2017

Tin Star es una serie de producción británico-canadiense de la cadena Sky Atlantic que relata el descenso a los infiernos del jefe de policía de la pequeña localidad canadiense de Little Big Bear. Jim Worth, interpretado por Tim Roth (Twin Peaks, Reservoir Dogs), es un antiguo policía inglés que, intentando dejar atrás su problemático pasado, intenta labrarse un nuevo futuro para él y su familia en las bellas tierras al pie de las Rocosas Canadienses. Sin embargo, la llegada al pueblo de una empresa petrolera trastocará dramáticamente los planes vitales de Worth, dando origen a una espiral de violencia difícil de detener. ¿Merece Tin Star la pena o estamos ante el enésimo show sobre venganzas?

Tin Star

Lo primero que podemos destacar de Tin Star son los maravillosos paisajes en los que se desarrolla la trama. Casi podríamos decir que los tremendos escenarios naturales que sirven de telón de fondo de la serie son un protagonista más de la historia. Rodada en varias localizaciones de Alberta, Canadá, la serie intenta contraponer la belleza de los espacios naturales de este rincón del mundo con la extrema violencia que se desata. 

Sin embargo, unos bonitos escenarios no hacen buena a una serie. Para ello se necesita un buen guion, unos personajes creíbles y que nos importen y una producción de calidad. Vayamos por el guion. No hay que engañarse: la historia que nos cuentan en Tin Star ya la hemos visto centenares de veces en cine y televisión. Tenemos un protagonista de oscuro y violento pasado; a su familia, al lado de la cual intenta dejar atrás todo aquello; y un marco apacible y presuntamente libre de problemas en el que se vislumbran nubarrones en el horizonte. Un hecho terrible pondrá fin a la calma, desatando de nuevo la anterior personalidad del protagonista, adormecida durante años por la pesca del salmón en los bellos ríos de Alberta.

Tin Star

Si compras esta premisa, un poco sobada, eso sí, disfrutarás de la serie. ¿Qué hace a Tin Star, entonces, diferente a otras series similares? En primer lugar, los guionistas no se han andado con paños calientes y no escatiman en violencia y escenas duras. De hecho, la primera escena del piloto ya te deja sin habla. A partir de ahí la historia retrocede un año, poniéndonos en antecedentes de todo lo que vendrá después. Afortunadamente ese flashback de un año apenas dura un episodio, tiempo suficiente para hacernos una idea de cómo la situación ha podido pudrirse tanto en el pequeño pueblo de Little Big Bear.

Quizás, si algo podemos achacarle a la historia, es que los acontecimientos suceden un poco apresuradamente. Las muertes se van sucediendo sin que realmente veamos en qué se fundamentan, por qué ocurren, al menos en estos dos primeros capítulos. Uno tiene la sensación viendo esta serie que los asesinatos que suceden no están lo suficientemente bien explicados más allá del típico cliché de la "gran corporación maligna capaz de matar por sus intereses económicos". La serie introduce un elemento interesante, como es el personaje que interpreta Christina Hendricks (Mad Men), la relaciones públicas de la North Stream Oil. Es un personaje deliberadamente ambiguo que matiza la demasiado evidente maldad de la corporación petrolera.

Christina Hendricks

La interpretación de Tim Roth está en línea con lo que cabe esperar de él: solvente, creíble y convincentemente duro cuando ha de serlo. Interpreta bien al típico policía de vuelta de todo que solo quiere tranquilidad pero que, por alguna conspiración cósmica, no le terminan de dejar en paz. Aunque en estos dos primeros episodios aún no se ha desatado la tormenta que cabe esperar del personaje, ya se deja entrever cómo puede terminar la cosa.

En cuanto a los secundarios, la hija adolescente del protagonista, encarnada por Abigail Lawrie, es la que más me chirría en su interpretación. Es la típica adolescente, pero hay algo en la manera en la que está escrito su personaje que me saca de la serie. Un ejemplo es la escena en la que Anna, su personaje, entra en el karaoke y comienza a esbozar una sonrisa con los tipos que están en el escenario... ¿¡Acabas de sufrir un hecho traumático y te entran ganas de reirte!? El momento me desagradó bastante y me dio a entender de alguna manera el camino elegido por los guionistas para este personaje... un camino que no veo creíble.

Genevieve O'Reilly y Tim Roth

Lo malos de la función, como el interpretado por el siempre inquietante Christopher Heyerdahl (Van Helsing, Infierno sobre Ruedas), cumplen su cometido. Otros no tanto, porque transmiten cierta comicidad buscada o involuntaria que no hace mucho por hacernos creíbles sus personajes. Es el caso de los matones ingleses que se infiltran entre los trabajadores de la compañía, sobre todo el tipejo de la guitarra.

En definitiva, Tin Star es una serie que merece la pena, aunque solo sea por  asistir a una historia de venganza en parajes tan bellos como los de Alberta. La violencia la aleja de los shows procedimentales americanos para toda la familia que estamos acostumbrados ver surgir como setas, aunque arrastra ciertos clichés producto de un guion no demasiado pulido ni original. Veremos como evoluciona esta historia de violencia y si realmente el resto de temporada le hace justicia a estos dos potentes dos primeros episodios.

No te voy a engañar: no me gustan los procedimentales. Absentia, la nueva serie de AXN protagonizada por la actriz canadiense de origen croata Stana Katic, es un procedimental, de esos que tanta aceptación tienen entre el público norteamericano... y también el español. De todos modos, intentaré ser objetivo en mi crítica.

Absentia

La serie, rodada en Bulgaria pero ambientada supuestamente en Boston, se centra en la agente del FBI Emily Byrne (Katic) quien, tras seis años de cautiverio y haber sido dado por muerta, es liberada de su cautiverio tras una llamada telefónica a su marido (Patrick Heusinger). Éste, que ya ha rehecho su vida junto a otra mujer y el hijo en común con Byrne, se enfrenta ahora no solo al reto de intentar dar con el asesino en serie que mantuvo retenida a su mujer, sino al problema que supondrá para él y su nueva esposa el regreso de quien consideró perdida para siempre.

La serie, sea voluntaria o involuntariamente, no parece norteamericana. De hecho, solo lo es a medias, ya que está coproducida entre USA e Israel y rodada en Bulgaria, algo de lo que enseguida te percatas. Supongo que lo de rodar en un país del Este de Europa tiene que ver con beneficios fiscales, pero el caso es que la serie no logra quitarse de encima ese tufillo a producción europea de segunda con actriz protagonista de relumbrón acompañada de secundarios poco menos que infames.

Emily Byrne (Stana Katic)

Absentia vuelve a incidir en temas y situaciones una y mil veces vistos en este tipo de series: psicópatas, asesinos en serie, agentes de la ley intachables, nada es lo que parece, atmósferas desasosegantes, protagonistas con cara de dolor de muelas... En fin, nada que no esté más que quemado. Si bien Katic hace lo que puede con el guión que le cae entre manos, el resto de actores, sobre todo Heusinger, parecen pasarse todo el capítulo con la misma cara de angustia. Lo que me terminó de sacar de la serie fue cuando Emily, tras seis años desaparecida y declarada legalmente muerta, reprocha a su marido que se haya estado acostando con otra... 

Lo positivo de la serie es que parece que solamente tendrá 10 capítulos, aunque no está claro si tendrá segunda temporada, visto lo floja que es. Este primer episodio, con el más que previsible cliffhanger final, intenta enganchar al espectador amante de este tipo de shows, lo que seguramente conseguirá. A mi, desde luego, no.

Acaba de lanzarse la colección completa de los cómics de Blueberry de la mano de Planeta DeAgostiniel clásico de los años 60 del personaje del Oeste americano creación del guionista belga Charlier. Jean Giraud, el celebérrimo Moebius, es uno de los principales encargados de dar forma a este clásico del noveno arte que volvemos a tener disponible en una edición de coleccionista. Tras haber leído los 3 primeros álbumes, Fort Navajo, Tormenta en el Oeste y Águila Solitaria, os dejamos con la reseña.


Estamos ante un cómic europeo y las diferencias con el americano son notables. Es bueno recordar que hubo un tiempo en el que el Western estaba tan de moda como hoy día los superhéroes. Novelas baratas del tema se amontonaban en las librerías y kioscos para clientes ávidos que, en muchos casos, ni tenían una televisión en casa. Giraud no era ajeno a esta moda y se convirtió en un apasionado del tema, siendo sus primeros dibujos vaqueros e indios. El primer tomo nos presenta al Teniente Blueberry, un antihéroe del Oeste que, lejos de la perfección, no deja de ser alguien noble y digno de confianza. Sin embargo, el exquisito plantel de secundarios tienen tanto o más protagonismo que quien da nombre a la colección.

El nivel de detalle e información que se acumula en la obra es impresionante, pudiendo avergonzar a buena parte de las producciones hollywoodienses sobre el tema. Estos primeros tomos nos muestran un Oeste duro, conflictivo, donde el peligro está a la vuelta de la esquina y las comodidades no se ven por ninguna parte. Mucho desierto y poco Saloon, al menos de momento. Esto impregna de realidad cuanto leemos, algo importante ya que, posiblemente, es lo que más podemos apreciar en un cómic de este tipo. Gracias a esto, aprendemos sobre el verdadero Oeste y encontramos un tipo de aventuras que no puede ofrecernos ningún otro género. Gracias a la calidad de estas historias han transcendido décadas de la manera que lo han hecho.

CADA TOMO ESTÁ EXQUISITAMENTE EDITADO

Los diálogos son densos y descriptivos, definiendo tanto a los distintos personajes que aparecen en la obra como el mundo en el que viven. Es por tanto necesario hacer aclaraciones en notas a pie de página, lo cual se agradece bastante. Así distinguimos a unos indios de otros, y a buena parte de los que integran el Oeste americano.

Las historias no son autoconclusivas, sino que se van continuando de uno a otro volumen, teniendo que coger rápidamente el tomo que sigue para saber qué sucede. La diferencia respecto a otras ediciones no reside solo en la belleza de los tomos editados en tela. Cada uno trae al final una impagable información sobre los autores y la obra.

ORIGINAL DE GIRAUD PERTENECIENTE AL ÁLBUM "FORT NAVAJO"

En cuanto al dibujo, qué podemos decir del gran maestro. Giraud, buscando la inspiración para su Teniente Blueberry, se fija en la nariz rota del famoso actor Jean-Paul Belmondo, icono del cine francés de los 60. El estilo de Giraud, alejado del utilizado por su alter ego Moebius para sus álbumes de ciencia ficción, se basa en las composiciones cinematográficas, algo inherente al género del western, creando una narrativa visual ágil y trepidante. Estamos ante un Giraud joven, pero no precisamente en los inicios de su carrera —vendió su primer trabajo a los 17 años— demostrando gran maestría en el dibujo de rostros, totalmente individualizados, figuras humanas y animales y, sobre todo, sus espléndidos paisajes.

El dibujo de Giraud de estos tres primeros álbumes Es aún muy similar al del dibujante Jijé, la primera opción  de Charlier para Blueberry, algo que cambiaría a partir del álbum El Jinete Perdido (1968), cómic en el cual el artista francés ya comenzó a dejar evidente un cambio en su estilo. Precisamente tras su regreso de México, país que influyó grandemente en su forma de entender el dibujo.

Estamos ante una oportunidad única de hacerse con una colección que sirva para rememorar aquella época a quienes disfrutaron cuando el género estaba en auge, y para que aquellos que no jugamos a indios y vaqueros, que podamos descubrir por qué emocionó a tantas generaciones.

Podéis encontrar más información de esta magnífica colección en este enlace.

Este mes de octubre los lanzamientos de Diábolo Ediciones vienen cargados de buen cómic, manga y anime y clásicos de la comedia televisiva. En primer lugar destacamos el lanzamiento del último número del cómic Jazz Maynard: Tres Cuervos, obra de los barceloneses Raule y Roger Ibáñez. Con este álbum se pone fin a una trilogía trepidante ambientada en la fría Islandia.

Diábolo Ediciones: Novedades Octubre 2017

Pero si lo que te va de verdad es el cómic de horror, este mes de octubre sale a la venta otro número especial de la revista Cthulhu, esta vez dedicado al escritor fantástico Sheridan le Fanu. Este autor, considerado por muchos como el mejor escribiendo cuentos de fantasmas, ha sido, sin embargo, ignorado por el cómic. Este número de la revista Cthulhu es la mejor forma de recuperar algunas de las maravillosas y terroríficas historias de este gran autor irlandés.

Dentro de la línea "cultura popular", a finales de octubre sale a la venta el segundo volumen del díptico de Miguel Martínez y Néstor Rubio dedicado a la obra cumbre de Akira Toriyama: La Gran Aventura de Dragon Ball. Este volumen se centra en series como Dragon Ball GT, Dragon Ball Super y en todo el extenso mundo del merchandising generado por este fenómeno. Una obra muy esperada por todos los aficionados al manga y el anime españoles.

Y para terminar, qué mejor que hacerlo con humor. Los Munsters: Historia de Nuestra Familia Monstruosa Favorita, de Juan Antonio Olías y Mª del Carmen Olivero, es un estudio exhaustivo de una de las comedias televisivas más recordadas. Herman, Lily, Eddie, Marilyn y el Abuelo Munster son ya iconos de la cultura pop. Repleto de ilustraciones y con un interesantísimo prólogo del showman y cantante Javier Gurruchaga, el volumen también incluye dos mensajes exclusivos para los lectores españoles de los dos actores que han protagonizado a Eddie Munster en la pequeña pantalla.

Se ha estrenado la esperada serie de FOX coproducida por Marvel que está protagonizada por mutantes (claramente, ya que pueden usar la palabra sin ambages). Sin embargo, esquivan el nombre en el título de la misma, un gran error de cara al gran público que, si bien conocen a Lobezno, no van a caer en que The Gifted está ambientado en su mundo. La premisa de la serie aparentemente es sencilla y varias veces vista: una familia descubre que sus dos hijos adolescentes son mutantes, con la pequeña salvedad de que el padre es un fiscal que se dedica a perseguirlos. A partir de entonces, comienza la huida y la persecución.


A pesar de que el argumento en principio puede resultar cansino, estamos ante una serie que ofrece mucho más que eso, al menos en sus dos primeros episodios. No es mucha la información de dónde situar la película respecto al universo cinematográfico. Se menciona que ya no existen los X-Men como grupo (referencia a Logan), y un hecho que lo cambió todo un 15 de julio, pero poco más sabemos por ahora. 

Sí que aparecen mutantes de los cómics, como Polaris, y otros que los fans muy expertos sabrán reconocer. Independientemente de eso, lo que de verdad necesita una serie, que es una historia que enganche y personajes interesantes, lo tiene. Y eso que debe lidiar con ser una serie emitida en un canal en abierto, lo que suele traducirse en autocensura y personajes planos. No es afortunadamente el caso, aunque seguramente en una plataforma o tele por cable podrían haberle dado otra vuelta de tuerca y llegar a lo sublime. 

NO OS ASUSTÉIS CON ESTA IMAGEN, NO SE PASAN ASÍ TODA LA SERIE

Aunque pueda parecer que el protagonismo recae en los dos hijos adolescentes de la familia, no es el caso. Además, hay que reconocer que se alejan bastante de ser niñatos insoportables a lo Por 13 razones. El espectro se amplía y conocemos a un interesante grupo de mutantes cuyos distintos poderes se nos van mostrando de una manera muy integrada y natural, haciendo muy creíble lo que vemos. Tan creíble como creernos que fueran perseguidos de una manera injusta y condenados por leyes que se pasan por el forro los Derechos Humanos. En su creación, los mutantes hablaban de temas como la discriminación racial que, por desgracia, siguen vigentes tantos años después. También es una agradable sorpresa ver los diferentes matices por los que pasa la familia, de perseguir a ser perseguidos, y cómo esto no es ajeno para el grupo de mutantes que ahora les protegen. 

El sufrimiento que vemos en ellos, tanto por ser encarcelados prácticamente desde que muestran sus poderes como por lo difícil que se les pone todo, está muy bien contado en pocos trazos. Es, por tanto, una serie que se aleja del glamour de las películas, donde la heroicidad está en conseguir sobrevivir con todo en contra. 

A TODOS LOS MUTANTES NO LES TOCA SER JEAN GREY...

Otro acierto de la serie es que no da la sensación, como en Los Inhumanos, que se han ahorrado hasta la merienda. Vemos muchos poderes, bien representados y no da la apariencia de sufrir escasez presupuestaria, sino todo lo contrario. Cuando es pertinente, vemos acción, pero cuando no la hay, los personajes y sus situaciones tienen interés de sobra para mantener nuestra atención. 

Una gran propuesta, que merece sin duda una oportunidad. El problema es que en estos tiempos la audiencia no está en el momento de emisión viendo la serie, que es lo más recomendable si te emiten en abierto. Con la promoción, el presupuesto, la fama de los X-Men en el cine y la calidad que ofrece la serie, suponían que iban a arrasar en cuanto audiencias, pero no ha sido así. Algunos la han podido confundir con  Heroes Reborn, pero trata temas bien diferentes, sin desmerecer la gran serie que fue en su momento. Al menos, las opiniones son muy positivas, de manera que hay esperanza en que suban con las visiones y grabaciones y la renueven. Parece que, a diferencia de otras ocasiones, tenemos una serie de superhéroes que sí tiene mucho que contar.

Si eres de los que ya peinan canas posiblemente recordarás con nostalgia aquellas series animadas que emitía Televisión Española bajo el sello BRB Internacional. A esta productora de animación, creada en 1980 por Claudio Biern Boyd, debemos 44 series, emitidas en diversas televisiones de nuestro país a lo largo de 36 años. D'Artacán y los Tres Mosqueperros, Sandokan, La Vuelta al Mundo de Willy Fog o David el Gnomo son solo algunas de las más conocidas con las que Biern Boyd —un hombre de empresa con una vena creativa, tal y como él de ha definido en alguna ocasión— hizo soñar a toda una generación de niños españoles. El almeriense Juan José Zanoletty hace en su libro Gnomos, Naranjitos y Mosqueperros, editado por Diábolo Ediciones, un recorrido por los 36 años de historia de BRB Internacional, repasando sus series más señeras y recordadas.

Gnomos, Naranjitos y Mosqueperros. La Vuelta al Mundo en Dibujos Animados

Las más de tres décadas de vida de BRB Internacional han dado para mucho. Calificado en ocasiones como el "Walt Disney español", el mallorquín Claudio Biern Boyd supo llevar a cabo algo que, a finales de los años setenta, parece ser que nadie fue capaz de hacer: hacer viable un estudio de animación en España. Hasta 1980, año en que TVE estrena Ruy, el Pequeño Cid, la cadena pública española se surtía de contenidos infantiles fundamentalmente foráneos. La animación española era escasa, debido en gran parte al sistema de producción español: un solo capítulo podía tardar meses en terminarse, cobrándose solo una vez terminado. Se entiende así que no existiera en nuestro país hasta el aterrizaje de BRB Internacional unos estudios de animación que pudiesen competir con el sistema e trabajo de sus homónimos japoneses o norteamericanos.

El ensayo de Zanoletty se divide en cuatro partes bien diferenciadas: una primera etapa, de 1980 a 1984, años en los que BRB produjo sus series más icónicas; una segunda centrada en las series sobre el mundo de los gnomos; unos capítulos dedicados a dibujos basados en eventos como las olimpíadas o la Expo 92; y una parte final dedicada a las adaptaciones de personajes de la editorial Bruguera.

La Vuelta al Mundo de Willy Fog

La primera parte del libro es la que traerá más recuerdos a los que ya andamos metidos en la cuarentena, con series como Ruy, el Pequeño Cid (1980), Fútbol en Acción (1982) y su mítico Naranjito, D'Artacán y los Tres Mosqueperros (1982), La Vuelta al Mundo de Willy Fog (1983) o Los Sabios (1984), entre otras. Tras una introducción centrada en el estudio japonés Nippon Animation, compañía responsable de la animación de algunas de las mejores series de BRB Internacional, el autor entra de lleno en los entresijos de la primera serie de Biern Boyd: Ruy, el Pequeño Cid.

Zanoletty, apoyado en maravillosas ilustraciones, fotogramas y diverso material gráfico, nos desvela la gestación y desarrollo de una de las series de animación españolas más recordadas. Nada escapa al escrutinio del autor, haciendo especial hincapié en aspectos tan importantes de las series de BRB como la música. El ensayo de Zanoletty, aunque lleno de anécdotas referidas al proceso creativo de las series de Biern Boyd, va más allá, haciendo un retrato completo de una industria tan maltratada en España como fue la animación para televisión.

Fútbol en Acción

Tras las series clásicas, el libro se adentra en producciones más "recientes" como El Nuevo Mundo de los Gnomos (1997), Sandokan (1992), Willy Fog 2 (1993) o Zipi y Zape (2002). Estos dibujos animados, aunque apelan menos a la nostalgia que las series más antiguas, siguen conservando el espíritu de aquellas, aunque adaptados a los nuevos tiempos. Sin embargo, y tal y como bien explica el autor, son producciones que ya tuvieron que lidiar con la irrupción en nuestro de país de la competencia creciente del anime japonés.

El libro concluye con una interesante retrospectiva centrada en la Editorial Bruguera y sus producciones animadas, así como en figuras tan relevantes como la de Josep Escobar, creador de personajes del tebeo tan queridos como Zipi y Zape, Carpanta o Petra, entre otros muchos. Zanoletty conecta el auge de Bruguera con los largometrajes y series animadas basadas en sus personajes, mayormente con los traviesos mellizos de Escobar y Mortadelo y Filemón, de Francisco Ibáñez.


Por razones obvias, muchas producciones de BRB Internacional han quedado fuera de este interesantísimo ensayo. Series como La Banda de Mozart (1995), Teo (1996), Toonimals! (2000) o Berni (2007), entre otras muchas, han debido quedarse fuera de esta obra. Son series más recientes y, por tanto, el efecto nostalgia no es tan fuerte, pero no por ello sería menos interesante dedicar un segundo volumen a contar sus entresijos y cómo ha ido evolucionando la productora BRB Internacional, adaptándose a los nuevos tiempos.

Hay que dar gracias a autores como Juan José Zanoletty y una editorial como Diábolo por su labor divulgativa de una época, los años 70, 80 y 90, que supusieron toda una explosión de creatividad en lo que a cultura popular se refiere. Obras como Gnomos, Naranjitos y Mosqueperros. La Vuelta al Mundo en Dibujos Animados son verdaderos tesoros que poder enseñar a nuestros hijos, ecos de una época posiblemente no mejor que la que vivimos, pero quizás más mágica que la actual.

Gnomos, Naranjitos y Mosqueperros. La Vuelta al Mundo en Dibujos Animados
Diábolo Ediciones
Autor: Juan José Zanoletty
Tapa dura, 260 págs. color
Precio: 23,95 €





Cuando se anunció que Marvel había decidido hacer una serie televisiva con Los Inhumanos en vez de mostrarlos dentro del universo cinematográfico, no parecía mala idea. Lo que daba muestras de que podía serlo era que se emitiría en abierto, concretamente en la ABC. A pesar de ello, los rumores de que pretendían hacer de ella la siguiente Juego de Tronos y estrenarla en IMAX despertó las esperanzas de que habían apostado fuerte por ella, tanto a nivel de calidad como a nivel económico. Lamentablemente, las primeras reacciones no podrían haber sido peores, en una productora como Marvel acostumbrada a la benevolencia de la crítica con todos sus productos. Vistos los dos primeros episodios os dejamos los aciertos (los menos) y los errores (los más) de la serie.

EL CASTING

A pesar de que las primeras imágenes eran descorazonadoras, la realidad ha sido otra. No he leído apenas nada de Los Inhumanos, pero sí me los he cruzado leyendo Los 4 Fantásticos y sé quienes son los personajes principales. El parecido físico de los actores con los papeles que interpretan es muy ajustado, como el imponente Rayo Negro (Anson Mount) o la adolescente Crystal (Isabelle Cornish). Incluso Medusa (Serinda Swan), que parecía Morticia Adams en las promos, ha resultado finalmente convincente. Las actuaciones ya dan para menos. Más fácil lo ha tenido Maximus (Iwan Rheon), interpretando el mismo papel que en Juego de Tronos, aunque sin sadismo, claro.

LOS EFECTOS ESPECIALES

La representación de Mandíbulas se antojaba de lo más complicada para una serie que pronto se supo, no iba sobrada de presupuesto. La verdad es que la simpática mascota teletransportadora está de lo más lograda, así como el pelo de Medusa contra todo pronóstico. Lo que vemos de la terragénesis es bastante acertado a su vez. El problema es que ya en el primer capítulo los trasladan a la Tierra por razones evidentes para cualquiera: es más barato.

MANDÍBULAS, LO MÁS ACERTADO DE LA SERIE... Y POCO MÁS


MOMENTOS PUNTUALES

Si bien la serie es bajo todas luces fallida, y muy por debajo de lo que verdad podría ofrecer, una digna heredera de Juego de Tronos, ha tenido momentos que merecen la pena. Por ejemplo, cuando vemos por qué Rayo Negro no puede hablar. Desafortunadamente, ya nos toca pasar a lo negativo.

POCO PRESUPUESTO

Si bien hemos dicho que los efectos son acertados, estos desaparecen prácticamente tras el primer episodio. La pelea que vemos entre Medusa y su enemiga es de vergüenza ajena, tiene el nivel de esos temibles telefilmes centroeuropeos que infectan los mediodías televisivos. Bochornoso. Como ya hemos dicho antes, el traslado a la Tierra desde la Luna no persigue otro objetivo que abaratar los costes.

NO TIENEN NADA QUE CONTAR

Si hay algo que destacar del episodio 1 y 2, es que la serie no tiene pasión alguna detrás. Resulta inconcebible que desde Marvel se haya tomado la decisión de matar antes de nacer esta serie que en buenas manos podría ofrecer un mundo mágico, original y nuevo a los televidentes. Parece una jugada más propia de alguien de la competencia para dañarlos que de ellos mismos. Si bien las series de CW tienen sus altos y sus bajos, al menos todas han sabido ofrecer algo desde el principio, desde Supergirl a Flash pasando por Arrow. Los Inhumanos no han sido capaces.

CON ESE ASPECTO, MAXIMUS SÓLO PUEDE SER UN TRAIDOR

OBVIEDAD Y RUTINA

Como si el espectador fuera idiota, no da espacio a la sutileza. ¿Que Maximus se siente atraído por Medusa? Pues la acosa sin dobleces un buen rato para que te enteres aunque hayas aprovechado para ir al baño. De hecho, te sorprende que con la cara de Maximus Rayo Negro no lo tenga en cuarentena de primera hora. Los personajes son planos como tablas de planchar lo cual los aleja de ser interesantes.

NO SE CUIDAN LOS DETALLES

La caída en picado de la serie se acentúa en el segundo episodio. Medusa aparece de la nada en Hawaii, y se monta en un autobús de turistas sin dinero y sin que nadie se fije en ella ni dar problema alguno. Sin embargo, Rayo Negro es perseguido como un asesino en serie por no pagar en una tienda. Gorgon aparece con sus pezuñas en medio de una playa y se pone a hablar con pescadores y surferos que no se extrañan de su apariencia lo más mínimo. Una impresión de dejadez va impregnando la serie gracias a detalles como estos.

ES CONFUSA

Uno no sabe si están en la Luna o en la Tierra, van saltando de aquí para allá dejando al espectador confuso. Tampoco se entiende que, si son tan malos los de la familia Real como dice Maximus, entonces ¿por qué son los protagonistas? No se sabe quién es quien, el apoyo real de Maximus, la realidad de Los Inhumanos y su sociedad... Sencillamente, no hay ganas de contar nada, solo de rodar a toda prisa y salir del paso.

¿TAN CAROS ERAN LOS EFECTOS DEL PELO DE MEDUSA?


ES PEOR QUE MALA... ES MEDIOCRE

Si lo vas a hacer mal, hazlo bien. Lo malo de la serie es que resulta anodina, sin interés, ni siquiera es mala de solemnidad como daban a entender las primeras impresiones. Sencillamente aburre pero no indigna, que al menos te desata una emoción. Los Inhumanos hacen muy difícil ver el siguiente episodio. Sencillamente se diluye sin pena ni gloria entre los estrenos de la temporada. De hecho, ya parece que la cadena la está ofreciendo como una miniserie de una sola temporada, conscientes de que tienen un producto fallido en sus manos.

La oferta televisiva actual, incluso acotando las referentes al mundo del cómic, es inabarcable para alguien que necesite, al menos, dormir por las noches. No digo ya si tiene que trabajar o atender una familia. El tiempo escasea y hay que elegir. Me temo que Los Inhumanos no merecen ser la elección de nadie, ya que lo que ofrecen bien podría haberlo mostrado una serie de finales de los años 90. No estamos ya para eso.

Realizar una secuela de un clásico tan monumental como Blade Runner (1982) no era tarea fácil. El director elegido para tal empresa, el canadiense Denis Villeneuve, ya había dado muestras en su excelente La Llegada (2016) de que podía aportar el suficiente buen hacer que este proyecto merecía, algo que, afortunadamente, así ha sucedido. Blade Runner 2049 es un film visualmente impresionante, embriagador, deslumbrante, que refleja casi a la perfección el fascinante mundo que Ridley Scott y el guionista Hampton Fancher —a partir de la novela de Philip K. Dick ¿Sueñan los Androides con Ovejas Eléctricas?— imaginaran hace ya 35 años.

Blade Runner 2049

La película de Villeneuve, sin mancillar en lo más mínimo los personajes y situaciones que hicieron tan grande al film de Ridley Scott, ahonda en su mitología, plasmando un mundo cuasi post-apocalíptico en el que los replicantes aún siguen desempeñando labores que los humanos no desean realizar. No es ningún spoiler desvelar que K (Ryan Gosling) es uno de ellos, un blade runner del departamento de policía de un brumoso Los Ángeles encargado de "retirar" a los viejos modelos de "pellejudos". K asume el protagonismo absoluto de la película, siendo el resto de personajes desplazados a un puñado de escenas intercaladas en el viaje de descubrimiento del blade runner. Parece como si el realizador no hubiese querido que nos distraigáramos demasiado con otros personajes de la historia, centrando —a veces excesivamente— la acción en el policía.

Gosling, a pesar de su limitado registro gestual, acierta plenamente con la caracterización de su personaje, un ser que, aunque sin alma —como le dice su superior en el departamento, la teniente Joshi, interpretada por Robin Wright— vemos como es capaz de amar, de sentir... aunque el objeto de su cariño sea la chica virtual que interpreta la cubana Ana de Armas. Joi, el personaje de la actriz cubana, curiosamente es uno de los que más minutos, después de K, aparece en pantalla. Para Villeneuve los verdaderos protagonistas de Blade Runner 2049 son los seres artificiales, no los humanos, subrayando todavía más la decadencia que nuestra especie ha alcanzado en este futuro no tan lejano.

Ana de Armas, Ryan Gosling

El personaje de Ana de Armas sirve para mostrar al espectador que K no es un replicante normal. Tiene sentimientos o, al menos, apariencia de ellos, y Joi es la encargada de mostrarlo a la audiencia. Sin embargo su coprotagonismo con K es excesivo. Su salida del exiguo apartamento de K, siendo un holograma, me sacó un poco de la película. En realidad, Villeneuve Fancher no tenían otra opción para enseñarnos la evolución del replicante K, y dejar a Joi anclada en su apartamento no hubiera tenido mucho sentido. ¿Hubiera sido mejor elección que Ana de Armas hubiese encarnado a otra replicante en vez de a un holograma? Quizás.

El casi absoluto protagonismo de K deja poco lugar a otros personajes, como el que interpreta Jared Leto (el industrial Niander Wallace) o, incluso el Rick Deckard de Harrison Ford, quien solo hace acto de presencia en el tramo final del film. Si en la película de 1982 sobresalían personajes como Roy Batty, Pris, RachaelJ. F. Sebastian o incluso el propio Eldon Tyrell, en Blade Runner 2049 la trama se centra casi exclusivamente en la figura de K. Es algo comprensible si el director intentaba que empatizáramos con él, pero empobrece una película que podría haber sido más rica en lo que respecta a la interacción entre personajes.

La letal replicante Luv (Sylvia Hoeks)

Como he dicho en el párrafo inicial, la película es todo un logro en cuanto a hallazgos visuales y fotografía. Los efectos visuales y la ambientación son extraordinarios y casan completamente con lo que podemos esperar de un mundo como el de Blade Runner en el transcurso de 30 años. Muchas cosas han cambiado, y la tecnología también, pero no tanto como para que veamos inconsistencias o anacronismos que puedan sacarnos de la historia. La labor de los diseñadores de producción ha sido encomiable, recuperando diseños y tecnología del film de Scott y mejorándolos levemente para dar la impresión del lógico avance tecnológico de tres décadas.

Si hay algo que no ha terminado de convencerme de la película ha sido su frialdad. No estamos ante un futuro alegre; Blade Runner 2049 es una cinta de género negro —como su predecesora— ambientada en un futuro no muy lejano y no puede, por ello, ser demasiado optimista. La frialdad se transmite a través de su excepcional fotografía, así como por las reacciones de sus protagonistas, con la notable excepción de K y su chica virtual Joi. Pero esa frialdad va más allá, ya que el Blade Runner de Denis Villeneuve nos presenta un mundo con grandes espacios vacíos, desolados, como extensas granjas de proteínas o interminables vertederos. La ciudad de Los Ángeles, bulliciosa y repleta de actividad en el film de 1982, esta aquí casi muerta y solo en un par de escenas vemos en ella algo parecido a gente de aquí para allá. Es una de las cosas que más me ha chocado de esta película. ¿Dónde están los habitantes de la inmensa urbe de Los Ángeles? ¿Dónde esas multitudes con paraguas de neón y chubasqueros transparentes, sorteando bicicletas entre puestos de comida china? En el film de Villeneuve solo vemos como únicos habitantes de la inmensa metrópoli enormes anuncios holográficos y autos voladores, pero la gente...

Niander Wallace (Jared Leto)

No hay spoilers en esta crítica y por tanto no entraré en detalles acerca de la trama. Si bien el genial guión del film de Ridley Scott no creo que jamás sea superado, el elaborado por VilleneuveFancher está a la altura de lo que la secuela requería. El nuevo film no reinventa el anterior, amplia y enriquece la mitología de Blade Runner introduciendo nuevos elementos concordantes con lo que ya conocemos. No estamos ante una secuela irrespetuosa, nada más lejos de la realidad, sino ante una película que refleja el amor y respeto de sus creadores por el icónico largometraje original. 

Si de algo podemos culpar al realizador de Blade Runner 2049 es su excesivo gusto por lo visual, que a veces le hace olvidar que la historia debe continuar y que no debe recrearse tanto en escenas que, aunque visualmente deslumbrantes, no aportan demasiado a que la trama avance. Blade Runner 2049 no es un film de ciencia ficción como a los que estamos acostumbrados últimamente, pero se nota en ciertos momentos que al director canadiense se le ha ido demasiado la mano en ciertas escenas algo alargadas. 163 minutos son algo excesivos para una historia que podría haber estado algo más condensada. En todo caso, es algo que a muchos les parecerá un fallo, pero que a otros encantará, debido al espectacular diseño de producción de la película.

K (Ryan Gosling)

La película tiene momentos bastante emotivos, sobre todo para aquellos que guardamos el film de Scott cerca del corazón. La aparición de Harrison Ford es solo uno de ellos... y hasta aquí puedo leer, como diría una famosa presentadora de la televisión española. La excelente banda sonora contribuye a ello, pues nos evoca la creada por Vangelis para la película de Ridley Scott. Los temas de Hans Zimmer Benjamin Wallfisch subrayan con eficacia las escenas más emotivas, recuperando para alguna algún corte de la banda sonora original del compositor griego. No lo negaré: en cierta escena al final de la película la música logró arrancarme alguna lágrima.

No se puede decir más de Blade Runner 2049 sin entrar en detalles de su historia. Estamos ante una secuela que puede parecer innecesaria para algunos; otros, en cambio, la vemos como una expansión del original muy lograda y respetuosa. Quizás al film de Villeneuve, como ya he afirmado anteriormente, le falte algo de vida y le sobre frialdad, pero aún así estamos ante una película a la altura de lo que se esperaba de ella. Ahora lo que resta aguardar es la respuesta del público. ¿Será bien entendida? ¿Será un fracaso como en su día lo fue el film de Ridley Scott? Lo que sí espero es que después de Blade Runner 2049 no haya más entregas. Ir más allá de lo narrado en estas dos películas sería un ejercicio inútil e irrespetuoso, ya que no creo que la secuela que venga después de Blade Runner 2049 alcance el nivel de ésta. Dejemos descansar a unos personajes que siempre perdurarán en la mente y el corazón de los que amamos el cine, seguro que ahí encontrarán el alma que les fue negada por sus creadores.

Doce años después del final de Star Trek: Enterprise, la última serie de ambientada en el universo creado por Gene Roddenberry, llega Star Trek: Discovery. La serie, producida por la CBS y emitida en Estados Unidos en su nueva plataforma de streaming All Access (aquí en España la emite Netflix), transcurre, más o menos, una década antes de los sucesos narrados en The Original Series, es decir, la que protagonizaran William Shatner y Leonard Nimoy. ¿Ha merecido la pena aguardar 12 años para ver de nuevo en televisión una serie de Star Trek? En principio parece que sí pero, como siempre, hay voces discrepantes.

Star Trek: Discovery

Como fan de Star Trek no puedo estar más contento de tener de nuevo una serie ambientada en este particular universo, por tanto, mi opinión no debería ser muy objetiva. Sin embargo, voy a intentar serlo, analizando estos dos primeros episodios como si de cualquier otra nueva serie se tratara.

Leyendo las reacciones de la gente en diversos foros, como por ejemplo IMDb, llama la atención que prácticamente la totalidad de las opiniones acerca de los dos primeros capítulos han sido negativas o muy negativas. Hasta donde pude leer —y leí mucho—, los que habían dejado su opinión en dicha página se lamentaban principalmente de que Star Trek: Discovery sencillamente no era Star Trek... ¿Por qué?

Sonequa Martin-Green

La serie, creada por Bryan Fuller y Alex Kurtzman, se sitúa en la línea temporal del resto de shows televisivos, no en la de las películas reseteadas por J.J. Abrams en 2009. Por lo tanto, esto debería significar que son más "canon" que las tres películas que ya llevamos ambientadas en la nueva línea temporal surgida de los eventos narrados en el film de Abrams. Aún así, los trekkies americanos de toda la vida no parecen estar muy contentos con esta nueva serie. Las razones que dan son múltiples y variadas: que si los klingons no parecen klingons, que si el diseño de las naves, que si la tecnología, que si el tomo sombrío y poco optimista, alejado del espíritu con el que Roddenberry intentó impregnar su creación... En definitiva, una serie de fallos que constituyen casi una traición a los trekkies más que meros defectos subsanables conforme vaya avanzando la serie.

No debo ser un trekkie muy exigente cuando a mi estos dos primeros episodios, "El Saludo Vulcano" y "La Batalla de las Estrellas Binarias", sí me han gustado. Comprendo que los fans más acérrimos de Star Trek se sientan traicionados con un show que, en cierto modo, derriba ese optimismo casi naif marca de la casa. Desde casi el primer momento, Discovery nos deja claro que son otros tiempos y que, por tanto, es necesario un nuevo enfoque. Vivimos tiempos convulsos, pesimistas, y no podemos plantear unas historias en las que todos sean intachables e incapaces de la traición. De este modo, se explica el modo de actuar de algunos de los protagonistas de la nueva serie, decisiones insólitas en una forma de ver el mundo tan utópica como la de Star Trek.

Los nuevos klingons de Star Trek: Discovery

Dejado claro que no estamos ante una serie de Star Trek al uso, analizar si merece la pena o no es más sencillo. Y sí, merece la pena. El retraso de su producción y su emisión en USA en una plataforma de pago como es CBS All Access parecían presagiar que estábamos ante un producto que no contaba con la confianza de la propia cadena. La fuga de Bryan Fuller, mente pensante detrás de joyas como Hannibal, no hizo más que echar más gasolina a un fuego que amenazaba con paralizar el estreno indefinidamente. Sin embargo, la serie me ha resultado mejor de lo esperado, con una producción notable y un casting que, aunque mejorable, no es del todo malo.

La serie, aunque notable en cuanto a producción, adolece de un casting demasiado reducido. Las series de Star Trek siempre han sido corales, precisamente ese ha sido uno de sus grandes atractivos, No se entiende el éxito de La Nueva Generación sin un reparto tan excepcional y carismático como el suyo, por no hablar de La Serie Original. En Discovery, en cambio, los protagonistas prácticamente se ven reducidos a tres: Sonequa Martin-Green como Michael Burnham (todo un guiño al nombre de uno de los personajes del piloto de Star Trek: TOS), el oficial científico Saru (Doug Jones), y Michelle Yeoh como la capitán de la USS Shenzhou Han Bo. Aunque en las escenas que comparten se nota cierta química entre los actores, se echa en falta más carisma. Por ejemplo, si tuviera que definir a Saru diría que es el perfecto "capullo", por muy alienígena que este sea, lo cual hace muy complicado conectar con dicho personaje.

James Frain

Sonequa Martin-Green, por su parte, parece ser la que finalmente se convertirá en protagonista de la serie, visto lo visto en estos dos episodios. La ex-protagonista de The Walking Dead interpreta a un personaje que, para haber sido criado en Vulcano, se deja llevar demasiado por sus pasiones, tomando incluso decisiones abiertamente irresponsables, como por ejemplo explorar sola el extraño objeto hallado por la Shenzhou. La "Número Uno" es un personaje que, aunque tiene difícil encaje en el universo Star Trek tal y como lo conocemos, puede dar bastante juego, dependiendo, claro está, de cuánto la quieran los guionistas.

La serie pretende narrar el comienzo de las hostilidades de la Federación y el Imperio Klingon, un episodio de la historia de la saga no explorado ni en series ni películas. Para ello, los productores han decidido rediseñar (una vez más) el aspecto de esta raza guerrera, haciéndola más alienígena. Este cambio, obviamente, no ha gustado nada a los más trekkies. A mi, sinceramente, me ha dejado indiferente. Sin embargo, no deja de ser una incongruencia que, mientras en la serie original los klingons aparecen con un aspecto casi completamente humano, aquí sean aún más monstruosos que en La Próxima Generación. Recordemos que el cambio de aspecto de esta raza se explica en un par de episodios de esta serie, alteración que aparece por vez primera en Star Trek: The Motion Picture (1979). Claramente, existe una inconsistencia en el aspecto de los klingons que no se puede soslayar.

Michelle Yeoh, Sonequa Martin-Green, Doug Jones

Otra de las inconsistencias de Star Trek: Discovery respecto a sucesos posteriores es su tecnología, claramente superior a la de series y películas ambientadas en esta misma línea temporal. ¿Recuerdas algún episodio de Star Trek en el que los personajes se comuniquen mediante hologramas? En Discovery vemos como el holograma de Sarek (estupendo James Frain, como siempre) se comunica con su ¿hija adoptiva? Michael (Sonequa). El aspecto del puente de la Shenzhou es también más moderno y amplio que el del Enterprise, aún siendo aquella nave más vieja. Comprendo que los creadores de la serie hayan intentado modernizar el look de la serie, adaptándolo a los nuevos tiempos, pero creo que deberían haber sido más cuidadosos con estos anacronismos que pueden pasar desapercibidos para el público en general pero no para un fan de la saga, incluso para los no muy "hardcore".

Dejando de lado esos fallos, y sin querer explayarme más, mi opinión sobre Star Trek: Discovery es positiva. Sin dejar con la boca abierta, la serie ha mostrado en estos dos primeros capítulos potencial suficiente para evolucionar hacia un producto de gran calidad que ofrezca eso que tanto escasea en las series de ciencia ficción: ciencia ficción. Destapar el lado oscuro del universo Star Trek no tiene por qué ser malo, ni tampoco elegir unos protagonistas que no tienen una brújula moral demasiado definida, ya que nuestro futuro, desgraciadamente, no es, y creo que nunca lo será, como Gene Roddenberry imaginó que sería.

Del miércoles 1 al domingo 5 de noviembre se celebra en Barcelona el XXIII Salón del Manga, un evento en el que, por supuesto, ECC Ediciones va a estar presente. Para celebrar este excepcional encuentro sobre el cómic, ECC nos tiene preparadas una tercera y cuarta tanda de novedades para este mes de noviembre, lanzamientos que se se pondrán a la venta el 24 y el 31 de octubre.


La primera de las novedades que hay que resaltar es el tomo Grandes Autores de Batman: Marv Wolfman - Batman: Año Tres, un volumen que recoge dos grandes sagas del hombre murciélago escritas por un autor excepcional. Excepcional es también Ed Brubaker, un guionista que, a principios de la década pasada, devolvió a Batman a sus raíces detectivescas. Por ello, ECC Ediciones recupera, también dentro de la colección Grandes Autores de Batman, la saga Recuento de Cadáveres, tres grandes historias sobre el Caballero Oscuro que sorprenderán a más de uno.

Dentro del evento Renacimiento llega el tomo Caída y Auge del Capitán Átomo, de Cary Bates, Greg Weisman y el dibujante Will Conrad. Tras cinco años desaparecido, el Capitán Átomo vuelve a aparecer pero ¿es la misma persona? Y para seguidores de la Liga de la Justicia llega un tomo con una etapa imprescindible, la de Mark Millar. El tomo, dentro de la colección Grandes Autores de la Liga de la Justicia, recopila la miniserie JLA: Paraíso Perdido, así como otras sorprendentes historias.

Estas y otras novedades las podéis encontrar en el siguiente PDF.

Seguimos celebrando los 25 años de tan grandísima serie y qué mejor forma que seleccionar aquellos episodios que destacaron sobre los demás. Esta elección es obviamente muy personal ya que depende de la visión que cada uno tenemos del murciélago. Yo tengo debilidad por aquellos que me llevan a momentos ya vividos en los cómics, o que trasladan la relación existente entre unos y otros de la mejor manera. Pongo sus títulos en inglés porque no todos llegaron a emitirse en España. 


ON LEATHER WINGS

El primer capítulo de la serie ya dejaba bastante claro que esto no iba de Batman y los superamigosGordon y Bullock discutiendo frente al alcalde sobre qué hacer ante la aparente deriva del hombre murciélago nos lleva a uno de sus mayores enemigos. Tonos grises y marrones alejan a esta presentación de los habituales dibujos animados de superhéroes... y de los que no son superhéroes. La imagen pública de Wayne también se muestra, dando un momento de verdadera empatía de que lo difícil de ser Batman no son solo las heridas físicas.

CHRISTMAS WITH THE JOKER

Uno de los primeros episodios que ponía en evidencia que esta no era una serie dirigida precisamente al público infantil. El Joker se escapa de Arkham y pone en jaque a la ciudad de GothamBatman debe ponerle freno, mientras disfrutamos de un desatado Joker, retratado exquisitamente por primera vez (de otras tantas) en la serie. 

SHADOW OF THE BAT

Estos dos capítulos sirven para dar el pistoletazo de salida a la tercera temporada, y vaya si lo consigue. Gordon es acusado de corrupción, y eso nos lleva a investigar una trama donde Batman no sólo contará con la presencia de Robin, sino con una nueva miembro de la batfamilia. Buenos giros y traiciones para una gran presentación de un personaje, Batgirl, que fue tratada con gran dignidad en esta serie.


ROBIN´S RECKONING

Investigando uno de tantos crímenes de una banda organizada, Batman descubre que el asesino de los padres de Dick Grayson, el actual Robin, ha vuelto a Gotham. La forma en la que esto afectará al joven y cómo Batman decide enfrentarse a ello definirá la relación que tienen ambos ahora que Dick ya va a la universidad. También nos muestran con certeros flashbacks cómo Dick Grayson llegó a formar parte de la vida de Bruce Wayne. No es de extrañar que el capítulo mereciera un Emmy en su momento.

A BULLET FOR BULLOCK

Sin duda, uno de los episodios más adultos y con menos concesiones al público infantil. De hecho, me imagino a cualquier crío aburrido viendo este episodio. Un atemorizado Bullock debe pedir ayuda a su odiado murciélago para salvar su vida ante la amenaza que tiene encima. Tono oscuro donde los haya, sin renunciar a sus momentos de humor, demuestra que centrarse en los secundarios es una buena idea.

PERCHANCE TO DREAM

Un episodio muy especial que deja bastante claro que el mejor destino de Bruce Wayne probablemente sea el que tiene: ser Batman. No por eso verlo despertarse junto a su familia deja de ser menos emocionante. Esto es lo que ocurre en este episodio, donde todo es diferente a lo que conocemos, y no precisamente para mal.


OVER THE EDGE

Un capítulo sorprendente donde los haya, y más con el cambio de estética y temática mas light de la temporada 4. El capítulo comienza con una impactante muerte en la batfamilia. Eso lleva a que el padre de la criatura, roto de dolor, considere responsable de ella no al criminal que la ha causado, sino a Batman por permitir a críos participar en su lucha. Un argumento que tiene toda la lógica, pero pocas veces se puede plantear en los cómics y menos en dibujos animados. La persecución a la que todos se ven sometidos es de aúpa, teniéndote al filo del asiento casi sin respirar hasta el final. Memorable.

OLD WOUNDS

Otro de los pocos episodios realmente destacables de la temporada 4. En él vemos, gracias a la insistencia de Tim Drake, por qué Dick Grayson abandonó el papel de Robin y se estableció por su cuenta, lejos de su mentor. Un relato que nada tiene que envidiar a sus variadas versiones comiqueras, y más esa en la que Bruce le despide porque no puede dejar que un niño de 19 años, recién disparado por el Joker, siga corriendo riesgos por su culpa. O esa en la que lo despide por llegar tarde tras haber estado con Los Titanes...


HEART OF STEEL

Escalofriante historia de dos capítulos que, si bien no sería muy convincente en un cómic, funciona a la perfección en la televisión. La ciencia ficción al más puro estilo Westworld se mezcla con empresas Wayne y  Batman. Un nuevo tipo de robot humanoide amenaza con crear un gran daño y que puede esconderse de la manera más insospechada. Mucho suspense e invitados especiales que hacen de estos capítulos algo muy especial. 

I AM THE NIGHT

Otro episodio que no recomendaría a los pequeños de la casa. Batman sufre una crisis de identidad en el momento que Gordon más lo necesita. El efecto que causa en los habitantes de Gotham y el sentido que tiene su lucha se plantean certeramente en este episodio. También el papel de Robin, que muestra que ya toma sus propias decisiones. Un final que han tomado prestado en una de las mejores películas animadas de Batman... ahí lo dejo.

Obviamente, hay muchos más, ya que era raro encontrar algún capítulo menor. Sin embargo, he plasmado aquellos que mejor permanecían en mi memoria años después de verlos. Cada uno tendrá sus favoritos, pero creo que este resumen es una selección bastante interesante por si os llama volver a la serie pero no tenéis tiempo para sus 4 temporadas.

Con los últimos coletazos el verano llegan los lanzamientos de la editorial La Casita Roja para los meses otoñales. Recién celebrado el primer aniversario de esta joven editorial, La Casita Roja quiere continuar con la labor de captar nuevos lectores entre los más pequeños con grandes joyas de la literatura infantil más reciente y premiada. A niños de entre 6 y 9 años va dirigido El cowboy Pug, de Laura James y Églantine Ceulemans, la segunda entrega de las divertidas aventuras de este simpático perrete. Humor, textos sencillos e ilustraciones de estilo retro son los principales atractivos de un libro que gustará tanto a los niños como a padres. Como curiosidad, el tipo de fuente utilizada en el libro es óptima para niños con problemas de dislexia.

La Casita Roja: Novedades de Otoño 2017

El paseo nocturno de Tippy, de Lilli Carré, es otro de los lanzamientos de La Casita Roja para este otoño. Elegido como uno de los 10 mejores libros de 2014 por la publicación School Library Journal, El paseo nocturno de Tippy narra la aventura de una chica sonámbula a la que siguen en sus viajes nocturnos multitud de animales del bosque. Un libro indicado para ayudar a dormir a los pequeños a partir de dos años.

Para niños a partir de 6 años va enfocado el libro Las nuevas aventuras de Lester y Bob, del autor alemán Ole Könnecke. El libro está formado por siete breves historias que se leen del tirón, con divertidas ilustraciones obra del propio autor. Sin duda alguna, una obra maestra del humor infantil más surrealista y desenfadado.

Y finalizamos este repertorio de novedades con el bonito cuento El buhito Bu, de Paul Friester y Philippe Goossens, un libro que ha logrado vender más de 200.000 ejemplares en Austria y Alemania y que ha sido traducido a 10 idiomas. La tierna historia del búho triste encantará a los niños y ayudará a los padres a hacer comprender a sus hijos la importancia de saber calmarse y evitar rabietas.

En el siguiente PDF encontrarás más detalles de estos lanzamientos. Descubre el resto del catálogo de La Casita Roja en su página web oficial.

Sin duda el tomo más esperado de este final de año en lo que a la actualidad comiquera se refiere es The Button, traducido como La Chapa por nuestros lares. Conscientes de la expectación que despertaba, y sabiendo que en estos tiempos digitales la paciencia es bien corta, en ECC han decidido sacar la historia completa en un tomo que ofrece dos portadas distintas: o con Batman o con Flash, ya que ambos contribuyen con dos números de su serie regular a la historia. Posteriormente, la ofrecerán en las colecciones regulares de ambos personajes, pero publicándolas todas a la vez. Una vez adquirido y leído el tomo, ¿qué opinión nos merece? Lo siento, pero he tenido que caer en pequeños spoilers, ya que llevan meses anunciando lo que pasa en este tomo.


Que Renacimiento ha sido una gran idea lo podría corroborar uno de los vendedores de cómics más importantes de nuestra ciudad. Marvelita de toda la vida, y dedicando a vender las novedades de DC apenas una mesita a la que no prestaba mucha atención, reconoce asombrado que, actualmente, vende más novedades de esta editorial que de Marvel. Lejos de ser un movimiento desesperado, Rebirth ha demostrado estar más planificado de lo que pudiera parecer en un principio, ofreciendo grandes momentos lejos ya de aquel primer tomo de presentación que marcaba una nueva era en DC.

Es el caso de esta historia. En ella, Batman investiga acerca de la chapa que apareció junto a Wally West. Comentando con el otro gran investigador criminalístico de DC, Barry Allen, provoca que aparezca en la batcueva Eobard Thawne, el enemigo de Barry por antonomasia. Algo así como si El Joker hubiera matado a los padres de Batman con la intención de hacerle daño a Bruce. Dados los poderes de Eobard, un velocista, reconozco que la paliza que se dan ambos, aunque espectacular, es descompensada. Bruce pelea contra él como si fuera otro villano fuerte, y no caen en la cuenta de que los poderes de Thawne harían posible matar a Batman en un nanosegundo, por no hablar de que éste ni siquiera podría rozarlo con la vibración. Con tanta tecnología como tiene el personaje, y más en su batcueva, podrían haber sacado algún artilugio que sirviera contra velocistas como Flash, tan aficionado como es Batman a crear formas de vencer a sus propios compañeros de la Liga de la Justicia... por si se ponen tontos. La misma crítica hago a algo que llevo viendo desde Los Nuevos 52. Le arrancan la cara a Batman cada dos por tres, sangra más que un cerdo en una matanza, y en la siguiente viñeta está de lo más lozano. Eso sí, visualmente la pelea es muy espectacular, y los mayores impactos los tiene en el daño personal que Thawne realiza a Bruce referente a su padre. 

FRANCAMENTE, EL FLASH REVERSO NO NECESITA LIARSE A PUÑETAZOS CON BATMAN

Tras vencer a Thorne, Barry y Bruce se montan en la cinta cósmica, que para ser cósmica, se parece muchísimo a la cinta de andar de mi hermana, y viajan por el tiempo. Esta es la excusa que hace que Bruce se encuentre con su padre, Thomas, de cuyas breves conversaciones sacamos los momentos más emocionantes del tomo. El mundo en el que vive Thomas, donde la víctima del asesinato de los Wayne fue su hijo Bruce y no él, es mucho más oscuro que el original. Sin embargo, lo que le dice a su hijo, a diferencia de lo anterior, resulta creíble y convincente, algo muy importante para que una lectura llegue a emocionar. En este caso lo consigue. 

Flash no es ningún segundón en esta historia, y también tiene su dosis emocional con la vuelta de personajes de su pasado y la lucha contra su gran archienemigo, que parece saber mucho de lo que hay detrás de la investigación que ambos llevan. La verdad es que ambos personajes no se separan en toda la historia, de manera que el protagonismo recae en ambos. 

LAS CHAPAS EXTRAÍBLES DE LA EDICIÓN ESPAÑOLA DE ECC

La conclusión es bastante convincente, pero no habría estado de más que hubiera tenido más duración esta historia, aunque mejor eso a que sobre algo. Está bien narrada y bien concluida y, aunque ambos personajes continúan en sus series regulares, quien no las siga podrá disfrutar del tomo sin problemas. Eso sí, se agradecen las aclaraciones que cada número trae a posteriori sobre algunos momentos y personajes que vemos en el tomo, como las referencias a Flashpoint o a El Caballero de la Venganza, (agotadísimo por cierto). También a personajes históricos de DC que probablemente volverán a la actualidad. En cuanto al dibujo, se lo reparten Jason Fabok y Howard Porter. Prefiero por supuesto al primero, que nos regala viñetas que ya están entre los salvapantallas de mi ordenador. El segundo mantiene el tipo frente al primero, pero se nota el cambio.

LA CINTA CÓSMICA, UNA CINTA DE CORRER CON MÁS PELIGRO QUE LAS HABITUALES...
Y CON MÁS USO

La edición ya se encuentra agotada en ECC y, respecto a que dicen que algunos tomos traen páginas pegadas, os doy mi opinión. El mío, con la portada de Batman, traía en efecto dos paginas juntas por la parte inferior, pero las he separado sin ningún problema con cuidado y no han sufrido el menor daño. No se si es el caso general o he tenido suerte. En cuanto al tomo, obviamente es más caro que comprar la grapa, pero una historia así se merece algo diferente y más tan cuidado como éste. No me refiero sólo a la chapa —que no pienso extraer— sino a lo acolchado de las tapas, que queda muy bonito, la verdad. Conozco gente que se han comprado los dos números, uno con cada portada, así que si lo veis en algún centro comercial o librería y os apetece tenerlo, aprovechad que vuelan y no se van a editar más.

La Chapa no es una obra maestra como Año Uno, pero si es digna de tener en cuenta y asequible para quienes no sigan ninguna de las series regulares, aunque lo visto aquí afectará sin duda al futuro de ambos personajes. Si sois fans de Watchmen y por eso os acercáis al tomo, creo que podéis informaros por Internet de lo que ocurre al respecto, porque os podéis decepcionar buscando más de lo que vais a encontrar... de momento. 

BATMAN/FLASH: LA CHAPA – EDICIÓN LIMITADA CON CHAPA EXTRAÍBLE (RENACIMIENTO)
ECC Ediciones
Edición original: Batman núms. 21-22 USA, The Flash núms. 21 a 22 USA
Guion: Joshua Williamson, Tom King
Dibujo: Howard Porter, Jason Fabok
Cartoné, 104 págs. A color
Precio: 12,95 €