Y llegó el final. Tras la huida de su hasta ahora segura guarida, Spartacus y sus seguidores tienen que ir desesperadamente a la montaña. Por desgracia, su tierra es tan seca que ni una mala hierba crece en ella, lo que los aboca a la desnutrición en breve. Glabro es consciente de eso y tiene preparado a sus hombres para ir a por Spartacus y su grupo y aniquilarlos. Sin














