07/01/2017 - 08/01/2017

The Mist (la Niebla) es una serie de 10 episodios que emite actualmente el canal de cable Spike y que, si no estoy mal informado, va por su sexto capítulo. Está basada libremente (muy libremente, de hecho) en la novela corta de Stephen King publicada por vez primera en 1980 y no parece tener conexión alguna con el film de Frank Darabont de 2007. Tal y como sucedía en aquel excelente film, la pequeña población de Bridgton, Maine, se ve cubierta súbitamente por una espesa niebla. El matrimonio Copeland, junto a su hija adolescente Alex, son los protagonistas principales de un show planteado como una serie de horror coral pero que, sin embargo, falla a todos los niveles. 

La Niebla (The Mist)

Más allá del título y la ubicación, la serie tiene poco que ver ni con el relato de King ni con el film de Darabont. Vistos los tres primeros capítulos para hacerme una opinión fundada de cómo es la serie, he de decir que solo ha supuesto una pérdida de tiempo: ni los personajes ni la historia merecen la pena. 

Uno de los principales problemas de esta nueva versión de La Niebla es el ritmo. Visto el tercer episodio la serie no acaba de despegar, con personajes enfrascados en aburridas conversaciones sobre sus propios demonios que nada aportan a la esencia de la historia. En vez de ahondar, expandir  o continuar la premisa imaginada por el maestro del terror, plasmada con tanto acierto por Darabont, la serie se pierde inexorablemente no en la niebla, sino en interminables digresiones sobre temas completamente ajenos a lo que todos esperábamos de una serie como esta.

Alyssa Sutherland abandonó tierras vikingas para enfrentarse a monstruos interdimensionales... o eso creía.

Por supuesto, la serie sirve de pretexto para mostrarnos toda una serie de clichés que tanto parecen abundar en las series americanas pensadas para un público entre adolescente y adulto. En lugar de defenderse de arañas monstruosas, la hija de los Copeland debe hacerlo del pensamiento retrógrado imperante en la pequeña población de Bridgton. En lugar de escapar de enormes y letales avispas, el inevitable adolescente gay (o bisexual, no queda muy claro) debe enfrentarse a las burlas de los chicos del equipo de fútbol. O, en vez de escapar de enormes criaturas que avanzan por la niebla, los protagonistas se refugian en una iglesia donde incluso alguno se convertirá en creyente, como si eso nos importara.

En cuanto a los monstruos, pues bueno, no están por ningún lado. Pasados tres capítulos lo más grande que he visto son las cucarachas que a un policía le salían de la boca. La serie se recrea, eso sí, en unas muertes más o menos desagradables provocadas por unos entes que evitan mostrar, sospecho que por la falta de presupuesto. Aparece como nuevo elemento unas visiones de personas fallecidas importantes para los protagonistas algo que, si mal no recuerdo, no aparecía en el film de Darabont. No me hace falta ver toda la temporada para afirmar, con toda seguridad, que no veremos aquí ninguna de las espectaculares y terroríficas escenas de la película plagadas de aquellas extrañas criaturas.


En definitiva, una serie escasamente recomendable, dado que poco o nada aporta a la historia que ya conocemos. En lugar de realizar una secuela de los hechos narrados en el film, los guionistas han apostado por hacer una nueva versión, cuando aquella historia contenía aún potencial para narrar situaciones nuevas que ampliaran la mitología creada por King. Si no queréis sentiros estafados, evitad esta serie y quedaros con la novela y el film de Darabont, merecen muchísimo más la pena que este pobre subproducto.

Hay un refrán español que dice que si es blanco y en botella, tendrá que ser leche. En Marvel y Sony han debido pensar que si lo llamamos Peter Parker y le ponemos un traje rojo y azul, tendrá que ser Spider-Man. Supongo que la mayoría de la gente que ha ido a ver esta película tiene suficiente con esto. En cambio, si has leído cientos de cómics del personaje a lo largo de décadas, es casi imposible reconocerlo. No digo que no tengan que modernizarlo para adaptarlo a los tiempos —y a las nuevas audiencias—, pero esto que han hecho es desvirtuarlo completamente. Aquí expongo algunos de los motivos por los que pienso que esto será una película de Marvel, pero desde luego no me parece una película del verdadero Spider-Man. Por supuesto, os aviso de que hay spoilers a gogó.

Spider-Man: Homecoming

NI RASTRO DE PETER PARKER Y SU MUNDO

Mucha veces se escoge a un actor que no se parece físicamente al héroe que representa. Eso no significa que no se haga con el papel y termines viendo al personaje en cuestión. Si bien Tom Holland no se parece nada físicamente a Peter Parker, menos ha representado su personalidad. Y menos cuando éste estaba en el instituto. Peter Parker era un paria, un gafotas empollón que acumulaba rencor contra sus compañeros y era la burla de las chicas. Soñaba con resarcirse y estaba sobreprotegido por sus tíos. Aquí, en cambio, no tiene problema alguno en quedar con la chica guapa del padre rico. Es un chico perfectamente alegre que se divierte todo el tiempo en su papel de Spider-Man. Tiene un amigo al que le cuenta todo. Ni rastro de la eterna culpabilidad, la soledad, las dudas y deudas que debe afrontar y que tan humano y diferente a otros héroes le hacían. No parece tener problemas económicos, que tanto lo hacían sufrir, aunque no vemos a May trabajar en ningún momento, ni a él tampoco. Al menos en los cómics, cuando Iron Man recluta a Spider-Man, queda claro que es por un sueldo.

MARISA TOMEI, UNA TÍA MAY ACOSADA POR SUS PRETENDIENTES...


NO HAY MOTIVACIÓN APARENTE DEL HÉROE

La muerte de tío Ben y la responsabilidad de Peter en ello dejando escapar al asesino es lo que empuja a Peter a usar sus poderes contra los villanos. Entiendo que no quieran contar de nuevo todo, pero es que aquí no parece existir nada de eso. May menciona lo nerviosa que se ha puesto al no ver aparecer a Peter, dando a entender que perdió a su marido si hilas muy fino, pero nada más. Sin esa carga, Spider-Man pierde su identidad. Es como poner a Batman sin la muerte de sus padres, se convierten en héroes genéricos y prácticamente intercambiables. Aquí ¿por qué es Spider-Man exactamente? ¿Para salir en Youtube o para aprovechar el traje de Iron Man?  Nada de lo que vemos justifica la decisión que toma de dedicarse al pueblo. Entonces ¿qué hacen Los Vengadores, salvar millonarios? No se ve la identificación de Peter con la clase trabajadora, como un chico humilde pasando penalidades o estrecheces. ¿Iba a ser muy duro para la audiencia?

DEMASIADO INSTITUTO

Las escenas de acción son pobres, sin mucho sentido y nada memorables. Encima, abusan de la noche, cuando Spider-Man es un héroe básicamente diario. Se ve que no han ahorrado sólo en guionistas. El instituto de Peter ocupa mucho tiempo en pantalla. Entiendo que habrán pensado dedicar este nuevo Spider-Man al público más joven, pero me temo que éste tampoco necesita a una borde como Michelle (Zendaya) diciendo tonterías. No ocurre apenas nada relevante en el instituto y tampoco nos acaban de mostrar claramente lo que pierde por ser Spider-Man, algo que te lo hacía pasar mal en los cómics. 

NI EL PEOR CÓMIC DE SPIDER-MAN HA TENIDO QUE SUFRIR A UN PERSONAJE TAN FUERA DE LUGAR COMO ESTE


FALTAN SUPERPODERES ESENCIALES

¿Me puede alguien explicar dónde está el sentido arácnido que zumba como loco en situaciones de peligro? Pero si es clave para Spider-Man y algo que le avisa permanentemente del peligro incluso cuando está de civil... La superfuerza tampoco luce mas allá de recibir palos y librarse. Por cierto, no nos explican su rápida capacidad de curación a pesar de que no parece tener secuela alguna de sus actos, ni siquiera unos moratones. 

EXCESO DE TECNOLOGIA

A lo anterior, le sumamos un traje que el propio Iron Man debería apropiarse para sí. Como si de Siri se tratara Spider-Man va charlando con su traje —bueno, con Jennifer Connelly en la versión original—, que parece tener todas las habilidades del mundo. No se entiende qué falta le hace nadie dentro, la verdad. Con un monigote de cartón podría hacer las mismas cosas. Con las cosas que puede hacer el traje, lo de andar por las paredes parece una cosa más de éste que un superpoder de Peter. Spider-Man depende de sus poderes, de su fuerza de voluntad y de su inteligencia. El traje que le construye Stark en los cómics está muy lejos de hacer casi todo el trabajo como éste. No veo a Spider-Man tras tanta ciencia ficción.

LA GENTE NO LE ODIA

Que el Daily Bugle haga campaña para que Spider-Man sea el más odiado de Nueva York es algo inherente al personaje. Por cierto, ni rastro de este periódico, menudo error. Tanta obsesión con la cuota racial para luego desperdiciar un grandísimo personaje de color de los cómics como Robbie Robertson. Que le tuvieran miedo y a pesar del desagradecimiento general siguiera y siguiera haciendo lo que hace... aquí tiene enamoradas a las chicas del instituto. La gente le aplaude y le conoce enseguida, con el debate que causaban los tipos con superpoderes. No costaba tanto. Bueno, sí, haberse leído un cómic bueno de Spider-Man

EN LA PELÍCULA NO HAY NADA PARECIDO A ESTA ESCENA...

¿Y LOS RASCACIELOS?

Ver a Spider-Man balancearse entre rascacielos es una de sus señas de identidad. Aquí no hay ni rastro de ello. Lo poco que sale del barrio de Queens te quitan las ganas de ir. Luego lo vemos corriendo por un parque, en lo alto de un bus, o en el monumento a Washington. Como recurso cómico puntual tiene su sentido, pero si no lo contrastamos con un Spider-Man atravesando Nueva York de red en red, no se entiende. El que vea esta película sin saber nada del personaje se pierde algo muy importante, lo que todos esperábamos ver en cada estreno del arácnido.

FALTA DUALIDAD VILLANO/HÉROE

Michael Keaton tiene demasiada presencia para enfrentarse a un crío que no la tiene. Al menos su personaje tiene una motivación clara aunque no explicada. ¿Nadie en 8 años se entera de que trafica con armamento de alta tecnología y Spider-Man tiene que ir a por él solo justo en la fiesta del instituto? Por no hablar de que teniendo un arma que desintegra en segundos, ¿a qué viene que saque esas alas para destrozar el edificio y aplastar a Spider-Man? En cuanto a su aspecto, entiendo que no nos van a poner el clásico tipo calvo vestido de verde con las plumas, pero tampoco estas alas que parecen un remedo de Transformers. ¿De dónde saca Peter que eso parece un buitre? Encima, el villano se vence solo... Trabajo que se ahorra Karen, el traje de Spidey.

HAY MUCHAS ESCENAS PARECIDAS A ÉSTA. SPIDER-MAN YA ESTARÍA SOBRE UN RASCACIELOS EN ESTA CIRCUNSTANCIA

LA HUMILLACIÓN DEL HÉROE

La película tiene algunos momentos divertidos, especialmente con Tony Stark. Otra cosa es que perdamos la esencia del personaje con las gracietas. Spider-Man se puede equivocar, lo hace y mucho. El problema es que aquí lo humillan. Acercarse andando en un garaje para hablar con un villano y que este le diga que es una chica (?)... ¿Para que está la red o el techo? Parecía que estaba viendo Deadpool en vez de Spider-Man. Peter siempre cuidó mucho cambiar su actitud cuando era el trepamuros (aunque poco trepa aquí). De hecho, le ayudaba a superar su inseguridad. Aquí es exactamente igual en el instituto que con la máscara. Encima, dice que va a rescatar a sus amigos en el monumento a Washington. Toma cuidado con su identidad secreta. 

ACCIÓN POBRE Y FUERA DE LUGAR

Las escenas de acción se desarrollan principalmente en un avión y en un ferry. Estamos hablando de un héroe muy urbano pero apenas nos muestran acción de ese tipo. Y la que muestran, no tiene nada memorable o especialmente espectacular. Ninguna merece un nuevo visionado. Spider-Man usa mucho sus puños, pero aquí ni lo intenta. ¿Para qué, si lo hace todo el traje? Podrían haber mostrado escenas increíbles, únicas sobre el cielo de Nueva York, peleando contra el Buitre de día, como son las batallas de Spider-Man. En vez de eso, una farragosa lucha en la que apenas se ve nada que parece un descarte de una película de Michael Bay.

¿ESTO NO PASABA EN EL SPIDER-MAN 2 DE RAIMI CON UN TREN?

En definitiva, una película sin nada memorable. No niego que sea más o menos entretenida, aunque yo me he aburrido a ratos, o que pueda gustar a los más jóvenes. Pero para eso, que hubieran hecho una película con Miles Morales, al fin y al cabo se parece más a éste. Ni los defensores que ahora claman que han visto al Spider-Man definitivo en Homecoming con el hype pensarán lo mismo en un tiempo. A no ser que crean que a Spider-Man lo parió Sam Raimi. Al menos Marc Webb cuidó detalles del cómic, como el vestuario. Aquí no aparece ese respeto por ninguna parte. Esta película no me ha transmitido ninguna emoción, ni empatía con Peter Parker. Me da igual que quede o no con la chica, que la pierda, la gane, o se descoyunte en un ferry. No sufro con él. 

A todos aquellos que creen que esto es Spider-Man les pediría que salieran de su error leyendo el Spider-Man de John Romita y sagas clásicas como las del Traje Negro. Les haría reflexionar si esta anodina historia que nos ha ofrecido Homecoming la hubieran comprado si viniera en un cómic. Ya les digo yo que no. Mucho tiene que cambiar la cosa, demasiado diría yo, para que esto termine en una próxima película que haga honor al verdadero Spider-Man. Ojalá me equivoque. 

DC lleva un tiempo recopilando en Estados Unidos historias clásicas de Batman en tomos de diverso tamaño. En vez de sacarlos por orden cronológico, ha preferido recopilarlos por sus artistas más relevantes. Unas veces, el dibujante, por ejemplo, el autodidacta Jim Aparo. Otras, por el guionista, como Len Wein, que es el caso que ocupa esta reseña. La ventaja es que seguramente nos ahorramos historias sin mucha trascendencia de autores y dibujantes menores. La desventaja es que algunas historias se quedan colgadas y resulta casi imposible hacerse con todos los cómics publicados de Batman hasta la fecha. Tampoco estoy seguro de que muchos bolsillos se lo pudieran permitir, el mío seguro que no. Como esto es lo que hay y nos tenemos que aguantar, estoy comprando todos los que puedo. El primero que he leído en su totalidad es el de Len Wein

Tales of the Batman, de Len Wein

Dado que no he encontrado ninguna reseña en castellano de este volumen, he pensado que sería buena idea hacer una, a sabiendas de que el público para un tomo en inglés es bastante reducido por esos lares. Espero animaros a haceros con el, porque es una maravilla. El nivel de inglés que necesitáis para entender el cómic es medio. Ya depende de lo perezosos que seáis para buscar el significado de cada palabra. Yo lo soy y algunas las sacaba por el contexto, otras las buscaba. 

La obra principal de Wein abarca desde principios de los 70 hasta principios de los años 80. A lo largo de los números se le ve evolucionar de una forma encantadora en sus historias y en su aportación a la mitología de Batman. Su Batman tiene muy en cuenta a su alter ego, Bruce Wayne. Si bien ya se nos presenta como alguien que se siente condenado por el peso de ser Batman, está alejado de visiones más modernas donde esto lo tiene muy asumido. Wayne sufre el abandono de dos de las mujeres de su vida: Silver St. Cloud, continuando lo visto en Extrañas Apariciones. También lo vemos tener un noviazgo con Selina Kyle que, como supondréis, y salvo que Tom King lo remedie, termina como siempre hasta ahora. Sin embargo, da una pátina de ser alguien que quiere tener una vida normal a pesar de todo.


Wein no es que ignore el elemento fantástico, pero no abusa de él en absoluto. Este libro muestra como va profundizando más y más en los problemas que le causa a Bruce Wayne ser Batman hasta un punto que no os podéis llegar a imaginar. No vemos aquí mundos alternativos como sí los mostrará Alan Brennert. La vida laboral de Wayne se muestra con la creación de Lucius Fox, toda una revolución poner a un ejecutivo de color en los albores de los años 80. Las tramas empresariales tienen su interés y muchas veces se cruzan con los problemas de Batman. En cuanto a Robin, aquí es un universitario que aparece puntualmente pero que no vive regularmente con Bruce. Y eso que se ha mudado al famoso ático de la Fundación Wayne para estar más cerca de la acción. Estamos lejos aún de Jason Todd, y no hay que negar que las apariciones de Dick Grayson, si bien a veces son para salvar a Batman, otras es para que quede claro que le queda mucho para llegar al nivel del murciélago.

WEIN CONSTRUYE MARAVILLOSAS HISTORIAS CON UN GRAN SUSPENSE QUE
SABE REMATAR

En cuanto al dibujo, hay que reconocer que aunque lejos de los avances técnicos de hoy día, era de lo mas digno. Desde maravillas dibujadas por Neal Adams, a otras obras menos famosas de Novick y McLaughlin que no bajan de estupendas. Se nota que Batman era el niño mimado de DC aunque para la mayoría del público la imagen que tenían de Batman eran las de la payasada de serie de los años sesenta. 

Si sois fans del murciélago, de verdad que disfrutaréis de estas historias que nunca han sido recopiladas en su totalidad en España. Olvidaos de la multitud de adolescentes que rodean a Batman, aquí se nos muestra como un héroe solitario y sufrido (aunque no demasiado atormentado) sin más compañía que Alfred como fiel testigo de su dura vida como Batman y la puntual presencia de Robin

No me canso de recomendaros por tanto esta maravilla que yo al menos he podido conseguir por Amazon. Un truco para que os salga más barato es buscar en otras ofertas que aparecen adjuntas, como en The Book Depository. Tarda mucho más en llegar, pero os ahorraréis unos buenos euros respecto a Amazon Prime. Cuando se agotan estos tomos el precio que adquieren es estratosférico, así que aprovechad. Por cierto, debemos celebrar lo bien que se editan en España los cómics DC gracias a ECC Ediciones. La edición americana, aunque en papel satinado y de calidad, la portada es completamente negra con una sobrecubierta en papel. Se agradecen las ediciones españolas, con cubiertas impresas.

Solo me queda suplicarle a ECC desde aquí que se anime a editar estos maravillosos tomos en castellano. Se merecen llegar a un gran público que no es consciente de las maravillosas historias que protagonizaba el Hombre Murciélago por aquella época. 

Gracias a la gentileza de Netflix hemos podido ver los cuatro primero episodios de la nueva serie de Marvel Los Defensores. En ella, como ya sabíamos de hace años, confluyen los 4 superhéroes urbanitas que ya han disfrutado de su serie individual en la plataforma: Daredevil, Luke Cage, Iron Fist y Jessica Jones. A pesar de que en los cómics sí ha existido esta cabecera, nunca ha estado formada por estos integrantes. Eso no impide que el nombre nos venga bien para la serie ¿Que impresión nos ha dejado estos cuatro primeros episodios?


Tras las muchas críticas negativas que cosechó Iron Fist (sin negarle sus virtudes) y la tibia acogida de Luke Cage, Los Defensores tienen que resolver de alguna manera las malas impresiones de los últimos estrenos televisivos marvelitas para seguir ostentando el título de poseer las mejores series superheróicas actuales. Afortunadamente, podemos decir, al menos con los primeros episodios, que han tenido en cuenta las críticas y se han esforzado en enmendarlas positivamente. 

El primer capítulo nos muestra dónde se encuentran cada uno de los héroes, algunos de los cuales aún no se conocen. Haber visto todas las series que confluyen en Los Defensores, o al menos un par de ellas, es imprescindible para entender bien lo que ocurre, y nos sirve para ponernos al día. Si no, indudablemente se os escaparán detalles y difícilmente entenderéis lo que ocurre. Lo digo porque a lo largo de estos episodios aparecen muchos secundarios de una y otra serie que os serán extraños si no las habéis visto previamente. Me parece digno de alabar, porque en otras producciones que continúan a otra serie, de repente faltan personajes importantes porque no quieren gastarse dinero con el actor de turno o porque no está disponible. Es evidente que eso se ha cuidado mucho con Los Defensores y se agradece.

EN LOS CÓMICS, ESTA ALINEACIÓN NUNCA SE PRODUCE

La trama que se revela en Los Defensores, o lo que atisbamos de ella, también se ha ido construyendo en cada una de las series previas, de manera que queda claro que se estaba preparando la culminación en este encuentro.

Si bien en Iron Fist podíamos decir que había capítulos de relleno ya desde el principio, nada de eso parece ocurrir en Los Defensores. Se toman su tiempo con cada uno, pero huyendo de momentos de relleno o diálogos vacuos que no llevan a nada. Obviamente, la preferencia por algún personaje hará que os guste unos más que otros, pero en ningún momento se hace pesado ninguno, cosa que sí me ha ocurrido con las series individuales de  Luke Cage o Iron Fist.

Los diálogos son muy creíbles y ajustados a la forma de ser de cada uno, aportando momentos divertidos sin que queden fuera de lugar o forzados. Posiblemente sea la irascible Jessica la mejor para crear ese efecto. Destacaría de lo visto una conversación entre Power Man e Iron Fist, muy cuidada estéticamente, que homenajea el dúo que formaron en la colección de cómics Héroes de Alquiler.

UN GRUPO UNIDO POR LA CIUDAD DE NUEVA YORK

La villana principal, Alexandra, interpretada por una regia Sigourney Weaver, sigue manteniendo mucho de su misterio tras estos episodios, aunque se deja atisbar su principal secreto.

La vida personal de los héroes (los que la tienen, ¿verdad, Jessica?) tiene también su presencia en estos capítulos, pero no a costa de la acción. Es sin duda otra de las quejas que se quieren enmendar en Los Defensores. Hay escenas muy cuidadas y trepidantes peleas, mucho más abundantes que lo que hemos visto en las dos últimas series de Marvel y Netflix. No olvidemos que estamos trasladando un cómic de acción a la pantalla, por si alguien ve raro que tanta gente sepa luchar. Se nota que el presupuesto ha subido. Sin embargo, hay un hecho clave en concreto que debería  haberse mostrado de manera más evidente para reflejar mejor el impacto que supone. No quiero pensar que se ha evitado para ahorrar presupuesto, ya que aunque se mencionan los efectos colaterales, estos no muestran demasiado claro qué es lo que ha pasado y lo que ha supuesto, al menos por ahora.

En cuanto a los componentes del grupo, las circunstancias y el enemigo común los reúnen más que su voluntad, como era de esperar. Los distintos caracteres, la necesidad para algunos de reservar su identidad secreta, las dudas sobre si trabajar en grupo o no y si es asunto de ellos la amenaza en ciernes se plantea ya en estos primeros capítulos. 

Muy buena impresión la de estos Defensores, y muchas ganas de seguir viendo los siguientes episodios. Los que os bajasteis del tren con Iron Fist, os recomiendo que os pongáis al día con ella sin miedo. Muy superior a lo que ofrece actualmente por ejemplo CW, incluso la estupenda última temporada de Arrow. Se me va a hacer larga la espera hasta el 18 de agosto, pero al menos tengo algo para amargarme menos en el final de las vacaciones. Nada realmente relevante que objetar por ahora a estos Defensores de Netflix. Ya me contaréis.

La pasión por lo antiguo, por lo pasado de moda, está más de actualidad que nunca. El gusto por lo retro, sobre todo por todo lo proveniente de una era como son los años 70 y 80, se ha convertido en objeto de deseo de millones de nostálgicos. ¡Andá!, la merienda... Las deliciosas colecciones de nuestra niñez, de Vicente Pizarro, es una excelente muestra de esta exaltación de lo antiguo, un maravilloso libro en el que se repasa solo una fracción de los cientos de colecciones de cromos y merchandising que acompañaban como reclamo a pastelitos, yogures y otros productos destinados a la alimentación sobre todo infantil. 

¡Andá!, la merienda... Las deliciosas colecciones de nuestra niñez

El ensayo, del que he podido disfrutar en casa gracias a Diábolo Ediciones, recupera colecciones tan icónicas como los "cromos mágicos" en 3D de los pastelillos Cropan, las bonitas pegatinas de animales de Panrico o los álbumes didácticos de Bimbo. A lo largo de las páginas de este libro, Pizarro, verdadero enamorado de la cultura popular de la década de los 80, repasa con detenimiento aquellos cromos apoyado con abundantes ilustraciones que reproducen, en ocasiones, incluso colecciones enteras. En este post recojo cinco de aquellas colecciones, las relacionadas con el mundo de los superhéroes y que, en algunos casos, alcanzan importantes precios en páginas especializadas en coleccionismo.

Descubre a tus Héroes Fantásticos

Editado por la extinta empresa pastelera Cropan, este álbum de cromos estaba dedicado tanto a los superhéroes de Marvel como a Vickie el Vikingo, tan solo teníamos que darle al vuelta. Los 80 cromos de los que constaba la colección de superhéroes estaban dibujados por López Espí, portadista habitual de los cómics Marvel editados por Vértice. Eran cromos de plástico, con la ilustración cubierta por una película opaca que había que rascar para desvelar al personaje. En el año 2000, Editorial Forum lanzó un libro con todas las ilustraciones que Espí realizó para la colección de Cropan.

CLIC PARA AMPLIAR


Spider-Man, Batman y los Superhéroes

También de Cropan, este álbum constaba de 55 cromos troquelados (o estampitas, como a los que éramos niños entonces nos gustaba llamarlos) donde se mezclaban personajes de Marvel y DC. Al parecer es un álbum muy buscado —y cotizado— por los coleccionistas, ya que existen pocos que hayan perdurado completos. Los dibujos también fueron realizados por Espí, al menos la mayoría de ellos.

EL PRIMER CROSSOVER ENTRE ESTOS 2 PERSONAJES NO LLEGARÍA A LOS CÓMICS HASTA 1995


Los "minicomics" de El Increíble Hulk

Si la mayoría de los que amamos el cómic aborrecemos las ediciones de tamaño bolsillo, imaginaos lo que era leer las aventuras del Hulk en formato micro (4x6 cm). En los 80, Cropan lanzó una colección de 30 minilibros con historias del Goliat Esmeralda para estimular la venta de uno de sus pastelillos. Como os podéis imaginar, el formato no daba para mucho diálogo. Para que os hagáis una idea de cómo se cotizan estas frikadas, en cierta web de segunda mano he visto la colección completa vendida por 350 €...


El Superpastel de Superman

La empresa Cropan parecía tener especial predilección por los superhéroes a la hora de lanzar promociones para sus productos de bollería. Así, en 1989 lanza un coleccionable dedicado al Hombre de Acero, con la particularidad de incluir cromos metalizados y 15 tiras plegables. Cropan lanzaría más tarde pastelillos que incluían llaveros, minicómics y discos voladores basados en el personaje.

SIN CROMOS SE VENDE A 50 €, ASÍ QUE SI CONSERVÁIS UNO Y PASÁIS APUROS ECONÓMICOS...

Cromos del Espacio de Bollycao

Esta colección, aunque no estrictamente de superhéroes, merece estar en nuestra selección por méritos propios. Lanzada en 1986, se trataba de unos 80 cromos metalizados y holográficos, con imágenes de héroes, villanos y vehículos espaciales en blanco y negro al más puro estilo pulp. Hasta donde he podido averiguar, nunca se editó un álbum para pegarlos ni estaban numerados. Se cotizan bastante en páginas de compraventa, con precios que oscilan entre los 3 y 6 € cada cromo. Esperemos que Vicente Pizarro, en el segundo volumen sobre las colecciones de cromos de pastelitos de los 80 que está preparando, nos pueda ofrecer más información acerca de esta genial colección.

RECUERDO CONSERVAR EN ALGÚN SITIO VARIOS DE ESTOS CROMOS. EN EBAY SE VENDEN A 6 €/UNIDAD

Os invito a que descubrais ¡Anda!, la Merienda, un libro que os transportará de nuevo a vuestra infancia, a aquellas mañanas en las que, de camino al cole, hacíamos una parada en la panadería para comprar un pastelito para el recreo, más que por sus cualidades nutritivas, por la estampita o figurita que traía de regalo. Sin duda alguna, un bello volumen que logrará que más de uno soñemos despiertos con nuestra niñez.

¡Andá!, la Merienda. Las Deliciosas Colecciones de Nuestra Niñez
Diábolo Ediciones
Autor: Vicente Pizarro
Tapa dura, 304 págs., color
Precio: 23,95 €



Hace tan solo unos días os presentaba la segunda parte de las novedades de ECC Ediciones para el mes de agosto. Pues bien, ya están aquí los primeros lanzamientos de la editorial para septiembre, a la venta el día 28 de agosto, entre los que podemos destacar, dentro de la colección Grandes Autores de Batman, el tomo titulado Rastro de Pólvora, de Ann Nocenti y Ethan Van Sciver. En 2004, Nocenti realizó con esta historia una inteligente reflexión acerca del derecho a portar armas en Estados Unidos.

ECC Ediciones: Novedades de Septiembre de 2017 (Primera Salida)

Y, dado el enorme éxito del primer volumen, ECC ha decidido lanzar la segunda parte de la Wonder Woman de John Byrne dentro, claro está, del sello Grandes Autores. Este es el segundo tomo de los tres que recopilan la trayectoria de Byrne en la colección de la amazona. Y fuera del universo DC (o no, ya veremos donde nos conduce Rebirth) está la colección Antes de Watchmen, que en septiembre nos traerá el Búho Nocturno de Straczynski y Andy Kubert en el esperado formato tomo de tapa dura.

Las novedades de ECC Ediciones para el mes de septiembre no terminan aquí. Os invito a que las descubráis en el siguiente PDF.

Este mes de julio las novedades de Diábolo Ediciones están dedicadas al apasionante mundo de la animación. La primera de ellas viene de la mano de Álvaro López Martín, responsable del blog Generación Ghibli, autor del estudio El Viaje de Chihiro: Nada de los que Sucede se Olvida Jamás..., la segunda edición de una obra que profundiza sobre todo un clásico de la animación nipona.

Novedades de Diábolo Ediciones para Julio de 2017

Y no abandonamos el país del sol naciente, porque a finales de este mes de julio se pone a la venta el primer tomo (de dos) de uno de los más completos estudios sobre el anime Sailor Moon en lengua castellana: En Nombre de la Luna te Castigaré, de Andrés Argal Sotes. Este autor pamplonica, enamorado del fenómeno manga y anime, nos ofrece un riguroso pero ameno ensayo acerca de un fenómeno con más de 25 años de existencia a sus espaldas.

Abandonamos Japón para regresar a España, pero no dejamos el territorio de la animación. Juan José Zanoletty, con su libro Gnomos, Naranjitos y Mosqueperros nos brinda la oportunidad de rememorar unos dibujos que marcaron nuestra infancia: las series animadas de BRB Internacional. Surgidas de la mente de Claudio Biern Boyd, conocido como el Walt Disney español, estos estudios produjeron durante años series tan icónicas como Ruy El Pequeño Cid, La Vuelta al Mundo de Willy Fog o Sandokán, entre otras muchas. Todo un viaje a nuestra infancia en unos tiempos en los que la nostalgia no es solo una moda, sino casi una necesidad.

Con este primer número, ECC Ediciones recopila la primera de las tramas que formaban parte de la colección Batman Confidencial. Tal y como sucede en la propia serie, se trata de historias autoconclusivas ambientadas en distintas épocas del Murciélago. En esta, por ejemplo, nos encontramos con un Bruce Wayne que tan solo lleva un año ejerciendo de Batman y se debe enfrentar al mayor enemigo de Superman: Lex Luthor

Batman: Reglas de Compromiso

Aunque se encuentre en sus inicios como Batman, cualquier parecido con la famosa obra de Miller es pura casualidad. La tecnología tiene aquí un peso muy importante. De hecho, tal y como ocurrió tras la película Batman Begins, ahora Lucius Fox no es un gerente contable, sino un prominente investigador capaz de inventar los más increíbles artefactos con los que poco a poco Bruce va creando su bat-arsenal. Tampoco podemos decir que se comporte como un novato ni que se sienta como tal, algo que debería estar más cuidado. 

La trama principal parte de la base de que Empresas Wayne y la compañía de Luthor pelean por un mismo contrato armamentístico. Obviamente, Luthor no va a dejar que una decisión así recaiga en el más capaz, así que hará de las suyas. Esto nos lleva a una enrevesada trama en la que no faltan asesinatos, políticos y decisiones que serán claves en el futuro de Empresas Wayne.

LUTHOR SE ENFRENTA A WAYNE Y A BATMAN A LA VEZ

Sin embargo, me gustaría recalcar el exceso de testosterona que transmite la historia. Dos machos alfa luchando con todas sus fuerzas apoyados en una tecnología imposible. El exceso de músculos y robots se me antoja bastante alejado del Batman más urbano y detective. Por momentos parecía que estaba leyendo algo de Transformers. No es que la trama sea simple, que no lo es; se ve trabajada y el guionista se esfuerza en crear suspense y ofrecer sorpresas. Lo consigue, pero el problema es que recuerda a las excesivas historias de los años 90, especialmente por la violencia y la maquinaria. El dibujo de Whilce Portaccio contribuye a crear esta impresión. Rostros agresivos, músculos excesivos... No es que tenga un mal trazo, siendo por momentos interesante, pero imprime excesiva dureza a la historia. 

Si sois coleccionistas del Murciélago no os sobrará en vuestra estantería, pero si en cambio os gusta ser mas selectivo con los cómics de Batman que adquirís, podéis dejarlo pasar sin que os pese en la conciencia. 

BATMAN: REGLAS DE COMPROMISO
ECC Ediciones
Edición original: Batman: Confidential núms. 1 a 6 USA
Guion: Andy Diggle
Dibujo: Whilce Portaccio
Cartoné, 160 págs. A color
Precio: 16,95 €

Muy pocos reboots y remakes han alcanzado la calidad cinematográfica, el interés y la originalidad de una saga como El Planeta de los Simios. Iniciada en 2011 con El Origen del Planeta de los Simios, esta precuela de los films originales en forma de trilogía ha logrado no solamente recoger la esencia y la imaginería de aquellas películas, sino darles un barniz actualizado a los nuevos tiempos sin sacrificar un ápice de interés y espectacularidad. La Guerra del Planeta de los Simios, dirigida por Matt Reeves (la gran esperanza blanca de la saga del Hombre Murciélago) y escrita por Mark Bomback (Lobezno Inmortal) y el propio Reeves, pone supuestamente punto final a la nueva trilogía en uno de esos raros casos en los que el espectador queda con ganas de más, mucho más.

La Guerra del Planeta de los Simios

Dos años han transcurrido desde que sucedieran los hechos narrados en El Amanecer del Planeta de los Simios (2014). La guerra entre humanos y simios se ha recrudecido a pesar de los esfuerzos de César (Andy Serkis) por sellar la paz con el Coronel, interpretado por un Woody Harrelson más inspirado que nunca en su papel de militar demente y mesiánico al más puro estilo Apocalisis Now. Tras un terrible acto de guerra por parte del Coronel en persona, César decide emprender, acompañado de un puñado de fieles simios, un viaje en busca de venganza al mismo cuartel general del ejército humano. 

Planteado como una especie de western, el film de Reeves y Bomback nos presenta el viaje de César a las profundidades de su propia alma, acosada por el recuerdo de su antaño amigo, y más tarde feroz enemigo, Koba (Toby Kebbell). En este viaje en busca de venganza, César y su reducido grupo recogerán a una niña muda, afectada por el virus mutado de la gripe simia, quien pronto logrará alcanzar el corazón de sus salvadores. La pequeña, bautizada por el orangután Maurice (Karin Konoval) como Nova, es uno de los más claros guiños a las películas originales, sobre todo a las dos primeras. Tanto en el film de 1968 como en la secuela, Regreso al Planeta de los SimiosLinda Harrison interpretaba a Nova, la chica muda que acompañaba a los personaje de Charlton Heston y James Franciscus

Nova (Amiah Miller) y Maurice (Karin Konoval)

El nombre de la niña no es el único guiño a los films originales. El nombre del orangután de Borneo consejero de César, Maurice, es todo un homenaje al actor Maurice Evans, quien daba vida al Dr. Zaius en los films originales. Cornelius, el hijo de César, es otra alusión directa a las películas de la saga original, una clara referencia al personaje que Roddy McDowall interpretó en El Planeta de los Simios y Huida del Planeta de los Simios (1973). Y qué decir del Alfa y el Omega, símbolos del ejército del Coronel y también de la infame bomba del juicio final de Regreso al Planeta de los Simios (1970).

Más que una película bélica, lo que Matt Reeves y el guionista Mark Bomback han querido ofrecer al espectador es un retrato certero de cómo puede ser el final de la vida humana en la Tierra: una lucha fratricida en la que no puede haber ningún ganador, sea a base de bombas, virus mutados o debido al rechazo del evidente cambio climático. Tan solo con dos escenas bélicas, la del inicio y la final, la película de Reeves prefiere centrarse en como los personajes afrontan tan extremas circunstancias que en las circunstancias en sí. Desde las dudas de César acerca de la venganza hasta la traición de los de su misma especie, a las órdenes muchos de ellos del Coronel, la película abarca muchos y variados temas que dejan un poso de reflexión que perdura mucho tiempo después de encenderse las luces de la sala de proyección.

El Coronel (Woody Harrelson)

Al retrato psicológico de los protagonistas se suma el excepcional trabajo del departamento de efectos digitales, que ha logrado alcanzar unas cotas de realismo en la animación de los simios como nunca habíamos visto. Casi en ningún instante los monos animados de la compañía Weta Digital nos sacan de la historia debido a algún gesto o movimiento poco natural. Son realmente simios, interactuando y actuando casi como humanos, con miradas y gesticulaciones que, en algunos casos como el César de Andy Serkis, merecerían un Óscar de la Academia por su genial interpretación. 

A una bella fotografía y unos impresionantes escenarios naturales filmados en Toronto y Vancouver hay que añadir la tremenda banda sonora de Michael Giacchino, con claros ecos a la música casi experimental que compusiera el maestro Jerry Goldsmith allá por 1968 para el primer film de la saga. Poco hay que reprochar al equipo de Reeves en lo referente al apartado técnico, esta vez al servicio de la historia y los protagonistas, y no al revés, como suele suceder en este tipo de blockbusters.

Simio Malo (Steve Zahn)

Con ecos a películas como Los Diez Mandamientos (1956) (que también protagonizara Charlton Heston, por cierto) finaliza una saga que ha sabido respetar el original, ampliando el universo de El Planeta de los Simios hasta unos límites que bien merecen una o dos películas más. A la espera de cómo funcione en la taquilla USA y con unas críticas mayormente positivas, La Guerra del Planeta de los Simios acaba, sin embargo, dejando algunos cabos sueltos que podrían retomarse en una cuarta entrega. Enigmas como los mutantes humanos de la saga original, la evolución de los simios como nueva especie dominante del planeta hasta llegar a ser lo que vimos en el film de Franklin J. Schaffner o el definitivo marco temporal de aquellos films son solamente algunas de las preguntas hasta ahora sin respuesta que podrían ser contestadas si la 20th Century Fox da carta blanca a una nueva secuela.

En definitiva, La Guerra del Planeta de los Simios es una dura película bélica, en la que las emociones y los vaivenes del destino de los protagonistas importan más al espectador que la propia representación del conflicto. Acertadamente aliviada la tensión dramática con unas pinceladas de humor gracias al gran personaje de Simio Malo (Steve Zahn), la película de Reeves da en la diana al involucrarnos en el destino de unos seres, humanos y monos, más parecidos a nosotros mismos en su conflicto de los que nos gustaría admitir. En conclusión, un blockbuster con tripas y corazón que no dejará a nadie indiferente, lo que ya es mucho decir en estos tiempos, en los que la vacuidad y trivialidad asolan este tipo de superproducciones.

A partir de los días 1 y 8 próximos sale a la venta la segunda ronda de novedades de ECC Ediciones para el mes de agosto, un aluvión de publicaciones para hacer más soportables las tardes estivales. Una de esas novedades es el primer tomo de la colección Grandes Autores de Batman dedicado al excepcional dibujante Norm Breyfogle quien, a finales de los 80 y principios de los 90, definió gráficamente la forma de ver al Hombre Murciélago. También dentro de la misma colección sale a la venta La Muerte y las Doncellas, una miniserie escrita por Greg Rucka y dibujada por Klaus Janson en la que se explora el origen del poder de Ra’s al Ghul: la Fosa de Lázaro.


Los amantes del Hombre de Acero no pueden perderse el volumen Grandes Autores de Superman: Dennis O'Neil y Curt Swan - Kryptonita Nunca Más, ni tampoco un lanzamiento excepcional: Superhijos, una colección centrada en Robin y Superboy escrita por Peter Tomasi. Y para amantes de los Elseworlds se pone a la venta JSA: La Edad de Oro, de James Robinson y Paul Smith, una historia en la que los héroes de la Edad Dorada de los cómics se enfrentarán a un superhéroe gubernamental con ideas algo fascistas.

La nueva edición de lujo del Batman: Año Uno de Miller, Dirk Gently, el cómic origen de la serie de televisión o la recuperación de un clásico como Ken Parker, de Giancarlo Berardi son solo parte del resto de novedades que ECC os tiene preparadas para agosto y que podéis descubrir en el siguiente PDF.

Si no la habéis visto, seguro que habéis oído hablar de ella. Por 13 Razones ha llamado mucho la atención de los medios por el escabroso tema que trata: el suicido adolescente. Además, parece haber conectado especialmente con este público, conociendo casos de jóvenes que se la han visto dos veces para captar detalles que se le hubieran podido escapar. Tanto la posibilidad de que se tratara dicho tema con seriedad, como la idea de ver una serie de adolescentes que por fin tratara los verdaderos problemas de una etapa de la que nunca nos curamos, me animó a verla. Por desgracia, mis expectativas no podrían haberse visto más frustradas. He aquí mis razones por las lo que he visto me ha parecido puro humo. Por cierto, no tengo más remedio que hacer spoilers.


VA DE SERIE INNOVADORA Y TRANSGRESORA... Y CUMPLE LOS TÓPICOS DE LAS SERIES DE ADOLESCENTES

En Por 13 Razones no hay nadie que tenga un físico normal. TODOS son guapos, delgados o directamente atléticos, y visten estupendamente. Ni para hacer bulto de fondo vemos lo que en realidad supone el 80% de cualquier instituto: chicos destartalados, mal vestidos y no precisamente atractivos. Y no lo digo ya por los estudiantes del instituto. Los padres que vemos son casi todos muy educados y pendientes de sus hijos como si fueran niños de parvulario. Los chicos tienen personalidades muy marcadas en una época donde aún se tienen que desarrollar del todo, o incluso aparecer. Claro que es lo normal cuando en vez de escoger actores que ronden esa edad la sobrepasen en más de 10 años en algunos casos... otra mala costumbre que se repite en Por 13 Razones.

SOBRE LA MUERTE Y EL SUICIDO HAY TABÚ, NO OBSESIÓN

Otro gran error de la serie es creer que en caso de suicidio, la gente no va a tener otra cosa que hacer que darle mil vueltas a lo que ha pasado. O tomar decisiones tan absurdas como la de la chica que se autoinculpa a posteriori por tirar la señal de tráfico, y destrozar su vida de camino. Trabajé en una empresa con miles de empleados y un correo corporativo. Viví la desagradable experiencia de recibir cada no demasiado tiempo el aviso del fallecimiento prematuro de algún compañero, algún hijo o esposa de de alguien... Sorpresivas o no, la gente borraba aquello como si fuera contagioso y lo más que se comentaba al respecto era ¡Oh dios mio! Es un tema de mal gusto para la sociedad, y más para chicos de esa edad. A Clay lo habrían acusado de morboso sus compañeros si hubiera insistido con el tema como lo hace en la serie, sin necesidad de llegar a meterle nada ilegal en la maleta. Y que todos se paren a escuchar sus respectivas cintas no me lo creo ni en un millón de años. Además, lo normal es que entre todos la culpabilizaran sin mucho esfuerzo. Sinceramente, si el esfuerzo que ha dedicado Hannah en grabar las cintas para hacer daño a los demás lo hubiera dedicado a sí misma para ver cómo sentirse mejor, habría batido récords de felicidad.

NO SOLO ME PARECE INCREÍBLE QUE ALEX SE INTENTE MATAR POR HANNAH, ES QUE NO CREO
 NI QUE LLEGARA ESCUCHAR LAS CINTAS


UN TERRIBLE MENSAJE

Había leído en algunos medios que la serie era criticada por la glamourización que hacía del suicidio. Me parecía una exageración hasta que al verla he reflexionado sobre ello. Una chica que planea minuciosamente su suicidio y deja una cinta para cada uno de los supuestos responsables. Lo que vemos en la serie es que termina siendo el centro de atención de todo el mundo una vez muerta. Todo acaba girando en torno a ella. Muchos intentos de suicidios se han achacado el querer llamar la atención, y por supuesto un problema mental serio. Si alguien ya es vulnerable y ve esta serie, tengo que reconocer que es lo que muestran. Recuerdo una compañera de clase que hablaba de suicidarse tan sólo porque su cantante favorito se había casado. Afortunadamente, no sucedió así, pero en los amoríos adolescentes los extremos ya vienen solos. Que Clay se obsesione con Hannah por haberse matado puede ser un mensaje peligroso para algunas personas.

LA PROTAGONISTA ES UN HORROR Y ADEMÁS ¿QUÉ RAZONES SON ESAS? 

Lo siento pero Hannah Baker me parece una llorica que no tiene más problemas que ser insufrible. Me hace gracia que se queje tanto de que el resto no le preste atención, cuando a ella no la vemos prestársela a nadie. Menuda fascista. Sus necesidades cuentan y las del resto no. Es guapísima, aunque en un instituto que parece una granja de modelos parezca más normal. Aún así, la eligen el mejor culo y lo considera cruel. ¿Qué? Pregunta a Jennifer Lopez y a su cuenta corriente si lo consideró cruel en su momento. Absurdo. Tengo una amiga que por no ser físicamente atractiva, sino más bien lo contrario, las ha pasado canutas de verdad: insultos desde el colegio, desprecios automáticos de compañeros no ya de instituto, sino de Universidad, no ser tomada en serio por los chicos independientemente de su inteligencia y simpatía, burlas ante la sospecha de que le gustara algún chico... Por no hablar de las depresiones y la autoestima bajo mínimos que esto le provocaba. El drama de Hannah es que el guaperas rico le pidiera una cita, o que un tonto le quiera meter mano en un sitio público donde puede defenderse o salir corriendo. El consejero del colegio no le presta la atención que ella quisiera, como si muchos hubiéramos crecido teniendo eso en un instituto. No digo que otros no sean más serios, como la violación que sufre, pero en el siglo XXI tiene montones de recursos pare defenderse que las mujeres no podrían haber soñado décadas atrás. No justifica su decisión en absoluto. Y las decisiones equivocadas, se pueden entender por la edad y el miedo.

HANNAH BAKER, SABES QUE TE PODRÍAS HABER CAMBIADO DE INSTITUTO, ¿VERDAD?


SUS PROBLEMAS TIENEN SOLUCIÓN

Estamos en el siglo XXI. No tienes más que meterte en Internet para encontrar foros con los mismos problemas que tu tienes, y más si eres una adolescente. Hay miles de sitios para buscar ayuda y formas de comunicarse, profesiones recientes como coach, psicólogos especializados en bullying... Si es que Hannah sabe lo que es, que no me lo ha parecido. Antes tenías que fastidiarte con la soledad con menos recursos, hoy día es casi una elección. Podría haber denunciado al chico y ayudar a la siguiente chica, pero eso de pensar en otros más que para fastidiar es ajeno a Hannah Baker. Otra causa terrible es que el chico que le gusta (y encima a él le gusta ella, menuda invisible está hecha) no se le declara. Como si ella no pudiera dar el primer paso, toda una machista doña Hannah. Me asombra que esto se pueda siquiera plantear. Si eso fuera causa de suicidio no salía nadie vivo del instituto. Que pierda un dinero de la hipoteca de los padres no digo que no sea un problema, pero dejarles la estampa de encontrarse a su hija con las venas cortadas, es de todo menos una solución. Por cierto, la escena es morbosa, violenta y gratuita donde las haya, cuando en el libro lo hace tomando pastillas.

Respecto a la rotura de la señal de tráfico, ella no conducía, pero como a Hannah le gusta más un drama que una cinta de cassette, pues nada, otra razón. En vez de salir corriendo podría quedarse esperando a que apareciera el primer coche y contarle lo ocurrido para que llamaran. De todas formas, no deja de asombrarme los efectos tan dramáticos del choque: ni el airbag se pasa por allí, oiga. Un viejecito a velocidad de autopista por una zona residencial de noche. Y como el chico lleva cerveza, pues nada, está borracho y ni análisis de sangre ni nada al cadáver. Pero ¿esto que es? Por cierto, Hannah, que te inviten a las fiestas no es que te den de lado ni tiene nada que ver con el mobbing. Lo que si es manipulación es grabar cintitas para que los demás se sientan mal por tu culpa.

ES AJENA A LA PROBLEMÁTICA JUVENIL REAL

Si hay una época conflictiva es la adolescencia y la primera juventud. Recuerdo muchas experiencias propias, de compañeros y de conocidos. La chica que se queda sola porque su mejor amiga se echa novio, la que abandona el novio y ya piensa que va a morir sola, el miedo al futuro laboral y a la vida en general, la incomunicación familiar, la desidia para los estudios, las malas compañías y los efectos derivados de éstas, la inseguridad... Podría seguir y seguir, pero no merece la pena. En el instituto de Hanna donde tienen ya que pelear su vida universitaria y están compitiendo por ella desde primaria, nada de esto forma parte de sus preocupaciones. Los padres, a pesar de estar ocupadísimos, dedican un tiempo inaudito para ver cómo se sienten sus hijos de 17 años.  Tengo una amiga que de la poca cuenta que le echaban se pudo cambiar de instituto sin que éstos se enteraran. No olvido tampoco que aquí lo difícil no parece ser aprobar, sino que no te viole el compañero de pupitre. Menuda panda de psicópatas resulta el alumnado del Liberty. Se quedan en lo superficial: el que trafica, el rico insustancial, la fotito que se hizo Hannah en la que además nadie la reconoce... Ridiculeces no ya a posteriori, sino incluso en esta etapa. Por cierto Hannah, ¿te vas a llevar a todos los compañeros a la universidad? A ver que van a importar tus tonterías de cría inmadura de instituto en unos meses donde nadie te va a conocer de primeras... Claro que cuando te conozcan a lo mejor se suicidan ellos.

LAS VERDADERAS VICTIMAS DEL SUICIDIO DE UN HIJO SON SUS PADRES, NO LOS COMPAÑEROS DE INSTITUTO QUE SEGUIRÁN CON SU VIDA


¿POR QUÉ NO PLANTEAN QUE HANNAH TENGA UNA ENFERMEDAD MENTAL?

Los psiquiatras suelen apuntar que el suicidio difícilmente depende de razones o una mala racha, sino de que ya tengas una predisposición mental previa... o un golpe realmente gordo de la vida. Es cierto que con la crisis se han disparado los suicidios por la perspectiva de terminar viviendo en la calle, pero no es una de las razones que parecen afectar a Hannah a pesar de que sus padres enfrenten un desahucio. ¿No había una cintita para el director del banco, Hannah? Al menos así moverías alguna conciencia por un motivo que de verdad mata a la gente. Eso habría sido un enfoque que sirviera para que la gente tomara conciencia de un problema que, por ejemplo, mata en España a más gente que los accidentes de tráfico. Dejan pasar la oportunidad y da la sensación de que somos incapaces de luchar contra los problemas (Hannah se pasa la serie como una víctima de los demás y sin que nadie le lea la cartilla) y que el suicidio es lo que hace reaccionar... a los demás, claro. Sí que sería interesante transmitir qué pasa de verdad por la cabeza de alguien que se plantea el suicidio y como se va viniendo abajo para poder detectar al menos, algunos casos.


CLAY ES DEMASIADO JOVEN PARA SABER QUÉ NARICES ES UNA CINTA DE CASSETTE

ES MUY ABURRIDA

Vaya que si lo es. Pasarme los 13 episodios aguantando a Clay con cara de amargado y los dichosos auriculares dando lecciones  a todo el mundo. Como si no le hubieran buscado ayuda en un caso así. Sobran episodios y además son largos para lo que me cuentan, que es básicamente nada relevante o creíble. Hannah diciendo chorradas sobre sentirse sola e invisible, cuando es una más en el instituto. Hannah filosofando de una manera burda sobre los momentos cumbre como ir a una fiesta... No hay diálogos interesantes, evolución de personajes ni momentos que emocionen y con los que te puedas identificar. Si acaso el sufrimiento de los padres, que si tienen la peor razón para sufrir. Todos son un cliché y además, aburridos. Ninguno de ellos parece tener menos de 25 años, ni en físico ni en comportamiento. Si la he terminado es por poder contar lo indignante que me ha resultado.

Una oportunidad perdida y una serie que resulta insultante para los que dejamos atrás esa etapa hace años y ya descubrimos que los valores que imperan en el instituto suelen dar la vuelta. No he visto una sola escena de verdadero acoso en la serie. Solo a una quejica amargada cuya compañía debe ser lo más parecido a una tortura. Yo resumiría las cintas en una sola: la que mandaría a ella misma. Para mi trata tanto el bullying como la jardinería. Si trata en cambio lo mil veces visto en series de adolescentes: la melancolía perenne. De acuerdo que está presente, pero también las alegría, las risas tontas, el grupo gracioso, las emociones desbocadas, los aciertos, la pareja bonita, los errores, los primeros viajes solos... ¿Por qué todo tiene un trasfondo dramático aquí? Hay gente que se pasa la vida echando de menos su adolescencia, para todos no es un drama.

Seguiremos esperando a que lancen una serie en la que los que ya superamos esa edad hace unos añitos podamos identificarnos de verdad y no tanta tontería pija de diseño que haga creer a los muy mimados chicos de hoy que quitarte de enmedio porque no eres el centro del mundo causaría tales efectos en tus conocidos. Ya os digo yo que no.

Publicado originalmente en 2005, Top Ten: The Forty Niners es una precuela de la colección Top Ten de Alan Moore, ambientada en los primeros años tras la fundación de la ciudad de Neopolis. Centrada en el personaje de Steve Traynor, alias Jetlad, quien años más tarde se convertiría en el jefe del Distrito Policial 10 de la ciudad, esta sensacional novela gráfica viene a arrojar alguna luz acerca de como era la vida en la ciudad que se construyó tras la II Guerra Mundial para albergar a los superhéroes que hicieron posible la victoria aliada frente a los nazis.

Top 10: The Forty Niners + Smax

Editada por ECC Ediciones junto a la novela gráfica Smax, también un spin-off de la colección original centrado en el personaje del mismo nombre, Top Ten: The Forty Niners es un maravilloso cómic dibujado en tonos sepia por un inspiradísimo Gene Ha, artista de la serie original. A lo largo de cuatro intensos capítulos Moore narra la llegada de Jetlad a Neopolis, sus dudas y temores por su condición de homosexual, así como el encuentro con quien se convertirá en el hombre de su vida.

Por supuesto, y como en todo cómic de superhéroes, hay sus villanos, en este caso los vampiros, la mafia de Neopolis, a quienes el departamento de policía al que se une Jetlad y su amiga, la alemana Leni Muller, alias Skywitch deben combatir. Como tema de fondo tenemos también el desprecio de la población a los robots, un colectivo que no es visto por buenos ojos casi por nadie, algo que sirve a Moore para introducir un interesante personaje, SteelGauntlet.

PÁGINA 10 DEL Nº 1 DE TOP TEN: THE FORTY NINERS SIN EL COLOREADO SEPIA DE ART LYON

Moore se toma su tiempo con los personajes, desarrollando las tramas principales y secundarias a la par con total maestría. El cómic se lee casi sin darte cuenta, con la sola distracción de los numerosos huevos de pascua y personajes escondidos en las viñetas dibujadas por Gene Ha, quizás en menor cantidad que los que veíamos en las páginas de Top Ten. En definitiva, un excelente cómic merecedor del Premio Eisner en 2006 en la categoría "Best Graphic Album".

La segunda parte del volumen editado por ECC contiene Smax, otro divertido spin-off de Top Ten que sigue las andanzas del gruñón policía de piel azul en su viaje a su tierra natal, una realidad alternativa donde lo mágico y lo fantástico constituyen lo cotidiano. Lo acompaña en su viaje Robyn Toybox, su compañera en el cuerpo de policía, quien descubrirá el trágico pasado del gigante azulado, antiguo matador de dragones hasta que una desgracia lo hace abandonar tal ocupación y buscar fortuna lejos de su mundo.

SMAX Y SU NÉMESIS, EL DRAGÓN FULGOR MATUTINO 

Dibujado por Zander Cannon con un estilo radicalmente distinto al de Gene Ha, este cómic es menos impresionante visualmente hablando, aunque al final cumple con creces sus funciones presentando el disparatado mundo de fantasía de Jeff Smax. Con un estilo más cercano al cartoon que el de Ha, las viñetas también están repletas de guiños y personajes escondidos que muchos sabremos reconocer. 

En Smax. Moore aúna con acierto el tono de comedia con el drama, combinando de una viñeta a otra chistes, gags visuales e historias tremebundas, como la narración de Smax de como él y su musculada hermana se libraron de su monstruoso padre. Con un tono más ligero que Top Ten y The Forty Niners, Smax es un cómic que se lee del tirón, disfrutando página a página de los extensos conocimientos de Alan Moore de los mundos fantásticos, vertidos en esta obra en forma de clichés, parodias, chistes y todo tipo de easter eggs.

Tanto The Forty Niners como Smax cierran de manera magistral la historia que inaugurara Top Ten allá por 1999, dejándonos incluso con ganas de saber más acerca de este apasionante mundo emanado de una de las mentes más preclaras del cómic mundial. Esperemos que próximamente ECC Ediciones se anime a publicar las dos obras que completan el Universo Top Ten, ya sin Alan Moore a los mandos: Top Ten: Beyond the Farthest Precinct, de Paul DiFilippo y Jerry Ordway, y Top Ten: Temporada 2, de Zander Cannon, Kevin Cannon y Gene Ha.

TOP 10: THE FORTY-NINERS + SMAX
ECC Ediciones
Edición original: Top 10: The Forty-Niners USA, Smax núms. 1 a 5 USA, America's Best Comics Special núm. 1 USA
Guion: Alan Moore
Dibujo: Gene Ha, Zander Cannon
Cartoné, 256 págs. 4 tintas.
Precio: 25 €