La segunda
historia que Warren Ellis se inventa para Astonishing X-Men se llama Exógeno. Según
la R. A. E., exógeno es un adjetivo
que significa “de origen externo” y más
concretamente, en biología y referido a un
órgano: “que se forma en el exterior de
otro, como las esporas de ciertos hongos.”
Puede que encontréis sentido a la definición cuando hayáis leído los cinco números
de la historia.
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| PORTADA DEL #31, OBRA DE PHIL JIMENEZ |
Los lápices están a cargo esta vez del
californiano Phil Jimenez, entintado con acierto por Andy Lanning y con el
color de Frank D`Armata. A destacar las portadas, sobre todo la doble del nº 8
de Panini (#31 USA) realizadas también por Jimenez. El primer contacto que tuve
con este artista fue con la recomendable serie de DC “Crisis Infinita”, pese a
que muchos dirán que se necesita una guía de personajes para seguir su lectura.
Tuve la oportunidad de ver dibujar a Phil Jimenez hace unos años en el Salón
del Cómic de Granada y fue toda una gozada.
| PHIL JIMENEZ EN EL SALÓN DEL CÓMIC DE GRANADA 2008 |
Ellis aprovecha el marco cósmico al que no es
ajena la Patrulla X (y que tanto echo en falta últimamente) e introduce
personajes como Abigail Brand, de S. W. O. R. D. luchando contra los aliens de El Nido. De nuevo el guionista escoge las temáticas que mejor
domina sumergiendo a los mutantes en un escenario casi de ciencia ficción, raro
de ver en otros cómics de la Marvel (exceptuando a personajes cósmicos como
Nova, Thanos o Estela Plateada).
El número 8 de la edición española termina de
una manera impactante, como solo Ellis sabe hacer. Quizás a alguno le haya
parecido un spoiler que haya dicho “impactante”, como a Sheldon Cooper, de la
serie The Big Bang Theory, que se enojó con el vendedor de su tienda de cómics
cuando le “destripó” con ese calificativo las novedades del mes. Me disculpo si
así ha sido.
El nº 9 (#32 USA), tiene como escenario el
puerto de San Francisco, ciudad que ha acogido a los pocos mutantes que quedan.
Ellis mezcla con originalidad la amenaza de El
Nido con los temibles Vigilantes
inventados por el amigo Bolívar Trask.
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| EL MINIMALISMO DE ELLIS |
Continúan los revivals y homenajes del autor inglés en el siguiente número de la
colección con otro villano mutante, que no desvelaré, que ya apareció en la
lejana Segunda Génesis (Giant Size X.Men
#1), allá por el año 1975. Algo que me ha llamado la atención ha sido el cambio
sufrido por el personaje de Cíclope en las colecciones donde aparece. Su
endurecimiento por las circunstancias adversas que sufren los mutantes lo ha
hecho más expeditivo, más duro y radical, enfrentándose por ello al resto de
sus compañeros. Es una evolución lógica del personaje que Ellis también sabe
aprovechar aquí.
En el nº 11 (#34 USA) los antiguos enemigos
siguen acosando a los X-Men, pero esta vez remozados para la ocasión. El guión
de Ellis es de todo menos minimalista: naves gigantescas, estética giger, villanos pantagruélicos…Todo a lo
que nos tiene acostumbrados y que tanto echamos de menos en otros autores. Otro
detalle a destacar son las constantes citas que va dejando aquí y allá en boca
de sus personajes, todo un divertimento para los más cultivados.
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| TORMENTA, ESPLÉNDIDA EN MANOS DE JIMENEZ |
La historia concluye en el nº 12 (#35 USA) de
una manera algo decepcionante. Si bien durante los cuatro números anteriores el
guión prometía un final a la altura de los continuos homenajes que Ellis se iba
inventando para la ocasión, en este último número decepciona. Si lo que quería
hacer Warren Ellis era enfrentar a un villano desconocido y de nulo carisma con
una “glamourosa” Patrulla X con el
fin de justificar toda la historia, lo consigue. Lo desacertado del fin de este
arco argumental es lo anticlimático, anodino y resuelto con demasiada facilidad
que resulta. Aún así recomiendo la lectura de esta saga pues considero más
interesante el inicio y desarrollo que el propio desenlace, sólo por el hecho
de estar narrado por un genial Warren Ellis y un no menos inspirado Phil
Jimenez.















