Parece que la moda de los cuentos clásicos se impone tanto en las series como en el cine. Películas como Mirror, Mirror, Blancanieves y el Cazador, series como Grimm o esta que nos ocupa, utilizan los cuentos de siempre como excusa argumental dándoles una vuelta de tuerca, adaptándolos a los nuevos tiempos. Once Upon a Time, de la cadena americana













