunado con los autores que se atreven a contar sus historias. En lo que respecta a Enrico Marini, de los más afortunados, especialmente en el tema visual. Batman: El Príncipe Oscuro se divide en dos partes, de la que aún solo tenemos la primera en nuestras manos, novedad de abril de ECC Ediciones

Batman: El Príncipe Oscuro

Marini, dibujante y guionista, se adentra en el mundo de Gotham... ¡y de que manera! Para empezar, la edición en formato europeo es acertadísima. Cada viñeta es una obra de arte que merece ser contemplada durante un buen rato. Lejos de un Batman caricaturesco, Marini nos deleita con unos personajes bellamente diseñados, incluido El Joker. Por no hablar de Catwoman, un gustazo que el propio autor reconoce haberse dado en sus dos identidades. También resalta que se respeta la estética actual de Batman, más robusto que alto, y una Selina Kyle de pelo corto. También el discurrir de la actualidad, pudiendo ser una trama que se podría intercalar en la grapa mensual. Sí es cierto que sus personalidades son algo esquemáticas en ocasiones, pero no algo de lo que se libren los personajes en sus series mensuales. Se puede perdonar mucho más en un autor puntual.

Si los dibujos de los personajes son apabullantes, qué decir de sus panorámicas de Gotham. Asombrosas y dignas de adornar como salvapantallas cualquier pantalla digital. Las tonalidades se alejan de lo que suele aplicarse a Batman ya que son acuarelas, pero funcionan a la perfección. He leído algunos comentarios de que Marini tiene dibujos mejores, pero resulta difícil creer que se pueda hacer mejor que lo visto en este tomo. Me conformo.

MARINI SE ESMERA CON SU RETRATO DE CATWOMAN

En cuanto a la historia, que podría flaquear en una obra realizada por un autor que destaca más como dibujante, resulta una agradable sorpresa. Sin necesidad de grandes artificios, Marini se centra en personajes bastante familiares para cualquiera que siga o no a Batman. El Joker, Harley Quinn, Alfred o el Comisario Gordon desfilan por el tomo, consciente como es Marini que muchos compradores no habituales se harán con este cómic. Si bien algunos diálogos son algo arquetípicos, la historia relaciona bien a Batman con El Joker y con Bruce Wayne. Marini quizás exagera el carácter de Selina y retrata a una Harley Quinn con algo parecido a una relación estable con El Joker. Este aparece tan loco como siempre. A ver si algún autor se molesta en explicar cómo reclutan gente si todos terminan igual con este hombre... Consciente de que tenemos que esperar a la conclusión en la segunda parte del tomo, deja varios interrogantes bien planteados que esperemos tengan su respuesta en la siguiente entrega. 


No adelanto más de la trama porque no me ha sentado bien saber algunas cosas de antemano. El personaje de Alina, una niña de 8 años, está bien retratado y carga con el principal misterio del tomo. Una gozada que nos encontremos estos lanzamientos comiqueros como novedades y a la espera de que la conclusión de la historia esté a la altura de este primer número, que se hace corto (apenas 64 páginas) y que apetece volver a leer tan pronto lo has acabado para poder sumergirte en sus viñetas de nuevo y viajar a Gotham como pocas veces podemos hacerlo. Lo malo es que toca morderse las uñas hasta que llegue la segunda parte de este excelente cómic.

BATMAN: EL PRÍNCIPE OSCURO NÚM. 01 (DE 2)
ECC Ediciones
Edición original: Batman: The Dark Prince Charming Book One USA
Guion y dibujo: Enrico Marini
Cartoné, 64 págs. A color.
Precio: 12,95 €