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SHAMELESS, SEGUNDA TEMPORADA: LA CRITICA

Tras una excelente primera temporada, que para eso está calcada de la británica, ha finalizado la emisión de la segunda temporada de Shameless. ¿Qué hemos visto? Empiezan en el verano, con todos los Gallagher buscándose la vida para poder pasar económicamente el curso siguiente. Debbie, la pequeña de 11 años, monta una guardería ilegal que va mejor que la más
exitosa de vuestro barrio. A Carl, que es menor que ella, se le pide que ya debe aportar a la economía familiar, pero de momento sus gamberradas no son rentables. Fiona sigue con su pluriempleo y con algunas relaciones esporádicas, mientras Steve, (o Jimmy) vuelve a aparecer tras su huida a Brasil, aunque casado con una chica del país, Estefania. Lip lo pasa mal también esta temporada, ya que sigue enamorado de Karen, una idiota que demuestra no estar a su altura. Además, se marcha de casa por su enfrentamiento con Fiona, que no quiere que deje los estudios. El tema del posible bebé que espera y su atención a Karen queriendo vender el bebe centrará mucho la serie. La madre de Karen, Sheila, se hace querer con su bondad, aunque todo lo que pasa en su casa es una locura. Desde atender a la madre de Frank hasta el último momento, y hasta las ultimas consecuencias, y su escapada final con el ex-marido de su hija, está tan bien desarrollado que nos lo creemos perfectamente. Es más, tiene mucho sentido. Frank sigue causando problemas y ruina a sus hijos, desde el primer capítulo. La vuelta de su mujer, Monica, y la breve apariencia de normalidad y de mínima atención a sus hijos, sabemos que no podía durar.

UNA PAREJA QUE SIGUE EN ACCIÓN EN LA SEGUNDA TEMPORADA
Aunque la serie sigue siendo buena, en mi opinión ha bajado un poco desde la primera temporada. No se si se debe a que ya no contaba con el efecto sorpresa que suponía ver una familia tan desestructurada en una serie televisiva. Por un lado, los vecinos, Kevin y Verónica, que tanta gracia tienen, no han salido tanto como me hubiera gustado. Les he echado de menos, especialmente a la ocurrente Verónica. La salida de la hija adoptiva, fugándose con su novio de 14 años, que no sabe leer y es padre, es bastante correcta, no estaba destinada a ser un personaje regular. Otro que apenas aparece solo en el episodio final es el policía enamorado de Fiona, Tony, el cual pienso que podría haber dado mucho juego como pretendiente de Fiona. Ésta se enreda en relaciones sin futuro, no sólo con hombres, sino con mujeres (amistosamente hablando en este caso). Es el caso de su amiga abusona, que no se pierde nada de la vida nocturna, con todo lo que ello implica, hasta que le toca pagar la factura que le pasa su marido.

Hablando de Fiona, resulta cruel hacerle ver por un momento que no ha de responsabilizarse de sus hermanos y puede decidir su vida, tanto en los estudios como en lo laboral, para comprobar al final que sólo ha sido un espejismo. Como la vida misma, la gente no cambia. Y su descuido de confiarse, además es la ruina tras ser robados los ahorros de sus hermanos por sus padres. No me ha convencido todo lo referente a Steve-Jimmy. Lo de su matrimonio con la brasileña florero es un despropósito mal llevado en mi opinión. ¿No tenía que huir del país? ¿Ahora vuelve sin problemas? ¿Casado obligado con una que está enamorada de otro? Todo bastante facilón y no tan cómico como pretendían. Steve debió quedar atrás, estuvo muy bien que Fiona se quedara con la maleta y dejara pasar el tren por sus hermanos al final de la primera temporada, no tuvo sentido que le pidiera que se fuera con el sabiendo sus responsabilidades. Yo lo habría sacado de esta segunda temporada y habría apostado por nuevas tramas para Fiona. Veremos si dura este nuevo inicio de relación más formal, con presentación familiar incluida. 


EMMY ROSSUM SIGUE HACIENDO UN GRAN PAPEL EN ESTA SEGUNDA TEMPORADA
Lip es otro que para saber tanto, nunca aparece con un libro. La resolución de que el bebe de Karen tendría otra raza para que fuera evidente que no era suyo, se veía venir y no me ha gustado. A Karen la han vuelto odiosa, mala y simple en esta temporada. Eso ha hecho ganar enteros a su madre y a su ex-marido, Jody, que se han convertido en secundarios que aportaban mucho a la serie. Muy bien cómo se resuelve el tema del bebe, policía incluida. Acertado también para mi todo lo referente a Frank y Monica, como se dañan a ellos mismos y a sus hijos, especialmente a Debbie, más sensible y esperanzada en sus padres que los demás. No podía ni debía terminar bien. La aparición de la madre de Frank, Peg, que es como te la podrías imaginar, también será importante en esta temporada. Otro que va dando bandazos es Ian, no es admitido en ningún ejército, se va el dueño de la tienda, que era su amante, con otro, su padre lo pilla in-fraganti, y acaba enredado con el padre de Steve. Por cierto, ¿por qué todos los lios de los Gallagher son millonarios? La invitación de Fiona a la boda de alto standing por su acompañante, el lio de Ian con el padre de Steve en el super-apartamento... ¿Ya no hay clase media?

IAN SE LLEVARÁ MUCHOS PALOS EN ESTA TEMPORADA, FÍSICOS Y EMOCIONALES
Es curioso que no hemos tenido un final de temporada con un enganche que nos deje esperando la tercera temporada, ya que más pareció un final el episodio 11 que el 12, con esa Sheila y ese Jody huyendo con el bebe. Tampoco esta serie los necesita, ya que nos apetece verla por si misma. La audiencia la ha acompañado y es un éxito en Showtime, así que no debemos temer por su continuidad ya que se anunció su renovación por una tercera temporada. Alli estaremos.

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